UCT y la ADP unen fuerzas para fortalecer el movimiento sindical en el XIII ELACS

Un encuentro regional que promete impulsar la unidad y la acción colectiva en Latinoamérica y el Caribe Por Servicios umbral.local/ Santo Domingo, RD. – El Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) recibió recientemente a una comisión de la Unión Clasista de Trabajadores (UCT), en un encuentro donde se presentaron los programas y temas que serán abordados durante el XIII Encuentro Latinoamericano y Caribeño de Sindicalistas (ELACS). Este significativo evento internacional se llevará a cabo en la República Dominicana, iniciando el 13 de julio y culminando con una gran jornada los días 25, 26 y 27 de septiembre en el salón de actos de la Cooperativa Nacional de Servicios Múltiples de Maestros (COOPNAMA). Allí convergerán organizaciones sindicales de diversos países latinoamericanos y caribeños con el propósito de promover acciones conjuntas que fortalezcan la unidad y el poder de los sectores trabajadores en la región. Eduardo Hidalgo, presidente de la ADP, destacó el compromiso de su organización con esta iniciativa. “En el sindicato siempre estamos abiertos a estrechar lazos de hermandad entre las clases trabajadoras y a desarrollar espacios propicios para el crecimiento y beneficio del pueblo dominicano”, afirmó. La comisión de la UCT estuvo compuesta por su secretario general, Juan Núñez Batista, junto a Efraín Sánchez Soriano y Ramón Nolasco Martínez, quienes expusieron los detalles y objetivos de este importante encuentro. El XIII ELACS representa una oportunidad estratégica para que líderes sindicales aborden desafíos comunes, intercambien experiencias y diseñen estrategias conjuntas que impulsen la justicia social, la defensa de los derechos laborales y el bienestar de los trabajadores en toda Latinoamérica y el Caribe. Con esta alianza, tanto la UCT como la ADP reafirman su rol protagónico en el movimiento sindical regional, comprometidos con la construcción de un futuro más justo y solidario para toda la clase trabajadora.
UCT dice que el aumento del 20% al salario mínimo es insuficiente y no compensa la pérdida del poder adquisitivo de los ultimos años

Por Thiago Zorrilla Acosta La Unión Clasista de Trabajadores (UCT) ha manifestado su rechazo al incremento fraccionado del 20% en el salario mínimo para el sector privado no sectorizado, anunciado recientemente por las autoridades. Según la organización sindical, este aumento, dividido en un 12% para 2025 y un 8% para 2026, no representa una mejora sustancial para los trabajadores, ya que queda anulado por la inflación proyectada y no logra compensar la pérdida del poder adquisitivo que ha venido sufriendo la clase trabajadora en los últimos años. Un aumento nominal que no refleja la realidad económica La UCT ha señalado que el aumento del 20% es insuficiente para enfrentar el deterioro del salario real, el cual ha disminuido en un 75% en relación con su aporte a la productividad, según estudios de organismos internacionales. Mientras la economía dominicana continúa creciendo y las ganancias del gran empresariado aumentan, los trabajadores enfrentan una brecha cada vez más amplia entre sus ingresos y el costo de vida. Datos de la Fundación Friedrich Ebert (FES), la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) confirman que el poder adquisitivo de los trabajadores dominicanos ha caído drásticamente en las últimas dos décadas. Estos organismos destacan que los salarios reales se han alejado significativamente del crecimiento económico del país, lo que ha generado una situación de desigualdad y precariedad para la mayoría de la población trabajadora. El fraccionamiento del aumento y su impacto negativo Uno de los puntos más criticados por la UCT es el fraccionamiento del aumento salarial. El hecho de que el 8% del incremento no se aplique hasta febrero de 2026 significa que los trabajadores no recibirán el beneficio completo de manera inmediata. Durante este período, la inflación seguirá erosionando su capacidad de compra, lo que debilita cualquier impacto positivo que pudiera tener el aumento nominal. La organización sindical ha enfatizado que este tipo de medidas no resuelven el problema de fondo, ya que el costo de la vida continúa en ascenso sin una compensación real para los trabajadores. Según la UCT, solo un aumento del 37.5% en el salario mínimo permitiría reducir la brecha entre el salario real y la productividad laboral, devolviendo parte del poder adquisitivo perdido en las últimas décadas. El salario debe ajustarse a la productividad y al costo de vida La UCT ha insistido en que el ajuste salarial debe basarse en la contribución de la fuerza laboral a la creación de riquezas y no en criterios arbitrarios. Mientras el gran empresariado registra ganancias millonarias año tras año, los trabajadores ven cómo sus salarios son insuficientes para cubrir necesidades básicas como la alimentación, la vivienda, la educación y la salud. \»Es urgente que el gobierno y los sectores productivos establezcan un aumento salarial que refleje la realidad económica del país y garantice una distribución más equitativa de los beneficios del crecimiento\», señaló la UCT en un comunicado firmado por Juan Núñez Batista, secretario general y José Emilio Encarnación, secretario de Prensa y Comunicación. La organización ha subrayado que no es justo que la clase trabajadora, que aporta con su fuerza laboral al desarrollo económico, siga siendo castigada con salarios que no le permiten vivir dignamente. Llamado a la acción y a la movilización Ante esta situación, la UCT ha hecho un llamado a los trabajadores y a los movimientos sociales a mantener la lucha por un aumento salarial real, justo y acorde con la productividad y el costo de vida. \»La clase trabajadora no puede seguir siendo empobrecida mientras aporta al crecimiento económico, beneficiando solo a los más ricos\», afirmó la organización. La UCT exige un aumento inmediato y sustancial del salario mínimo, sin fraccionamientos, que refleje la realidad del país y garantice condiciones de vida dignas para los trabajadores. \»Exigimos que se reconozca el esfuerzo de los trabajadores y se les retribuya de manera justa por su contribución al desarrollo nacional\», concluyó el comunicado. La UCT ha reiterado su compromiso con la defensa de los derechos de los trabajadores y ha anunciado que continuará impulsando acciones y movilizaciones para lograr un aumento salarial que beneficie a toda la clase trabajadora dominicana.
UCT propone un aumento salarial del 37.5% basado en la productividad

