Manuel Salazar plantea una hoja de ruta para reunificar a la izquierda dominicana con la vista puesta en 2028

El histórico dirigente del Partido Comunista del Trabajo, Manuel Salazar, propone abandonar la fragmentación que ha limitado electoralmente a la izquierda dominicana y construir una plataforma amplia que incorpore a sectores independientes y reservas democráticas con miras a las elecciones de 2028 y a un proyecto político de largo plazo. Por Julio Guzmán Acosta SANTO DOMINGO.— En un momento en que el sistema político dominicano comienza a mirar hacia las elecciones de 2028 y el desgaste de las lealtades partidarias tradicionales abre nuevos espacios de competencia, el dirigente histórico del Partido Comunista del Trabajo (PCT), Manuel Salazar, ha colocado sobre la mesa una reflexión que trasciende el calendario electoral inmediato: la necesidad de construir una alternativa unitaria capaz de reunir a las izquierdas orgánicas, las izquierdas no orgánicas y las reservas democráticas del país. Más que un simple llamado a la unidad, el planteamiento constituye una autocrítica sobre los resultados obtenidos durante décadas por las organizaciones progresistas y una invitación a revisar los métodos de construcción política. Salazar parte de una premisa sencilla, pero de profundas implicaciones: repetir estrategias que apenas han producido votaciones de entre cinco y diez mil sufragios significaría prolongar un ciclo de marginalidad electoral que limita la incidencia de la izquierda en los grandes debates nacionales. Su diagnóstico no descansa en la ausencia de ciudadanos identificados con valores progresistas, sino en la dispersión de esas fuerzas. Según sostiene, la mayoría de quienes simpatizan con postulados de izquierda no militan en organizaciones políticas, mientras miles de ciudadanos participan de luchas sociales, ambientales, sindicales y democráticas sin formar parte de estructuras partidarias. Desde esa perspectiva, la propuesta adquiere un carácter eminentemente práctico. En lugar de plantear la absorción de sectores independientes por las organizaciones existentes, Salazar propone construir un espacio amplio, incluyente y plural, donde la pertenencia partidaria deje de ser el principal requisito de participación. Su planteamiento supone abandonar viejas prácticas de exclusión, reducir las confrontaciones internas y privilegiar una agenda común basada en la ética pública, la transparencia, la defensa de los derechos sociales y la lucha contra la corrupción. El dirigente del PCT también introduce un elemento de realismo político al reconocer que la construcción de una opción electoral competitiva no depende únicamente de la voluntad de las organizaciones tradicionales de izquierda, sino de su capacidad para conectar con un amplio segmento ciudadano que hoy no se siente representado por ninguna fuerza política organizada. Ese razonamiento encuentra puntos de contacto con el escenario político actual. Diversos estudios de opinión muestran un crecimiento del electorado sin identificación partidaria estable, fenómeno que obliga a todas las organizaciones a replantear sus estrategias de captación y representación. Sin embargo, Salazar advierte que ese espacio político también está siendo disputado por otras propuestas y por la abstención, por lo que entiende indispensable ofrecer una alternativa que proyecte posibilidades reales de gobierno y no solo una presencia testimonial en las boletas electorales. En su reflexión aparece otro aspecto significativo: la distinción entre la táctica electoral y el proyecto histórico. Para el dirigente comunista, las elecciones de 2028 representan un objetivo inmediato, pero no el fin último del proceso político. La prioridad estratégica continúa siendo la construcción de un movimiento social y político capaz de mantenerse más allá de un proceso electoral específico. La propuesta también incorpora criterios éticos para la eventual integración de nuevos actores. Salazar plantea que cualquier espacio unitario debería excluir a personas vinculadas con corrupción administrativa, narcotráfico, crimen organizado, violencia de género, racismo o cualquier otra práctica incompatible con los valores democráticos. Más allá de coincidir o discrepar con sus planteamientos ideológicos, el artículo introduce una discusión que trasciende a la izquierda dominicana: cómo convertir la fragmentación política en capacidad de articulación y cómo transformar afinidades sociales dispersas en una fuerza electoral organizada. El debate queda abierto. Si esa visión logra traducirse en acuerdos concretos entre organizaciones políticas, movimientos sociales, sectores independientes y reservas democráticas será uno de los factores que comenzará a definir el mapa político dominicano de cara a las elecciones de 2028 y, según plantea el propio Salazar, incluso más allá de esa fecha.
