¡Mélenchon arrasa en Saint-Denis y declara la guerra a la ultraderecha: “La nueva Francia es hoy, no mañana”!
El líder de La Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, lanza su cuarta campaña presidencial desde el suburbio multicultural de Saint-Denis, ante una multitud que le hizo saltar las lágrimas. Con un discurso integrador frente a la teoría del “gran reemplazo”, el veterano político de 74 años asegura que la batalla final será entre “los fascistas y nosotros”. Aunque su figura divide a la izquierda, confía en capitalizar el caos y la cólera contra Macron para lograr los 400.000 votos que le faltaron en 2022. Adversario de la deuda, el neoliberalismo y las élites, promete una ruptura que algunos comparan con 1788. ¿Podrá realmente vencer a la derecha y ultraderecha en 2027? Por Julio Guzmán Acosta El domingo, mientras los sondeos aún digerían sus cifras, la calle habló en Saint-Denis. Y lo hizo con la voz ronca y ardiente de Jean-Luc Mélenchon. Allí, en ese viejo territorio de reyes francos hoy convertido en epicentro de la inmigración y la multiculturalidad, el líder de La Francia Insumisa (LFI) puso proa a la primavera de 2027. No fue un mitin cualquiera: fue la puesta de largo de una idea, la “Nueva Francia”, un relato tejido en las periferias para conquistar los 400.000 votos que en la última presidencial lo dejaron a las puertas del duelo definitivo. Mélenchon, tangerino de 74 años, apasionado de la cultura latina y capaz de hilvanar un español perfecto para elogiar a Pedro Sánchez, recibió a este periódico y a otros tres colegas de prensa internacional el martes por la tarde. Contento. Optimista. Todo marchaba sobre ruedas… hasta que algunas preguntas rasgaron el aire. Porque Mélenchon es, y lo sabe, una figura extremadamente divisiva. También en la izquierda, donde el caos y las peleas cainitas entre candidaturas rivales parecen su mejor aliado. Cuanto más lío, mejor, piensa. Él ya está seguro de que estará en la segunda vuelta. “De Gaulle, Jospin o Valérie Pécresse usaron antes el concepto de Nueva Francia —nos explica—. Pero hoy es explosivo porque uno de cada tres franceses tiene un antepasado extranjero. En mi época era uno de cada diez. Cuando el domingo vi aquella multitud, se me saltaron las lágrimas. La Nueva Francia es la Francia real, frente al relato del gran reemplazo de la extrema derecha”. Habla de mujeres, jóvenes, mayores. De todos. De un país destruido, dice, por 40 años de neoliberalismo. Preguntado por cómo logrará pasar a la segunda vuelta, Mélenchon desconfía de las encuestas: “En 2022 me daban 20 puntos por detrás de Marine Le Pen al inicio de la campaña. Al final, solo 400.000 votos nos separaron. Nada demuestra que Francia sea más racista o fascista que entonces, pero la cólera contra Macron es inmensa”. Y cuando se le recuerda que hay más izquierda que la suya, sentencia: “La socialdemocracia europea, al aceptar Lisboa y las reglas neoliberales, allanó el camino a la ultraderecha. En Italia antes de Meloni, y pronto en Alemania, se verá”. Su programa exige un gasto faraónico. La deuda, le objetamos, se ha convertido en la primera partida del presupuesto. Mélenchon no tiembla: “Hay que cambiar eso. Total no ha pagado impuestos en cuatro años. Nos toman por idiotas. Estamos en 1788: multimillonarios que escapan a los impuestos, un Antiguo Régimen. Quienes pueden pagar, pagarán”. Y ante el temor de violencia durante la campaña, solo responde con una certeza: “La disputa final será entre los fascistas y nosotros. He organizado toda mi estrategia alrededor de eso”. Breve reseña bibliográfica de Jean-Luc Mélenchon: Nacido en Tánger (1951) en el seno de una familia de funcionarios, Mélenchon se afilió al Partido Socialista a los 25 años. Fue senador, ministro delegado de Enseñanza Profesional bajo Lionel Jospin (2000-2002) y una de las voces más combativas de la izquierda francesa. En 2008 abandonó el PS para fundar el Partido de Izquierda, y en 2016 lanzó La Francia Insumisa (LFI). Tres veces candidato presidencial (2012, 2017, 2022), ha ido creciendo en apoyos hasta rozar el 22% en la última cita. Es autor de varios ensayos políticos y un orador tempestuoso, admirador de la República Romana y de la cultura latinoamericana. Su estilo bronco y su radicalismo económico le han valido tanto idolatría popular como feroz rechazo en las élites y parte de la izquierda moderada. Valoración de posibilidades reales de triunfo frente a la derecha y ultraderecha en Francia: Mélenchon parte con dos fortalezas mayúsculas: es el único candidato claro en un arco izquierdo fragmentado, y la cólera social contra el macronismo puede catapultarlo a una segunda vuelta donde el voto útil de toda la izquierda y parte del centro convergería contra Le Pen o Zemmour. Sin embargo, sus debilidades son igualmente profundas. Su figura polariza: muchos votantes de izquierda moderada y centroizquierda le temen tanto como a la