
El Frente Agropecuario del PRM ratificó de manera unánime a Eulalio Ramírez como presidente durante su pleno de delegados, en el que también quedó conformada la nueva dirección de esa estructura sectorial. Por Servicios Umbral Santo Domingo.– El Partido Revolucionario Moderno (PRM) culminó el pleno de delegados de su Frente Agropecuario con la reelección unánime del ingeniero Eulalio Ramírez como presidente de esa estructura sectorial, encargada de articular el trabajo político de la organización con productores y representantes del campo dominicano. La elección se produjo mediante una plancha de consenso que, de acuerdo con las informaciones ofrecidas por la organización, contó con el respaldo del presidente Luis Abinader, el expresidente Hipólito Mejía y dirigentes como Eligio Jáquez, Fredy Fernández, Leonardo Faña, entre otros representantes del sector agropecuario vinculados al partido oficialista. Renuevan dirección del Frente Agropecuario Junto a Ramírez fue escogido Robinson Cuevas como secretario general, mientras Benigno Encarnación ocupará la Secretaría de Organización y Milito de Jesús estará al frente del área Electoral. Asimismo, Iván Hernández y José Fabelo fueron seleccionados como presidentes en funciones. El pleno completó además la matrícula correspondiente a vicepresidentes, subsecretarios y otras posiciones de la estructura nacional. Durante la jornada estuvieron presentes el expresidente Hipólito Mejía; Leonardo Faña y Efraín Toribio, así como Dionicio de los Santos y Sigmund Freund, integrantes de la Comisión de Elecciones Internas, además de otros dirigentes de la organización. Un frente con peso dentro del PRM El Frente Agropecuario constituye una de las estructuras sectoriales de mayor tradición dentro del PRM y de las organizaciones políticas que históricamente le precedieron. Su importancia ha estado vinculada a la presencia territorial de productores, técnicos y dirigentes relacionados con la actividad agrícola y pecuaria. El fallecido líder político José Francisco Peña Gómez llegó a definir esta estructura como “un partido dentro del partido”, en referencia a su capacidad de organización e incidencia social, económica y política. La renovación de sus autoridades forma parte del proceso interno desarrollado por el PRM para reorganizar y fortalecer sus diferentes frentes sectoriales. Ramírez promete fortalecer el sector agropecuario Tras ser ratificado en la presidencia, Eulalio Ramírez asumió el compromiso de continuar trabajando por el fortalecimiento y la consolidación del sector agropecuario dominicano. El dirigente destacó la importancia estratégica de la producción agropecuaria para los planes de desarrollo nacional y para mejorar las condiciones de vida de la población. La nueva dirección tendrá entre sus desafíos mantener la articulación de los productores vinculados al PRM y promover propuestas relacionadas con la producción nacional, la seguridad alimentaria y el desarrollo de las comunidades rurales.
La Mancha del Flágelo: Excusa para Agredir a Pueblos Soberanos
Un editorial a contracorriente El reciente acuerdo que concede a Estados Unidos el uso de espacios aéreos estratégicos dominicanos bajo el pretexto de la lucha antidrogas no es una simple cooperación bilateral: es la consolidación de un entreguismo histórico que atraviesa los últimos gobiernos y compromete la soberanía nacional en proyectos geopolíticos ajenos. No hay otra forma de calificarlo: lo firmado por Luis Abinader con el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, es la claudicación institucionalizada. Bajo la máscara de la “Operación Southern Spear”, se autoriza el uso de la Base Aérea de San Isidro y del Aeropuerto Internacional de Las Américas para operaciones logísticas extranjeras. Se nos pide creer que esto es “cooperación”, cuando la historia demuestra que tales concesiones siempre han sido la antesala de mayores injerencias. Resulta revelador —y patético— que esta decisión cuente con el