Ucrania no es el problema de los EEUU, el problema es China

Por Freddy González \»Estados Unidos no tiene amistades permanentes, sino intereses permanentes\» John Quincy Adam. Sexto presidente EE. UU. (1825-1829) En una jugada del ajedrez político mundial, el presidente Donald Trump, está dispuesto a sacrificar un peón con el fin de lograr ganar o empatar una partida. Para la nueva administración republicana, ni Ucrania con Zelenski incluso, ni la OTAN, ni la Unión Europea, su aliada y competidora a la vez, significan nada, por eso le importa un comino el destino final del conflicto ucraniano. La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) organización creada en 1949, bajo los auspicios del gobierno estadounidense de Harry S. Truman en los inicios de la llamada Guerra Fría, ya no le sirve para nada. Según la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Melanie Joly, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se niega a reconocer a Rusia como una amenaza para Europa, agregando que para Rubio, la verdadera amenaza a la paz en Europa es la misma OTAN”. En igual posición está la del senador republicano por Utah Mike Lee, secundada por el todopoderoso Elon Musk, que pide a Estados Unidos que abandone la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Sacrificar a sus antiguos aliados no es nada nuevo para el imperio, ese ha sido un ritual en su conducta desde sus inicios, porque no tienen ni amigos ni enemigos permanente, sino intereses y los amigos de hoy pueden ser los enemigos de mañana y viceversa, siendo los casos más recientes lo del líder de los rebeldes Sirios Abu Mohammed al-Jolani, por el cual ofrecieron Díez millones de dólares por su captura vivo o muerto, ahora convertido en su principal aliado y del propio Volodímir Zelenski, hasta ayer rey del circo y hoy un simple payaso, pasando de héroe a villano. Siguiendo ese patrón de conducta de satanizar a sus antiguos aliados, el periodista estadounidense Tucker Carlson, dice que Zelensk. El 7 de diciembre de 2022, la revista Time lo nombró «Persona del año». Debe ser acusado de asesinatos políticos y comercio ilegal de armas, afirmando: \»Los ucranianos vendieron un gran número de armas estadounidenses en el mercado negro internacional a veinte centavos por dólar. Estas armas están ahora en manos de grupos armados en todo el mundo incluyendo a Hamas, los carteles de la droga mexicanos y las fuerzas que ahora controlan Siria\». Así tratan los gobiernos estadounidenses, a sus aliados circunstanciales, no importa que sean Demócrata o Republicano cuando no les sirven a sus intereses. ¿Qué se esconde detrás de esta jugada política? Trump no es amante de la paz cómo se ha querido vender, es tan guerrerista como todos sus antecesores, porque el capitalismo en su etapa imperialista le he consustancial las guerras por su política de expansión y conquista territorial no importando su modalidad de Espacio Vital o Destino Manifiesto. Su deseo enfermizo por Groenlandia, Canadá y Panamá lo evidencian. La reciente declaración del Secretario de Estado Marco Rubio de que la Administración del presidente Trump, aprobó el sábado primero de marzo, una venta de armas a Israel por un valor de 4.000 millones de dólares, para así seguir su política de agresión y conquista de los territorios vecinos, es un mentís de la falsa política de paz propagada por la administración Republicana. Para Trump la paz es una palabra vacía, todo es intereses y a Ucrania solo le queda pagar con intereses incluidos la incontable cifra de 500 mil millones de dólares en dinero y en especie. Por su naturaleza el imperialismo también exporta capital y conquista mercados y en un mundo multipolar la lucha por la conquista de esos espacios es encarnizada. Hoy el principal competidor y acreedor de los EE. UU. es la República Popular China, convertida en la segunda economía mundial muy lejos de la federación Rusa colocada en décimo primera entre las doce más grandes en todo el planeta. De ahí que los problemas de EE. UU. no son con Rusia sino con el gigante asiático que le iguala o sobrepasa en adelantos tecnológicos, qué expande capitales por todo el mundo e incluida América considerada zona de amortiguamiento del llamado imperio del norte. China es el soporte principal de Los BRICS organización que amenaza con el reinado del dólar como moneda de cambio mundial, entidad de la que también forman parte, Rusia, India, Brasil, Sudáfrica, y más de una docena de países. Tratar de mediatizar a la principal potencia militar de ese bloque contrario a la política financiera de occidente, sacrificando a un peón de su ajedrez político, en una guerra a toda luz imposible de ganar, es una jugada de estrategia política que no tienen nada que ver con las intenciones de paz y mucho menos de prevención de una tercera conflagración mundial. Intentar separar a Rusia de China a cambio de los ya independizados territorios Ucranianos por voluntad de sus propios habitantes no es un mal negocio para la administración de Trump. Por eso al tiempo en que se escenificaba el desagradable espectáculo del salón oval de la Casa Blanca, el secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Sergei Shoigu, visitó al Presidente de la República Popular China Xi Jinping a quien transmitió que: \»China y Rusia deben seguir fortaleciendo su coordinación en los asuntos internacionales y que ambos países son verdaderos amigos”. Trump puede estar jugando a la Ruleta Rusa y como dice el dicho: \»Ir por lana y salir trasquilado\».