ultraderecha, acusándolo de autoritarismo, complacencia con regímenes populistas y una retórica que roza la ruptura institucional. Además, el contexto europeo —guerra en Ucrania, disciplina fiscal, presión migratoria— no juega a favor de un programa de gasto masivo y salida de la OTAN. Para que Mélenchon ganara realmente, necesitaría un escenario casi revolucionario: que la derecha tradicional se desintegrara, que el centro no lograra articular un candidato único y que el miedo a Le Pen borrara cualquier reticencia hacia él. Eso es posible, pero no probable. Hoy, lo más realista es que alcance la segunda vuelta y que logre articular un gran frente contra la derecha y la ultraderecha. Su triunfo absoluto sería una conmoción sísmica, una victoria contra el caos organizado. Y Francia, pese a su cólera, sigue siendo un país que a pesar de su historia, ha sido gobernada por la derecha y la ultraderecha ha ganado protagonismo.
Ibrahim Traoré: El Capitán de la Resistencia Africana

Un joven geólogo convertido en militar lidera con puño firme el renacimiento soberano de Burkina Faso, inspirándose en el legado de Sankara y desafiando el neocolonialismo francés. Por Julio Guzmán Acosta UAGADUGÚ, Burkina Faso. – En el corazón palpitante del Sahel, una región donde el sol inclemente y la arena forjan caracteres de acero, un nombre resuena con fuerza inusitada: Ibrahim Traoré. Con apenas 35 años, el Capitán presidente de Burkina Faso –“el país de los hombres íntegros”– no solo desafía a los grupos yihadistas que azotan el norte de su nación, sino que se ha erigido en el estandarte de una nueva y audaz resistencia africana contra los vestigios de la dominación occidental. Su vida es un relato de convicción férrea, que escribe su capítulo más crucial esquivando, hasta en 18 ocasiones, las sombras de la muerte. El escenario de esta epopeya moderna es tan complejo como su protagonista. Burkina Faso, enclavada en el África Occidental sin acceso al mar, es cuna de una de las civilizaciones humanas más antiguas. Sin embargo, su historia reciente ha estado marcada por la inestabilidad, con una sucesión de golpes de estado desde su independencia en 1960. De ese turbulento pasado emerge la figura casi mitológica de Thomas Sankara, el “Che Guevara africano”, cuyo gobierno revolucionario (1983-1987) demostró, brevemente pero con intensidad luminosa, que otro futuro era posible para el pueblo burkinés. El legado de Sankara: La semilla de una revolución Sankara no es un mero recuerdo histórico para Traoré; es un manual de instrucciones. En apenas cuatro años, su gobierno progresista logró hazañas consideradas imposibles: redistribuyó la tierra, elevó la tasa de alfabetización del 13% al 73%, otorgó un papel protagónico a la mujer y prohibió prácticas bárbaras como la flagelación femenina. Su política internacional, ferozmente independiente y antiimperialista, lo convirtió en un mártir cuando fue asesinado en 1987. Su legado, sin embargo, nunca se extinguió. Permaneció latente, como una brasa bajo las cenizas de décadas de gobiernos sumisos, esperando el viento adecuado para avivarse. Ese viento llegó con fuerza huracanada el 30 de septiembre de 2022. Ibrahim Traoré, un joven oficial que había estudiado geología por deseo de sus padres pero que sentía la llamada de cuartel, lideró un golpe de estado que destituyó al gobierno transitorio y cerró la Constitución. No era un simple cambio de élites; era el estallido de una promesa largamente postergada. El geólogo que conoció la tierra para liberarla La formación de Traoré es clave para entender su proyecto. Su maestría en Geología no fue un paréntesis, sino una revelación. Los viajes de campo por el interior del país le mostraron la cruda realidad social de su pueblo y la riqueza mineral –especialmente el oro– que era sistemáticamente explotada por intereses foráneos. Esa dualidad –miseria popular y riqueza expoliada– forjó su convicción: “Para cambiar las cosas, para contrarrestar las relaciones de poder… era necesario transformar el país políticamente”, ha enfatizado. Y la transformación, radical y veloz, no se hizo esperar. En un movimiento de soberanía sin precedentes, Traoré expulsó a las tropas francesas, prohibió los medios galos y nacionalizó las empresas extractoras de oro. El mensaje fue claro: Burkina Faso ya no es el patio trasero de nadie. Logros tangibles: La construcción de la autodeterminación Lejos de quedarse en la retórica antiimperialista, el gobierno de Traoré ha emprendido una ambiciosa agenda de reconstrucción nacional con resultados tangibles en tiempo récord. Las cifras, extraídas de informes económicos y publicaciones en redes profesionales como LinkedIn, pintan un panorama de progreso acelerado: Economía y Soberanía: El PIB creció de 18.800 a 22.100 millones de dólares. Rechazó préstamos del FMI y el Banco Mundial, declarando la independencia financiera de estas instituciones. Pagó las deudas