Cuba Convertida en el Muro de la Dignidad

Hay momentos en la historia de las naciones en que las palabras se convierten en la primera trinchera. A veces, la única. Ayer, desde La Habana, Miguel Díaz-Canel ocupó esa posición con la firmeza de quien sabe que, detrás de su voz, se yergue un pueblo que ha hecho de la resistencia su principal divisa. \»Cualquier agresor externo chocará con una resistencia inexpugnable\», advirtió el mandatario cubano. Y no era retórica. Era la historia hablando por su conducto. Porque si algo ha demostrado Cuba a lo largo de más de seis décadas es que la dignidad no se rinde, no se pliega, no se negocia. Lo han intentado todo contra la isla: invasiones, atentados, terrorismo, aislamiento, asfixia. Y, sin embargo, ahí está. De pie. Con las heridas abiertas por un bloqueo que es, en esencia, el castigo más prolongado y cruel que se haya infligido jamás a pueblo alguno, pero con la frente en alto. Las declaraciones de Donald Trump, manifestando su deseo de \»tomar o liberar\» Cuba, no son una simple bravata de quien se siente con derecho a disponer del destino de otras naciones. Son la expresión más cruda de una mentalidad imperial que nunca ha terminado de asumir que Cuba no es una propiedad, ni un feudo, ni una pieza de caza mayor. Es una patria. Con toda la carga de soberanía, de historia y de sacrificio que esa palabra encierra. Llama poderosamente la atención, eso sí, el contraste entre el tono de la respuesta de Díaz-Canel y la disposición al diálogo que el propio gobierno cubano había mostrado apenas días antes. El viernes, el presidente cubano admitía conversaciones con representantes de la Administración republicana, en busca de un entendimiento sobre bases de igualdad y respeto mutuo. El domingo, Trump confirmaba esos contactos. Pero el lunes, el inquilino de la Casa Blanca ya estaba hablando de \»tomar\» la isla. Algo se rompió en el camino. O quizá no. Quizá lo que ocurrió es simplemente que el rostro amable de la diplomacia dejó paso al rostro real del poder cuando se siente con la fuerza suficiente para imponer sus condiciones. Las filtraciones sobre una transición sin Díaz-Canel al frente, emulando el modelo aplicado en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, despejan cualquier duda sobre las verdaderas intenciones de Washington. No se trataba de negociar. Se trataba de rendir. Y Cuba no se rinde. Esa es la lección que el imperio parece no terminar de aprender. Puede que la economía esté debilitada, que las dificultades sean inmensas, que el pueblo cubano lleve demasiado tiempo soportando lo insoportable. Pero rendirse no es una opción. No lo fue en Playa Girón. No lo fue en los años del Período Especial. No lo será ahora. Marco Rubio, desde su posición de secretario de Estado, ha condicionado cualquier acercamiento a que La Habana realice \»cambios drásticos\» en su política económica. Lo hace, además, justo cuando el gobierno cubano anuncia su disposición a entablar una relación comercial fluida con empresas estadounidenses. Es decir, cuando da un paso al frente en la dirección que supuestamente se le reclama. La respuesta es más exigencias. Siempre más. Porque el objetivo no es el cambio, sino la rendición. Conviene recordar, aunque parezca obvio, que Cuba es un país independiente. Que sus problemas, que son muchos y profundos, deben ser resueltos por los cubanos que habitan la isla, no por burócratas sentados en Washington ni por políticos que ven en la isla un trofeo que exhibir ante sus electores. El aporte que legítimamente corresponde hacer a Estados Unidos no es la injerencia, ni las amenazas, ni los ultimátum. Es, sencillamente, la eliminación de ese bloqueo criminal que durante más de sesenta años ha sofocado la economía cubana y lastrado el bienestar de su pueblo. Todo lo demás es ruido. Un ruido que, ayer, encontró enfrente un muro. No de silencio, sino de fuego retórico. El muro de la dignidad. Ese que los cubanos llevan construyendo, piedra sobre piedra, desde mucho antes de que a nadie en la Casa Blanca se le ocurriera que la isla podía ser tomada como quien toma una mesa de juego. Que quede claro: Cuba no se toma. Se respeta. Y si algo ha demostrado su historia reciente es que, contra todo pronóstico, contra toda lógica del poderoso, contra toda asfixia, la resistencia sigue siendo inexpugnable. Díaz-Canel lo ha dicho. La historia lo avala. Y el pueblo, ese pueblo que llena las gradas de los estadios de Miami cuando juega la selección de béisbol, que envía remesas a sus familiares, que mantiene viva la llama de la cubanía a pesar de la distancia, lo sabe mejor que nadie. El muro está en pie. Y no será un tuit, por altisonante que sea, el que consiga derribarlo.
