El PLD Acusa: Abinader Calló ante el Genocidio

La oposición reclama que el presidente no condenó en la ONU los ataques de Israel en Gaza y exige al gobierno sumarse a la condena internacional. Por Servicios umbral.local/ Santo Domingo. — Mientras en Gaza caen las bombas, en Santo Domingo crece el silencio. El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) elevó su voz para reprochar al presidente Luis Abinader lo que calló ante el mundo: una condena explícita a lo que califican como “genocidio” cometido por Israel contra el pueblo palestino. En la octogésima Asamblea de las Naciones Unidas, Abinader habló de multilateralidad, de la crisis en Haití, del sargazo; pero nada dijo —denuncia la oposición— del fuego que arrasa la Franja de Gaza. Temístocles Montás, vicepresidente del PLD, fue claro y contundente en la Casa Nacional del partido morado: “El presidente debió utilizar ese espacio para condenar la masacre que se está cometiendo contra el Estado palestino”. Acompañado de miembros del Comité Político, Montás se apoyó en el informe presentado el pasado 16 de septiembre por la Comisión Internacional de Investigación de la ONU, que —según dijo— evidencia actos constitutivos de genocidio por parte de Israel. La posición del PLD no se queda en la crítica local. Exigió a la comunidad internacional, especialmente a los países con capacidad de influencia, actuar de inmediato para detener la ofensiva, levantar el bloqueo y garantizar el acceso humanitario. Aclaró, eso sí, que su condena “no implica respaldo a Hamas”, y rechazó “categóricamente todo tipo de terrorismo, ya sea de grupos armados o de Estados que someten a poblaciones civiles”. Mientras tanto, el discurso de Abinader en Nueva York transitó por otros derroteros: la mejora de la multilateralidad, la seguridad en Haití y la amenaza del sargazo. Para la oposición, sin embargo, hay crisis que no admiten omisión. Y el silencio, advirtieron, nos hace cómplices.
Mi primera publicación
A veces la indignación y la impotencia hacen que uno deje al lado problemas importantes y encuentre una salida, tramposa e irresponsable, pero humana, al escribir del asunto más insignificante. El escándalo del saqueo de los fondos de Senasa, el azote de los apagones y los horrores del genocidio de los sionistas de Israel contra el pueblo mártir de Palestina en la Franja de Gaza, merecen mucho más que las cuatrocientas palabras de esta columna semanal. Pero especialmente, el asunto de la matanza en Gaza, me resulta demasiado abrumador. Precisamente porque hay que abordarlo desde la indignación y la impotencia. Pido mil excusas y mejor les cuento una anécdota de la infancia. Tendría yo algunos diez años. En la casa en que pasaba la semana para poder ir a la escuela en Nagua, se recibía el periódico La Nación, en cuya sección deportiva había un espacio llamado La Voz del Fanático. Su encargado, nada menos que Cuchito Álvarez, entonces famoso comentarista deportivo de la radio. Con los años, llegaría a ser don Mario Álvarez Dugan, respetable director del diario Hoy. En aquella época se convirtió en refrán popular la expresión: ¿“Qué te parece Cuchito?”, que, en las transmisiones de la pelota profesional, le dirigía el legendario narrador cubano Rafael Rubí, “El Dinámico”. Aun niño, era yo un ardoroso fanático del béisbol y no sé cómo se me ocurrió escribirle una carta a La Voz del Fanático. La deposité al correo en Nagua y a los pocos días apareció mi carta en La Nación. ¿Cuál es mejor pelotero?, preguntaba, Tiant Tineo o Alcibiades Colón. Jardinero central de las Águilas Cibaeñas, el primero, y jugador del jardín derecho del Licey, el segundo. No tuve el valor de firmarla con mi nombre, sino con el seudónimo de Juan Pérez Ruborizado, lleno de temor y de vergüenza, no me atreví a decírselo a mis amiguitos de la infancia, porque sabía que ninguno de ellos me lo creería, menos al no estar firmada con mi nombre propio. Solo le conté mi hazaña a mi entrañable Flor de la Cruz. “Hay opiniones”, fue la respuesta diplomática del de la sección y la vida siguió su curso. Jamás conté ni comenté aquella temprana experiencia literaria, hasta hace poco al dictar una conferencia. Tampoco sospeché que estaba dando el primer paso de una larga marcha por la senda emocionante y seductora de la escritura.