locales. Justicia Social: Recortó un 30% los salarios de ministros y parlamentarios, mientras aumentaba un 50% el sueldo de los funcionarios públicos. Industrialización: Inauguró una mina de oro de última generación, detuvo la exportación de oro sin refinar, estableció dos plantas procesadoras de tomate y una segunda planta de algodón. Agricultura: Distribuyó cientos de tractores y insumos, impulsando la producción de tomate, mijo y arroz a cifras récord. Infraestructura: Avanza en la construcción de un nuevo aeropuerto internacional y en un vasto plan de pavimentación vial. Identidad Cultural: Abolió las togas británicas en los tribunales, imponiendo la vestimenta tradicional, en un potente símbolo de descolonización cultural. ¿El despertar de un continente? La pregunta flota en el aire caliente del Sahel: ¿Es Traoré un simple gobernante eficaz o el heraldo de un movimiento continental más amplio? Su retórica y sus acciones apuntan a lo segundo. Al desafiar abiertamente a las antiguas metrópolis y priorizar la autosuficiencia, se ha convertido en una figura icónica para movimientos similares en Mali, Níger y otras naciones que anhelan romper las cadenas del neocolonialismo. En medio de adversidades monumentales –asediado por el terrorismo yankunde, la hostilidad de potencias extranjeras y la sombra permanente de la traición–, Ibrahim Traoré encarna una esperanza feroz. Su revolución, popular y progresista, intenta completar la obra que Sankara no pudo terminar. No es solo la historia de un hombre o una nación; es el relato del retorno de la resistencia africana, un pulso firme que late en el corazón de Burkina Faso y que reverbera en cada rincón de un continente que, una vez más, intenta despertar.
Francia impulsa el futuro del transporte en República Dominicana

Macron y Abinader acuerdan financiamiento para el Tren Metropolitano y plan integral del Gran Santo Domingo, mientras fortalecen la cooperación bilateral y abordan desafíos regionales como la estabilidad en Haití y el sargazo Por Brendalis Reyes En un encuentro de alto nivel celebrado en Niza, Francia, los presidentes de República Dominicana, Luis Abinader, y de Francia, Emmanuel Macron, sellaron un compromiso que promete transformar la movilidad urbana del Gran Santo Domingo. Durante una reunión de aproximadamente 30 minutos, ambos mandatarios abordaron la intención del Gobierno francés de financiar hasta un 85% el proyecto del Tren Metropolitano, así como el ambicioso plan integral de transporte que impulsa la República Dominicana. Macron calificó las relaciones bilaterales como “excelentes” y reiteró la voluntad de su país para continuar fortaleciendo la cooperación, especialmente en materia de infraestructuras, un aspecto crucial para el desarrollo sostenible y competitivo de la nación caribeña. Además, los presidentes intercambiaron impresiones sobre la situación en Haití, donde Abinader solicitó un mayor involucramiento de Francia junto con la comunidad internacional para promover la estabilidad en el vecino país. Ambos líderes respaldaron el trabajo de las fuerzas kenianas y la misión internacional en Haití, y Macron expresó su disposición para colaborar con República Dominicana en temas de seguridad y defensa. Otro desafío regional que cobró protagonismo fue el problema del sargazo, que afecta a las costas dominicanas y a territorios franceses en el Caribe. El presidente francés se mostró abierto a colaborar en iniciativas que enfrenten esta emergencia ambiental, cuya gravedad fue destacada por Abinader en la reciente Cumbre de Naciones Unidas sobre los Océanos, al solicitar que la proliferación del sargazo sea reconocida como una emergencia regional. Durante la reunión en el Palais des Rois Sardes, Abinader extendió una invitación a Macron para visitar República Dominicana a principios del próximo año con motivo de la inauguración del monorriel de Santiago, propuesta que el mandatario galo aceptó con beneplácito. Acompañaron al presidente dominicano en este encuentro el ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Paino Henríquez; el vicepresidente ejecutivo del Consejo para el Cambio Climático, Max Puig; el embajador dominicano en Francia, David Puig; y la asistente presidencial Noelia Shephard. Posteriormente, Abinader se trasladó a Ginebra, Suiza, para participar en el Foro Anual de la Coalición Mundial para la Justicia Social, donde será reconocido por centrales sindicales por su compromiso con salarios dignos para los trabajadores dominicanos. El mandatario será el primer presidente dominicano en intervenir en esta actividad en el marco de la Asamblea Anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Finalmente, tras concluir su agenda en Ginebra, Abinader viajará a Brasil para participar en una cumbre, cerrando así una gira internacional que reafirma el protagonismo de República Dominicana en temas globales y regionales clave para su desarrollo y estabilidad.