Cuba responde
Dice el halcón de Marco Rubio que espera tener sus propios informes para hablar sobre el frustrado intento de incursión a territorio cubano de los diez mercenarios interceptados por las autoridades de la isla. Pero ¿qué podría decir este señor, cuando es él uno de los que con su discurso y sus acciones siembra el odio, estimula la voluntad de agresión y arma las manos de provocadores, mercenarios y terroristas que, establecidos abiertamente en el sur de la Florida, están siempre listos para el ataque armado contra Cuba? El gobierno de Trump y Marco Rubio, como en los mejores tiempos de la piratería, ataca y hunde embarcaciones en mares extraños, mata a sus ocupantes y coloca al mundo ante los hechos consumados. Cuba no ataca, sino que se defiende, ha dicho con mucha propiedad su presidente Miguel Díaz Canel. Eso precisamente acaba de ocurrir. Cuba enfrentó a unos invasores, en los límites de sus aguas territoriales, el abundante material incautado es más que demostrativo de las actividades que planeaban los invasores. Estos sabían por experiencias anteriores, desde los tiempos de playa Girón, a los riesgos que se exponían, sabían que la legislación cubana incluye la pena de muerte para ese tipo de atentado, que aunque hace décadas no se aplica, está vigente con fines disuasivos más que otra cosa. Entonces, nadie puede hacerse el desentendido y tratar de sacarle el cuerpo a las consecuencias. En territorio norteamericano, a la vista y el conocimiento de las autoridades, Marco Rubio incluido, se conspira y organizan agresiones como la que ahora nos ocupa contra la integridad y la soberanía del Estado cubano. Y ante un enemigo que apela a la agresión, Cuba tiene derecho a la defensa. Se espera que el mundo lo comprenda y respalde con firmeza al agredido.
La Sombra del Águila: Una Alianza que Entrega la Soberanía Dominicana a la Estratégica de EE.UU. en el Caribe

En un despliegue diplomático sin precedentes, una sucesión de altos funcionarios estadounidenses ha sellado acuerdos clave con el gobierno dominicano, en lo que se compromete la Soberanía Nacional en 141 años de relaciones bilaterales alrededor de ejes urgentes: el combate al narcotráfico, la explotación de tierras raras, la crisis migratoria haitiana y la seguridad regional. Por Julio César Guzmán Acosta SANTO DOMINGO.— La República Dominicana se ha convertido en el epicentro de una ofensiva diplomática estadounidense que, visita tras visita, teje una agenda común con el gobierno del presidente Luis Abinader. Funcionarios de alto rango del Pentágono, el Departamento de Estado y el Congreso de los Estados Unidos han desfilado por el Palacio Nacional en los últimos meses, cada uno con un capítulo específico de una colaboración y subordinación que Washington considera vital para sus intereses en el Caribe. El acuerdo más reciente, firmado el 26 de noviembre con el secretario de Guerra, Pete Hegseth, (que muchos sectores han calificado como contrario a la Soberanía Nacional), concede acceso temporal a espacios restringidos en la Base Aérea de San Isidro y el Aeropuerto Internacional de Las Américas para operaciones logísticas estadounidenses contra el narcotráfico. “Es una iniciativa conjunta entre nuestros países contra el narcotráfico y el narcoterrorismo”, afirmó Hegseth, mientras el presidente Abinader explicó que la medida permitirá el reabastecimiento de combustible y el transporte de equipos y personal técnico. La lucha contra las drogas sintéticas ha sido otro pilar de esta cooperación. El pasado 30 de abril, autoridades de ambos países celebraron una conferencia internacional sobre el tema, que derivó en anuncios de entrenamientos conjuntos entre la DEA y la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD). El objetivo declarado: fortalecer las capacidades estratégicas para perseguir el tráfico de fentanilo y otras sustancias que transitan por el Caribe hacia Europa. Pero el alcance de esta alianza va más allá de la seguridad. El 6 de febrero, el secretario de Estado Marco Rubio sostuvo conversaciones cruciales con Abinader sobre tierras raras, migración y crimen organizado. Rubio dejó clara la importancia estratégica que Washington otorga al yacimiento dominicano de estos minerales, esenciales para la tecnología moderna: “Esperamos poder trabajar juntos… nuestro Ejército ha ayudado a identificar algo que será sumamente importante para el futuro del