UMBRAL, MARCAMOS TENDENCIA 

El eco de una candidatura que pide romper el miedo

Enrique Riquelme oficializó su aspiración a la presidencia del Real Madrid con un discurso medido, sin preguntas, y un mensaje claro a los socios: “Valentía para elegir después de 20 años”. Por César Dalmasi Guzmán Valdebebas, fría y expectante, fue testigo de un movimiento que durante horas mantuvo en vilo a la prensa deportiva. Las puertas de las oficinas del Real Madrid, custodiadas por la rutina institucional, se abrieron para dejar paso a un hombre que no vino a prometer revoluciones, sino a plantar una bandera: la del derecho a elegir. Enrique Riquelme, empresario de discurso pausado y gesto firme, compareció ante la Junta Electoral para formalizar su candidatura. Y aunque los periodistas llevaban esperando como quien acecha un gol en tiempo de descuento, el aspirante no concedió ni una sola pregunta. Su declaración, breve y medida, fue un verso escrito para la historia reciente del club.   “Después de 20 años, se va a poder votar”, dijo Riquelme, y en esa frase había más de un siglo de memoria blanca. No lanzó dardos contra nadie. No quiso. Su discurso fue un canto a la posibilidad, un alegato contra el miedo —esa sombra que a menudo paraliza las urnas en el madridismo—. Pidió “valentía” a los socios, esa virtud que tanto se exige en el campo y tan poco se ejercita en los despachos. Y lo hizo sin aspavientos, con la elegancia de quien sabe que el tiempo, a veces, juega a favor del que espera. Riquelme habló de un proyecto “serio, ilusionante, profesional”, con miras al corto, medio y largo plazo. No dio detalles, pero prometió hacerlo en cuanto la Junta Electoral le bendiga como candidato oficial. Entonces, dijo, habrá dos semanas para recorrer España, para que cada rincón con carné escuche su propuesta y la contraste con la del vigente proyecto. Porque este no es un pulso contra nadie, insistió. Es un pulso a favor del Real Madrid. Y con esa mesura, con la palabra justa y sin réplicas, se marchó. Rodeado de su equipo, desapareció entre las puertas de cristal mientras los micrófonos quedaban huérfanos de preguntas. Pero lo esencial ya estaba dicho: el madridismo tiene, por fin, una disyuntiva. Y Riquelme, con su candidatura a cuestas, ya ha marcado el primer tiempo de un partido que promete emociones fuertes. Ahora, la pelota está en el tejado de los socios. Y el reloj, en el de la Junta Electoral.

Final de Copa del Rey de España 2025: la polémica que incendió a la prensa mundial

La sala de prensa de La Cartuja se quedó vacía cuando le tocaba hablar a Ancelotti y Modric, por parte del Real Madrid, previo a la Final de la Copa del Rey que le enfrentará, esta noche en Sevilla al FC Barcelona. (umbral.local/) Por Julio Guzmán Acosta Madrid, 26 de abril 2025.- La final de la Copa del Rey 2025 de España entre Barcelona y Real Madrid, uno de los encuentros más esperados del fútbol español, se ha visto empañada por una polémica que ha desatado críticas y reacciones encontradas en los medios de comunicación de todo el mundo. El origen de la polémica fue la rueda de prensa de los árbitros designados para el partido, Ricardo de Burgos Bengoetxea y Pablo González Fuertes, quienes denunciaron una campaña de presión y ataques previos impulsados por el club blanco, incluyendo un video emitido por Real Madrid TV que cuestionaba la imparcialidad de De Burgos. La respuesta tardía y oficial del Real Madrid, negando que pensaran no jugar la final, no logró convencer a la mayoría de la opinión pública ni a los principales medios. En España, medios como el diario As calificaron la actitud del Madrid como “una falta de respeto” y señalaron que el club “embarró el partido más bonito del año”. Luis Nieto, director adjunto de As, habló de “una final contaminada”, criticando que el club blanco “aprovechó hasta el hueso” el clima de tensión para presionar a los árbitros, incluyendo la amenaza velada de no presentarse al encuentro. El diario deportivo español Marca, por su parte, en la voz de Juan Ignacio Gallardo, definió la situación como “la final más caliente que se recuerda” y tituló su columna “Florentino stop”, denunciando la “declaración de guerra” contra los árbitros firmada por un miembro anónimo de la directiva, aunque evitando que Florentino Pérez quedara directamente vinculado. El País y El Mundo también reflejaron la tensión. El primero destacó el reclamo del Madrid para apartar al equipo arbitral, mientras que El Mundo calificó la situación como “una Copa en llamas” y reveló la amenaza de boicot al partido, una decisión que habría puesto en jaque al presidente de la Federación. En el plano internacional, la crítica no fue menor. Mario Kempes, leyenda y campeón del mundo con Argentina en 1978, censuró al Real Madrid por “poner al árbitro en el punto de mira de una final”, calificando la acción como un error grave. En Colombia, Radio Caracol opinó que el club “presiona al árbitro y lo predispone antes del partido”. Desde Inglaterra, Daily Mail calificó la final como “un caos” tras la retirada del Madrid de las actividades previas y las lágrimas del árbitro. Sky Sports aseguró que el Madrid contempló “boicotear la final ante el Barcelona”. En Francia, L’Équipe y el exfutbolista Djibril Cissé calificaron la actitud merengue de “vergonzosa” y apuntaron a un “farol en previsión de una paliza”. Por su parte, la italiana La Gazzetta dello Sport sintetizó el episodio como “un desastre de Clásico”, entre lágrimas, enfados y acusaciones. Desde los Países Bajos, el canal NOS describió la final como “en vilo” y apuntó a los videos de Real Madrid TV como herramientas para influir en los árbitros. En Portugal, el medio A Bola opinó que “el Madrid se está haciendo la víctima de algo que él mismo provocó”. Finalmente, en Argentina, Clarín tituló “Escándalo en la Copa del Rey”, señalando el video del club blanco que acusaba al árbitro de “ladrón” como el detonante de la crisis, en un contexto futbolístico complicado para el Madrid, alejado de la Liga de Campeones y a cuatro puntos del Barcelona en la liga. Así, la final de la Copa del Rey 2025 se ha convertido en mucho más que un partido de fútbol: es un episodio que ha puesto en el centro del debate la relación entre clubes, árbitros y medios, y que sin duda marcará un antes y un después en la historia del fútbol español. Julio Guzmán Acosta Servicios umbral.local/