Lamine Yamal fortalece su candidatura al Balón de Oro con un recital ante Francia

El prodigio del Barça firma doblete y eclipsa a Mbappé y Dembélé en un duelo directo por el máximo galardón individual Por Thiago Zorrilla Acosta Stuttgart fue testigo de un cambio de guardia. Lamine Yamal, ese joven de 17 años que lleva el peso de una nación sobre sus hombros, alzó la voz con dos goles ante Francia en un mensaje claro al mundo: la carrera por el Balón de Oro tiene un nuevo protagonista. Mientras Kylian Mbappé forcejeaba con Pedro Porro para arrancar un penalty testimonial y Ousmane Dembélé se perdía entre marcajes, el astro barcelonista escribió otro capítulo de su meteórica ascensión. El despertar de un genio El partaje comenzó con un Lamine dubitativo, casi ausente. Pero como los grandes, supo reinventarse. El penalty transformado al 58\’ (su primer lanzamiento oficial con la absoluta) destapó la esencia de un jugador que lleva la determinación en las venas. Trece minutos después, el estadio de Stuttgart asistía a una de esas jugadas que quedan grabadas en la memoria: recepción de primer toque, regate a Lenglet como si el defensor francés fuera un cono de entrenamiento, y remate cruzado que dejó sin respuestas a Maignan. Dos golpes certeros en la línea de flotación de sus rivales por el codiciado trofeo. El contraste de los favoritos Dembélé, llegado a Alemania como principal candidato tras su espectacular año en el PSG, se encontró con un muro llamado Marc Cucurella. Forzado a jugar por banda derecha –\»error táctico de Deschamps\», según expertos consultados- apenas generó peligro. Mbappé, por su parte, mostró destellos de su enorme calidad (4 regates completados, 3 tiros a puerta), pero se topó con una versión inspirada de Unai Simón bajo los palos. La batalla por el oro Con el Mundial de Clubes (donde competirán Madrid y PSG) como último gran escenario antes de la gala de septiembre, Yamal ha jugado sus cartas: – 32 goles esta temporada entre club y selección – 3 títulos en su palmarés (Liga, Copa y Supercopa de España y posible Nations League) – Eficacia recién descubierta: 100% de penalties convertidos Mientras el francés y el hispano-francés dependerán del torneo intercontinental, el crack del Barça ha optado por el camino del liderazgo: \»Quiero ganar todo con España\», declaró al final del encuentro. Su evolución es tan vertiginosa que ya se especula cuándo asumirá los lanzamientos de faltas, otro territorio hasta ahora vedado para él. Esta noche, entre los ecos de \»Lamine Balón de Oro\» coreados por la afición española, algo cambió en el firmamento futbolístico. El niño que debutó con la absoluta hace apenas un año ha dejado de ser promesa para convertirse en amenaza real. El 9 de septiembre en París promete ser más que una gala: será la coronación de una nueva era.