mundo y la economía moderna”. La crisis en Haití ha emergido como un tema recurrente en cada encuentro. Tanto Rubio en febrero como el entonces secretario de Estado Antony Blinken en septiembre de 2024 abordaron la inestabilidad fronteriza como una amenaza regional que exige cooperación estrecha. “Estados Unidos está comprometido a trabajar junto a la República Dominicana y el pueblo dominicano para apoyar estos esfuerzos”, declaró Blinken durante su visita. Antes de la llegada de Hegseth, una delegación bipartidista del Congreso estadounidense, encabezada por Brian Mast, ya había recalado en Santo Domingo para discutir seguridad regional y oportunidades económicas. “Estados Unidos tiene una relación cercana con República Dominicana para colaborar en la seguridad regional. La visita de nuestra delegación reafirmó este hecho”, señaló Mast. En 141 años de relaciones diplomáticas y siendo Estados Unidos el principal socio comercial dominicano, nunca antes un gobierno dominicano se había plegado incondicionalmente a la política manada de Washington, comprometiendo seriamente la soberanía del país. Esta nueva fase de visitas de alto nivel refleja la evolución de una alianza histórica hacia una asociación estratégica de subordinación multidimensional, donde los intereses de seguridad, económicos y geopolíticos de Washington encuentran en el gobierno de Luis Abinader y el PRM un aliado dispuesto a plegarse sin condiciones la estrategia militarista de la administración Trump en la convulsa geografía del Caribe y que tiene en la agresion a Venezuela su principal objetivo .
Esperanza Blindada: Washington Presiona el Acelerador en Haití

El secretario de Estado Marco Rubio urge un despliegue expedito de la nueva Fuerza de Eliminación de Pandillas y recluta apoyos globales para una misión que busca redimir los fracasos del pasado, en una nación crucificada por la violencia. Por Julio Guzmán Acosta WASHINGTON.- Con la urgencia de quien intenta apagar un incendio con vientos contrarios, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, apostó este miércoles por un «rápido despliegue» de la nueva misión internacional destinada a despedazar el poder de las bandas armadas que tienen a Haití de rehén. En un llamado que resonó como un eco en los pasillos de la diplomacia global, Rubio instó a otras naciones a sumar sus fuerzas a este esfuerzo crucial, una carrera contra el reloj para estabilizar el corazón enfermo del Caribe. La petición llega apenas un día después de que el Consejo de Seguridad de la ONU, en un movimiento cargado de expectativa y escepticismo, aprobara una resolución patrocinada por Washington para el envío de la Fuerza de Eliminación de Pandillas (GSF). Esta nueva entidad nace con el mandato de suceder a la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), un esfuerzo liderado el año pasado por Kenia cuyo legado fue más de sombras que de luces, sin lograr domeñar el caos que estrangula a la nación antillana. «Colaboraremos estrechamente con otros miembros del Grupo Permanente de Socios para garantizar el rápido despliegue de la GSF», declaró el jefe de la diplomacia estadounidense en un comunicado que fungía tanto como una hoja de ruta como un grito de auxilio a la comunidad internacional. Rubio, pintando con palabras el horizonte deseado, aseguró que esta fuerza no solo «abordará los desafíos de seguridad inmediatos de Haití», sino que también «sentará las bases para la estabilidad a largo plazo», trabajando en simbiosis con la recién creada Oficina de Apoyo de Naciones Unidas en Haití (UNSOH) y dotada de «los recursos necesarios para combatir las bandas». La GSF, que cuenta con el aval del maltrecho Gobierno haitiano, se perfila como un gigante con pies de barro si no recibe el respaldo masivo que Washington reclama. Con una capacidad de hasta 5.500 efectivos policiales o militares, asistidos por 50 civiles, y un mandato inicial de 12 meses, la misión carga sobre sus espaldas el peso de redimir a una población civil que ha perdido la cuenta de sus días de luto. «Estados Unidos mantiene su compromiso de colaborar con las partes interesadas internacionales para apoyar el camino de Haití hacia la paz, la estabilidad y la gobernanza democrática», concluyó Rubio, lanzando un llamamiento final que suena a última oportunidad: «Hacemos un llamamiento a todas las naciones para que se unan a nosotros en este esfuerzo crucial».