El presidente español Pide Exclusión de Israel y Rusia de Competiciones Deportivas: \»Hasta que Cese la Barbarie\»

El presidente del Gobierno español cuestiona la ética de la participación israelí en eventos internacionales tras las protestas que suspendieron la final de La Vuelta 2025, mientras anuncia medidas sociales para el curso político. Por Servicios umbral.local/ MADRID, 15 de septiembre de 2025.— En un discurso cargado de simbolismo político y deportivo, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, exigió este lunes la exclusión de Israel y Rusia de todas las competiciones deportivas internacionales \»hasta que no cese la barbarie\». La declaración, realizada durante la reunión interparlamentaria del PSOE en el Congreso, llega un día después de que protestas propalestinas forzaran la suspensión de la etapa final de La Vuelta Ciclista a España en Madrid, donde se registraron altercados con dos detenidos y una veintena de policías heridos. La Vuelta Interrumpida: Deporte y Geopolítica en Collisión El presidente vinculó directamente la suspensión de la carrera ciclista con la necesidad de abordar lo que calificó como \»doble rasero\» en el deporte internacional. \»¿Por qué se expulsó a Rusia tras la invasión de Ucrania y no se expulsa a Israel tras la invasión de Gaza?\», cuestionó Sánchez, argumentando que la posición española es \»clara y compartida por una amplia mayoría de ciudadanos\». Sus palabras reflejan el malestar por la participación del equipo Israel-Premier Tech en La Vuelta, cuyo recorrido fue cancelado a 56 km de meta debido a las manifestaciones. Sánchez elogió la movilización ciudadana \»pacífica\» contra la ofensiva israelí en Gaza, destacando su \»inmenso respeto y admiración por una sociedad civil que se moviliza contra la injusticia\». Sin embargo, rechazó categóricamente la violencia, en referencia a los incidentes durante las protestas del domingo, donde banderas palestinas y consignas como \»Netanyahu asesino\» inundaron el centro de Madrid. Doble Moral Deportiva: Rusia vs. Israel El mandatario socialista insistió en que las organizaciones deportivas deben preguntarse \»si es ético que Israel siga participando en competiciones internacionales\» mientras continúe el conflicto en Gaza. España llevará esta postura al Comité Olímpico Internacional (COI), buscando alinear a la comunidad deportiva global con sanciones similares a las impuestas a Rusia en 2022. Esta posición ya había sido adelantada por la ministra portavoz, Pilar Alegría, la semana pasada. Réplicas Políticas y Agenda Social El discurso de Sánchez también incluyó duras críticas al PP y a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, a quien acusó de desviar fondos públicos hacia \»regalos fiscales para grandes fortunas\» en lugar de destinarlos a servicios esenciales como sanidad o educación. Además, esbozó los ejes de su agenda social para el curso político, centrada en la vivienda: · Ayuda de 30.000 euros para jóvenes en programas de alquiler con opción a compra. · Triplicación del presupuesto transferido a autonomías para vivienda protegida, condicionado a que estas blinden su carácter público. · Revisión al alza de las previsiones de crecimiento económico para 2025, que se anunciará este martes en el Consejo de Ministros. El Deporte como Arena de Protesta Global El incidente de La Vuelta subraya cómo los eventos deportivos se han convertido en escenarios de disputas geopolíticas. El movimiento BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones), impulsor de las protestas, logró visibilizar internacionalmente la crisis de Gaza, replicando estrategias usadas contra el apartheid sudafricano en el siglo XX. Mientras, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, tachó las protestas de \»violencia política\» y culpó a Sánchez de alentarlas. Un Podium Sin Vencedores La Vuelta 2025 será recordada no por sus hazañas deportivas, sino por evidenciar las fracturas entre deporte y política. Sánchez cerró su intervención con una cita del ex primer ministro francés Dominique de Villepin: \»España es hoy quien salva el honor de Europa\». Una frase que resuena en un día donde el ciclismo perdió ante la geopolítica, y donde el Gobierno español plantó una bandera en la defensa de los derechos humanos, incluso sobre el asfalto.