beneplácito de expresidentes como Danilo Medina y Leonel Fernández, y sea celebrada por la ultraderecha local. Es la confirmación de que existe una clase política unificada en su servilismo hacia Washington, incapaz de defender los intereses nacionales cuando estos chocan con los dictados del Norte. ¿De qué lucha contra el narcotráfico nos hablan, cuando es notoria la infiltración de dineros obscenos en campañas electorales y la impunidad de que gozan testaferros y lavadores en altas esferas? ¿Cómo se explica que Estados Unidos proclame su alianza con “gobiernos ejemplares” en esta lucha, mientras indulta a narcotraficantes confesos como Juan Orlando Hernández y legitima a figuras siniestras en otros países? La verdadera agenda tras la “Lanza del Sur” no es el combate al tráfico de drogas, sino la consolidación del control militar estadounidense sobre una región rica en recursos naturales. Es la misma lógica que justifica el bloqueo criminal contra Cuba, las amenazas de invasión a Venezuela, y el ofrecimiento de recompensas por jefes de Estado soberanos. El Caribe se ha convertido en el patio trasero de una estrategia hemisférica que busca frenar cualquier avance progresista y garantizar el saqueo de nuestros recursos. No es casualidad que este acuerdo se enmarque en el Acuerdo de Interdicción Marítima y Aérea firmado por Joaquín Balaguer en 1995 —el mismo presidente impuesto por la intervención yanqui de 1966—. Es la misma línea de continuidad que explica el envío de tropas dominicanas a Irak por Hipólito Mejía, o el retiro del embajador en Venezuela por Danilo Medina. Es la herencia maldita de una clase política que ha gobernado para intereses extranjeros. La prensa tradicional que responde a los intereses del gran capital, presentan esta sumisión como “diplomacia madura”. Nosotros la llamamos por su nombre: traición. Traición a la soberanía por la que lucharon Duarte, los trinitarios y Luperón. Traición a un pueblo que merece relaciones internacionales basadas en el respeto mutuo, no en la subordinación. Frente a esta farsa, solo cabe la resistencia consciente. Denunciar este acuerdo no es anti estadounidense: es la defensa elemental de nuestra dignidad como nación. Es el rechazo a convertirnos en complices de una estrategia de agresión contra pueblos hermanos. Es honrar la memoria de quienes soñaron una República Dominicana libre, no un protectorado disfrazado. El momento exige claridad: o somos soberanos o somos colonia. No hay términos medios.
El descarado entreguismo de Abinader y sus secuaces

El acuerdo que permite a Estados Unidos utilizar el Aeropuerto Internacional de Las Américas y la Base Aérea de San Isidro para operaciones logísticas de vigilancia y soporte relacionadas con la Operación Southern Spear (en español, Lanza del Sur) tiene la firma de Luis Abinader y lo retrata. Este acuerdo (que es una imposición) afianza su definición de lacayo consumado. Las generaciones venideras asociarán al nombre de Luis Abinader los calificativos que no figuran en las crónicas de los medios corporativos financiados por una clase dominante unificada a partir de la misión de fomentar el atraso político y perpetuar el servilismo. Los expresidentes Danilo Medina y Leonel Fernández conocían del acuerdo antes de la visita del secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, el pasado 26 de noviembre. La ultranacionalista y ultraderechista Fuerza Nacional Progresista lo calificó como correcto y muy necesario. Y no hay que seguir nombrando piezas de este podrido sistema que es, en conjunto, sumiso y vendepatria. A Pete Hegseth, a Marco Rubio y a otros funcionarios estadounidenses que presentan a las autoridades dominicanas como líderes en la lucha contra el narcotráfico ningún medio les ha preguntado si esta condición es compatible con la afluencia de recursos de sucio origen en las campañas electorales y la colocación en puestos electivos y administrativos de reconocidos narcotraficantes. ¿Desde cuándo el