OTRA ARBITRARIEDAD DE WASHINGTON: EL FRENTE AMPLIO DENUNCIA LA NUEVA AGRESIÓN DE EE.UU. CONTRA CUBA

La organización política dominicana califica de “ilegítima y violatoria del derecho internacional” la inclusión del presidente Miguel Díaz-Canel, su familia e instituciones cubanas en una lista unilateral estadounidense. María Teresa Cabrera, presidenta del FA, subraya que estas acciones buscan doblegar la voluntad soberana del pueblo cubano, mientras la comunidad internacional ha condenado en reiteradas ocasiones el bloqueo económico y financiero impuesto por más de seis décadas. Por Arturo F. Guzmán Santo Domingo, 5 de junio El Frente Amplio (FA) de la República Dominicana alzó su voz este jueves para rechazar enérgicamente la más reciente provocación del Gobierno de Estados Unidos contra Cuba: la inclusión del presidente Miguel Díaz-Canel, miembros de su núcleo familiar, así como diversas instituciones, organizaciones y empresas de la isla, en una lista unilateral que profundiza el cerco de presión contra la nación caribeña. En un comunicado que evoca la prosa severa y elegante del periodismo clásico, la organización política tildó la medida de “nueva agresión contra la soberanía del pueblo cubano” y una expresión más del prolongado hostigamiento, bloqueo e injerencia que Washington mantiene desde hace más de sesenta años. La presidenta del Frente Amplio, María Teresa Cabrera, declaró a umbral.local/ que esta decisión carece por completo de legitimidad jurídica y moral. “Resulta inaceptable que una potencia extranjera pretenda erigirse en juez de otros países e imponer sanciones unilaterales contra autoridades legítimamente constituidas”, enfatizó. Y añadió, con firmeza retórica: “Estas acciones no persiguen la defensa de la democracia ni de los derechos humanos; forman parte de una estrategia de presión política destinada a doblegar la voluntad soberana del pueblo cubano”. La dirigente recordó que la comunidad internacional ha rechazado de manera reiterada y abrumadora el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba —una política condenada durante décadas por la Asamblea General de las Naciones Unidas—, que ha causado graves daños al desarrollo económico y social de la isla. El Frente Amplio sostuvo que la inclusión del presidente Díaz-Canel en esa lista supone una peligrosa escalada en las agresiones contra Cuba, en un contexto de recrudecimiento de las medidas coercitivas impulsadas por la administración estadounidense. No obstante, la organización manifestó su inquebrantable solidaridad con el pueblo cubano, su gobierno y sus instituciones, destacando la proverbial capacidad de resistencia demostrada frente a las presiones externas. “El pueblo cubano ha demostrado a lo largo de su historia una extraordinaria capacidad para defender su independencia, su soberanía y su derecho a construir libremente su propio destino. Ninguna amenaza ni sanción podrá quebrantar esa voluntad”, sentenció la organización. Cabe recordar que el canciller cubano, Bruno Rodríguez, calificó la víspera de “vil” la inclusión del mandatario y su entorno en “una lista ilegítima y unilateral de Estados Unidos”, en un nuevo capítulo de las tensas relaciones entre La Habana y Washington.
¡Abandono y muerte en Santo Domingo Este! Frente Amplio exige acción YA ante ola de violencia homicida
Dirigentes políticos y sociales se unen en un llamado urgente a la articulación popular para frenar la crisis de inseguridad, feminicidios y el alza del costo de vida, mientras critican reformas que perjudican a los trabajadores y privilegian a la minera Barrick Gold. La jornada del domingo 24 dejó claros los planteamientos del partido en materia fiscal, previsional, ambiental y democrática. Por:Julio Guzmán Acosta Santo Domingo Este. – En medio de una creciente ola de homicidios y violencia que ensombrece los barrios del municipio más poblado del país, el partido Frente Amplio hizo sonar las alarmas este domingo 24. Mediante un encuentro político-social celebrado en la zona, la organización no solo visibilizó el abandono estatal, sino que lanzó un contundente llamado a la articulación de los sectores populares y comunitarios como única vía para enfrentar las múltiples problemáticas que asfixian a la nación dominicana. “Es un llamado a la movilización, es un llamado a la participación de manera unitaria”, sentenció Fernando Morillo, presidente de la comisión de cultura del Frente Amplio, al explicar que el objetivo del cónclave es fortalecer la unidad entre organizaciones sociales y vecinales. Morillo fue enfático al señalar que Santo Domingo Este requiere políticas públicas con resultados concretos y no promesas vacías en áreas como seguridad, educación comunitaria y participación ciudadana. “Aquí se necesitan medidas más efectivas y ya”, subrayó. La presidenta del Frente Amplio, María Teresa Cabrera, elevó el tono al advertir que el país atraviesa una situación social y económica compleja, agravada por el aumento imparable de los precios del petróleo y el costo de la vida. En su intervención, Cabrera desglosó los ejes fundamentales de la propuesta del partido para la vida nacional: primero, una crítica frontal a la posible reforma de la ley de seguridad social, la cual —denunció— podría alargar los años de trabajo para acceder a una pensión mientras se mantienen miserables las prestaciones para los trabajadores. Sin pausa, la dirigente política propuso una cirugía mayor a las finanzas públicas: revisar a fondo las exenciones fiscales y el contrato minero con la empresa Barrick Gold. A su juicio, esos recursos mal direccionados deben ser redirigidos hacia inversión social para frenar la creciente desigualdad. Asimismo, advirtió que temas como los feminicidios —que han encendido las alarmas en todo el territorio nacional—, la crisis ambiental, la precaria seguridad social y el retroceso de los derechos democráticos requieren una respuesta articulada y sin dilaciones de los sectores populares. “No podemos seguir permitiendo que se profundice la inequidad mientras se protegen privilegios de grandes corporaciones mineras. El Frente Amplio está aquí para proponer un rumbo distinto: más participación popular, más justicia social y un Estado que realmente proteja la vida”, concluyó Cabrera ante los asistentes. El encuentro del domingo 24 dejó clara la posición del Frente Amplio como una voz crítica frente a las políticas oficiales, y su apuesta por la organización comunitaria como herramienta de transformación nacional. El reloj corre y la violencia homicida no da tregua, pero para esta fuerza política, la articulación popular es la única respuesta posible.
