Firmeza Democrática: República Dominicana Alza su Voz por Guatemala

El Gobierno de Luis Abinader respalda de manera contundente al presidente Bernardo Arévalo y advierte que no reconocerá un \»gobierno de facto\» surgido de lo que califica como una ruptura del orden constitucional, en una enérgica intervención ante la OEA. POR ÁNGEL F. GUZMÁN SANTO DOMINGO.— Con la contundencia que otorga la defensa de principios irrenunciables, el Gobierno dominicano se erigió este jueves en un firme bastión de la legitimidad democrática en América. Ante el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), el canciller Roberto Álvarez expresó el respaldo inquebrantable de la nación caribeña al presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo, y emitió una advertencia sin ambages: la República Dominicana no reconocerá bajo ningún concepto un “gobierno de facto” en Guatemala. La intervención virtual del jefe de la diplomacia dominicana se produjo en una sesión convocada de urgencia para analizar la grave crisis política que atraviesa el país centroamericano, donde persistentes maniobras judiciales de dudosa procedencia —conocidas popularmente como el “pacto de corruptos”— intentan invalidar los resultados de las elecciones generales de agosto de 2023, comicios que fueron calificados por misiones internacionales como libres, justos y transparentes. “Como ha señalado oportunamente el presidente Luis Abinader, ningún poder del Estado puede imponerse sobre la legitimidad que emana de la voluntad popular libremente expresada”, sostuvo Álvarez con firmeza. Al referirse a la posibilidad de que acciones judiciales declaren vacantes la Presidencia y la Vicepresidencia, el canciller fue categórico: “Por ello, y como ya ha sucedido en otros casos en la región, nuestro país no reconocería un gobierno de facto que surja de la ruptura del orden constitucional en Guatemala”. Con esta postura, la República Dominicana no solo se solidariza con el pueblo guatemalteco, sino que sitúa la defensa de la Carta Democrática Interamericana en el centro de su política exterior. Álvarez instó a la comunidad hemisférica a no permanecer indiferente y a utilizar todos los mecanismos que ofrecen la Carta de la OEA y la CDI para apoyar al gobierno de Arévalo. La advertencia dominicana resonó con la autoridad moral de una nación que, en el pasado, también ha luchado por preservar su propio orden constitucional frente a intentos de subversión.
Venezuela frente a intentos por desacreditar su proceso electoral

Ciudad de Panamá, 29 jul (Prensa Latina) Tal y como lo advirtió, Venezuela está hoy bajo el asedio de algunos gobiernos dentro y fuera de América Latina que buscan manchar su proceso eleccionario con acusaciones y críticas al triunfo del presidente Nicolás Maduro. PRENSA LATINA El mandatario este domingo ganó la reelección con la mayoría de los votos y se impuso así ante nueve candidatos de oposición, en un sufragio avalado por cientos de observadores internacionales que dieron fe de la transparencia y eficiencia del sistema comicial del país suramericano. Sin embargo, algunos gobiernos no solo cuestionan los resultados y el desarrollo de la votación, sino que proceden con acciones perjudiciales para sus nexos con Caracas y también para la necesaria integración de la zona. Panamá puso en suspenso la relación bilateral con Venezuela y anunció el retiro del personal diplomático en dicha nación, aunque tiene la intención de mantener vínculos a nivel consular. Ecuador planea una convocatoria al Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos para analizar la situación en la República Bolivariana tras las votaciones, mientras Argentina dijo que no reconocería la victoria de Maduro. Incluso, esos tres países junto a Costa Rica, Guatemala, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay en un comunicado “manifestaron su profunda preocupación por el desarrollo de los comicios presidenciales” y “exigen la revisión completa de los resultados con la presencia de observadores electorales independientes”. Estados Unidos no quedó atrás y en tal sentido el secretario de Estado, Antony Blinken, pidió un conteo “de forma justa y transparente”, y amenazó con que “la comunidad internacional está observando esto muy de cerca y responderá en consecuencia». Venezuela avizoró esta ofensiva camino a la votación del 28 de julio e incluso ayer denunció una campaña de intervención en contra de su proceso electoral, el derecho a la libre autodeterminación y la soberanía nacional. Su Ministerio de Relaciones Exteriores señaló en un comunicado que la maniobra es “orquestada por parte de un grupo de Gobiernos y poderes extranjeros”. Según acotó, se trata de una versión del infame, fenecido y derrotado Grupo de Lima que pretende desvirtuar el ejercicio del derecho del pueblo a elegir. Mencionó el apoyo a de “políticos sicarios de ultraderecha especializados en desestabilizar gobiernos en América Latina” como los expresidentes Iván Duque, Mauricio Macri, Andrés Pastrana, Oscar Arias y los políticos estadounidenses Marco Rubio y Rick Scott. “Esta miserable y desesperada operación está destinada al fracaso porque Venezuela es un país libre y soberano y jamás aceptará imposiciones ni chantajes y menos de instancias extranjeras sin moral y legalidad, para agredir nuestros derechos y a nuestro pueblo”, apuntó la Cancillería venezolana.