Estados Unidos refuerza su influencia en América Latina en medio de la competencia estratégica con China

Por Julio Guzmán Acosta Un reciente artículo publicado por la revista Foreign Policy ha puesto de relieve el renovado interés de Estados Unidos en América Latina, una región que históricamente ha sido considerada por Washington como su \»patio trasero\». Este enfoque se ha materializado con el nombramiento de funcionarios expertos en la región, como Marco Rubio, Mauricio Claver-Carone, Christopher Landau y Mike Waltz, en altos cargos de la administración Trump. Este movimiento sugiere un giro estratégico hacia el hemisferio occidental, luego de décadas en las que otras regiones del mundo, como Oriente Medio y Asia, acapararon la atención de la política exterior estadounidense. Sin embargo, este retorno no se produce en un vacío geopolítico. Durante la \»ausencia\» de Estados Unidos, China ha consolidado una relación económica y política profunda con los países de América Latina y el Caribe, convirtiéndose en un actor clave en la región. Esta dinámica ha llevado a que América Latina se convierta en un escenario privilegiado de la guerra comercial y estratégica entre las dos superpotencias globales. El discurso de Marco Rubio y la alineación de los países satélites El secretario de Estado, Marco Rubio, ha sido uno de los principales voceros de esta nueva estrategia. En declaraciones recientes, Rubio afirmó que \»los diplomáticos de Estados Unidos han descuidado al hemisferio occidental durante demasiado tiempo\», y que ahora es el momento de prestar mayor atención a la región. Este mensaje ha sido acompañado por acciones concretas, como la alineación de países tradicionalmente cercanos a Washington, como Panamá, Guatemala, Costa Rica y El Salvador, con la nueva postura geopolítica estadounidense. En el caso de Panamá, tras una serie de conversaciones con Rubio, el país decidió abandonar su participación en la iniciativa china de la Franja y la Ruta, un movimiento interpretado como una muestra de la influencia estadounidense en la región. Aunque el gobierno panameño mostró cierta resistencia, finalmente cedió a las presiones de Washington, lo que refleja la capacidad de Estados Unidos para imponer su agenda en países con economías y sistemas políticos dependientes. Perú: un caso paradigmático de la tensión entre Estados Unidos y China Perú se ha convertido en un caso emblemático de las tensiones geopolíticas en la región. A nivel político, el país sigue siendo un aliado tradicional de Estados Unidos, con una clara influencia estadounidense en sus instituciones y políticas internas. La embajada de Estados Unidos en Lima ha mantenido una agenda activa de injerencia en los asuntos internos del país, financiando tanto al partido en el poder como a la oposición a través de agencias como USAID y la Fundación Ford. Esta estrategia ha asegurado la subordinación política de Perú, independientemente de quién ostente el poder. Además, desde mayo de 2023, el Congreso peruano autorizó el despliegue permanente de tropas estadounidenses en su territorio, lo que ha sido interpretado como una ocupación militar de facto. Este movimiento se ha complementado con la modernización del arsenal peruano, reemplazando equipos de origen soviético y ruso por material militar proveniente de Estados Unidos, Israel y la OTAN. Sin embargo, en el ámbito económico, Perú ha desarrollado una relación profunda con China, que se ha convertido en su principal socio comercial. El 36% de las exportaciones peruanas se dirigen al gigante asiático, y las inversiones chinas en el país superan los 30,000 millones de dólares. Proyectos estratégicos en sectores como la minería, la energía y la infraestructura, incluyendo el recientemente inaugurado puerto de Chancay, han consolidado la presencia china en Perú. Este puerto, ubicado al norte de Lima, está llamado a convertirse en el principal hub portuario de América del Sur hacia Asia. La paradoja peruana: entre la dependencia política y la necesidad económica Perú se encuentra en una encrucijada. Por un lado, su dependencia política y militar de Estados Unidos es evidente. Por otro, su economía está profundamente vinculada a China. Esta dualidad ha permitido al país mantener un frágil equilibrio, pero la creciente tensión entre las dos superpotencias podría poner en riesgo esta estabilidad. Durante el primer mandato de Donald Trump, Perú logró sortear las presiones comerciales mientras profundizaba sus relaciones económicas con China. Sin embargo, con una nueva administración estadounidense dispuesta a intensificar la guerra comercial, este equilibrio podría romperse. Funcionarios como Mauricio Claver-Carone, enviado especial del Departamento de Estado para América Latina, ya han amenazado con imponer aranceles del 60% a los productos que pasen por el puerto de Chancay, lo que refleja la disposición de Washington a utilizar medidas coercitivas para proteger sus intereses. El futuro incierto de América Latina en la guerra comercial La situación de Perú es un reflejo de la compleja realidad que enfrenta América Latina en el contexto de la competencia entre Estados Unidos y China. Países como Ecuador, Chile y Perú, cuyas economías dependen en gran medida de las relaciones comerciales con China, pero que están políticamente alineados con Washington, se encuentran en una posición delicada. La falta de una brújula geopolítica clara y la ausencia de políticas soberanas los hacen vulnerables a las presiones externas. En el caso de Perú, a pesar de haber solicitado formar parte de los BRICS (el grupo de economías emergentes integrado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), sigue siendo un \»caballo de Troya\» de los intereses estadounidenses. La ausencia de una fuerza política nacionalista y de una clase empresarial soberana dificulta la capacidad del país para resistir las presiones de Washington.