“Los partidos tradicionales nos vendieron la patria: ahora el pueblo les cobrará la factura”
Fernando Morillo, secretario general del Comité Municipal del Frente Amplio en Santo Domingo Este, lanza una convocatoria sin precedentes para el 24 de mayo. Acusa a los partidos tradicionales de haber perpetuado una “nueva tiranía de apellidos y pactos de élite”, y llama al pueblo a ocupar las calles con la bandera tricolor, no con las enseñas de los que —dice— “han defraudado la sangre de los ajusticiadores”. Por Julio Guzmán Acosta Hay días en que la política se viste de ceniza. Y hay otros en que se pone de pie, sacude el polvo de los siglos y habla como si el pecho se le fuera a partir. Este domingo 24 de mayo, a las diez de la mañana, en avenida San Vicente de Paul esquina Carretera de Mendoza, el Frente Amplio quiere que la República entera escuche un trueno viejo pero nunca olvidado: el de un pueblo que dejó de ser súbdito para ser ciudadano, y que sin embargo, más de sesenta y cinco años después del ajusticiamiento de Trujillo, sigue esperando. “Los partidos tradicionales solo han gobernado para sus clanes”, denunció con el puño cerrado y la voz rota de rabia Fernando Morillo, secretario general del Comité Municipal de Santo Domingo Este. No fue una declaración más. Fue una confesión generacional. Habló como quien sabe que sus abuelos enterraron el miedo en el 61 y sus nietos aún arrastran la orfandad de los derechos. “Se han repartido el poder mientras tú, tu familia, tu pueblo han sido sistemáticamente defraudados”, sentenció el dirigente, y en su frase cabían todas las madres solas, todos los jóvenes sin futuro, todos los trabajadores que aún creen que la patria no es una herencia para pocos. Morillo no usó ambages. Fue directo al hueso. Y al hueso lo llamó dignidad. “Ya basta de promesas vacías. Ya basta de que los dueños de esta tierra —los humildes, los trabajadores, las madres solas, los jóvenes sin futuro— sigan esperando mientras los apellidos y los pactos de élite deciden todo”. Fue un discurso que no pidió permiso. Que no negoció con la mesura. Que parecía escrito con carbón de las viejas consignas y con la urgencia de quien sabe que la próxima cita con la historia no esperará otros sesenta y cinco años más. El convite, sin embargo, no es a la venganza. Morillo fue claro: “Ven con tu dignidad, no con banderas de los que te fallaron. Ven con la tricolor”. Y ahí estuvo la clave del mensaje, el guiño profundo a la dominicanidad herida pero no prostituida. Porque el llamado del Frente Amplio no es a cambiar un amo por otro, sino a recordar que la sangre de los ajusticiadores de la tiranía —como dijo con una crudeza bíblica el dirigente— no puede haber servido solo para cambiar de amos. “Es hora de que el pueblo, por fin, sea libre y soberano”, proclamó. La cita es este domingo 24 de mayo. El lugar, un tercer piso en la Plaza Galería del Este, en la avenida San Vicente de Paúl esquina Carretera de Mendoza que el domingo dejará de ser un punto en el mapa para convertirse en trinchera simbólica. El Frente Amplio invita con un lema que late como un corazón encendido: “Vamos al pueblo y con el pueblo por más derechos”. No habrá, advierten, banderas prestadas. Solo la tricolor, Duarte, y la memoria de una patria que aún no termina de nacer. Morillo no pidió fe. Pidió asistencia. Pidió presencia. Porque en los tiempos del cinismo político, a veces el único milagro que queda es el de un puñado de ciudadanos que dicen “ya” en el mismo lugar y a la misma hora. El domingo, Santo Domingo Este será el ojo del huracán. Y la pregunta flotará en el aire, densa como el trópico: ¿quién dijo que los pueblos se cansan de soñar?