Petro acusa a EE.UU. de \’asesinato\’ por ataque en el Caribe

El Mandatario colombiano condena operativo militar estadounidense contra embarcación presuntamente narcotraficante y cuestiona veracidad del video difundido por Trump. Por Virtudes Álvarez Sampedro BOGOTÁ. – El presidente de Colombia, Gustavo Petro, calificó como “asesinato” el ataque realizado por fuerzas militares de Estados Unidos contra una embarcación en aguas internacionales del sur del Caribe, supuestamente dedicada al transporte de drogas. A través de su cuenta en X, el mandatario compartió el video difundido horas antes por el presidente Donald Trump y cuestionó la legitimidad de la acción: “Si esto es verdad, es un asesinato en cualquier parte del mundo”. La versión de Washington Trump justificó el operativo —descrito como “ataque cinético”— argumentando que la embarcación transportaba “narcóticos ilegales con destino a Estados Unidos” y estaba vinculada a “narcoterroristas del Tren de Aragua”. El secretario de Estado, Marco Rubio, añadió que el barco había partido de Venezuela y era operado por una “organización narcoterrorista designada”, aunque sin proporcionar coordenadas exactas ni detalles sobre el procedimiento de identificación. La réplica de Petro El líder colombiano enfatizó que, durante décadas, las autoridades han capturado a civiles involucrados en narcotráfico sin necesidad de emplear fuerza letal. “Los que transportan drogas no son los grandes narcos, sino jóvenes muy pobres del Caribe y el Pacífico”, subrayó, en un claro llamado a diferenciar entre eslabones vulnerables y estructuras criminales complejas. Desmentido venezolano Desde Caracas, el gobierno de Nicolás Maduro tachó el video de “falso” y acusó a Rubio de utilizar inteligencia artificial para simular la operación. El ministro de Comunicación, Freddy Ñáñez, denunció que la administración estadounidense busca justificar su despliegue militar en la región —que incluye ocho barcos, un submarino nuclear y 1.200 misiles— bajo el pretexto de combatir el narcotráfico. El incidente profundiza la grieta diplomática en la región y expone la crudeza de una estrategia antinarcóticos que privilegia la fuerza sobre la judicialización.