La Vuelta a España 2025: El Podium que la Indiferencia ante el Genocidio Israeli Se Llevó

Manifestaciones propalestinas obligan a suspender la etapa final en Madrid; Vingegaard se corona campeón en medio del caos y la controversia. Por Julio Guzmán Acosta MADRID, 15 de septiembre de 2025.— El deporte ciclístico, ese teatro de hazañas humanas donde el sudor y el coraje dibujan leyendas, se vio eclipsado este domingo por la sombra de la geopolítica. La 80ª edición de La Vuelta a España, que debía culminar con el tradicional desfile de honor en la madrileña plaza de Cibeles, fue cancelada a 56 kilómetros de meta debido a masivas protestas propalestinas que exigían la exclusión del equipo israelí Israel-Premier Tech . El danés Jonas Vingegaard (Team Visma | Lease a Bike) se alzó con la victoria final, pero sin ceremonia de podium, sin aplausos, y con el amargo sabor de un desenlace manchado por la confrontación social. La Carrera Interrumpida: Protestas y Consignas Desde primeras horas de la tarde, el centro de Madrid se transformó en un hervidero de banderas palestinas y consignas contra la ofensiva israelí en Gaza. Miles de manifestantes, convocados por el movimiento BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones), bloquearon tramos clave del recorrido, coreando lemas como \»Netanyahu asesino\» o \»No es una guerra, es un genocidio\» . El dispositivo de seguridad, con 1.100 agentes desplegados —superior incluso al de la Cumbre de la OTAN de 2022—, resultó insuficiente para contener las protestas. En la Cuesta de Moyano y el Paseo del Prado, sentadas y barricadas simbólicas forzaron a la organización a suspender la etapa tras caídas de ciclistas y enfrentamientos con la policía . La Doble Moral Deportiva: Israel vs. Rusia El episodio reavivó el debate sobre la hipocresía en el deporte internacional. Mientras Rusia fue excluida de competiciones tras la invasión de Ucrania en 2022, Israel mantuvo su presencia en La Vuelta pese a las denuncias de organizaciones humanitarias . Dirigentes políticos como el presidente Pedro Sánchez exigieron que \»ni Rusia ni Israel deben estar en competiciones internacionales mientras dure la barbarie\», mientras la ministra de Deportes, Pilar Alegría, tachó de \»bochornoso\» el apoyo de la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso al equipo israelí . La Unión Ciclista Internacional (UCI), por su parte, evitó tomar posición, alegando neutralidad . Un Campeón sin Festejo Jonas Vingegaard, virtual ganador desde su victoria en la Bola del Mundo , recibió la noticia de su título en un ambiente de anti-clímax. Sin podium, sin fans, y con el recuerdo de las 22 policías heridas y 2 detenidos durante las protestas . El director de La Vuelta, Javier Guillén, lamentó: \»Podían haber convivido manifestaciones y deporte, pero lo ocurrido es inaceptable\» . Para los corredores, como el español Javier Romo (quien abandonó tras una caída), el día quedó marcado por la vulnerabilidad . El Deporte como Arena Política Este episodio confirma que el deporte no es una isla ajena a los conflictos globales. El movimiento BDS, inspirado en la lucha contra el apartheid sudafricano , logró su objetivo: visibilizar la crisis de Gaza en un evento de alcance mundial. Pero también dejó al descubierto la fractura política española, con acusaciones cruzadas entre gobierno y oposición . Mientras, los aficionados ciclistas lamentan que la gesta deportiva de Vingegaard, Almeida y Pidcock quedara opacada por una batalla que trasciende las dos ruedas. Epílogo: La Vuelta que No Pudo Ser La Vuelta 2025 será recordada no por sus hazañas deportivas, sino por ser el escenario donde la geopolítica pedaló más rápido que los corredores. Un recordatorio de que, cuando la moral internacional vacila, el deporte se convierte en el altavoz de los sin voz. O, como resume un manifestante: \»El clamor popular no puede ser ignorado ni siquiera en la meta\» .