El poder popular frena la minería: Frente Amplio celebra marcha atrás de Abinader con el proyecto Romero
La organización política considera que la decisión del presidente, amparada en la Ley 64-00, reconoce el rechazo ciudadano y demuestra que “cuando el pueblo se organiza y lucha puede incidir directamente en el poder” Por Theo N. Guzmán SANTO DOMINGO. – El Frente Amplio calificó este martes como un “paso correcto en la defensa del medioambiente” la orden del presidente Luis Abinader de detener el proyecto minero Romero, ubicado en la provincia de San Juan, y subrayó que esta determinación es incomprensible sin la presión sostenida de las comunidades organizadas. La decisión gubernamental, sustentada en la Ley 64-00 de Medio Ambiente, no solo acata el marco legal vigente, sino que evidencia, a juicio de la organización política, el peso determinante de la movilización popular frente a una iniciativa que sectores ambientalistas y campesinos percibían como una amenaza directa a los recursos naturales y la vida de la población. “Es la demostración de que cuando el pueblo se organiza y lucha puede incidir de manera directa en las decisiones del poder”, afirmó María Teresa Cabrera, vocera del Frente Amplio, en un pronunciamiento público. Cabrera subrayó que el rechazo al proyecto Romero no surgió en el vacío, sino del trabajo firme y sostenido de organizaciones comunitarias, campesinas, ambientales y sectores populares, tanto en San Juan como en distintas regiones del país, que se levantaron en defensa de su territorio. El Frente Amplio destacó, además, el papel histórico de las masas populares como sujeto fundamental de los procesos de transformación social. Recordó que las conquistas en materia de derechos, soberanía y protección ambiental en República Dominicana han sido fruto de la presión colectiva y la participación activa de la ciudadanía, no de concesiones unilaterales del poder. La organización llamó a mantener la vigilancia y la movilización permanente para garantizar que decisiones como esta se traduzcan en políticas públicas de largo aliento, y reiteró que el desarrollo del país debe basarse en el respeto al medioambiente, la vida y la dignidad del pueblo dominicano.
“No es una reforma, es una profundización del modelo”: Frente Amplio y Alianza País exigen seguridad social digna en homenaje a Mauricio Báez
Dirigentes de ambas organizaciones depositaron una ofrenda floral en el busto del líder sindical, ubicado en la avenida San Martín, y advirtieron que el actual sistema de AFP prioriza la rentabilidad sobre los derechos humanos. Mientras las utilidades de las administradoras superaron los RD$5,933.8 millones en 2025, la pensión promedio de un trabajador apenas alcanzaría el 30% de su último salario, según datos presentados durante el acto. Por CÉSAR DALMASI GUZMÁN SANTO DOMINGO. – Con una ofrenda floral frente al busto de Mauricio Báez, en la avenida San Martín, el Frente Amplio y Alianza País conmemoraron este lunes el 140 aniversario del Día Internacional de los Trabajadores. Pero más que un homenaje, el acto se convirtió en una tribuna exigente: los partidos demandaron una reforma integral del sistema de seguridad social dominicano y denunciaron que el modelo vigente, al servicio de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), ha convertido el derecho a la vejez digna en un negocio de altas ganancias. “Mauricio Báez no estaría hoy en un discurso vacío. Estaría en las calles exigiendo salud pública, pensiones suficientes y respeto a la cesantía”, afirmó la presidenta del Frente Amplio, María Teresa Cabrera, ante un grupo de militantes y dirigentes sindicales. La dirigente fue contundente al cuestionar el rumbo de la seguridad social: “El debate debe partir de una pregunta básica: ¿ha cumplido el sistema con la obligación de proteger a las familias? La respuesta es clara: no”. El negocio de las AFP frente a la pobreza en la vejez Los números expuestos durante el acto dibujaron un escenario desolador. Según datos citados por las organizaciones, al cierre de 2025 las AFP reportaron ingresos operacionales por más de RD$11,562 millones y utilidades que alcanzaron los RD$5,933.8 millones. En contraste, sus gastos operacionales y generales sumaron RD$7,198.4 millones, mientras el costo social anual del sistema se elevó a RD$13,132.1 millones. “Esa factura la pagan los trabajadores con cotizaciones obligatorias, pero el beneficio se lo llevan las administradoras”, denunció Cabrera. Y lanzó una advertencia: según estudios mencionados en la actividad, un afiliado que cotice durante décadas recibiría una pensión equivalente al 30% o menos de su último salario, una cifra insuficiente para cubrir necesidades básicas en la vejez. Preocupación por una reforma que agravaría el modelo Los partidos políticos manifestaron su alarma ante versiones que circulan sobre una posible reforma gubernamental que incluiría medidas como el aumento de la cotización, la elevación de la edad de retiro a 65 años, la inversión de los fondos en el extranjero y el debilitamiento de los regímenes públicos existentes. “De confirmarse estas medidas, no estaríamos ante una reforma para garantizar derechos, sino ante una profundización del mismo modelo que ha fracasado”, advirtió Cabrera. A su juicio, cualquier cambio que mantenga la lógica de rentabilidad por encima de la