Marco Rubio inicia gira latinoamericana en medio de tensiones regionales

El secretario de Estado de EE.UU. se reúne con mandatarios de México y Ecuador para abordar narcotráfico, migración y seguridad, en un contexto de creciente presión sobre Venezuela. Por Brendalis Reyes Washington.— El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, inició este miércoles una gira de tres días por México y Ecuador, su cuarta visita a América Latina desde que asumió el cargo el pasado 20 de enero. La agenda incluye cooperación en la lucha contra cárteles de droga, tráfico de fentanilo, migración irregular y comercio. Un comunicado del Departamento de Estado destacó que este viaje “demuestra el firme compromiso de Estados Unidos con la protección de sus fronteras, la neutralización de las amenazas narcoterroristas y la igualdad de condiciones para las empresas estadounidenses”. Según el programa oficial, Rubio se reunirá este jueves con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, donde se espera aborden estos temas y se evalúe un posible acuerdo de seguridad bilateral. El viernes, el secretario sostendrá conversaciones en Quito con el presidente de Ecuador, Daniel Noboa. La visita se produce días después de que una delegación del Congreso estadounidense se reuniera con el ministro ecuatoriano de Defensa, Gian Carlo Loffredo. La canciller ecuatoriana, Gabriela Sommerfeld, adelantó que entre los temas de cooperación se discutirá una solicitud de EE.UU. para recibir hasta 300 personas por año desde Ecuador, en el marco de acuerdos de movilidad controlada. La gira se desarrolla en un contexto de creciente tensión regional, marcado por el reciente despliegue militar cerca de aguas marítimas venezolanas, interpretado como una medida de presión contra el gobierno de Nicolás Maduro. Analistas señalan que la visita de Rubio refuerza la estrategia estadounidense de consolidar alianzas bilaterales en materia de seguridad, mientras se mantienen posturas firmes frente a gobiernos considerados adversarios en la región. La gira concluirá el viernes por la tarde, después de que Rubio y Noboa ofrezcan una declaración conjunta en la capital ecuatoriana.
Rusia acusa a UE y Reino Unido de presionar a EE.UU. por sanciones

Serguéi Lavrov, ministro de Exteriores ruso, acusó a la Unión Europea (UE) y al Reino Unido de presionar “histéricamente” a Estados Unidos para que apoye y aumente las sanciones contra Rusia, tras la negativa de Moscú a declarar un alto el fuego en el conflicto de Ucrania. Por Servicios umbral.local/ Tiflis – El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, acusó a la Unión Europea (UE) y al Reino Unido de presionar “histéricamente” a Estados Unidos para que apoye y aumente las sanciones contra Rusia, tras la negativa de Moscú a declarar un alto el fuego en el conflicto de Ucrania. Durante su intervención en la Universidad Ruso-armenia de Ereván, Lavrov criticó a líderes europeos como Emmanuel Macron, Keir Starmer y Ursula von der Leyen, señalando que con su insistencia han quedado “en total evidencia”. El diplomático ruso recordó que en una reciente conversación telefónica entre los presidentes Vladímir Putin y Donald Trump se acordó trabajar en “pasos concretos para un arreglo duradero y sólido”, que incluiría la posibilidad de un alto el fuego. Sin embargo, subrayó que la UE respondió con la aprobación de un 17º paquete de sanciones, lo que, según Lavrov, busca una escalada del conflicto para permitir “a los europeos rearmar a Ucrania”. Lavrov también señaló que en abril de 2022 Moscú y Kiev alcanzaron un acuerdo en Estambul, pero que Occidente impidió su ratificación por parte de Ucrania. “Ahora nos piden una tregua y ‘después ya veremos’. No, chicos. Ya pasamos por eso y no queremos más”, enfatizó. Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, descartó la imposición inmediata de nuevas sanciones contra Rusia, advirtiendo que esto podría perjudicar las negociaciones de paz con Ucrania. Rubio afirmó ante un comité del Senado que Trump considera que amenazar con sanciones haría que Rusia deje de dialogar, y que mantener abiertas las vías de negociación es “valioso” para avanzar hacia una solución. Estas declaraciones reflejan la tensión entre las posturas occidentales y rusas sobre la gestión del conflicto y las sanciones económicas, con la UE y Reino Unido presionando por medidas más duras y Estados Unidos mostrando cautela para no entorpecer el diálogo.