España brilla con arte y riesgo ante una Francia desbordada

La Roja firma una exhibición de fútbol goleador en la Nations League con Yamal como estrella emergente, aunque deja dudas defensivas de cara al Mundial Por Servicios umbral.local/ Stuttgart presenció esta noche cómo el fútbol puede ser poesía y vértigo al mismo tiempo. España, coronada recientemente como campeona de Europa, desplegó su arsenal ofensivo ante una Francia que pareció perderse entre los destellos de Lamine Yamal y la inteligencia colectiva de una selección que ha redescubierto su ADN goleador. El 5-3 final no fue un simple marcador, sino el reflejo de dos filosofías en pugna: el toque virtuoso contra el contraataque demoledor. El nacimiento de una estrella A los 17 años, Lamine Yamal ya escribe su leyenda. El joven prodigio del Barcelona no solo anotó un doblete -incluido un penalty de cold blood-, sino que tejió juego con esa mezcla de descaro y sabiduría que recuerda a los grandes. Su asociación con Nico Williams por la derecha dibujó el mapa del terror para la defensa francesa, incapaz de contener los desbordes de dos joyas que representan el presente y futuro del fútbol español. La batalla de los contrastes Mientras Didier Deschamps apostó por reunir a todo su arsenal ofensivo -Mbappé, Dembélé, Doué y Olise formando un cuarteto de ensueño-, Luis de la Fuente mostró su preferencia por el equilibrio. La sorpresiva inclusión de Huijsen en defensa y el regreso de Mikel Merino al centro del campo demostraron que el seleccionador español no teme innovar. La recompensa llegó pronto: Oyarzabal, ese futbolista que piensa el juego dos jugadas por delante, desarboló los planes franceses con dos asistencias magistrales en los primeros compases. El susto que llegó tarde Francia despertó cuando el marcador ya mostraba números rojos. Mbappé, tras un primer tiempo discreto, mostró por qué es considerado el mejor del mundo en su generación. Su duelo particular con Unai Simón -el héroe anónimo de España- regaló momentos de auténtica tensión. El portero bilbaíno, lejos de los focos mediáticos pero fundamental en la estructura, realizó al menos tres paradas que mantuvieron a flote a su equipo en los momentos de mayor presión galas. Lecciones para el camino Esta Nations League, que muchos consideran un torneo secundario, dejó enseñanzas valiosas: – España posee un banquillo de lujo (Fabián, Pedri y compañía esperan su turno) – La defensa sigue siendo el talón de Aquiles – El vestuario ha recuperado la alegría característica de sus épocas doradas Como en los mejores dramas, el partido tuvo su momento cumbre cuando Francia, ya en tiempo de descuento, asomó la posibilidad de un milagro. Pero era tarde. La Roja, dueña del balón y del marcador, supo administrar su ventaja con esa mezcla de veteranía y frescura que la convierten en candidata seria al próximo Mundial. Al final, las estadísticas reflejaron lo visto: 60% de posesión para España, 18 remates, 9 en puerta. Números que esconden una verdad más profunda: este equipo ha vuelto a enamorar, aunque el camino hacia la gloria absoluta aún requiera ajustes. Como escribió Camus, \»el fútbol es el ballet de los pueblos\». Y esta noche, España bailó al compás de sus talentos.
España brilla con arte y gol en Stuttgart. Lamine Yamal se doctora

La Roja deslumbra ante Francia en un duelo de goles que consolida su nuevo ciclo dorado Por Julio Guzmán Acosta El fútbol volvió a vestirse de gala en Stuttgart, donde España y Francia escribieron otro capítulo de esa épica que trasciende resultados y clasificaciones. Bajo las luces de la Nations League, un torneo que muchos cuestionan pero que nadie abandona, la Roja pintó su mejor versión: esa que mezcla el talento precoz de Lamine Yamal con la sabiduría colectiva de un equipo que ya huele a candidato. El marcador final (5-3) podría sugerir un partido frívolo, pero fue todo menos eso. Francia salió con el puño alto, Mbappé buscando desequilibrios y una delantera que parecía sacada de un catálogo de Ferraris. Sin embargo, tropezaron con el muro de Unai Simón, ese guardián discreto que hoy firmó una de las noches grandes de su carrera. Tres paradas milimétricas en los primeros compases mantuvieron a España a flote mientras encontraba su ritmo. Y entonces llegó el huracán. Nico Williams abrió el baile tras una jugada tejida con hilos de seda: Lamine desbordando como si el marcador fuera su patio de recreo, Oyarzabal ejerciendo de faro en la niebla y Merino coronando la obra con ese gol que huele a champeón. No habían apagado los altavoces del primer tanto cuando el mismo Oyarzabal, ese futbolista que piensa más rápido que los demás, volvió a desguazar a la defensa gala para asistir a Merino. Dos goles en siete minutos, dos bofetadas al manual que dice que contra Francia hay que esconderse. Deschamps, con el ceño fruncido, vio cómo su ejército de atacantes (Mbappé, Dembélé, Doué, Olise) naufragaba ante la inteligencia posicional de una España que ya no teme a los espejismos. Lamine Yamal, con 17 años y una madurez de veterano, selló de penalti su doblete antes de que Pedri cerrara el festival con ese gol que viajó desde Barcelona hasta la red francesa sin pedir permiso. Pero los clásicos no serían clásicos sin sobresaltos. Francia, herida en su orgullo, despertó con tres goles que devolvieron el vértigo al encuentro. Mbappé lideró la rebelión, Cherki brilló en flashes y por momentos pareció que el reloj nos transportaba a aquellos años en que los galos eran dueños del balón y España solo de sus frustraciones. Hoy el guion ha cambiado. De la Fuente, ese técnico que habla poco pero mira mucho, ha construido una selección que baila cuando ataca y sufre con orden. Sin ser perfecta (la defensa aún pide un líder al estilo Puyol), tiene algo más valioso: la chispa de los genios (Lamine, Pedri, Williams) y la complicidad de un grupo que cree. Mientras el avión de vuelta a Madrid se llenaba de serpentinas, en París resonaba una pregunta incómoda: ¿Cómo parar a esta España cuando el Mundial está a la vuelta de la esquina? La respuesta, quizás, la tenga ese niño de 17 años que sigue haciendo deberes entre goles y asistencias.