narcotráfico paga para que le asesten golpes? ¿Una parte de la narrativa carece de sentido o es necesario asumir su veracidad porque procede de los centros de poder? Los portaaviones desplegados en el Caribe y en el Pacífico, rodeando los centros donde se concentra una buena parte de los recursos naturales de este continente y donde hay países cuyos gobiernos Estados Unidos califica como hostiles, son instrumentos de agresión, de espionaje, de intimidación y hasta de crimen. ¿Acaso no han sido ejecutadas decenas de personas que transitan por esa zona, personas que no fueron juzgadas previamente y que nadie puede asegurar que constituían una amenaza que solo podía detenerse aplicándoles, de facto, la pena de muerte? En términos políticos, ¿con qué derecho Estados Unidos desconoce las normas legales y los preceptos de convivencia agregando al prolongado asedio contra Cuba (que el gobierno de Trump mantiene e intensifica), la amenaza de invadir a Venezuela? ¿Cómo se explica que, impunemente, haya puesto precio a la cabeza del presidente Nicolás Maduro y acuse de narcotraficante al presidente de Colombia, Gustavo Petro? Queda claro que Lanza del Sur no es una operación contra el narcotráfico sino contra el avance político y por la imposición de gobiernos de ultraderecha en una zona rica en recursos naturales estratégicos. Busca perpetuar el saqueo. Tratan de apropiarse del petróleo, las tierras raras y otras riquezas. En esas andanzas, el poder estadounidense asigna a voluntad los calificativos de narcotraficante y terrorista, y también los retira a conveniencia. ¿Qué ha pasado con el expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández y con Ahmed Al-Charáa, el actual presidente de Siria? Un narcotraficante indultado y un terrorista investido… Los ejemplos sobran. Y evidencian la falacia. La gobernadora de Puerto Rico, Jennifer González; la presidenta de Trinidad y Tobago, Christine Carla Kangaloo y Abinader, son solo socios menores en un proyecto diseñado y dirigido desde el norte. Son politiqueros oportunistas que buscan protección y migajas. ¡Y no les da vergüenza! ¿HABLAMOS DE PAZ? En un plan de agresión, espionaje, conspiración y turbia manipulación política compromete Luis Abinader el nombre de República Dominicana. Dio su consentimiento Danilo Medina, quien en el año 2018 retiró de Venezuela al embajador dominicano sumándose al coro de la derecha. Lo hizo también Leonel Fernández, quien en el año 2000 envió policías a Kosovo sumándose a una acción que era de factura imperialista aunque estuviera cobijada por la Organización de las Naciones Unidas. No hay constancia de que fuera consultado Hipólito Mejía, pero su consentimiento es tácito. Él se autodefinió como lacayo. Y no se puede tomar esta autodefinición como parte de su chabacanería. Hay que recordar que, entre los años 2003 y 2004, siendo presidente, dispuso el envío a Irak de 600 militares dominicanos para apoyar la invasión yanqui. Es la herencia de Joaquín Balaguer, el gobernante que coordinó la unificación de la clase dominante aplicando un modelo de despojo y servilismo, tarea que inició en 1966 cuando el interventor yanqui lo colocó en la silla presidencial. Es Balaguer el firmante (en 1995) del Acuerdo de Interdicción Marítima y Aérea que sirve de marco a la infamante concesión que hizo Abinader. ¡Nada mejor podía dejar este personero de la vileza! Luis Abinader, apoyado por un sistema político con esta definición, ofende a este pueblo y altera la paz. No es signo de paz el compromiso con un plan de saqueo, espionaje y agresión militar que afecta a toda la región. Los medios corporativos intentan presentar como legítima la agresión contra Venezuela. Es el colmo del retorcimiento. Además, este discurso deja claro que la embestida es contra el avance político y contra la autodeterminación de los pueblos. El momento es de definición. Un poder ilegítimo y criminal constituye una permanente amenaza… Es deber de conciencia condenarlo y enfrentarlo.