El Silencio Cómplice de Europa ante el Genocidio en Gaza

Mientras Gaza arde, la Unión Europea traiciona sus propios principios y se convierte en cómplice del genocidio. La misma Europa que cuestiona democracias en América Latina calla ante la barbarie israelí. La Unión Europea, que se presenta ante el mundo como abanderada de los derechos humanos y la moral internacional, está escribiendo con sangre su capitulo más vergonzoso en la historia contemporánea. Mientras los niños de Gaza mueren bajo los escombros de sus escuelas y hospitales, Bruselas no solo guarda un silencio cómplice sino que continúa vendiendo las armas que hacen posible este genocidio. Resulta obscena la contradicción de una Europa que se erigió en juez de procesos democráticos en otras latitudes. La misma Unión Europea que se alineó sin ruborizarse con el concierto de gobiernos que cuestionaron los resultados electorales en Venezuela -ignorando la voluntad popular expresada en las urnas- hoy mira para otro lado cuando Benjamin Netanyahu comete a vista de todo el planeta crímenes que violan toda norma del derecho internacional. Hay una hipocresía que clama al cielo. Europa, que se llena la boca hablando de derechos humanos y derecho internacional, se desnuda como potencia colonial que nunca abandonó su mentalidad imperial. Sus valores son selectivos: aplican rigurosamente para juzgar a gobiernos que no se pliegan a sus designios, pero desaparecen milagrosamente cuando se trata de Israel. El doble rasero es tan evidente como repulsivo. Mientras condenan supuestas irregularidades en procesos electorales de países del Sur Global, financian y arman a un gobierno israelí que ha asesinado a más de 25, 000 niños en Gaza según UNICEF, que ha destruido deliberadamente el sistema de salud palestino, y que usa el hambre como arma de guerra contra una población civil sitiada. La postura europea no es simple neutralidad: es complicidad activa. Casi todos los países de la UE siguen exportando armamento a Israel sabiendo que será usado para masacrar civiles. Mientras sus discursos diplomáticos hablan de \»preocupación\» y \»llamados a la moderación\», sus empresas armamentísticas firman contratos millonarios que garantizan la continuidad del exterminio. Europa parece haber olvidado su propia historia. El continente que vivió el Holocausto y prometió \»nunca más\» ahora financia y apoya otro genocidio. Los mismos principios que dieron origen al derecho internacional humanitario después de las guerras mundiales son pisoteados cada día que callan ante los crímenes de Israel. La Unión Europea se ha convertido en el ejemplo más claro de la bancarrota moral del proyecto occidental. Sus instituciones, creadas teóricamente para prevenir los horrores de la guerra, hoy son instrumentos de dominación neocolonial. Prefieren proteger sus intereses geopolíticos y su alianza con Washington antes que defender los derechos humanos que dicen profesar. Mientras tanto, en Gaza se escribe una de las páginas más negras de la historia moderna. Y Europa, la misma que se llenó la boca hablando de derechos humanos, tendrá que cargar para siempre con el estigma de haber sido cómplice activo del primer genocidio transmitido en vivo y en directo para todo el planeta. El silencio de Europa grita. Su complicidad avergüenza. Su hipocresía indigna. La historia juzgará severamente a estos gobernantes europeos que, teniendo todo el poder para detener la masacre, prefirieron ser cómplices del verdugo antes que defensores de las víctimas.
América Unida Contra el Fascismo y el Genocidio en Gaza

Congreso Panamericano en México exige acción global frente a la \»barbarie\» israelí y el auge de la ultraderecha. Por Julio Guzmán Acosta Ciudad de México. — Políticos, intelectuales y líderes progresistas de todo el continente se reunieron en el Segundo Congreso Panamericano para construir una agenda común contra el fascismo y denunciar el genocidio en Gaza, calificado como \»la peor cara de la crueldad contemporánea\». En un discurso inaugural cargado de indignación, Gerardo Fernández Noroña, presidente del Senado mexicano, condenó la masacre israelí: \»Asesinan a más de 20 mil niños, destruyen hospitales y escuelas ante la indiferencia mundial. Esto es fascismo en su expresión más monstruosa\». La postura fue respaldada por figuras como Alicia Bárcena, exsecretaria de Medio Ambiente de México, y Mauricio Jaramillo, viceministro de Colombia, quien criticó a los gobiernos progresistas que mantienen relaciones con Israel: \»No hay justificación legal ni moral. ¿Dónde están los derechos humanos?\». Jaramillo destacó el papel de la congresista estadounidense Rachida Tlaib, presente en el evento, como símbolo de resistencia en \»el norte global\». Un Grito Contra el Silencio El congreso, celebrado en un México que reporta avances en reducción de pobreza pero enfrenta presiones migratorias y arancelarias de EE.UU., también abordó el ascenso global de la ultraderecha. Naomi Klein advirtió sobre el \»capitalismo del apocalipsis\», mientras el exvicepresidente boliviano Álvaro García Linera alertó sobre un \»autoritarismo neoliberal\» que vacía la democracia. Clara Brugada, futura jefa de Gobierno de la CDMX, y Citlalli Hernández, secretaria de Mujeres, exigieron políticas feministas y alianzas transfronterizas. \»El fascismo gana cuando perdemos la lucha cultural\», sentenció Hernández. El mensaje final fue claro: no basta con la condena. Urge una acción unificada del Sur Global. Como resumió Klein: \»No es solo resistir a Trump, sino al sistema que lo crea\». Contexto adicional: El evento, impulsado por Gustavo Petro desde 2023, reunió a delegados de 20 países. Mientras Gaza arde y la ultraderecha avanza, América Latina se perfila como trinchera de resistencia.