Juan Núñez Batista, secretario general de la UCT, junto a varios miembros de la entidad sindical en una protesta frente al Ministerio de Trabajo. Por Thiago Zorrilla Acosta La Union Clasista de Trabajadores (UCT) sostiene que el aumento del 37.5% solo recuperaría el 50% de la productividad perdida por los trabajadores entre los años 2000 y 2018. Para eliminar por completo la brecha entre el salario real y la productividad, la organización sugiere que se requieren ajustes adicionales en el futuro. Además, la central sindical propone la creación de una comisión de revisión de la productividad por sector productivo, conformada por economistas externos, preferiblemente de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL). Esta comisión tendría la tarea de actualizar los datos de productividad sectorial y garantizar que los ajustes salariales estén alineados con el aporte real de los trabajadores a la economía. La UCT también hace referencia al Convenio 131 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que recomienda considerar factores económicos, incluidos los niveles de productividad, al fijar los salarios. \»Nuestra propuesta no solo busca un aumento salarial, sino un cambio en la lógica con la que se aborda este tema\», señala la carta. Contraste con la propuesta del gobierno y el empresariado Mientras la UCT exige un aumento del 37.5%, el gobierno y el sector empresarial han propuesto un incremento del 20% el gobierno y un ridiculo 10% el empresariado argumentando que este porcentaje es \»razonable\» en el contexto económico actual. Sin embargo, los sindicalistas consideran que esta propuesta es \»ridícula\» y refleja el desprecio del empresariado hacia la clase trabajadora. \»Un aumento del 10% no resuelve los problemas de los trabajadores, que enfrentan una inflación galopante y un costo de vida cada vez más alto. Es una burla a quienes son el motor de la economía\», afirmó Juan Núñez Batista, secretario general de la UCT. El llamado a la acción La UCT insta al CNS a ponderar su propuesta y a tomar en cuenta la necesidad de un ajuste salarial que permita a los trabajadores recuperar su capacidad de compra. Asimismo, hace un llamado al gobierno del presidente Luis Abinader para que juegue un papel más activo en la mediación de este conflicto y garantice que los trabajadores reciban un salario digno. \»El gobierno no puede ser indiferente ante esta situación. Debe actuar como garante de los derechos de los trabajadores y asegurar que el crecimiento económico se traduzca en mejoras concretas para la mayoría de los dominicanos\», concluyó Núñez Batista. Un tema crucial para el desarrollo del país El debate sobre el aumento salarial no solo es una cuestión de justicia laboral, sino también un tema crucial para el desarrollo económico y social de República Dominicana. Mientras los trabajadores continúan luchando por cubrir sus necesidades básicas, la brecha entre los salarios y el costo de vida sigue ampliándose. La propuesta de la UCT representa un llamado a la acción para corregir esta desigualdad y garantizar que los trabajadores reciban un salario acorde con su contribución al crecimiento del país. El CNS y el gobierno tienen ahora la responsabilidad de mediar entre las partes y encontrar una solución que beneficie a todos los sectores de la sociedad. Por el momento, los trabajadores y sus representantes esperan una respuesta rasonable y justa, mientras preparan movilizaciones y acciones de presión en caso de que sus demandas no sean atendidas.