protección social está condenado a repetir los errores actuales. Propuestas concretas y llamado a la movilización El presidente de Alianza País, Guillermo Moreno, tomó la palabra para esbozar una ruta alternativa. Entre sus propuestas destacó la indexación automática de los salarios por inflación, el aumento del umbral exento del impuesto sobre la renta a RD$50,001, el respeto irrestricto a la cesantía y la utilización de los fondos de pensiones para financiar proyectos de viviendas asequibles. Moreno también abogó por una inversión equivalente al 5% del Producto Interno Bruto (PIB) en salud pública, la ampliación del transporte colectivo y un mayor apoyo a la producción agropecuaria. “No se trata de parches. Se necesita una reforma integral de la Ley de Seguridad Social que coloque en el centro a las familias, no a las ganancias de las AFP”, sentenció. Ambas organizaciones hicieron un llamado a la ciudadanía, los movimientos sociales y los sectores sindicales a mantenerse movilizados para evitar la aprobación de cualquier iniciativa que profundice el actual esquema. Insistieron en que el camino correcto es el impulsado por la Coalición por una Seguridad Social Digna, que propugna por la salud como derecho humano fundamental y pensiones suficientes para garantizar una vejez con dignidad. Al concluir el acto, los presentes depositaron flores blancas y rojas en el busto de Mauricio Báez, mientras un grupo de militantes coreaba consignas que evocaban las luchas del histórico sindicalista. “Su lucha sigue vigente”, repitieron. Y la exigencia de una reforma social quedó flotando en el aire cálido de la avenida San Martín, como un recordatorio de que el 1 de Mayo no es solo una fecha simbólica, sino un termómetro de las deudas pendientes con la clase trabajadora dominicana.
El Frente Amplio desmonta el discurso oficial: “No es crisis internacional, es un cambio de criterio que castiga al pueblo”

La organización política cuestiona el mensaje de Abinader y advierte que los aumentos en combustibles, luz, transporte y alimentos responden a una decisión administrativa que prioriza las finanzas públicas sobre el bienestar social; señalan contradicciones frente al manejo de subsidios en escenarios previos. Por: Ángel F. Guzmán Santo Domingo, RD. – Con una crítica que apunta al centro de la narrativa gubernamental, el Frente Amplio rompió este domingo el silencio analítico que suele acompañar los mensajes presidenciales y calificó como “contradictorio” y “regresivo” el rumbo económico esbozado por el presidente Luis Abinader. Lejos de encontrar en sus palabras un alivio para las familias dominicanas, la organización política detectó lo que considera una confesión involuntaria: el ajuste no responde únicamente a los vaivenes internacionales, sino a una modificación deliberada en los criterios del Estado para asumir el costo de la vida. En un análisis que evoca la prosa serena, el Frente Amplio desglosa los números que, a su juicio, desnudan la inconsistencia oficial. Mientras el gobierno insiste en vincular los recientes aumentos de los carburantes con la volatilidad externa, la organización recuerda que cuando el petróleo ha rondado los 90 dólares por barril —como ocurre hoy—, en otras coyunturas el Estado optó por blindar los precios internos mediante subsidios. Hoy, en cambio, la gasolina premium alcanza los RD$305 por galón y la regular los RD$287.50, sin que se haya activado el mismo mecanismo de amortiguación. “El gobierno reconoce que subirán la luz, el transporte y la comida. Eso, sumado al reciente aumento de los combustibles, configura una política económica que castiga a la mayoría y protege las finanzas públicas por encima del bienestar social”, sostiene la organización en un comunicado que no escatima calificativos. La crítica adquiere una dimensión mayor cuando el Frente Amplio pone sobre la mesa los más de RD$58,000 millones que el Estado ha destinado a subsidios energéticos en los últimos años. La cifra, lejos de ser vista como un lastre, es esgrimida como prueba de que existen mecanismos institucionales capaces de contener los choques externos sin trasladar el sufrimiento económico a los hogares. De allí que la organización califique la decisión actual como un “cambio de criterio” difícil de justificar bajo la sola excusa de la crisis global. El mensaje del presidente Abinader, en el que este admitió que las medidas anunciadas generarían presiones en la tarifa eléctrica, el transporte y los alimentos, es interpretado por el Frente Amplio como un reconocimiento tácito de los efectos dominó que se avecinan. Para la organización, no se trata de un mal menor inevitable, sino de una elección administrativa que impacta de manera regresiva a toda la cadena productiva: el alza en los combustibles no solo encarece el llenado del tanque, sino el costo del pan, el pasaje escolar y los servicios básicos. “El país no necesita discursos que normalicen sacrificios, sino decisiones coherentes que protejan a la gente”, sentencia la agrupación en su pronunciamiento, con un tono que trasciende la coyuntura para ubicarse en el terreno de los principios. En un contexto donde la inflación sigue siendo una de las principales preocupaciones ciudadanas, las palabras del Frente Amplio buscan instalar una pregunta que, para sus líderes, resulta ineludible: si el Estado ya ha demostrado en otras ocasiones que puede blindar los precios sin desestabilizar las cuentas públicas, ¿por qué ahora insiste en que el costo del ajuste lo paguen las familias? La respuesta, insinúa el Frente Amplio, no está en los mercados internacionales, sino en las prioridades de quienes gobiernan. Y ese, concluye la organización, es un debate que recién comienza. —