Tambores de guerra en Medio Oriente: el imperialismo y el sionismo en llamas

El Frente Amplio denuncia la escalada bélica impulsada por Israel y Estados Unidos, y llama a la solidaridad internacional contra la ocupación y el genocidio Por Thiago Zorrilla Acosta La Secretaría de Asuntos Internacionales del Frente Amplio emitió una enérgica condena ante la alarmante escalada bélica que sacude el Medio Oriente, provocada por la agresiva política del régimen sionista de Benjamin Netanyahu y la complicidad activa del gobierno estadounidense encabezado Donald Trump. Este conflicto, que ha desencadenado una contundente respuesta militar de Irán, amenaza con desatar una crisis de magnitudes globales, poniendo en riesgo la paz mundial y elevando la tensión en una región ya exhausta por décadas de conflicto. El Frente Amplio denuncia que los recientes ataques constituyen una maniobra estratégica de Estados Unidos para consolidar su posición en las negociaciones con Irán, valiéndose de Israel como su “perro de presa” en la región. Esta política no solo alimenta un foco de inestabilidad, sino que también genera repercusiones inmediatas en la economía global, reflejadas en el aumento de los precios del petróleo y el deterioro de las condiciones de vida de millones de personas alrededor del mundo. El genocidio sistemático que perpetra el gobierno israelí contra el pueblo palestino no es un hecho aislado, sino parte de una política sostenida de limpieza étnica, colonización forzada y castigo colectivo. Las masacres en Gaza, la destrucción de infraestructuras vitales como hospitales y escuelas, y el desplazamiento masivo de civiles configuran un escenario de exterminio que el Frente Amplio califica como crimen de lesa humanidad, con la complicidad directa de Estados Unidos, quien suministra armamento, financiación y respaldo diplomático a esta barbarie. Por su parte, la respuesta iraní se entiende dentro del marco de años de agresiones y amenazas que buscan imponer un nuevo orden geopolítico favorable a los intereses imperiales. La expansión del conflicto a múltiples frentes intensifica la inestabilidad, profundizando el sufrimiento de las poblaciones civiles, cuyos rostros desvelan el verdadero costo de estas guerras: niños asesinados, mujeres desplazadas, familias desterradas y comunidades sumidas en el hambre y el terror. El Frente Amplio reafirma su histórica solidaridad con las luchas de los pueblos por su soberanía y derecho a la paz. En un mundo donde el poder imperial sacrifica a la clase trabajadora y a los sectores populares por la codicia y la dominación, esta organización política se pronuncia sin titubeos: no hay neutralidad ante la injusticia, solo compromiso con la vida, la autodeterminación y la justicia. Finalmente, hace un llamado urgente a las fuerzas democráticas, gobiernos progresistas, organizaciones de derechos humanos y pueblos en resistencia a alzar sus voces contra el Estado sionista de Israel, catalogado como ocupante, colonizador, genocida y criminal, y contra Estados Unidos, potencia imperial responsable de financiar y sostener esta tragedia humana. El momento exige unidad y acción para detener esta espiral de violencia y abrir camino a la paz verdadera.