El negocio de la deuda pública

Recientemente se publicó el estudio “Deuda pública en República Dominicana: cuánto pagamos, cuánto debemos y quién gana”. Este documento, bajo el auspicio académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UASD, pone el foco en las cifras de la deuda estatal, pero con la novedad de explicar tanto la deuda externa como la interna, y, además, quiénes son los reales beneficiarios de la misma. En el estudio se revela que para cubrir deuda pública y déficit, el Presupuesto General del Estado 2026 destinará 401,800 millones de pesos, compitiendo con lo destinado al Ministerio de Educación y Ministerio de Salud juntos. Un 23.4 % del Presupuesto 2026 será cubierto con nueva deuda, el famoso \»roll over\» de asumir más deuda nueva para pagar la antigua. La deuda pública total ha llegado a la impactante suma de 74,895 millones de dólares, un 57.5 % del PIB. De este total, la deuda del Gobierno (sector público no financiero) llega a 60,183 millones de dólares. De estos, 16,141 millones de dólares son deuda interna, que se le deben a prestamistas o compradores de bonos internos. De deberle a gobiernos y organismos internacionales, se ha pasado a que los acreedores privados controlen ya el 76 % de la deuda pública externa del Gobierno, y casi el 100 % de la deuda interna. Es decir, con la deuda se ha privatizado de facto el país, en más de la mitad del PIB. Es sumamente relevante conocer que las entidades de intermediación financiera internas tienen ya más de 900 mil millones de pesos invertidos en deuda del Gobierno y del Banco Central, encabezadas por las AFP, que tienen más de 803 mil millones de pesos colocados en el negocio. Esto significa que los grandes grupos financieros, dueños de las AFP, lograron con la Ley núm. 87-01 de “seguridad social” que las cotizaciones sociales y los fondos de pensiones no le den a prácticamente nadie una pensión digna y suficiente, pero sí sean un mecanismo para obtener ingentes ganancias de forma improductiva y, de paso, acumular poder económico y poder político teniendo al Estado como deudor en bonos que pagan con sus impuestos los mismos cotizantes que ponen el dinero. La crisis fiscal permanente es un jugoso negocio. Se dan privilegios fiscales a quienes deberían pagar más, lo cual limita los recursos para desarrollar el país, tener derechos garantizados, servicios dignos y calidad de vida. A los mismos grupos que no pagan esos impuestos se les entrega riqueza social como los fondos de pensiones, para que hagan negocios endeudando al país, a cambio de darle a la gente limosnas, precariedad e inseguridad; y es la misma mayoría de gente la que carga con la mayor parte de impuestos que los de arriba no cubren y pagará también la inmensa deuda, a través de generaciones. Encima, los acreedores privados terminan acorralando a las instituciones y las decisiones políticas. ¿Qué más se puede pedir? Resolver la crisis de ingresos y deuda con una nueva política fiscal es imperativo, para que los recursos de la sociedad sean suficientes, rindan y estén al servicio del bienestar social; para que no se vayan en pagarle a prestamistas; y para recuperar, de verdad, la soberanía económica y política y que las instituciones respondan al conjunto del pueblo dominicano, como dicta la Constitución, y no a quienes controlando las riquezas se han convertido en un poder supremo, sin que nadie los elija.
Hipólito Mejía defiende precampaña temprana: Las bases deciden

Expresidente avala proceso anticipado en PRM y asegura que candidatura de su hija Carolina \»va a paso de vencedores” Por Arturo Facundo G. Santo Domingo.- Con la espontaneidad que lo caracteriza, el expresidente Hipólito Mejía justificó este miércoles el inicio anticipado de precandidaturas presidenciales en el Partido Revolucionario Moderno (PRM), desafiando las críticas sobre su oportunidad y el marco legal. \»¿Qué importa? ¿El presidente no lo autorizó?\», cuestionó al ser interrogado sobre el calendario no convencional que ya muestra figuras como su hija Carolina Mejía, David Collado y Tony Peña Guaba movilizándose hacia 2028. En declaraciones tras la presentación del Malecón Deportivo de Santo Domingo, Mejía padre respaldó el \»protocolo de acción\» impulsado por Luis Abinader para regular la competencia interna. \»Estoy de acuerdo\», afirmó, descartando riesgos de división: \»En un partido democrático, el que ganó, ganó, y el que perdió, perdió\». El histórico líder peñagomista recurrió al legado de su mentor para validar el proceso: \»Seguimos la línea de Peña Gómez: la base decide\». Sobre la aspiración de su hija, la alcaldesa capitalina, fue categórico: \»Va a paso de vencedores. Algunos se quedaron en el aguajero, pero nosotros ya aplicamos la línea de masa\». El escenario PRM muestra un tablero prematuro pero activo. Junto a Carolina Mejía, figuras como Collado (Turismo), Peña Guaba (Políticas Sociales), Wellington Arnaud (Inapa) y Eduardo Sanz Lovatón (Aduanas) ya mueven piezas. Mejía envió un mensaje claro: en esta carrera, quien espera pierde terreno, y las reglas -más que escritas- se deciden en el calor de la contienda. Mientras el PRM diseña mecanismos para evitar fracturas, las palabras del expresidente dejaron una enseñanza política: cuando se trata de poder, el calendario lo marcan no los artículos, sino quienes tienen el pulso de las bases. El 2028 parece lejano, pero en la política dominicana, la precampaña ya encontró su ritmo.