La oposición desmonta el relato de Abinader: “Hay una desconexión con la realidad del pueblo”
Leonel Fernández, el PLD y el Frente Amplio cuestionan las cifras oficiales y advierten sobre el alza en los alimentos, el bajo crecimiento y el deterioro de la confianza ciudadana, trazando un panorama económico y social opuesto al presentado por el mandatario. Por Servicios umbral.local/ Santo Domingo. A la solemnidad del discurso de rendición de cuentas del presidente Luis Abinader ante la Asamblea Nacional le sucedió, casi de inmediato, un contraataque político metódico y escalonado. Como en un tablero donde cada jugador mueve sus piezas por separado pero con un fin común, los principales líderes de la oposición dominicana tejieron anoche una narrativa paralela que busca desmontar, cifra por cifra, el optimismo oficial. Lo que desde el Palacio Nacional se presentó como un informe de gestión exitosa, desde las trincheras opositoras se describe como un espejismo estadístico. La dinámica, tan predecible como anual, dejó nuevamente en evidencia la gran debilidad del ejercicio democrático: la incapacidad de confrontar las versiones en un mismo escenario para dilucidar, más allá de los bandos, dónde se oculta la verdad. Leonel: “Crecimos menos que nuestros vecinos” El primero en romper el fuego fue el expresidente Leonel Fernández. Desde la Casa del Pueblo Johnny Ventura, el líder de la Fuerza del Pueblo (FP) diagnosticó una \»desconexión entre la narrativa oficial y la realidad cotidiana\». Lejos de dejarse seducir por los logros enunciados por Abinader, Fernández hincó el diente en la que considera la herida más profunda del discurso: el crecimiento económico. “El mandatario no pudo ocultar el hecho fatídico de que nuestra economía en el 2024 solo obtuvo un débil crecimiento de 2.1% del PIB”, disparó el exgobernante, calificando de triunfalista un relato que, a su juicio, naufraga ante los números. Para sustentar su tesis, Fernández apeló a la geografía regional. \»La República Dominicana creció menos que Guatemala, Honduras, Costa Rica, El Salvador, Panamá y Nicaragua. Eso no ocurría desde hace más de dos décadas\», enfatizó, subrayando además que, a diferencia del país, esos estados centroamericanos lograron contener la inflación de manera más efectiva. El líder opositor puso el foco en el bolsillo de los ciudadanos, un territorio que, según denunció, el presidente omitió en su alocución. “Los alimentos y bebidas no alcohólicas crecieron casi un 9 %. Eso es un impacto real en el bolsillo del pueblo, respecto de lo cual el presidente guardó silencio”, sentenció. PLD: La ruptura de la confianza Mientras tanto, en la sede del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), el tono era igualmente severo pero con un matiz distinto: el de la herida institucional. Rodeado por los miembros del Comité Político, el secretario genera describió un país al borde de una \»ruptura profunda de la confianza ciudadana\». “Este gobierno no solo ha roto la economía, la salud, el servicio eléctrico y el acceso a la canasta básica. Ha roto lo más elemental para que funcionemos como nación: la confianza”, manifestó Pujols con vehemencia. En un mensaje que corearon como un mantra varios de los aspirantes presidenciales presentes, el PLD pintó la realidad con brochazos grises. Francisco Javier García llegó a afirmar que Abinader \»describió un territorio que no es República Dominicana\», mientras que Francisco Domínguez Brito insistió en que se \»ignoraron los problemas reales\». Abel Martínez, por su parte, resumió la percepción de su partido con una metáfora desalentadora: calificó el discurso de \»poema\». Frente Amplio: El paraíso que no existe Cerrando el círculo de la crítica, la izquierda representada por el Frente Amplio puso el acento en la calidad de vida. Su presidenta, María Teresa Cabrera, contrastó el \»paraíso\» mostrado en el hemiciclo con el drama silencioso de los hogares dominicanos. “Más allá de los datos macroeconómicos, el país enfrenta un deterioro progresivo en el poder adquisitivo. El alto costo de la vida, particularmente el precio de los alimentos y los medicamentos, golpea diariamente a las familias trabajadoras”, sostuvo Cabrera, subrayando la omisión del impacto del encarecimiento de la canasta básica en el discurso presidencial. La dirigente calificó el discurso de Luis Abinader alejado de la verdad y llamó a crear una alternativa real contra los partidos que representan al sistema, partiendo de los movimientos sociales, gente patriótica y grupos de izquierda para las elecciones de 2028. Al cierre de esta edición, el relato quedaba partido en dos. Mientras el oficialismo celebraba la estabilidad, la oposición, con Leonel Fernández a la cabeza, advertía que el verdadero rostro del país se refleja en un dato que ningún discurso puede maquillar: el casi 9 % de aumento en los alimentos que sufren quienes, cada mañana, comprueban que el crecimiento no siempre llena el carrito de la compra.