Cuando la música encubre la guerra: Eurovisión en tiempos de genocidio

Protesta por la participación de Israel en Eurovisión en Basilea, Suiza, la ciudad que acogió el certamen en 2025. Por Julio Guzmán Acosta Mientras Gaza arde bajo un fuego implacable, mientras la muerte y la destrucción arrasan con vidas inocentes, Europa aplaude. No a las víctimas, sino al verdugo. En medio de un espectáculo televisivo que se presenta como un canto a la paz y la hermandad entre pueblos, la realidad de una catástrofe humanitaria se oculta tras luces de neón y melodías coreografiadas. El contraste entre la devastación en la Franja de Gaza y el escenario de Eurovisión es tan brutal como desgarrador: mientras más de 53.000 palestinos han sido asesinados en apenas dieciocho meses, el certamen europeo continúa su desfile de glamour y espectáculo. Gaza: la distopía retransmitida La Franja de Gaza es hoy un territorio sitiado y desolado, un espacio donde la vida civilizada parece haber quedado atrás. La ofensiva israelí se ha caracterizado por la eliminación sistemática de familias enteras, la destrucción de infraestructuras vitales y el uso de la inanición como arma de guerra. Más de medio millón de personas están al borde de la hambruna debido al bloqueo israelí que impide la llegada de ayuda humanitaria. Entre ellos, 71 mil niños menores de cinco años sufren desnutrición aguda. Las imágenes que llegan desde Gaza son estremecedoras: hospitales convertidos en ruinas, convoyes de ayuda atacados, cuerpos sepultados bajo escombros humeantes. En medio de esta tragedia, Israel mantiene una retórica de exterminio que no oculta, sino que difunde abiertamente. El llamado “hasta el final” del gobierno israelí resuena como una sentencia de muerte para una población que no encuentra refugio ni auxilio. Europa aplaude al verdugo En este contexto, el escenario europeo se ha convertido en un espacio paradójico. Mientras 115 palestinos eran asesinados en un solo día, Israel subía al escenario de Eurovisión con una canción titulada “Un nuevo día amanecerá”. La letra “El dolor pasará, pero nosotros nos quedaremos” no suena como un himno de esperanza, sino como un mensaje de impunidad. La coreografía y luces que iluminan el festival contrastan con el sufrimiento real de quienes yacen bajo los escombros. Eurovisión, que se presenta como un símbolo de paz entre naciones, se convierte así en una vitrina donde se exhibe una realidad distorsionada, dominada por la lógica del poder y la estética vacía. La música y el espectáculo sirven como cortina de humo que oculta crímenes y legitima la violencia. Un origen político con acento atlántico Cabe recordar que Eurovisión no es un simple concurso musical. Fue creado en 1956 por la Unión Europea de Radiodifusión, en el contexto de la Guerra Fría, como un instrumento cultural del bloque occidental para promover valores de unidad, modernidad y libertad frente al socialismo soviético. Con apoyo tácito de la OTAN, el festival fue una herramienta de alineamiento ideológico y geopolítico. Hoy, esa misma vitrina cultural permite que un Estado acusado de crímenes de guerra ocupe un lugar central en la escena europea, mientras las bombas siguen cayendo sobre Gaza. Esta contradicción no es casual; refleja las alianzas políticas y los intereses que priman sobre los valores éticos universales. El doble rasero europeo La hipocresía es evidente cuando se compara la exclusión de Rusia en la edición de 2022 por la invasión a Ucrania con la permisividad hacia Israel. La solidaridad europea se muestra intermitente y condicionada por afinidades geopolíticas. El “nunca más” que surgió tras los horrores del siglo XX se vuelve maleable y selectivo, aplicándose solo cuando conviene. Los derechos humanos, en este contexto, se aplican con doble estándar. El agresor es aliado, lo que justifica su impunidad y la complicidad de quienes aplauden desde el otro lado del escenario. Fascismo con purpurina No se trata de una anomalía, sino de una lógica de poder que utiliza la cultura para blanquear la barbarie. El fascismo del siglo XXI no necesita símbolos tradicionales; su disfraz es el del entretenimiento, la música y el espectáculo. El horror, convenientemente iluminado y musicalizado, se vuelve digerible y hasta premiable. Así, Europa se convierte en cómplice silenciosa de un genocidio, transformando la tragedia humana en un espectáculo que entretiene mientras destruye. Eurovisión, bajo las bombas, revela la fractura entre la ética y la estética, entre la justicia y el poder, entre la verdad y la propaganda.