Tras reuniones con Abinader, Marco Rubio y EE.UU. centran atención en la crisis de Haití

Después de varias conversaciones entre Marco Rubio y Luis Abinader, Estados Unidos ha decidido reclamar tanto a la ONU como a la OEA que actúen para buscar una salida a l crisis haitiana. Por Thiago Zorrilla Acosta Santo Domingo – La crisis sociopolítica y humanitaria que atraviesa Haití continúa siendo motivo de preocupación para la comunidad internacional, y en particular para Estados Unidos y República Dominicana, cuyos líderes han intensificado sus esfuerzos para buscar soluciones conjuntas. Desde el magnicidio del expresidente haitiano Jovenel Moïse en 2021, el presidente dominicano Luis Abinader ha sido enfático al afirmar que “no existe” una solución unilateral dominicana para la compleja problemática que afecta a la vecina nación. Abinader ha instado en repetidas ocasiones a la comunidad internacional a involucrarse de manera urgente antes de que la situación se deteriore aún más. Pese a la intervención de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que autorizó a Kenia a encabezar la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad en Haití, la presencia de bandas armadas ha consolidado un control territorial que dificulta la estabilización del país y la celebración de elecciones democráticas. En este contexto, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, expresó ayer ante el Senado de Estados Unidos su preocupación por la respuesta de la Organización de Estados Americanos (OEA) frente a la crisis haitiana. Rubio instó a la OEA a “dar un paso al frente” y liderar una misión internacional de paz para enfrentar la delicada situación de seguridad y la emergencia humanitaria que se agravan día a día. “Eso significa que organizaciones como la OEA, a la que contribuimos considerablemente, deben asumir un rol activo y proporcionar una misión con países miembros para abordar el problema de Haití, que está al borde de un giro muy dramático si no se atiende con prontitud”, afirmó Rubio, subrayando que esta petición no implica una amenaza ni un distanciamiento de Estados Unidos con el bloque regional, sino un llamado a una mayor participación de sus aliados. Estas declaraciones se producen tras una serie de reuniones entre Rubio y Abinader en los últimos meses. En el encuentro más reciente, a inicios de mayo, ambos funcionarios debatieron la imperiosa necesidad de una intervención internacional coordinada para contener el deterioro de la seguridad en Haití. Abinader enfatizó la urgencia de fortalecer el apoyo global, mientras que Rubio destacó la importancia de una respuesta solidaria y conjunta de la comunidad internacional. Durante su primera reunión en febrero, Rubio reiteró que Estados Unidos no exigiría a República Dominicana aceptar una ola masiva de migrantes haitianos, reconociendo la imposibilidad y la injusticia de tal demanda para el país caribeño. Además, el secretario de Estado informó que trabajan con diversas agencias federales estadounidenses en un plan para detener el flujo de armas que, desde Miami, llegan en contenedores hacia Haití, armamento utilizado por las bandas criminales que dominan amplias zonas del país. La estrecha coordinación entre Washington y Santo Domingo refleja no solo la gravedad de la crisis haitiana, sino también la voluntad de ambos gobiernos de impulsar soluciones multilaterales y efectivas que detengan la escalada de violencia y permitan restaurar la estabilidad en la región.
Rubio invita a venezolanos sin TPS a solicitar asilo en EE.UU.

El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, habló este martes en el Congreso sobre el TPS para los venezolanos. umbral.local/ Por Julio Guzmán Acosta Washington, D.C. – En medio del debate sobre el futuro migratorio de miles de venezolanos en Estados Unidos, el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó este miércoles que quienes pierdan el Estatus de Protección Temporal (TPS) tras la reciente decisión del Tribunal Supremo podrán solicitar asilo en el país norteamericano. La máxima instancia judicial estadounidense avaló el plan del presidente Donald Trump para revocar el TPS de aproximadamente 350,000 venezolanos, quienes, en consecuencia, podrían ser sujetos a deportación. Ante esta realidad, Rubio aseguró durante una audiencia en la Cámara de Representantes que “muchas, si no la mayoría”, de las solicitudes de asilo que presenten estos migrantes serán “muy creíbles”. Rubio, conocido por su postura crítica hacia el régimen de Nicolás Maduro y por su defensa previa del TPS, no dejó de señalar que la administración anterior, bajo Joe Biden, otorgó este amparo de manera demasiado generalizada y sin examinar con rigor los antecedentes de los beneficiarios. Esta declaración subraya la línea dura del gobierno Trump respecto a la política migratoria venezolana, que busca limitar la permanencia de extranjeros amparados por el TPS y promover procesos de asilo individualizados. La decisión ha generado polémica y rechazo entre demócratas y defensores de los derechos migratorios, quienes advierten sobre el impacto humanitario que podría tener la finalización del TPS para la comunidad venezolana en Estados Unidos. Sin embargo, el mensaje de Rubio se erige como una invitación formal a que los afectados recurran a las vías legales de protección, en un contexto donde la política migratoria estadounidense se reconfigura bajo la administración conservadora. El futuro de estos miles de venezolanos pende ahora de la capacidad del sistema de inmigración para procesar un aumento en las solicitudes de asilo, un proceso complejo y con altos estándares de prueba, que determinará si podrán permanecer en el país bajo nuevas condiciones legales. Con esta postura, Rubio reafirma su compromiso con una política migratoria estricta pero con mecanismos legales que buscan distinguir entre migrantes según su situación particular, en un escenario de creciente tensión política y social.