Panamá: entre la presión internacional y la efervescencia social, un país en el ojo del huracán

Por Theo N. Guzmán En las últimas semanas, Panamá se ha convertido en un hervidero de tensiones políticas, sociales y geopolíticas. La pequeña nación centroamericana, históricamente estratégica por su canal interoceánico, enfrenta hoy una convergencia de desafíos que ponen a prueba su soberanía y su capacidad para resistir las presiones externas e internas. Desde las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre el control del Canal hasta las masivas protestas contra las políticas neoliberales del gobierno de José Raúl Mulino, Panamá vive un momento crítico que refleja las contradicciones de un mundo en reacomodo. El Canal de Panamá: ¿objetivo de Trump? El retorno de Donald Trump a la Casa Blanca ha generado preocupación en Panamá. En una serie de declaraciones, el mandatario estadounidense anunció su intención de retomar el control del Canal, una infraestructura clave para el comercio global que fue devuelta a Panamá en 1999 tras los Tratados Torrijos-Carter de 1977. Trump no descartó el uso de la \»coerción militar o económica\» para lograr su objetivo y criticó duramente al expresidente Jimmy Carter por haber firmado esos acuerdos. El Canal de Panamá, ampliado en 2016, sigue siendo un punto geoestratégico de importancia capital. Aunque su participación en el flujo mundial de mercancías ha disminuido (actualmente concentra entre el 3% y el 6% del comercio marítimo global), su relevancia aumenta en un contexto de repliegue hegemónico de Estados Unidos en el hemisferio occidental. Para Trump, Panamá, junto con Canadá, Groenlandia y el Golfo de México, es una pieza clave para detener el declive de la influencia estadounidense en la región. Sin embargo, la reivindicación del Canal como símbolo de soberanía nacional es un tema sensible en Panamá. La recuperación de esta infraestructura, que fue un enclave colonial durante gran parte del siglo XX, costó décadas de lucha y dejó numerosos mártires, como los caídos durante la invasión estadounidense de 1989, conocida como la \»Operación Causa Justa\». Este hecho histórico, que incluyó el bombardeo de barrios populares como El Chorrillo y el derrocamiento de Manuel Noriega, sigue vivo en la memoria colectiva de los panameños. Mulino y el alineamiento con Estados Unidos El gobierno del presidente José Raúl Mulino, quien asumió el poder en julio de 2024, ha sido criticado por su actitud complaciente hacia la política exterior de Trump. Tras la visita del secretario de Estado Marco Rubio, Panamá anunció su salida de la Iniciativa de la Franja y la Ruta impulsada por China, alineándose con los intereses estadounidenses de contener la influencia de potencias rivales como China, Rusia e Irán en América Latina. Mulino también ha revisado el papel de China en el Canal, dando alas a las acusaciones de Trump de que esta infraestructura está bajo el \»dominio del Partido Comunista Chino\». Además, el gobierno panameño ha aceptado recibir a migrantes deportados por Estados Unidos que no pueden ser retornados a sus países de origen, convirtiendo a Panamá en un eslabón de la política migratoria regresiva de la administración Trump. El frente interno: protestas y resistencia social A nivel local, el gobierno de Mulino ha impulsado una agenda neoliberal que ha desatado la ira de los movimientos sociales y sindicales. Una de sus prioridades es retomar el polémico proyecto de la trasnacional First Quantum Minerals para la extracción de cobre en el distrito de Donoso, suspendido en 2023 tras masivas protestas ciudadanas. Este mineral, crucial para la fabricación de microchips, es considerado estratégico por el Departamento de Energía de Estados Unidos. Otra medida controvertida es la reforma del sistema de seguridad social, que busca privatizar la Caja del Seguro Social y entregar sus fondos a la banca y a compañías privadas de pensiones. Este modelo, inspirado en el sistema de capitalización individual implantado en Chile durante la dictadura de Augusto Pinochet, ha sido rechazado por las principales centrales sindicales del país, como la CONUSI y la CONATO. Las protestas contra estas políticas han sido masivas y han enfrentado una dura represión gubernamental. El 12 de enero, una jornada de movilización convocada por el poderoso sindicato de construcción SUNTRACS terminó con más de 500 detenciones y 83 trabajadores judicializados. Estudiantes de la Universidad de Panamá también fueron procesados por protestar contra la visita de Marco Rubio. El 20 de febrero, una multitudinaria marcha reunió a más de 12 mil personas en la capital panameña. Representantes de movimientos sociales, mujeres, barrios populares, campesinos, indígenas, estudiantes y ambientalistas se unieron para defender la soberanía nacional, denunciar la represión estatal y rechazar la privatización de la seguridad social. Un país en la encrucijada Panamá, con su ubicación geográfica privilegiada, se encuentra en el centro de un huracán geopolítico. La incompatibilidad entre el nacionalismo trumpiano y un nacionalismo progresivo y periférico es evidente. La soberanía nacional y el alineamiento con el viejo hegemón son, como bien lo saben Mulino, Trump, Rubio y el jefe del Comando Sur Alvin Hosley, lisa y llanamente incompatibles. En un contexto de efervescencia social, con protestas que articulan la demanda de bienestar y soberanía, Panamá enfrenta un desafío histórico. La memoria de las luchas pasadas, como la recuperación del Canal y la resistencia a la invasión de 1989, sigue viva y alimenta la resistencia actual. En medio de la ofensiva neoliberal y neoimperial, el movimiento social y sindical panameño se mantiene en pie de guerra, defendiendo un futuro más justo y soberano para su país. Panamá demuestra, de forma descarnada, que la lucha por la soberanía y la justicia social no es solo un tema del pasado, sino una urgencia del presente. En este escenario, el pueblo panameño sigue escribiendo su historia, con la determinación de no ceder ante las presiones externas ni las políticas regresivas de su propio gobierno.