Hipólito Mejía impulsa la candidatura presidencial de su hija Carolina Mejía para 2028

El expresidente lidera movilizaciones en apoyo a la precandidatura de Carolina, destacando su compromiso con el bienestar social y la unidad del PRM PRM Mejía destacó la necesidad de que el Partido Revolucionario Moderno (PRM) postule a un candidato que sea un “vínculo” sólido entre el gobierno y los sectores abandonados del partido, y no un “puente roto”. En ese sentido, reafirmó la confianza en Carolina Mejía como la figura capaz de unir y fortalecer la organización política de cara a las elecciones de 2028. Los eventos contaron con la participación de dirigentes provinciales, municipales, zonales y de base, quienes manifestaron un respaldo mayoritario a la precandidatura de Carolina, alcanzando más del 75 % de apoyo entre los líderes del PRM en Hato Mayor, El Seibo y La Romana. En el marco de esta movilización, se designó a la diputada Ligia Barceló como coordinadora de la Regional Este, quien resaltó la madurez política y el liderazgo de Carolina Mejía como alcaldesa del Distrito Nacional, atributos que la posicionan como una aspirante idónea para la presidencia de la República. Con este respaldo creciente, Carolina Mejía consolida su posición dentro del PRM como una candidata con capacidad para enfrentar los retos del país y promover una gestión orientada al progreso social y la unidad partidaria.
Gobierno y expresidentes llaman a comunidad internacional a actuar frente a colapso en Haití

Por Servicios umbral.local/ Santo Domingo.- En un hecho sin precedentes en la historia democrática reciente, el presidente Luis Abinader reunió este miércoles a los expresidentes Leonel Fernández, Hipólito Mejía y Danilo Medina para definir una postura unitaria frente a la crisis que atraviesa Haití y sus impactos en la seguridad, economía y estabilidad de la República Dominicana. El encuentro, celebrado en el Ministerio de Defensa y con una duración de dos horas, contó con la participación de altos funcionarios como el canciller Roberto Álvarez, el ministro de Defensa Carlos Antonio Fernández Onofre, el comandante del Ejército Jorge Camino, el director del DNI Luis Soto, el director de Migración Lee Ballester y el embajador dominicano en Haití Faruk Miguel. Tras una presentación técnica sobre la situación fronteriza, migratoria y de seguridad, los mandatarios analizaron escenarios estratégicos y acordaron mecanismos de acción conjunta para enfrentar la crisis. Cuatro acuerdos fundamentales Del diálogo surgieron cuatro acuerdos clave para una política nacional coherente frente a Haití: Creación de espacios de trabajo conjunto entre el Gobierno y los expresidentes. Convocatoria al Consejo Económico y Social (CES) con la participación del presidente y los expresidentes para debatir y consensuar propuestas. Entrega periódica de informes a los exmandatarios sobre la seguridad nacional vinculada a Haití. Impulso a una política exterior unificada mediante reuniones bilaterales entre el presidente y los expresidentes. Homero Figueroa, vocero de la Presidencia, destacó que el encuentro “fue de compromiso patriótico, escucha respetuosa y acción responsable”, enviando un mensaje claro de unidad nacional ante una amenaza común. Preocupación regional por Haití Los líderes coincidieron en que Haití enfrenta una crisis sin precedentes: sin gobierno funcional, con territorios controlados por bandas armadas y sin capacidad para proveer servicios básicos a su población. Reconocieron además el esfuerzo dominicano para alertar a la comunidad internacional y gestionar apoyos ante la ONU, la OEA, CARICOM, Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea, en respaldo a la misión multinacional de apoyo a la Policía Nacional Haitiana. Defensa fronteriza y desarrollo integral Los expresidentes recibieron informes sobre los avances en la verja perimetral inteligente, el despliegue militar y el uso de tecnología para reforzar el control fronterizo. Respaldaron también la estrategia de desarrollo integral en las provincias limítrofes, con inversiones en infraestructura, salud, educación y empleo. Política migratoria con firmeza y respeto El encuentro reafirmó el compromiso de aplicar la ley migratoria con rigor pero respetando los derechos humanos, y la necesidad de que la solución a la crisis haitiana se produzca dentro de Haití con el apoyo decidido de la comunidad internacional. Un mensaje de unidad y madurez política El presidente Abinader y los expresidentes Fernández, Mejía y Medina coincidieron en que este encuentro marca un hito de madurez política y unidad nacional, superando diferencias para proteger la soberanía, estabilidad y democracia dominicanas. Este histórico gesto busca enviar una señal clara: frente a desafíos tan complejos, la República Dominicana actúa con una sola voz y una determinación firme.