Francia, el doble juego de las armas: cómo Macron alimenta la maquinaria bélica israelí bajo el manto de la diplomacia

Una investigación revela el tercer envío clandestino de material militar en lo que va de año, contradiciendo las promesas oficiales y las obligaciones internacionales Por Arturo Facundo G. El Contship Era surca las aguas del Mediterráneo con un rumbo fijo y una carga incómoda. Este carguero israelí, cuya próxima escala será el puerto francés de Fos-sur-Mer cerca de Marsella, transporta más que mercancías: lleva consigo la complicidad europea en el conflicto de Gaza. Según documentos exclusivos obtenidos por el medio de investigación Disclose, a bordo irán 14 toneladas de componentes para fusiles ametralladores Negev, el mismo modelo cuyos estallidos han resonado en los barrios arrasados de Rafah y Jabalia. La revelación desnuda el doble lenguaje de la diplomacia francesa. Mientras el presidente Emmanuel Macron expresa \»preocupación\» por la ofensiva israelí en declaraciones públicas, su gobierno autoriza en la sombra este tercer envío militar en 2025. Los papeles no mienten: la empresa gala Eurolinks surte las piezas que terminarán en las fábricas de Israel Military Industries, principal proveedor del ejército israelí. Una transacción que huele a pólvora y que suma 111 millones de euros en ventas de armamento desde 2017, según los registros cruzados por los investigadores. El contraste con la postura oficial resulta escandaloso. \»Objetivamente, no hay relaciones de armamento con Israel\», afirmó sin rubor el ministro de Defensa Sébastien Lecornu ante la Asamblea Nacional el pasado febrero. La misma institución que en 2014 ratificó el Tratado sobre el Comercio de Armas, hoy pisoteado con cada contenedor que zarpa hacia Tel Aviv. No son simples piezas mecánicas: son engranajes de una maquinaria bélica señalada por la Corte Internacional de Justicia por posibles actos genocidas. La ironía sangra al comparar mapas políticos. Mientras España da el paso firme de cancelar un contrato de 290 millones con Israel, el Elíseo prefiere el juego peligroso de condenar con la boca pequeña y armar con las manos llenas. Expertos en derecho internacional consultados por este medio coinciden: cada tuerca francesa en un fusil israelí podría constituir complicidad en crímenes de guerra, especialmente tras la \»Masacre de la Harina\» documentada por la ONU, donde casquillos galos aparecieron entre los escombros. El silencio del Ministerio de Defensa francés ante las preguntas de Disclose habla más que cualquier comunicado. En los pasillos de Bruselas susurran que se trata de una estrategia calculada: mantener influencia en Oriente Medio a costa de sangre palestina. Mientras, el Contship Era sigue su ruta, llevando en sus bodegas no solo armamento, sino el peso moral de una Europa que dice defender los derechos humanos mientras firma los cheques de la destrucción. Palabras clave: #ComplicidadFrancesa #GazaSangra #DiplomaciaArmada
Francia contra Haití: 200 años de una deuda infame

Por Julio Guzmán Acosta París/Puerto Príncipe, 17 de abril de 2025— Hoy se cumplen dos siglos de uno de los episodios más cínico de la historia moderna: el 17 de abril de 1825, Francia, aún resentida por la pérdida de su colonia más lucrativa, impuso a Haití una \»deuda de independencia de 150 millones de francos oro (equivalentes hoy a $21 mil millones). El mensaje fue claro: \»La libertad no es gratis\». De revolución heroica a chantaje neocolonial Haití hizo historia en 1804 al convertirse en la primera república negra independiente, fruto de la única rebelión de esclavos triunfante contra una potencia europea. Derrotó a Francia, España y Gran Bretaña, pero la victoria militar no bastó. En 1825, una flota francesa de 14 buques de guerra apareció en Puerto Príncipe con un ultimátum: \»Páguennos o volvemos a esclavizarlos\». El monto exigido —equivalentes al 300% del PIB haitiano de la epoca — estranguló la economía del joven país. Para pagarla, Haití contrajo préstamos usurarios con bancos franceses como el Crédit Industriel et Commercial (CIC) que financió con ese dinero obras icónicas como la Torre Eiffel. Mientras París disfrutaba de la Belle Époque, Haití vendía su café a pérdida: de cada $3 generados, solo 6 centavos quedaban en el país. La deuda que nunca terminó – 1825-1947: Haití pagó 122 años de intereses, incluso durante la ocupación estadounidense (1915-1934), que tomó control de sus aduanas para garantizar el pago. – 2004: El presidente Jean-Bertrand Aristide exigió a Francia $21 mil millones en reparaciones. Fue derrocado meses después por un golpe apoyado por París, Washington y Ottawa. – 2025: La deuda ajustada por inflación supera los $115 mil millones —seis veces el PIB actual de Haití—. Francia: amnesia selectiva A pesar de las pruebas históricas, Francia insiste en que la deuda fue “legítima\». En 2010, el presidente François Hollande prometió \»pagar la deuda moral\», pero no hubo compensación económica. Mientras tanto: – La Torre Eiffel genera $112 millones anuales en turismo —el doble del presupuesto de salud haitiano—. – Haití sigue siendo el país más pobre de América, con 60% de su población en pobreza extrema. Reparaciones pendientes Activistas y economistas exigen que Francia devuelva lo expoliado, un reclamo respaldado por informes como el del Centro de Derechos Económicos y Sociales (CESR). Con ese dinero, Haití podría: – Erradicar el celera introducido por los cascos azules de la ONU en 2010. – Construir carreteras (hoy ni siquiera hay una vía asfaltada entre Puerto Príncipe y Cabo Haitiano). – Financiar su policía nacional, desbordada por bandas armadas con conexiones internacionales. Moraleja histórica Como escribió Walter Benjamin: \»No hay documento de civilización que no sea a la vez un documento de barbarie\». La Torre Eiffel, símbolo del progreso, se yergue sobre el oro extraído de Haití. Dos siglos después, Francia celebra su pasado imperial; Haití, aún espera justicia. #DeudaInfame #ReparacionesYa #HaitíNoOlvida (Este reportaje se basa en investigaciones del New York Times, Le Monte y el libro The Half Has Never Been Told, de Edward E. Baptist).
Francia supera a Croacia en los penaltis y avanza a la final four de la Liga de Naciones

Maignan salva a Francia y cita a Mbappé contra España Por Servicios umbral.local/ París, 23 de mar.- En un partido intenso y lleno de emociones, la selección francesa logró clasificarse para la final four de la Liga de Naciones tras vencer a Croacia en la tanda de penaltis (5-4), después de un empate 2-2 en el tiempo reglamentario y la prórroga. El encuentro, disputado en el Stade de France, fue un monólogo francés desde el inicio. Didier Deschamps alineó a un equipo ofensivo, con Kylian Mbappé y Ousmane Dembelé como principales amenazas, pero se encontró con una sólida defensa croata que dificultó las ocasiones de gol. Mbappé, incansable, probó suerte en múltiples ocasiones, pero tanto el arquero como la zaga rival frustraron sus intentos. Croacia, con Luka Modric como director, aguantó el ritmo hasta que Michael Olise rompió el empate con un golpe magistral de falta en el segundo tiempo. Sin embargo, Dembelé aseguró el empate parcial en el minuto 79, llevando el partido a la prórroga. En los penaltis, Francia mostró mayor puntería. Mbappé y Aurélien Tchouameni anotaron los primeros, mientras que errores de Nikola Baturina (Croacia), Ivan Ivanovic y Jules Koundé (ambos fallaron) inclinaron la balanza. Dayot Upamecano selló la victoria en la séptima ronda, tras una crucial parada de Mike Maignan. Alemania e Italia ofrecen un espectáculo de gol Mientras tanto, en Dortmund, Alemania e Italia protagonizaron un vibrante 3-3. Los germanos dominaron la primera parte con goles de Joshua Kimmich (penalti), Jamal Musiala y un cabezazo de Kevin Klostermann. Pero Italia reaccionó en la segunda mitad con un doblete de Moise Kean y un penalti convertido por Raspadori en el descuento. Pese al susto, Alemania se impuso en los penaltis. Portugal sufre ante Dinamarca En Lisboa, Portugal necesitó la prórroga para vencer 5-2 a Dinamarca. Cristiano Ronaldo falló un penalti, pero los lusos se adelantaron con un gol en propia puerta y otro del astro portugués. Los daneses empataron dos veces, hasta que Francisco Trincao y Gonçalo Ramos decidieron el encuentro en el tiempo extra. Francia, Alemania y Portugal ya tienen su billete para la final four, donde buscarán el título de la Liga de Naciones.