Precisamos de una política exterior sin intromisión

El gobierno dominicano no está en condiciones, ni le conviene al país, formar parte de los bloques de gobiernos que estimulan la política exterior de desavenencia. Por Ramón A. (Negro) Veras 1.- No se ve bien en persona física, Estado o gobierno el comportamiento incondicional, estar al servicio de otro sin condición ni requisito alguno. 2.- En el concierto de naciones latinoamericanas y caribeñas es inaudita la política exterior de sumisión a los Estados Unidos. Es algo inaceptable, un absurdo. 3.- Países comprometidos en la lucha contra la opresión no deben tener gobiernos supeditados a los intereses norteamericanos. Sería algo contrario a la razón. 4.- La forma como está manejando su política internacional el gobierno dominicano, por su entrega a Washington, desdice mucho de lo que debiera de ser, partiendo de lo que es de interés para nuestro país. 5.- Nosotros debemos promover una línea política de convivencia fraterna entre países con problemas comunes, que los tienen la mayoría de la región. 6.- Pero lo que se está comprobando es que el gobierno de Luis Abinader se ha dejado arrastrar a la política de tirantez impulsada por Estados Unidos contra determinados gobiernos que no les son afines. 7.- En los últimos tiempos, el gobierno dominicano ha estado de por medio en la crisis política interna de Venezuela, sin haber sido llamado a actuar como mediador, lo que evidencia su posición de entrometido. 8.- El gobierno de aquí, por estar interviniendo en los asuntos internos venezolanos, de seguro va a tener como adversario a Maduro, al chavismo y a sus aliados. 9.- El gobierno de Luis Abinader aceptar que Marco Rubio venga aquí a decir que Cuba, Venezuela y Nicaragua son “enemigos de la humanidad”; es motorizar situaciones de enfrentamientos y crear hostilidades. 10.- No es conveniente para el país estar involucrado en asuntos de política internacional cuando la solución no nos compete, pero si intervenimos salimos afectados. 11.- El presidente Luis Abinader no debe desconocer que el interés de Estados Unidos en nuestras grandes cantidades de tierras raras está ligado a su agenda especial de dominio imperial y control de recursos naturales ajenos. 12.- No resulta nada positiva la posición de a cada momento estar poniendo a la nación dominicana a malquistarse, sembrando divisiones sin sentido. Lo que procede es que nos distanciamos de la política estadounidense de choque y fricciones. 13.- En lugar de indisposición en las relaciones, lo que manda la ocasión es avenir, reconciliar, concertar para crear ambientes adecuados al progreso, no al atraso. Ideas finales 14.- La República Dominicana precisa tener una política exterior que descanse en no interferir, no hacer perder la paciencia, no poner de mal humor a los demás con actos y palabras provocadoras. 15.- Un gobierno respetuoso de la política interna de otros no debe servir para fomentar enemistades y contradicciones odiosas que solo conducen al aislamiento. 16.- El gobierno dominicano no está en condiciones, ni le conviene al país, formar parte de los bloques de gobiernos que estimulan la política exterior de desavenencia.
¡Cuidado con la ‘tierra rara’!