“Crisis haitiana exige política común y respaldo internacional, coinciden presidente y expresidentes”

Por Julio Guzmán Acosta Santo Domingo.– En un gesto sin precedentes de unidad y compromiso patriótico, el presidente Luis Abinader y los expresidentes Hipólito Mejía, Danilo Medina y Leonel Fernández se reunieron este miércoles para abordar la grave crisis que atraviesa Haití y sus repercusiones directas sobre la República Dominicana y la región caribeña en general. La reunión, celebrada en un ambiente de respeto y diálogo constructivo, culminó con un comunicado conjunto leído por el director de Estrategia y Comunicación Gubernamental y vocero de la Presidencia, Homero Figueroa, quien destacó la importancia histórica de esta convergencia política para enfrentar una amenaza común con responsabilidad y unidad. Preocupación compartida por la crisis haitiana Los líderes expresaron su profunda preocupación por la situación crítica que atraviesa Haití, catalogada como una de las peores crisis en la historia del vecino país. Con un gobierno disfuncional, vastas áreas bajo control de grupos armados y una debilitada capacidad institucional para garantizar servicios básicos a su población, Haití se ha convertido en un foco de inestabilidad regional. Cada expresidente había manifestado previamente su visión sobre la crisis: Hipólito Mejía destacó la urgencia de proteger las fronteras nacionales y aplicar la ley migratoria con rigor para evitar que la crisis haitiana desborde y afecte la seguridad dominicana. Danilo Medina hizo énfasis en la necesidad de un enfoque humanitario que respete los derechos humanos, especialmente en el trato a migrantes y en los operativos de deportación. Leonel Fernández hizo un llamado a la comunidad internacional para asumir compromisos efectivos y duraderos que permitan estabilizar Haití. Cuatro acuerdos clave para una política nacional sobre Haití Del diálogo surgieron cuatro acuerdos fundamentales para establecer una política nacional coherente y unificada: Creación de espacios de trabajo conjunto entre el Gobierno y los expresidentes para definir estrategias claras y consensuadas frente a la crisis haitiana. Convocatoria del Consejo Económico y Social (CES), donde el presidente y los tres expresidentes se comprometen a asistir para debatir y consensuar propuestas concretas que involucren a otros sectores sociales y económicos del país. Entrega de informes periódicos a los exmandatarios sobre el estado de la seguridad nacional vinculada a la situación haitiana, para mantenerlos informados y facilitar una política de Estado consistente. Impulso de una política exterior unificada, articulada mediante reuniones bilaterales entre el presidente y los expresidentes para fortalecer el posicionamiento internacional dominicano sobre el tema. Homero Figueroa subrayó que “el tono de esta reunión fue de compromiso patriótico, escucha respetuosa y acción responsable. Se trata de un mensaje claro de que, ante una amenaza común, la República Dominicana actúa como una sola nación”. Defensa de la frontera y desarrollo integral de la zona limítrofe Durante el encuentro, los expresidentes fueron informados sobre los avances en la construcción de la verja perimetral inteligente y el despliegue militar con tecnología avanzada para reforzar el control fronterizo ante el incremento de la violencia y el flujo migratorio irregular. Además, expresaron su respaldo a la estrategia gubernamental que contempla un desarrollo integral para las provincias limítrofes, con inversiones en infraestructura, salud, educación y generación de empleo, como parte de una visión de seguridad que va más allá de la defensa física de la frontera. Política migratoria: firmeza con respeto a los derechos humanos El comunicado conjunto reafirma el compromiso nacional con la aplicación rigurosa de la ley migratoria, pero siempre respetando los derechos humanos, especialmente en los operativos de apresamiento y deportación de personas haitianas indocumentadas. Los líderes coincidieron en que la República Dominicana no puede cargar sola con las consecuencias de la crisis haitiana y que la solución definitiva debe producirse dentro del territorio haitiano, con un respaldo firme y decidido de la comunidad internacional. Un llamado a la comunidad internacional En ese sentido, se reconoció el esfuerzo sostenido del Gobierno dominicano para alertar a organismos internacionales como el Consejo de Seguridad de la ONU, la Organización de Estados Americanos (OEA), la Comunidad del Caribe (CARICOM), la Unión Europea y países clave como Estados Unidos y Canadá. Estas gestiones diplomáticas buscan fortalecer la misión multinacional de apoyo a la Policía Nacional Haitiana y promover una solución duradera que garantice la estabilidad en Haití y, por ende, en toda la región. Un mensaje de unidad nacional y madurez política El presidente Abinader y los expresidentes Fernández, Mejía y Medina coincidieron en que este encuentro marca un hito de madurez política y unidad nacional, donde “por encima de las diferencias políticas, se impone el deber patriótico de proteger la soberanía, la estabilidad y la democracia del país”, según el comunicado conjunto. Este gesto de responsabilidad histórica busca enviar una señal clara a la ciudadanía y al mundo: frente a desafíos de esta magnitud, la República Dominicana actúa con una sola voz y una misma determinación. Comunicado oficial dado a conocer por el director de Estrategia y Comunicación Gubernamental y vocero de la Presidencia, Homero Figueroa.