Frente Amplio Teje la Seda Diplomática: Un Acercamiento Estratégico a China
POLÍTICA GLOBAL | Redacción de Análisis Estratégico En un encuentro reservado pero significativo, la coalición de izquierda dominicana, Frente Amplio, fortalece sus lazos con el gigante asiático, analizando el nuevo orden mundial y buscando un espacio propio en el tablero geopolítico, al margen de las tradicionales relaciones bilaterales de Estado. Por Julio Guzmán Acosta Santo Domingo. – Más allá de la diplomacia oficial, entre las paredes de residencias y sedes partidarias, se teje la otra política exterior: la de los vínculos ideológicos, las afinidades estratégicas y la proyección internacional de las fuerzas políticas. En un movimiento calculado, el Frente Amplio (FA) ha iniciado un capítulo propio en su relación con una de las potencias definitorias del siglo XXI: la República Popular China. La comisión Comisión Ejecutiva, una muestra del núcleo duro y la diversidad interna del FA, no acudió a una cita protocolar. Encabezada por Heidy Adón, Vicepresidenta del partido, e integrada por pesos completos de su Dirección Nacional como Pedro Franco (Asuntos Internacionales), Danilo Minaya, Pedro Arias y Helioenay Castro, el encuentro con la Sra. Tang Xiaoqin, primera secretaria de la sección de política y prensa de la Embajada china, tuvo el tenor de una conversación entre aliados. No se habló de turismo o exportaciones, sino del alma de la época: las profundas transformaciones geopolíticas, económicas y sociales que sacuden el globo, y los desafíos comunes que, desde sus respectivas trincheras, enfrentan China y las fuerzas progresistas dominicanas. Este acercamiento no es un hecho aislado, sino el eslabón más reciente de una histórica y sólida relación entre el movimiento de izquierda dominicano y Beijing. Mientras la diplomacia de Estado dominicana, tras el establecimiento de relaciones en 2018, navega en los cauces de la cooperación económica e infraestructura, la izquierda ha cultivado durante décadas un diálogo ideológico y de formación con el Partido Comunista Chino. Es una relación que precede a los reconocimientos oficiales, anclada en foros internacionales de partidos, intercambios de cuadros y una visión compartida –aunque matizada– de un mundo multipolar y la defensa de la soberanía nacional frente a lo que ambos actores perciben como hegemonías unilaterales. El mensaje, difundido con el hashtag #FrenteAmplioRD, es claro y tiene doble destinatario. Internamente, refuerza el perfil del FA como una organización con proyección y contactos de alto nivel, capaz de dialogar de igual a igual con representantes de una superpotencia. Hacia el exterior, especialmente hacia Beijing, sella su posición como un interlocutor válido y estable dentro del espectro político dominicano, un socio ideológico confiable en la región caribeña. En un contexto internacional “caracterizado por profundas transformaciones”, como señalaron, el FA no se limita a observarlas; busca, con la precisión de un ajedrecista, insertarse en ellas. Este fortalecimiento de relaciones “con partidos hermanos” –en este caso, con el gigantesco partido gobernante chino– es más que un gesto de cortesía. Es un activo político. En la fría lógica del poder, estos canales pueden traducirse en apoyo logístico para formación, respaldo en foros internacionales, y un entendimiento privilegiado de la agenda global. El FA, al anclar su proyección internacional en uno de los polos del mundo bipolar emergente, no solo está haciendo diplomacia partidista. Está, literalmente, tomando posición en el nuevo mapa del poder global.
