UMBRAL, MARCAMOS TENDENCIA 

República Dominicana reduce la subalimentación a 3.6%, según la FAO

El país avanza hacia el Hambre Cero, aunque persisten desafíos por el alto costo de los alimentos. Por Theo N. Guzmán Santo Domingo.— República Dominicana ha logrado reducir el índice de subalimentación a un 3.6% de su población, según el más reciente informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). El ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, destacó este progreso como un paso significativo hacia la seguridad alimentaria y el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible Hambre Cero para 2030. Los datos revelan una notable mejora: en 2020, el 8.7% de los dominicanos enfrentaba subalimentación, cifra que bajó a 4.6% en 2024 y ahora alcanza su mínimo histórico. Paliza atribuyó este logro a las políticas públicas enfocadas en fortalecer la producción agropecuaria, facilitar el acceso a los alimentos y elevar la calidad de vida de los sectores más vulnerables. Persisten retos en la canasta básica A pesar del avance, el alto costo de los alimentos sigue siendo una preocupación crítica. En febrero, el Consejo Nacional de Comerciantes y Empresarios (Conacerd) reportó aumentos de hasta 6.5% en productos esenciales —como arroz, huevos, leche y vegetales— tras la aplicación del Impuesto al Valor Agregado (IVA). El ministro de Agricultura, Liber Cruz, reconoció en marzo que la inflación mantiene una \»dinámica escalonada\» en los precios, con fluctuaciones semanales. Mientras el Gobierno celebra el descenso en la subalimentación, el desafío ahora es equilibrar la accesibilidad económica con la sostenibilidad alimentaria. Este informe de la FAO no solo refleja el éxito de las estrategias dominicanas, sino que también subraya la urgencia de abordar los factores económicos que amenazan el acceso a una alimentación digna. La meta del Hambre Cero sigue vigente, pero el camino exige tanto celebración como cautela.

Xiomara Castro destacó plan de Celac para seguridad alimentaria

Tegucigalpa, 20 mar (Prensa Latina) La mandataria hondureña, Xiomara Castro, en calidad de presidenta pro tempore de la Celac, destacó el plan que desarrolla hoy el mecanismo regional para la seguridad alimentaria, nutrición y erradicación del hambre. Prensa Latina.- Durante su intervención de manera virtual en el 38 periodo de Sesiones de la Conferencia Regional para América Latina y el Caribe de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la jefa de Estado abogó por transformar el modelo económico. A través de un mensaje en video la gobernante centroamericana expresó que en la reciente cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), reconocieron que, aunque esta región produce y exporta alimentos, persiste el hambre, la pobreza y las desigualdades. “43 millones de personas sufren hambre y carencia en América Latina”, detalló la dignataria, y afirmó que la globalización no resolvió los problemas. Añadió que hoy les queda un largo y arduo camino para eliminar las causas estructurales de la dependencia y la explotación a la que han sido sometidos los recursos naturales y los pueblos. Enfatizó que la situación actual en torno la inseguridad alimentaria y la falta de empleo, genera el modelo económico de la globalización y los convoca al diálogo, la innovación y a la construcción de alianzas para transformar el programa agroalimentario, la vida de las personas y la protección del medio ambiente. Según la presidenta, el plan de seguridad alimentaria, nutrición y erradicación del hambre 2024-2030, ofrece una primera propuesta integral de políticas que pueden servir de base para abordar, con determinación, el problema del hambre y la malnutrición. En su intervención, Castro propuso políticas estructurales de inmediato abordaje que tomen en cuenta a las mujeres, pueblos originarios y campesinos, así como regular el uso de la tierra, el agua y la protección de la biodiversidad, la producción y el acceso a créditos. Instó a fortalecer la agricultura familiar, las cadenas de suministro, mercados locales y el combate al impacto del cambio climático, además de modificar el modelo económico, el cual deberá apoyar a los productores y crear incentivos. “En mi calidad de presidenta pro tempore de la Celac propongo modificar el sistema económico e implementar políticas y medidas que aumenten la capacidad de producción de las comunidades latinoamericanas y caribeñas para convertir estos objetivos en una realidad”, concluyó.