Cumbre migratoria: expresidentes se reúnen con Abinader

Por Servicios umbral.local/ La política dominicana vivirá un momento histórico el próximo miércoles 14 de mayo, cuando el presidente Luis Abinader se reúna con los expresidentes Leonel Fernández, Hipólito Mejía y Danilo Medina en la sede del Ministerio de Defensa para abordar la creciente inestabilidad en Haití y sus repercusiones en República Dominicana. Esta convocatoria inédita, anunciada por el vocero de la Presidencia, Homero Figueroa, representa un hecho sin precedentes en la historia política contemporánea del país: los cuatro principales líderes de las últimas décadas se sentarán a dialogar sobre un tema de interés nacional, más allá de sus diferencias partidarias. Un antecedente de diálogo entre líderes Aunque la reunión del 14 de mayo marca un nuevo nivel de colaboración política, no es la primera vez que presidentes y expresidentes dominicanos se encuentran para intercambiar ideas y fortalecer la institucionalidad. En los últimos años, estos encuentros han sido muestra de la solidez democrática del país y del compromiso de sus líderes con el diálogo. En julio de 2024, Hipólito Mejía visitó a Danilo Medina, retomando una relación de diálogo que se ha mantenido con visitas periódicas desde enero de 2023. Además, en marzo de ese mismo año, Leonel Fernández se reunió con Mejía para expresarle condolencias por el fallecimiento de su esposa, Rosa Gómez de Mejía. El presidente Abinader también ha mantenido intercambios con expresidentes. En agosto de 2023, se reunió con Mejía tras anunciar su intención de buscar la reelección, y en junio de 2021 también lo visitó. Incluso antes de asumir la presidencia, en 2020, ambos —Abinader y Mejía— visitaron al entonces presidente Danilo Medina en el Palacio Nacional. Durante la pandemia, Abinader sostuvo encuentros con Fernández y Medina, consolidando canales de comunicación abiertos que han contribuido a la estabilidad política. Entre los expresidentes, también se registran visitas mutuas: Medina visitó a Fernández en 2015 y viceversa en 2014. Un tesoro democrático El jurista español y presidente de la World Jurist Association, Javier Cremades, destacó recientemente que, a diferencia de otras democracias occidentales, en República Dominicana los líderes políticos —incluso de partidos opuestos— mantienen una comunicación fluida y respetuosa. “He estado con el presidente Leonel Fernández y después con el presidente Luis Abinader. Tienen los WhatsApp, se pueden conectar. Claro que sí, compiten, pero eso es inaudito”, afirmó Cremades, quien calificó esta convivencia política como un “tesoro” digno de conservar frente a la creciente polarización mundial. Un ejemplo visible de esta armonía fue el saludo efusivo y los puños alzados en señal de respeto mutuo entre Abinader y Fernández durante la clausura del World Law Congress, evento que acogió República Dominicana. La reunión ‘inédita’ y su sede neutral Originalmente, el presidente Abinader propuso que el encuentro se realizara en el Palacio Nacional, pero Leonel Fernández y Danilo Medina rechazaron esa opción, lo que llevó a elegir la sede del Ministerio de Defensa como un espacio neutral para la cumbre. La convocatoria, enviada el 30 de abril mediante cartas individuales, subraya la urgencia de abordar la crisis haitiana y su impacto en la estabilidad nacional. Abinader expresó su disposición a continuar el diálogo mediante reuniones bilaterales y a integrar al Consejo Económico y Social (CES) en el proceso, estrategia sugerida por Fernández para asegurar un enfoque multisectorial y participativo. Incorporación de sectores sociales y políticos Diversos sectores sociales y políticos han subrayado la importancia de que este diálogo incluya a representantes de la sociedad civil, organizaciones empresariales, gremios laborales, académicos y líderes comunitarios, para