UMBRAL, MARCAMOS TENDENCIA 

“La paciencia tiene un límite”: El rugido de la clase trabajadora tiñe de lucha el Primero de Mayo

Más de diez organizaciones convocan a una marcha nacional hacia el Palacio Nacional para exigir salarios dignos, libertad sindical, defensa de la cesantía y una reforma de la seguridad social centrada en derechos, mientras el gobierno mira hacia otro lado Por Julio Guzmán Acosta Santo Domingo, R.D. – El polvo de la plaza Mauricio Báez volverá a levantarse este primero de mayo, pero no por el viento de la indiferencia, sino por las botas y los zapatos gastados de una clase trabajadora que ha dicho basta. A partir de las diez de la mañana, decenas de miles de voces se fundirán en una sola: la de la dignidad herida, pero no vencida. La convocatoria, que reúne a federaciones sindicales, organizaciones populares, gremios profesionales, movimientos juveniles, ambientalistas, campesinos y mujeres trabajadoras, ha sido reiterada este miércoles en la sede de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) con una contundencia inusual. No es un llamado cualquiera. Es una advertencia. Luz Eneida, dirigente del Movimiento de Mujeres Trabajadoras, fue tajante: “La paciencia del pueblo trabajador tiene un límite. La unidad es nuestra única garantía para conquistar lo que en mesas de diálogo nos han negado”. Sus palabras no fueron un exabrupto, sino el termómetro de una sociedad que ve cómo el salario se derrite, la cesantía es amenazada, las reformas de la seguridad social se postergan y las mineras siguen arrasando comunidades con la complicidad del poder. El comité organizador ha dejado claro que esta no será una marcha más. Las demandas llevan la urgencia de una crisis que no da tregua: indexación de salarios al costo de vida, revisión de exenciones fiscales para los sectores privilegiados, reducción temporal del ITBIS en bienes esenciales, defensa intransigente de la cesantía, y una reforma integral de la seguridad social que ponga los derechos por encima de las ganancias de las AFP y las ARS. La lista es larga y no admite medias tintas. También exigen el pago inmediato de prestaciones laborales a los miles de servidores públicos cancelados, la garantía plena de la libertad sindical conforme a los convenios 87 y 98 de la OIT, soberanía alimentaria con respaldo efectivo al productor nacional, acceso universal a salud, educación y vivienda digna, el cumplimiento de los acuerdos firmados por el gobierno con el sector salud, y el cese de la persecución antisindical. Los organizadores han sido explícitos: el recorrido comenzará en la plaza Mauricio Báez, ubicada se la avenida San Martín esquina  Leopoldo Navarro, y culminará frente al Palacio Nacional. Allí, en la puerta del poder, los trabajadores levantarán no solo sus pancartas, sino también las reivindicaciones de San Juan contra las explotaciones mineras, las demandas de la región norte y las luchas locales que el país entero mira con impotencia. “Este primero de mayo salimos a las calles”, sentenció Luz Eneida, “porque la paciencia tiene un límite”. Y, detrás de ella, un país entero parece estar diciendo: ya no más promesas.    

Reclaman Justicia en el caso de Paula Santana

“Es inaceptable que el caso de Paula haya sido cerrado sin que se hayan agotado todas las instancias de investigación. Exigimos que se haga justicia”, afirmó Luz Eneida Mejía, presidenta del Movimiento de Mujeres Trabajadoras (MMT)  Por Servicios umbral.local/   Santo Domingo Este. – La angustia y el clamor por justicia se escuchó con fuerza en la voz de Luz Eneida Mejía, presidenta del Movimiento de Mujeres Trabajadoras (MMT, quien ha alzado su voz para exigir respuestas en el trágico caso de Paula Santana Escalante. La joven de 23 años fue hallada muerta en una alcantarilla cerca de la Zona Franca de Las Américas, un hecho que ha conmocionado a la sociedad dominicana y que ha puesto en el centro de la atención la necesidad de justicia frente a la violencia de género y el acoso laboral. El caso de Paula, ocurrido en febrero de este año, había sido archivado por el Ministerio Público por falta de pruebas, una decisión que generó indignación tanto en su familia como en organizaciones de derechos humanos. Sin embargo, la situación dio un giro cuando el presidente Luis Abinader ordenó la reactivación de las investigaciones, lo que ha renovado la esperanza de sus familiares y de quienes luchan por la justicia. “Es inaceptable que el caso de Paula haya sido cerrado sin que se hayan agotado todas las instancias de investigación. Exigimos que se haga justicia”, afirmó Mejía, quien destacó que la muerte de Paula no solo es un caso aislado, sino un reflejo de un sistema que a menudo protege a los culpables, todo parece indicar que se trata de proteger a familiares o altos cargos de la empresa de la zona franca donde la joven trabajaba. La presidenta del MTS enfatizó que “el silencio de las autoridades y la falta de acción frente a las denuncias de acoso que hizo Paula son un claro indicio de que hay intereses ocultos en este caso”. A pesar de la reactivación de la investigación, la familia de Paula y sus representantes legales, como el abogado Pedro Duarte Canaán, siguen cuestionando la falta de contundencia en la investigación. “Nos preocupa que el archivo provisional del caso favorezca a los acusados, Joaquín Alexander Hidalgo Marte (Alex) y Alex Elvin Cruz Díaz (Chuki), a quienes se les acusa de la muerte de Paula. La ausencia de pruebas no puede ser un argumento para dejar a los culpables en libertad”, argumentó Duarte Canaán. A ello se suma el hecho de que la madre de Paula había denunciado el acoso que sufría por parte de un compañero de trabajo, una denuncia que la empresa ignoró y que ahora se convierte en un punto clave en la búsqueda de justicia. Familiares y activistas del Movimiento de Mujeres Trabajadoras reclaman justicia para Paula Santana (foto umbral.local/Vickiana Morla) El dolor de la familia solo encontrara alivio cuando se haga justicia. La madre de Paula, Johanny Escalante, ha expresado su frustración al ver que la vida de su hija fue tratada con tanta ligereza. “Nadie escucha nuestras súplicas. Paula no solo era una víctima, era una joven con sueños y aspiraciones”, lamentó. En este contexto, la intervención del Ministerio de Trabajo ha sido cuestionada, ya que se alega que ha habido intentos de encubrir la verdad y proteger a los responsables. “Estamos frente a un caso donde parece que se quiere aplicar el látigo a los más vulnerables, mientras los verdaderos culpables quedan impunes”, sostuvo el abogado Johan Manuel Mateo, quien representa a la familia de Paula. Luz Eneida Mejía y otros activistas continúan presionando para que la justicia prevalezca en este caso y para que se tomen medidas concretas que garanticen la protección de las mujeres en el ámbito laboral y más allá. “Este caso no puede quedar en el olvido. Paula merece justicia, y todas las mujeres merecen vivir sin miedo”, concluyó Mejía, reafirmando su compromiso en la lucha por un mundo más justo. La historia de Paula Santana es un claro ejemplo de que, en la búsqueda de justicia, la voz de la sociedad civil y sus organizaciones representativas es fundamental para desafiar las injusticias y reclamar un cambio real en un sistema que a menudo falla a las víctimas.