Por Carlo Lara “El uso apropiado de la ciencia no es conquistar la naturaleza, sino vivir en ella”. Barry Commoner Lo tomamos como buena y válida las declaraciones del Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio con relación a la ‘tierra rara’ descubiertas en el país, específicamente en la provincia de Pedernales, citamos: “La tierra rara pertenece al pueblo de la República Dominicana”. Muy bien, esa afirmación nos da cierta tranquilidad, recordemos que este país ha vivido una experiencia funesta con empresas extranjeras que se han dedicado a la explotación de nuestros recursos como Barrick Pueblo Viejo, en la provincia Sánchez Ramírez, esta poderosa empresa antes de iniciar sus operaciones en el año 2012 prometió riqueza y abundancia en Cotuí, todo lo contrario esta compañía en 13 años ha sido objeto de críticas y protestas de parte de la sociedad civil y sectores de la comunidad de Cotuí, quien no han podido disfrutar de la famosa riqueza de su propia tierra. La Barrick Gold prometió a Cotuí beneficios tanto en lo económico como en lo social, pero además garantizaron mejorar los caminos, puentes y un mayor desarrollo de infraestructura en general, promesas que aún no han podido ser cumplidas, en fin la experiencia de la explotación minera en la República Dominicana ha sido un fiasco, de ahí que el Estado ahora tiene una responsabilidad mayor; y es velar porque esa empresa extranjera que ahora colaboran en los estudios sobre el hallazgo de la ‘tierra rara’ en el país tomen muy en serio lo expuesto por señor Marco Rubio en su visita al país. El gobierno dominicano debe establecer reglas claras ahora que se está en análisis y estudios sobre el descubrimiento de las ‘tierras raras en el país, su postura debe ser con determinación y firme. El presidente Luis Abinader debe establecer sin temor que la época del espejismo ya no existe. ¿Cuáles son las ‘tierras raras’? La ‘tierra rara’ es un término que se ha utilizado para definir aquella tierra compuesta de óxidos, que al extraerla y purificarla adquieren un valor incalculable gracias a su uso en estos tiempos en el área de la tecnología. Las ‘tierras raras’ están compuesto de 17 elementos químicos y las mismas son fundamentales en la actualidad para la fabricación de productos no solo tecnológicos, sino que también con esta luego de ser procesada también es usada para la construcción de armas, este tesoro encastrado en las tierras del Cacique Enriquillo, además está compuesto por lantánidos como el cerio, samario, europio, neodimio y terbio. Según análisis los principales depósitos de ‘tierras raras’ en el país se registran en bauxitas kársticas de la Sierra de Bahoruco, que contienen concentraciones superiores a 2% en peso de REE (Rare Earth Elements), con un alto valor en elementos; itrio, neodimio, lantano y gadolinio en las bauxitas. Sabemos que no tenemos la dimensión de China que controla el 80% de la producción de ‘tierra rara’ en el mundo, pero tal como afirmó el presidente Luis Abinader en la declaración conjunta en el Palacio Nacional con el Secretario de Estado Marco Rubio, sobre estudios preliminares mismos que dan cuenta de que existen unos 100 millones de toneladas de tierras raras en el país. Lo que indica que de certificarse este anuncio colocaría al país en el ojo del comercio de grandes potencias en el mundo. Se ha descubierto un verdadero tesoro en el país el cual apunta a que nuestra nación se coloque en el ojo del centro económico mundial, debemos cuidarlo, protegerlo y luchar para que esa empresa que le toque su explotación no se apoderen de esta riqueza. Ellos tienen que tener claro que la comunidad de Pedernales merece beneficiarse de este futuro prometedor que se vislumbra con las ‘tierras raras’. Reiteramos de ninguna manera el Estado Dominicano debe permitir que esta población tenga la misma suerte funesta de Sánchez Ramírez (Cotuí). Antes de finalizar esta reflexión exhortarle al excelentísimo presidente Luis Abinader Corona cualquier colaboración que acepte es sobre la base de las palabras de lo que anuncio el señor Marco Rubio: “La tierra rara pertenece al pueblo de la República Dominicana”, deben respetarse esta postura y colocar por encima de cualquier interés la soberanía y el derecho que tienen los dominicanos de beneficiarse de este importante hallazgo económico para la nación dominicana.
¡QUE TIPO MÁS CHISTOSO!

Por Freddy González Hay que ser atrevido, desmemoriado o cómico de mal gusto, para afirmar que Cuba, Venezuela y Nicaragua son los principales responsables de lo que la nueva administración estadounidense llama desestabilización de América y el Caribe. Hay que ser muy caradura para hacer esa afirmación que es desmentida por la historia de intervenciones y golpes de Estados que han sido ordenados, financiados y llevados a cabo por los que se creen amos del hemisferio norte por más de un siglo. Basta una mirada retrospectiva de los acontecimientos ocurridos en el siglo pasado en nuestra América, sin irnos a otras latitudes , para saber quiénes han sido y son los responsables de la inestabilidad, del robo de nuestras riquezas y del cercenamiento de nuestras descoloridas democracias. Basada en la llamada teoría del Destino Manifiesto y una de sus manifestaciones más propagadas, la doctrina Monroe de \»América para los americanos’, los gobernantes de los EEUU han organizado y producido el siguiente rosario de invasiones y golpes militares en nuestros países. Intervenciones y ocupaciones militares de los EEUU en América: 1903, intervención en la provincia colombiana de Panamá para lograr la separación de ésta del país suramericano que le facilitará la construcción y el control del canal interoceánico de ese país por tiempo indefinido. Entre 1906- 1909 fuerzas estadounidenses intervinieron en Cuba para proteger sus intereses en ese país, basándose en la enmienda Platt. En 1907, intervinieron en Honduras para proteger intereses en ese país en una guerra con Nicaragua. 