garantizar que las soluciones a la crisis migratoria y de seguridad sean integrales y reflejen las múltiples voces del país. El presidente Abinader y los expresidentes coincidieron en que la participación amplia es clave para fomentar consensos duraderos y fortalecer la gobernabilidad. La integración del Consejo Económico y Social es vista como un paso fundamental para abrir el espacio a una representación plural y democrática que permita abordar la crisis haitiana desde diferentes perspectivas y con mayor legitimidad. Un paso hacia la unidad nacional Este encuentro marca un hito en la política dominicana, evidenciando que, pese a las diferencias ideológicas y partidarias, los líderes nacionales pueden sentarse a dialogar y buscar soluciones conjuntas a los desafíos que afectan al país. La cumbre del 14 de mayo será, sin duda, un momento clave para fortalecer la institucionalidad y definir estrategias en torno a la migración haitiana y la seguridad nacional, temas prioritarios para la República Dominicana, con un enfoque inclusivo que busca la participación de todos los sectores sociales y políticos.
Unidad y diálogo frente a la crisis haitiana
La convocatoria realizada por el presidente Luis Abinader para reunir el próximo 14 de mayo a los expresidentes Leonel Fernández, Hipólito Mejía y Danilo Medina en un encuentro dedicado a la crisis migratoria y de seguridad derivada de la inestabilidad en Haití, representa una oportunidad histórica para la República Dominicana. En un país donde la política suele estar marcada por la polarización y las diferencias partidarias, este gesto de diálogo entre los principales líderes de las últimas décadas es un mensaje esperanzador. Desde umbral.local/ valoramos profundamente esta iniciativa que trasciende intereses electorales o personales, para centrarse en un desafío que afecta la estabilidad, la seguridad y el futuro de toda la nación. El historial de intercambios respetuosos entre presidentes y expresidentes, aunque no es nuevo, nunca había alcanzado esta magnitud ni se había orientado a un tema tan crítico y urgente como la crisis haitiana. La decisión de elegir un espacio neutral —el Ministerio de Defensa— para este encuentro, y la voluntad expresa de incorporar al Consejo Económico y Social y a otros sectores de la sociedad, son señales claras de que se busca un diálogo serio, inclusivo y con visión de Estado. Desde umbral.local/ creemos que este tipo de conversaciones debe consolidarse como una práctica permanente en la política dominicana. La institucionalidad se fortalece cuando los líderes, más allá de sus diferencias, acuerdan estrategias comunes para proteger al país y promover el bienestar colectivo. Sin embargo, también advertimos que el éxito de esta cumbre no solo dependerá de la presencia y acuerdos entre estos cuatro líderes, sino de la capacidad real de abrir el diálogo a todos los sectores sociales y políticos. La crisis haitiana es compleja y multifacética, y solo una respuesta integral, que incluya a la sociedad civil, el sector privado, los gremios y las comunidades afectadas, podrá generar soluciones sostenibles y legítimas. Además, es imprescindible que los acuerdos que surjan de esta reunión se traduzcan en acciones concretas, transparentes y coordinadas, evitando que queden en meros pronunciamientos. La paciencia y la comprensión de la población dominicana están en juego, así como la estabilidad regional. En resumen, desde umbral.local/ saludamos esta cumbre como un paso valioso hacia la unidad nacional y la gobernabilidad responsable. Esperamos que este diálogo sea el punto de partida para una política migratoria y de seguridad basada en la cooperación, el respeto a los derechos humanos y el compromiso firme con la paz social. La República Dominicana merece que sus líderes actúen con altura, visión y responsabilidad. El país y su gente están observando.