Trump, entre abucheos y una siesta histórica en el Madison Square Garden
El presidente de Estados Unidos se convierte en el primer mandatario en funciones en asistir a unas Finales de la NBA, pero su paso por el tercer partido entre Knicks y Spurs quedó marcado por el rechazo de la afición y un insólito momento de desconexión. Redacción de Deportes Nueva York vivió una noche de contrastes en el Madison Square Garden. El tercer partido de las Finales de la NBA entre los New York Knicks y los San Antonio Spurs no solo fue un duelo por el título, sino el escenario de un hecho sin precedentes: la presencia de Donald Trump, primer presidente de Estados Unidos en funciones que asiste a una final de la liga de baloncesto. La invitación del mandatario, cursada por el propietario de los Knicks, James Dolan, desató una respuesta inmediata y contundente por parte del público. Cuando la pantalla gigante del pabellón anunció su llegada, una sonora oleada de abucheos recorrió las gradas, superando ampliamente los aplausos de una minoría. Las cámaras captaron a Trump sonriente durante la ceremonia del himno nacional, pero la noche depararía una imagen aún más insólita. En pleno desarrollo del encuentro, los objetivos se posaron nuevamente sobre el palco presidencial. Allí, Donald Trump apareció visiblemente somnoliento, con los ojos cerrados y la cabeza ligeramente inclinada durante aproximadamente 45 segundos. El gesto no pasó desapercibido para los asistentes ni para las redes sociales, donde el video circuló de inmediato y avivó las críticas. La Casa Blanca negó que el presidente se hubiera dormido, y el propio mandatario sostuvo que estaba atento al partido, aunque el episodio reavivó cuestionamientos previos sobre su estado físico. La visita, sin embargo, no fue un acto casual. Exigió un brutal despliegue de seguridad que blindó los alrededores del Madison Square Garden. El Servicio Secreto y la policía de Nueva York cerraron cinco manzanas cuatro horas antes del inicio del partido, con vallas, drones y controles de acceso tipo aeroportuario. Las autoridades anularon la tradicional fiesta de visionado en las afueras del pabellón y ordenaron a los aficionados llegar con tres horas de antelación, sin mochilas, lo que convirtió el acceso al estadio en un operativo sin precedentes para un evento deportivo durante su mandato. Trump, un habitual de los grandes eventos deportivos desde su regreso al poder en 2025, ha sumado esta noche una nueva cita a su agenda. En los últimos meses, el presidente ha asistido a la final del Abierto de Estados Unidos de tenis, la Ryder Cup de golf, el Super Bowl de Nueva Orleans, la final del Mundial de Clubes de la FIFA en Nueva Jersey, las 500 Millas de Daytona de la NASCAR y una velada de la UFC en Miami. Pero ninguna de esas comparecencias había generado una reacción tan visceral de abucheos y rechazo a su presencia, como la vivida en el corazón de Manhattan.
¡El Thunder ruge! Oklahoma a un paso del anillo con Jalen Williams desatado

Los Thunder derrotan 120-109 a los Pacers y se colocan 3-2 en las Finales de la NBA, con un Jalen Williams sensacional de 40 puntos. El sexto juego será este jueves en Indianápolis. Por Servicios umbral.local/ Oklahoma City, 17 de junio de 2025 – La historia se escribe con fulgor, y Jalen Williams acaba de trazar una de sus páginas más brillantes. Con 40 puntos deslumbrantes, el joven alero de los Oklahoma City Thunder llevó a su equipo a una victoria contundente (120-109) sobre los Indiana Pacers, colocándolos a solo un triunfo del codiciado anillo de la NBA. El marcador ahora favorece 3-2 a Oklahoma, y las estadísticas son elocuentes: en Finales empatadas 2-2, el ganador del quinto partido se corona en el 74.2% de los casos. El Paycom Center vibró con una actuación magistral de Williams, secundado por Shai Gilgeous-Alexander (31 puntos, 10 asistencias), el MVP de la temporada. A sus 24 años, Williams no solo firmó la mayor anotación de estas Finales, sino que se unió a una élite: es el quinto jugador menor de 25 años en lograr tres partidos consecutivos con al menos 25 puntos en una Final. \»Mis compañeros me dan confianza, me piden que sea yo mismo\», declaró el alero, cuyo talento polivalente ha sido clave en esta serie. Pacers en la cuerda floja Indiana, por primera vez en estos playoffs, enfrenta la adversidad de ir perdiendo una serie. La lesión de Tyrese Haliburton, su líder, oscurece aún más su panorama. El base, afectado por una contractura en el gemelo derecho, tuvo su peor noche en postemporada: 4 puntos y 0 anotaciones en la primera mitad. Sin su estrella al 100%, los Pacers dependieron de TJ McConnell (18 puntos) y Pascal Siakam (28 puntos), quienes lideraron una remontada fugaz en el tercer cuarto que sembró inquietud en Oklahoma. Pero el Thunder, maduro y letal, supo contener el ímpetu rival. Un triple de Williams y un robo espectacular de Cason Wallace en el clímax del partido sellaron el triunfo, desatando el éxtasis en las gradas. Ahora, Indiana deberá ganar el jueves en casa para forzar un séptimo y definitivo duelo el domingo en Oklahoma. ¿El principio del fin? Con Haliburton mermado y el Thunder en modo voraz, los Pacers enfrentan un desafío titánico. Mientras, Oklahoma respira cerca de la gloria, con un Williams que ya no es promesa, sino realidad. El baloncosto tiene nuevo héroe, y su nombre resuena fuerte en las calles de Oklahoma City.