1912, intervienen en Nicaragua hasta 1933. 1914, tras un incidente fronterizo en Tampico fue tomado como pretexto para que tropas del ejército estadounidense ocupara el Estado mexicano de Veracruz. 1915, intervienen en Haití hasta el 1932 desfalcando las arcas de ese pobre país y usando la fuerza, para apoderarse del dinero existente en las mismas, 500.000 dólares. 1916, invaden la República Dominicana hasta el 1924, creando al monstruo del dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina que gobernó el país por más 31 años, sembrando de luto y cruces todo el territorio nacional. 1920 , las fuerzas estadounidenses entraron al territorio de Guatemala bajo el pretexto de la protección de la Legación estadounidense y otros intereses propios. 1940, tropas de los EEUU con motivo de la Segunda Guerra Mundial ocuparon Terranova, Bermudas, Santa Lucía, – Bahamas, Jamaica, Antigua, Trinidad y Guayana Británica, para proteger bases aéreas y navales obtenidas en negociación con sus socios ingleses. 1961, organiza y financia la fracasada incursión de Playa Girón en Cuba, llevada a cabo por mercenarios reclutados por el gobierno estadounidense de John F. Kennedy. 1965, segunda intervención estadounidense a la República Dominicana en el pasado siglo XX. 1983, intervención en Granada por su supuesto vínculo con la Revolución Cubana. 1989, intervención en Panamá para derrocar y apresar a Manuel Noriega. 2004, nueva intervención en Haití después de propiciar el derrocamiento de Jean Bertrand Aristide. Golpes de Estado a gobiernos constitucionales: Golpe de estado contra el presidente costarricense Alfredo González Flores después de que este intentara aumentar los impuestos a los ricos y a las compañías bananeras estadounidenses. Golpe de estado auspiciado por la CIA contra el presidente de Guatemala Jacobo Arbenz. Golpe de Estado en Paraguay derrocando el gobierno de Federico Chaves, dando paso a la dictadura militar de 35 años de Alfredo Stroessner. En noviembre de 1961, fue derrocado el presidente ecuatoriano José María Velasco Ibarra mediante un golpe militar y reemplazado por su vicepresidente, Andrés Arosemena que también fue derrocado por planes de la CIA en 1963. Derrocamiento del presidente Peruano Víctor Raúl Haya de la Torre por planes orquestados por la CIA. El gobierno Constitucional del profesor Juan Bosch de República Dominicana fue derrocado por sectores oligárquicos, el alto clero católico apoyado por el Departamento de Estado de los EEUU. fue derrocado con respaldado por Estados Unidos el presidente brasileño João Goulart. Fue derrocado el presidente de Bolivia Juan José Torres, por golpe de Estado dado por el general Hugo Banzer apoyado por los Estados Unidos. Con la participación de la CIA, y la anuencia del Departamento de Estado de los EEUU, fue derrocado el presidente Chileno Salvador Allende. Fue derrocada la Presidenta Argentina Isabel Perón con la participación activa de las agencias de los EEUU. Instigado por la CIA fue derrocado el presidente haitiano Jean-Bertrand Arístides. Mediante una estratagema jurídica y en combinación de los altos mandos militares de ese país con los estadounidense destacados en la base militar que operan en ese país, fue derrocado el gobierno constitucional hondureño de Manuel Zelaya . Como puede verse, no han sido de Cuba, ni Venezuela, mucho menos de Nicaragua los gobiernos que han desestabilizado nuestra América y el Caribe. Son los gobiernos los EEUU qué, a decir de uno de su propios gobernantes, han gastado en los últimos años más de 300 mil millones de dólares en gastos que seguro no fueron para salud, educación ni para alimentación. Según el presidente Jimmy Carter en comunicación enviada al presidente Donald Trump en su primera administración: \»Estados Unidos es la nación más guerrerista de todo el mundo, porque quiere imponer Estados que respondan a nuestros gobiernos y a los valores estadounidenses en todo occidente, controlar las empresas que disponen de recursos energéticos en otros países\». Agregando: \»Hemos desperdiciado 300 billones de dólares en gastos militares para someter a países que buscaban salir de nuestra hegemonía\». Por lo visto señor Marco Rubio, usted no conoce el largo historial de agresiones, invasiones y de derrocamiento de gobiernos elegidos democráticamente por sus pueblos o como decimos los dominicanos, se quiere hacer el loco atribuyendo a otros los crímenes y abusos que el país que defiende ha venido perpetrando contra no sólo los pueblos de América sino contra muchos otros en los cinco continentes. Achacar a Cuba, Venezuela y Nicaragua los actos que los EEUU, hacen en América y en otras partes del mundo es un acto de irresponsabilidad condenado al fracaso, porque los hechos demuestran lo contrario. Así que para seguir justificando la agresión y acoso permanente
Marco Rubio supervisa incautación de segundo avión del gobierno venezolano en República Dominicana