2026: La Gran Prueba de Fuego para PRM, FP, PLD y La Izquierda

El año preelectoral encuentra a las tres principales fuerzas políticas y a la izquierda en encrucijadas distintas: el oficialismo PRM enfrenta una renovación interna que medirá fuerzas, la opositora FP debe administrar su momentum sin triunfalismos, el PLD tiene la urgente tarea de definir una candidatura presidencial que reviva sus esperanzas y la izquierda afrontará el desafío de unificarse y dar el salto que les permita una mayor representación en el aparato del Estado. Por Servicios umbral.local/ SANTO DOMINGO. – El año 2026 se perfila como el laboratorio político determinante para el escenario electoral de 2028. En esta antesala definitiva, los tres principales partidos del país —el oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM), la opositora Fuerza del Pueblo (FP) y el debilitado Partido de la Liberación Dominicana (PLD)— enfrentan desafíos de naturaleza distinta que pondrán a prueba su cohesión interna, su estrategia y su capacidad de proyectar viabilidad de poder. Mientras la FP llega con la ventaja de tener una candidatura presidencial definida en la figura de su líder Leonel Fernández, el PRM y el PLD cargan con procesos internos de alta complejidad que podrían reconfigurar sus liderazgos y su posicionamiento ante el electorado. PRM: La Batalla por el Control en la Era Post-Abinader Para el partido de gobierno, 2026 será un año de cambios estructurales. La organización estrenará nuevas autoridades, en un proceso que se anticipa como un termómetro de las fuerzas internas de cara a 2028. Se da por hecho que el presidente Luis Abinader asumirá la presidencia del partido, mientras que la secretaría general —actualmente en manos de Carolina Mejía, quien tiene aspiraciones presidenciales— será el principal botín en disputa. La salida de Carolina Mejía y José Ignacio Paliza, tras ocho años al frente, abre una vacante que medirá la fortaleza de la dupla fundacional Abinader-Hipólito Mejía. Si la secretaría general permanece bajo el dominio de la corriente hipolitista, se confirmaría la continuidad del liderazgo compartido. Si, por el contrario, es ocupada por una figura del luisismo puro, marcaría un rebalance de poder hacia el presidente. El proceso de renovación, que debe completarse en el primer semestre, será también la primera arena donde se medirán los precandidatos presidenciales. La organización deberá hilar fino para evitar que las aspiraciones se desborden prematuramente. Una incógnita crucial es si los aspirantes que ocupan cargos de confianza en el gobierno —como los ministros David Collado, Eduardo Sanz Lovatón, Wellington Arnaud, Tony Peña Guaba y Guido Gómez Mazara— renunciarán para dedicarse por completo a la campaña interna, un movimiento que representaría un desafío para la gestión de Abinader. Paralelamente, el PRM inició una campaña de afiliación para depurar el padrón que se usará en las primarias de 2027, y ya definió que someterá a votación interna todos los cargos de elección popular para 2028, una decisión tomada en un retiro de la cúpula en Jarabacoa que busca institucionalizar la competencia. FP: El Reto de Administrar el Momentum La Fuerza del Pueblo cierra 2025 en un momento político favorable. Tras concluir con éxito su primer congreso de elección de autoridades, la organización ganó visibilidad con una marcha multitudinaria el 30 de noviembre y mantuvo una oposición efectiva, centrada en temas como la indexación salarial y el caso de corrupción en el Senasa. Su gran ventaja competitiva es la claridad: Leonel Fernández es su candidato presidencial definido, lo que le otorga una ventaja temporal sobre sus rivales. Sin embargo, el 2026 encuentra al partido verde “en un buen momento político, pero sin agenda”, según análisis internos. El principal desafío para la FP será desarrollar una estrategia renovada que combine su rol de contrapeso —con ruedas de prensa, juramentaciones de figuras de otros partidos y críticas al gobierno— con una oferta programática que vaya más allá de la oposición. La organización debe evitar que el triunfalismo se instale en sus filas y trabajar urgentemente en su talón de Aquiles: el fortalecimiento del liderazgo local, su mayor debilidad desde su fundación. PLD: La Urgente Búsqueda de un Salvavidas El Partido de la Liberación Dominicana llega a 2026 en la incómoda posición del tercer lugar en las preferencias electorales. Su reto es existencial: encontrar una candidatura presidencial que proyecte posibilidades de triunfo y frene la hemorragia de militantes hacia otras organizaciones. El partido morado, bajo el liderazgo de Danilo Medina, logró salir airoso de su renovación interna, pero ahora enfrenta el delicado proceso de escoger un candidato. Una comisión de unidad acordó convocar al Comité Central en enero y definir la candidatura en el último trimestre de 2026, un calendario que busca consenso entre las diversas facciones. A la carrera se espera que se sumen el excandidato Gonzalo Castillo y el exministro Juan Ariel Jiménez, uniéndose a los ya oficializados Abel Martínez, Francisco Javier García, Charles Mariotti y Francisco Domínguez Brito. El nombre de la exvicepresidenta Margarita Cedeño sigue en el tablero. El gran riesgo para el PLD es que este proceso genere una nueva división o un choque con las autoridades electorales, que ya han emitido sentencias y advertencias para que se respeten los plazos legales. Nuevos Actores en el Tablero El 2026 también marcará la irrupción de nuevos proyectos que buscarán personería jurídica ante la JCE. El más destacado es Avancemos, liderado por el exdirigente peledeísta Carlos Amarante Baret, que ya ha establecido acercamientos con la FP y mantiene una agenda opositora. Otros, como Patria para Todos de Fulgencio Severino, intentarán recuperar su reconocimiento. En un escenario con 34 partidos y 10 movimientos accidentales, la fragmentación del voto opositor podría ser un factor decisivo. El Frente Amplio, que pese a los escasos votos alcanzados en las elecciones de 2024, logró mantener su reconocimiento electoral, busca crear un polo de izquierda, que junte en una misma marca electoral a las principales organizaciones de izquierda, movimientos sociales y gente de izquierda sin partido, para lograr unos resultados electorales, que pasen de ser testimoniales y logren ser influyentes, obteniendo representación importante en ayuntamientos y alcanzando representación parlamentaria de peso. En definitiva, 2026 no será un año de campaña