Genocidio en Gaza supera los 52.500 muertos

Niños y niñas esperan en largas filas con ollas vacías en las manos para recibir comida caliente distribuida por organizaciones benéficas, en Beit Lahia, norte de la Franja de Gaza, 3 de mayo de 2025 — Omar Ashtawy / Zuma Press / ContactoPhoto Por Angel Fernández G. Las autoridades sanitarias de Gaza informaron que el número de muertos por los ataques del Ejército de Israel en la Franja de Gaza ya alcanza casi 52.500 personas. En las últimas 48 horas se registraron 70 nuevas muertes, incluyendo al menos 24 durante las primeras horas de este sábado. El Ministerio de Salud de Gaza detalló que entre jueves y viernes, los bombardeos dejaron 70 fallecidos y 275 heridos. Además, se recuperaron los restos de siete personas atrapadas entre los escombros causados por los ataques israelíes. Desde el inicio del conflicto el 7 de octubre, los ataques han provocado un total de 52.495 muertos y 118.366 heridos. La situación se agravó tras la ruptura del alto el fuego vigente el 18 de marzo, fecha desde la cual han muerto 2.396 personas y 6.325 han resultado heridas. Las primeras horas de este sábado fueron particularmente violentas, con al menos 24 personas asesinadas, once de ellas en un bombardeo sobre un campamento en la localidad de Jan Yunis, en el sur de Gaza. Según la agencia palestina Safa, antes de ese ataque ya habían fallecido otras tres personas en la misma área. Mientras tanto, la crisis humanitaria se profundiza. Niños y niñas forman largas filas con ollas vacías para recibir comida caliente distribuida por organizaciones benéficas, como se observa en Beit Lahia, al norte de la Franja de Gaza. La comunidad internacional sigue observando con creciente preocupación la escalada de violencia en Gaza, donde la población civil continúa sufriendo las consecuencias devastadoras del conflicto.
Urgente Llamado a la Acción Internacional para Detener el Genocidio en Gaza
La situación en Gaza ha alcanzado un punto crítico, donde la violencia y el sufrimiento humano se han convertido en la cruda realidad donde han sido asesinados más de 50,000 civiles, la mayoría de ellos niños, mujeres y ancianos. Este escenario desolador no puede ser tratado como un mero conflicto; se trata de un genocidio en curso que exige la atención y la acción inmediata de la comunidad internacional. Las recientes operaciones militares del ejército israelí en localidades como Mauashi y Rafah han intensificado el sufrimiento de la población civil, que se encuentra atrapada en un cerco militar, sin acceso a ayuda humanitaria y con escasas posibilidades de supervivencia. Se estima que alrededor de 15,000 personas, en su mayoría niños, están en grave peligro. Las imágenes desgarradoras que emergen de esta región son un llamado urgente a la conciencia global. Cada día que pasa sin una intervención efectiva es un día más donde se pierden vidas inocentes. A pesar de las condenas verbales y las declaraciones de algunos líderes mundiales, la respuesta de la comunidad internacional ha sido insuficiente. El silencio de organismos internacionales y gobiernos ante esta masacre es, en sí mismo, una forma de complicidad. La historia nos ha enseñado que la inacción frente a atrocidades humanas no solo perpetúa el sufrimiento, sino que también allana el camino para que tales crímenes se repitan en el futuro. La comunidad global tiene la responsabilidad moral y legal de actuar, de no ser meros observadores ante el horror que se desata en Gaza. Es alarmante que, a pesar de la reciente sentencia de un tribunal internacional que ordena la captura y el juicio del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, por crímenes de guerra y violaciones de derechos humanos, este se pasea por medio mundo, sin que nadie actúe, reconociendo que no existen mecanismos concretos para hacer cumplir esta orden. Esta ineficacia pone de relieve las limitaciones de la justicia internacional y la necesidad de un cambio estructural que permita que los responsables de genocidios y crímenes de guerra enfrenten las consecuencias de sus actos sin importar su estatus. El momento de actuar es ahora. La humanidad no puede permanecer pasiva ante la devastación que se está llevando a cabo en Gaza. La comunidad internacional debe utilizar todos los medios a su alcance para detener esta barbarie y proteger a los civiles. Es imperativo que se exijan acciones concretas, que se implementen sanciones efectivas y que se brinde apoyo humanitario inmediato a los afectados. Las vidas de miles de inocentes dependen de la acción colectiva y de la voluntad política para poner fin a este genocidio. Este llamado a la acción es urgente. La justicia, la protección y la dignidad de todos los afectados por este conflicto no pueden esperar. La comunidad internacional debe levantarse y actuar, no permitir que más vidas sean cobradas en esta tragedia humanitaria. Es momento de que el mundo responda con determinación y compasión, porque cada vida perdida en Gaza es una pérdida para toda la humanidad.