El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, junto al avión del gobierno venezolano de Nicolás Maduro incautado en el Aeropuerto Internacional La Isabela, el funcionario estadounidense actua como si estuviera en suelo de Estados Unidos. (umbral.local/) Por Servicios umbral.local/ Santo Domingo. – El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, supervisó este jueves la incautación de un segundo avión perteneciente al gobierno de Venezuela en la República Dominicana, marcando un retorno a una postura más dura por parte de la administración de Donald Trump, a pesar de los recientes acercamientos diplomáticos entre Washington y Caracas. El avión, un Dassault Falcon 200 de bandera venezolana, fue incautado en la pista de aterrizaje militar de Santo Domingo. En una ceremonia que incluyó la presencia de un fiscal dominicano y un representante de las fuerzas del orden de Estados Unidos, se colocó un cartel que decía \»incautado\» en la aeronave. Rubio afirmó que la incautación representa un \»poderoso ejemplo\» de la determinación de Estados Unidos para responsabilizar al \»ilegítimo régimen de Maduro\» por sus acciones ilegales, calificando el incidente como parte de un esfuerzo más amplio para contrarrestar la evasión de sanciones impuestas a Venezuela. \»Con la República Dominicana y nuestros socios regionales, continuaremos contrarrestando cualquier plan para evadir las sanciones de los Estados Unidos\», aseguró Rubio en sus declaraciones. Este es el segundo avión venezolano incautado en menos de un año. En septiembre del año pasado, durante la administración del expresidente Joe Biden, otro Dassault Falcon 900EX fue confiscado en la República Dominicana y trasladado a Florida. Según el Departamento de Estado, las autoridades venezolanas habían utilizado el avión recientemente incautado para volar a varios países, incluidos Grecia, Turquía, Rusia, Nicaragua y Cuba, y se encontraba en República Dominicana para mantenimiento. Fuentes diplomáticas en Caracas calificaron la incautación como \»marketing político estadounidense\», recordando que el avión había estado retenido desde el año pasado por violar sanciones. Además, la situación se produce en un contexto de tensiones entre Estados Unidos y Venezuela, que se intensificaron tras la reelección de Nicolás Maduro en medio de acusaciones de fraude. La incautación del Dassault Falcon 200 se produce en un ambiente diplomático complicado, donde, a pesar de los gestos de acercamiento como la reciente visita de Richard Grenell a Caracas, los funcionarios estadounidenses han reiterado que la postura hacia el gobierno de Maduro no ha cambiado. Rubio enfatizó que Venezuela representa un problema de seguridad nacional que va más allá de la falta de democracia y que impacta a millones de venezolanos y a los países vecinos enfrentados a la migración masiva. Este acontecimiento subraya la continua fricción entre Estados Unidos y Venezuela, mientras la administración de Trump se prepara para un nuevo período de presión sobre el gobierno de Maduro.
Visita de Marco Rubio a la República Dominicana genera rechazo y críticas de organizaciones sociales y de Izquierda

Por Servicios umbral.local/ Santo Domingo, 8 de febrero de 2025 – La reciente visita del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, a la República Dominicana, ha suscitado controversia y críticas por parte de organizaciones de izquierda que acusan al funcionario de intentar imponer una agenda colonialista de Washington en la región. Rubio arribó al país el miércoles por la noche como parte de su primera gira internacional desde que asumió el cargo hace dos semanas. Durante su estancia, se reunió con el presidente dominicano, Luis Abinader, en el Palacio Nacional, donde se abordaron temas de seguridad, migración y comercio. En una rueda de prensa conjunta, Rubio destacó el compromiso de la administración de Donald Trump con la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad en Haití, dirigida por Kenia. Afirmó que, a pesar de una orden de “freeze” que congela los programas de asistencia, existe la posibilidad de crear excepciones, siendo la ayuda a Haití una de ellas. El secretario de Estado también enfatizó la importancia de fortalecer la generación eléctrica en la República Dominicana, un esfuerzo que, según él, beneficiaría también a Puerto Rico. Resaltó el potencial del país caribeño para convertirse en un centro de innovación y tecnología, dada su proximidad a Estados Unidos y su estabilidad política. Por su parte, el presidente Abinader coincidió en la necesidad de una respuesta coordinada y solidaria de la comunidad internacional ante la crisis en Haití, reiterando que no existe una solución dominicana a la situación haitiana. Abinader enfatizó la urgencia de un mayor apoyo financiero para la Fuerza Multinacional liderada por Kenia. No obstante, las declaraciones de Rubio sobre Cuba, Venezuela y Nicaragua, a las que calificó como “enemigas de la humanidad”, fueron recibidas con rechazo por parte de diversas organizaciones políticas y sociales en el país. Estas entidades critican a Estados Unidos, argumentando que es el “único enemigo de la humanidad” en el contexto de las intervenciones en la región. La visita de Rubio y sus declaraciones han generado un ambiente de tensión y polarización, evidenciando las diferencias ideológicas en la política internacional y la percepción de la influencia estadounidense en América Latina. Las organizaciones de izquierda han prometido seguir manifestando su rechazo a lo que consideran un intento de imponer una agenda neocolonial en la región.
