Cuba enciende sus luces en medio de la tormenta: el sistema eléctrico nacional renace paso a pas
La isla activa microsistemas energéticos para garantizar servicios vitales, mientras denuncia el impacto del bloqueo estadounidense como factor agravante en la crisis. El gobierno moviliza sus recursos técnicos y humanos para recuperar la estabilidad tras un nuevo apagón total. umbral.local/ | Redacción Internacional La Habana — En medio de un escenario de extrema fragilidad técnica y con la sombra persistente del cerco económico externo, Cuba ha comenzado a trazar la senda del restablecimiento de su Sistema Electroenergético Nacional (SEN). El Ministerio de Energía y Minas informó este domingo que las plantas energéticas de Varadero y Boca de Jaruco ya se encuentran en funcionamiento, un primer respiro en la compleja operación de rescate del sistema tras sufrir una nueva desconexión total. A través de su cuenta oficial en la red social X, la entidad gubernamental detalló que también se logró llevar corriente a las centrales termoeléctricas (CTE) de Santa Cruz y Carlos Manuel de Céspedes, donde ya se trabaja en el arranque de la unidad 3 de esta última. Paralelamente, se ha dado prioridad a la formación de microsistemas en cada territorio, con el objetivo de sostener los servicios básicos —hospitales, acueductos y centros vitales— mientras avanza la recuperación general. La víspera, el SEN colapsó nuevamente tras la salida de la Unidad 6 de la termoeléctrica de Nuevitas, en Camagüey, un incidente que desencadenó un efecto dominó que apagó todas las máquinas que se encontraban en línea. De inmediato, según reportó la Empresa Eléctrica de La Habana en Telegram, se activó un protocolo de recuperación gradual, articulado desde el Despacho Nacional de Carga con el concurso de las provincias, las tecnologías de generación distribuida y la Unión Cuba Petróleo. En medio de esta coyuntura, el primer ministro Manuel Marrero reconoció en sus redes sociales la crudeza del momento. “Este proceso tiene lugar en medio de circunstancias muy complejas”, señaló el también miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba, al tiempo que subrayó la capacidad de los trabajadores eléctricos de la isla para sobreponerse a la adversidad. El mensaje encontró eco en las palabras de Roberto Morales Ojeda, otro integrante del máximo órgano de dirección del Partido, quien desde Facebook advirtió que las difíciles condiciones operativas del sistema —agravadas por la falta de combustible derivada del “cerco energético” impuesto por Estados Unidos— propician la recurrencia de fenómenos de esta naturaleza. En su pronunciamiento, Morales Ojeda destacó lo que calificó como la heroicidad del pueblo y el gobierno cubano para resistir lo que definió como un bloqueo “injusto y criminal”. Mientras la isla avanza en la titánica tarea de restaurar la normalidad eléctrica, la narrativa oficial insiste en una dualidad: la fortaleza técnica de sus ingenieros y la asfixia provocada por un cerco exterior que, según las autoridades, convierte cada intento de recuperación en un acto de resistencia.
Nueva resolución en la ONU pidiendo el levantamiento del Bloqueo a Cuba
El inmoral bloqueo a Cuba es un acto de guerra económica en tiempo de paz, acusa el canciller cubano Por Servicios umbral.local/ NACIONES UNIDAS. En un ambiente de intensa expectativa, la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) abrió este martes un debate crucial sobre el impacto del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba desde hace más de seis décadas. Durante dos jornadas, representantes de países de todo el mundo se han congregado en el emblemático edificio de la ONU en Nueva York para discutir las repercusiones de esta política sobre la isla caribeña y su población. Este miércoles, 30 de octubre, se llevó a cabo la votación y el resultado ha sido 187 votos a favor del levantamiento del embargo, 2 votos en contra (Estados Unidos e Israel) y una abstención (Moldavia). La jornada ha estado marcada por intervenciones contundentes de varios países y bloques de integración que han expresado su apoyo a la nación cubana y su rechazo a las medidas unilaterales impuestas por Washington. La Asamblea General de la ONU pide una vez más el fin del bloqueo económico que Estados Unidos impone al país caribeño desde 1962. A partir de1992, el máximo órgano deliberativo viene refutando categóricamente cada año esta violación a la Carta de las Naciones Unidas. La resolución de hoy obtuvo 187 votos a favor, 2 en contra y una abstención. La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), representada por Honduras, que actualmente ejerce la presidencia ‘pro tempore’, fue una de las primeras en alzar la voz. En un discurso cargado de emotividad, el representante hondureño enfatizó que \\\»la política de sanciones de EE. UU. obstaculiza el desarrollo cubano y perjudica el bienestar de su población\\\». Su intervención resonó en la sala, donde numerosos delegados asintieron en señal de acuerdo. No solo CELAC se ha manifestado; la Comunidad del Caribe (CARICOM) también se unió al clamor. El representante de Granada abogó por la eliminación de las sanciones, calificándolas de \\\»carentes de justificación legítima\\\». La solidaridad con Cuba se ha extendido más allá de la región, con el representante de Singapur, hablando en nombre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), quien destacó que el bloqueo ha \\\»imposibilitado la transacción, remesas y turismo\\\», afectando drásticamente la vida cotidiana de los cubanos. El Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) también hizo eco de estas preocupaciones. Uganda, como portavoz del grupo, condenó el embargo como una \\\»medida ilícita\\\» que infringe los principios del derecho internacional. En su intervención, subrayó que el bloqueo representa un obstáculo significativo para el acceso a internet y limita el desarrollo de relaciones científicas, lo que afecta a la isla y sus aspiraciones de progreso. Entre las voces que se han sumado a esta demanda, se destacó el representante permanente de Rusia en la ONU, quien argumentó que el bloqueo limita los derechos de casi 200 Estados que desean establecer relaciones comerciales con Cuba. De igual manera, el delegado mexicano, Héctor Vasconcelos, describió las restricciones como \\\»injustificables e injustas\\\», abogando por su suspensión inmediata. El clamor por la justicia se hizo más fuerte con las palabras del ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, quien instó a EE. UU. a retirar las sanciones y fomentar un diálogo constructivo basado en el respeto mutuo. Las declaraciones de apoyo se acumulan mientras el tiempo avanza hacia la votación que determinará el futuro de la política estadounidense hacia Cuba. Un reciente informe presentado por La Habana expone la magnitud del daño causado por el bloqueo: pérdidas que ascienden a 5.056,8 millones de dólares en un período de un año, lo que equivale a más de 421 millones de dólares mensuales. En total, los daños acumulados durante más de seis décadas se estiman en 164.141,1 millones de dólares, una cifra que refleja el profundo impacto de estas políticas en el desarrollo y bienestar del pueblo cubano. A medida que se acerca el cierre del debate, la tensión en la sala de la Asamblea General es palpable. Las voces unidas de los países miembros resuenan con un mensaje claro: el llamado a la paz y a la justicia debe prevalecer sobre las políticas de aislamiento y sanciones. La atención del mundo está puesta en la ONU, donde el futuro de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos podría estar en juego. La votación de mañana será un momento decisivo que podría marcar un nuevo capítulo en la historia de la isla y su lucha por la soberanía y el desarrollo.