Macron reitera apoyo a Ucrania tras tenso diálogo entre Zelenski y Trump

Por Virtudes Alvarez Sampedro París, 1 de marzo de 2025 — En un gesto que refuerza la posición europea frente a la crisis ucraniana, el presidente francés, Emmanuel Macron, reiteró hoy su firme apoyo a Ucrania en el conflicto con Rusia, tras el tenso encuentro entre el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, en la Casa Blanca. El diálogo entre ambos líderes, marcado por fuertes desacuerdos, ha generado preocupación en Europa sobre el futuro del apoyo occidental a Kiev. Un respaldo claro desde París Macron, quien se encuentra de visita en Portugal, mantuvo una conversación telefónica con Zelenski este jueves, aunque no se dieron a conocer detalles específicos del intercambio. Sin embargo, el mandatario francés dejó clara su postura en un mensaje publicado en la red social X: “En esta guerra hay un agresor: Rusia, y un pueblo agredido: Ucrania”. El presidente galo subrayó que la decisión de apoyar a Ucrania y sancionar a Rusia desde hace tres años fue acertada, y reiteró el compromiso de Francia con esta línea de acción. “Hemos tenido razón en ayudar a Ucrania y en sancionar a Rusia desde hace tres años, y seguimos haciéndolo”, escribió Macron. El tenso encuentro Trump-Zelenski El respaldo de Macron llega en un momento crítico, luego de que el encuentro entre Zelenski y Trump en la Casa Blanca derivara en un enfrentamiento verbal ante las cámaras. Durante la reunión, Trump acusó al líder ucraniano de “jugar con la Tercera Guerra Mundial”, afirmó que Ucrania está perdiendo el conflicto y cuestionó su capacidad para negociar un acuerdo de paz. Estas declaraciones han generado incertidumbre sobre el futuro del apoyo estadounidense a Kiev. En respuesta a las críticas de Trump, Macron declaró a medios portugueses: “El que juega con la Tercera Guerra Mundial se llama Vladimir Putin”. Con esta afirmación, el presidente francés dejó en claro que, a diferencia de Trump, él responsabiliza directamente al Kremlin por la escalada del conflicto. Europa cierra filas en torno a Ucrania La postura de Macron no es un caso aislado. Otros líderes europeos también han expresado su respaldo a Ucrania tras el tenso encuentro en Washington. Entre ellos destacan los primeros ministros de Francia, François Bayrou; Países Bajos, Dick Schoof; y Dinamarca, Mette Frederiksen. Asimismo, los cancilleres entrante y saliente de Alemania, Friedrich Merz y Olaf Scholz, respectivamente, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, han reiterado su compromiso con Kiev. Este apoyo unánime refleja la preocupación europea por el cambio de rumbo en la política exterior estadounidense bajo la administración Trump. Desde su llegada a la Casa Blanca hace poco más de un mes, Trump ha adoptado una postura más conciliadora hacia Rusia, buscando un acercamiento directo con el presidente Vladímir Putin para poner fin a la guerra. Este giro ha incluido propuestas controvertidas, como el control estadounidense de recursos estratégicos en suelo ucranio a cambio de un acuerdo de paz. El pulso entre Estados Unidos y la Unión Europea El cambio de postura de Washington ha abierto una brecha entre Estados Unidos y la Unión Europea, con implicaciones tanto en el ámbito de la seguridad como en el económico. Mientras Trump busca sacar provecho de una eventual paz con Rusia, Europa insiste en mantener la presión sobre Moscú y garantizar la seguridad de Ucrania. Este desacuerdo ha llevado a un pulso diplomático entre ambos lados del Atlántico, con Europa intentando llenar el vacío dejado por la retirada del apoyo estadounidense. La reunión de líderes europeos en los próximos días será crucial para definir una estrategia común frente a la crisis. Un momento decisivo para Ucrania y Europa El tenso diálogo entre Trump y Zelenski ha dejado en evidencia las divisiones entre Estados Unidos y sus aliados europeos en torno al conflicto ucraniano. Mientras Trump busca un acercamiento con Rusia, Europa cierra filas en torno a Ucrania, reiterando su apoyo y sanciones contra Moscú. En este escenario, el respaldo de Macron y otros líderes europeos es un mensaje claro: Ucrania no está sola. Sin embargo, la incertidumbre sobre el futuro del apoyo estadounidense y las tensiones entre Washington y Bruselas plantean desafíos significativos para la estabilidad de la región y el equilibrio de poder global.