Venezuela califica de \»cipayo\» al gobierno dominicano por confiscación de avión venezolano

Por César Guzmán Dalmasi Caracas. – El gobierno de Venezuela ha calificado como \»cipayo\» al gobierno de la República Dominicana, liderado por el presidente Luis Abinader, tras la confiscación de una aeronave vinculada al Estado venezolano que se encontraba en territorio dominicano. El término, cargado de connotaciones históricas y políticas, ha intensificado la tensión diplomática entre ambos países y ha puesto en evidencia las crecientes fricciones en la región. La palabra \»cipayo\» tiene sus raíces en el persa \»sepāhi\», que significa \»soldado\». Durante los siglos XVIII y XIX, se utilizaba para referirse a los soldados nativos de la India que servían en los ejércitos coloniales de potencias europeas como Francia, Portugal y Gran Bretaña. Con el tiempo, el término adquirió un sentido peyorativo y, según la Asociación de Academias de la Lengua Española, se emplea para describir a personas o gobiernos que, por intereses ideológicos o económicos, apoyan intereses extranjeros en detrimento de los nacionales. En un comunicado emitido por la cancillería venezolana, se acusó al gobierno dominicano de actuar en complicidad con Estados Unidos al confiscar la aeronave. \»Su odio hacia Venezuela (el del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio) lo lleva ahora al delito abierto confiscando ilegalmente un avión de PDVSA con la complicidad del gobierno cipayo de la República Dominicana\», señaló el texto. Además, el gobierno de Nicolás Maduro calificó a Rubio de \»ladrón de aviones\» por su participación en la retención de la aeronave durante su reciente visita al país caribeño. Por su parte, Marco Rubio justificó la incautación del avión, argumentando que este \»fue utilizado para evadir las sanciones estadounidenses y el control de lavado de dinero\». A través de su cuenta en X (antes Twitter), el jefe de la diplomacia estadounidense afirmó que esta acción \»es un poderoso ejemplo de nuestra determinación de responsabilizar al ilegítimo gobierno de Maduro por sus acciones ilegales\». Según información del Departamento de Estado de EE.UU., la aeronave en cuestión había sido utilizada por funcionarios venezolanos para viajar a países como Grecia, Turquía, Rusia, Nicaragua y Cuba, y fue llevada a República Dominicana con fines de mantenimiento. Este no es el primer incidente de este tipo. En septiembre de 2024, durante la administración del ex presidente Joe Biden, otro avión oficial venezolano, modelo Dassault Falcon 900EX, fue confiscado en República Dominicana y posteriormente trasladado a Florida. Las autoridades estadounidenses aseguraron en aquel entonces que la aeronave había sido adquirida \»ilegalmente\» por 13 millones de dólares mediante una empresa fantasma. El gobierno venezolano ha denunciado en repetidas ocasiones lo que considera una \»persecución política y económica\» por parte de Estados Unidos y sus aliados en la región. Mientras tanto, la comunidad internacional sigue de cerca las repercusiones de estas medidas y la creciente tensión diplomática entre Venezuela, República Dominicana y Estados Unidos, en un contexto geopolítico cada vez más polarizado. La confiscación del avión y las acusaciones de \»cipayismo\» han puesto en evidencia las complejas dinámicas de poder en la región, donde la influencia de Estados Unidos sigue siendo un factor determinante en las relaciones bilaterales y multilaterales.
La visita injerencista de Marco Rubio y el robo del avión venezolano: Una muestra más de la política entreguista de Luis Abinader y el PRM

Por Julio Guzmán Acosta La reciente visita del secretario de Estado estadounidense Marco Rubio a la República Dominicana ha dejado al descubierto una vez más la sumisión del gobierno de Luis Abinader y el PRM a los intereses de la administración de Estados Unidos. Este episodio, que podría parecer un simple acto de cortesía diplomática, en realidad es un reflejo de la política entreguista y dependiente que ha caracterizado al actual gobierno dominicano, especialmente en su relación con Washington. Uno de los hechos más polémicos que han marcado esta visita es la entrega del avión venezolano retenido en el país a las autoridades estadounidenses. Este avión, que pertenece al Estado venezolano, fue confiscado bajo presiones de Estados Unidos, y su entrega no solo viola principios básicos de soberanía y derecho internacional, sino que también demuestra cómo el gobierno de Abinader actúa como un títere al servicio de los intereses geopolíticos de Donald Trump. La administración de Abinader ha justificado esta acción bajo el argumento de que el avión estaba vinculado a actividades ilícitas, una narrativa que coincide con la retórica anti venezolana impulsada por Washington. Sin embargo, lo que no se dice es que esta entrega forma parte de una estrategia más amplia de injerencia y desestabilización contra Venezuela, en la que el gobierno dominicano ha decidido participar de manera activa siguiendo las órdenes de la Casa Blanca. La visita de Marco Rubio, conocido por su postura dura contra los gobiernos progresistas de América Latina, no es casual. Rubio, uno de los arquitectos de la política exterior agresiva de Trump hacia la región, ha encontrado en el gobierno de Abinader un aliado dispuesto a seguir al pie de la letra las órdenes de Washington. Esta alianza no solo perjudica la imagen internacional de la República Dominicana, sino que también la convierte en cómplice de una política injerencista que busca socavar la soberanía de otros países. Lo más preocupante de todo esto es la falta de autonomía que muestra el gobierno dominicano en su política exterior. En lugar de defender los intereses nacionales y promover una relación de respeto mutuo con otros países, Abinader ha optado por alinearse de manera incondicional con Estados Unidos, incluso cuando esto implica actuar en contra de principios básicos de soberanía y no intervención. La entrega del avión venezolano es solo un ejemplo de esta política entreguista. Con esta acción, el gobierno dominicano no solo ha violado normas internacionales, sino que también ha sentado un precedente peligroso: el de permitir que su territorio sea utilizado como plataforma para la injerencia extranjera. En un momento en que América Latina necesita líderes que defiendan la soberanía y la autodeterminación de los pueblos, el gobierno de Luis Abinader ha decidido seguir el camino opuesto. La visita de Marco Rubio y la entrega del avión venezolano son una muestra clara de que, bajo la actual administración, la República Dominicana ha renunciado a su independencia política para convertirse en un peón al servicio de los intereses de Estados Unidos. Es hora de que el pueblo dominicano tome conciencia de las consecuencias de esta política entreguista y exija un gobierno que defienda los intereses nacionales por encima de los intereses extranjeros. La soberanía no se negocia, y menos aún se entrega a cambio de favores políticos.