China defiende autonomía del Caribe en sus relaciones internacionales

El portavoz de la Cancillería china, Lin Jian, respondió con firmeza a las declaraciones del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien durante una gira por varios países del Caribe instó a estas naciones a elegir proveedores para proyectos de infraestructura “de forma responsable y transparente”, advirtiendo sobre posibles riesgos de seguridad asociados con la influencia del Partido Comunista de China. Por Virtudes Álvarez Sampedro Beijing.– La Cancillería de China reafirmó este jueves la plena capacidad de los países del Caribe para elegir libremente a sus socios internacionales, rechazando cualquier tipo de injerencia o paternalismo externo, en clara alusión a las recientes críticas de Estados Unidos hacia los vínculos entre China y la región caribeña. El portavoz de la Cancillería china, Lin Jian, respondió con firmeza a las declaraciones del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien durante una gira por varios países del Caribe instó a estas naciones a elegir proveedores para proyectos de infraestructura “de forma responsable y transparente”, advirtiendo sobre posibles riesgos de seguridad asociados con la influencia del Partido Comunista de China. Lin Jian calificó estas acusaciones como una “campaña malintencionada” diseñada para desprestigiar las relaciones bilaterales entre China y el Caribe, y señaló que las afirmaciones de Rubio evidencian un “sesgo ideológico” y un “desconocimiento de las normas básicas que rigen las relaciones internacionales”. El portavoz enfatizó que las naciones del Caribe “no necesitan que ningún país actúe como tutor moralista” y que la cooperación entre China y los países caribeños se basa en “intereses comunes y beneficios mutuos”. Añadió que las acciones de Washington destinadas a denigrar esta cooperación “no lograrán debilitarla, ya que están basadas en hechos reales y respaldadas por resultados tangibles”. Desde Beijing, la Cancillería destacó que la relación económica y comercial con América Latina y el Caribe no tiene fines geopolíticos ni busca establecer zonas de influencia, sino que responde a una alianza estratégica entre miembros del denominado “Sur Global” que comparten posturas similares e intereses complementarios. Asimismo, el gobierno chino reiteró que su cooperación con la región se fundamenta en los principios de consulta conjunta, construcción compartida y beneficios mutuos, respetando siempre las necesidades y la voluntad soberana de los países latinoamericanos y caribeños. La reafirmación de esta posición se produce en el contexto de la preparación de la IV Reunión Ministerial del Foro China-Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), que se realizará próximamente en Beijing y que busca fortalecer aún más los lazos entre ambas regiones. Analistas internacionales señalan que la postura de China refleja su interés estratégico en consolidar su presencia en el Caribe, una región clave para sus rutas comerciales y su proyección global, mientras que Estados Unidos mantiene una política de presión y advertencia para limitar la influencia china en su “patio trasero”. Para los países caribeños, esta dinámica representa una oportunidad para diversificar sus alianzas y acceder a recursos para el desarrollo de infraestructura, tecnología y comercio, sin ataduras políticas ni interferencias externas. En definitiva, la Cancillería china deja claro que el Caribe es una región con plena soberanía para decidir sus relaciones exteriores y que sus vínculos con China están cimentados en la cooperación, el respeto mutuo y el beneficio compartido, en contraste con las narrativas estadounidenses que buscan condicionar esas decisiones. La IV Reunión Ministerial del Foro China-Celac será un escenario clave para consolidar esta visión y avanzar hacia una integración más profunda y equitativa entre China y las naciones latinoamericanas y caribeñas. Virtudes Álvarez Sampedro Servicios umbral.local/