Francisco Alberto Caamaño Deño entre abril 1965 y febrero de 1973

La República Dominicana vivió durante el siglo pasado muchas amenazas por los tipos de gobierno que le toco vivir. El gobierno de Ramón Cáceres entregó el control de las aduanas mediante la convención dominico americana de 1907 debido a las crisis políticas y la imposibilidad de pagar la deuda contraída principalmente en la dictadura de Ulises Heureaux-Lilis. En 1916 Estados Unidos ocupa a la RD hasta 1924 debido al inicio y desarrollo de la primera guerra mundial y el interés de convertirse en la primera potencia económica y militar del mundo aprovechando el potencial productivo de nuestras tierras y su interés de controlar el continente sobre la base de la aplicación de la doctrina de Monroe ‘América para los norteamericanos’. La dictadura del general Rafael Leónidas Trujillo Molina gobernó con mano dura durante 31 años provocando una acción combinada de la iglesia católica grupos de la oligarquía militar y el servicio de inteligencia militar de Estados Unidos para ponerle fin a la misma, generando su muerte. La situación post Trujillo devino en la convocatoria a elecciones nacionales democráticas resultando elegido el profesor Bosch en diciembre de 1962 y juramentado en febrero de 1963. Las medidas de Bosch y su proyecto de constitución aprobada por el congreso nacional no convino a los intereses norteamericanos, a la iglesia católica ni a los empresarios y a la oligarquía militar, provocando el golpe de Estado al gobierno 7 meses después en septiembre de 1973, sustituyendo a Bosch por una junta cívico militar encabezada por el sanjuanero Emilio de los Santos. Manolo Tavarez Justo tomó las montañas para restablecer el gobierno constituido en las elecciones para cumplir el mandato para el cual fue elegido. Tras la renuncia de Emilio de los Santos, Donal Read Cabral tomó el mando y los sectores organizados desarrollaron un proceso de movilización que culminó con el estallido de la revolución de abril de 1965. La figura de Caamaño se destaca a partir de este momento asumiendo junto a sus acompañantes las acciones para devolver a Juan Bosch al poder. Tras derrotar al general Elías Wessin y Wessin en el puente Duarte, la situación se tornó favorable para consumar el propósito, pero más de 40 mil marines de la armada norteamericana irrumpió en el país para impedirlo convirtiendo el escenario en guerra patria. De 1965 a 1973 las acciones del Coronel Caamaño lo convirtieron en figura destacada de la lucha antiimperialista y antibalaguerista. Claudio Caamaño su hermano y compañero en el desembarco de Playa Caracoles en 1973 describe este proceso de la siguiente manera: 1- Caamaño combate y dirige la guerra civil para traer de nuevo la legalidad, la democracia y al presidente Juan Bosch de nuevo al poder desde el exilio. Bajo su dirección el pueblo derrota aplastantemente y pone en fuga a las fuerzas golpistas del general Wessin y Wessin. 2- Dirige el enfrentamiento y resistencia de los dominicanos contra la segunda ocupación militar del gobierno norteamericano en el siglo pasado desde el 29 de abril de 1965. 3- Por la deserción del 99% de los políticos y del 90% de los militares en el movimiento constitucionalista el presidente Juan Bosch recomienda al coronel Caamaño, en contra de su criterio para que asuma la presidencia de la República en armas y termine el período presidencial que a Bosch le corresponde hasta el 27 de febrero de 1967. 4- Es electo presidente constitucional por el Congreso Nacional la noche del 5 de mayo y asume la presidencia de la República en armas al día siguiente en la mañana ante el Altar de la Patria, y ese mismo día conforma más del 80% del gobierno Patrio. Tenía 32 años de edad. 5- Preside y dirige todas las decisiones del gobierno patriótico: administrativas, políticas, diplomáticas y de guerra en ocasiones hasta 72 horas corridas. 6- Participa como dirigente militar y combatiente en la mayoría de las batallas y combates contra las tropas de ocupación norteamericanas y sus serviles traidores criollos, por lo que se le llama el Presidente Combatiente de la República en Armas. 7- Preside y dirige a los patriotas ante el gobierno norteamericano en las negociaciones que ponen fin a la Guerra Patria e inmediatamente el día 3 de septiembre de 1965 renuncia a la Presidencia Constitucional de la República en Armas ante el Congreso Nacional y una enorme multitud en la Plaza de la Constitución o Fortaleza Ozama. 8- El gobierno de los Estados Unidos de América intenta asesinarlo el 19 de diciembre de 1965 durante una visita a la ciudad de Santiago, y se combatió durante 11 horas en lo que se conoce como La Batalla del Matún. 9- Es deportado a Inglaterra en enero de 1966 como agregado militar. 10- Planifica con Juan Bosch en 1967 un proyecto político militar para enfrentar a Joaquín Balaguer, impuesto como presidente testaferro por el gobierno de los Estados Unidos de América. 11- Viaja a Cuba en octubre de 1967, como parte del proyecto Bosch-Caamaño. 12- Traicionado el proyecto por dos de los militares de Caamaño: Montes Arache y Lachapell Díaz, Bosch se retira del mismo y Caamaño sin militares ni políticos, persiste en enfrentar la satrapía de Balaguer y se dedica a preparar una agrupación guerrillera. 13- El 2 de febrero de 1973 regresa a la Patria como jefe guerrillero con ocho combatientes. Toribio Peña Jáquez; Román Euclides Holguín Marte; Juan Ramón Payero Ulloa; Mario Nelson Galán Durán; Heberto Giordano Lalane José; Hamlet German, Alfredo Pérez Vargas y Claudio Caamaño. 14- El 16 de febrero de 1973 es capturado herido a las 11:20am, y es asesinado por orden de Joaquín Balaguer a las 5:45pm. 15- Sus últimas palabras ante sus asesinos materiales, fueron a viva voz, ‘VIVA LA REPUBLICA DOMINICANA’ que retumbó junto con las explosiones mortales, en la cordillera central de la patria que tanto amó. A partir de ese momento la República Dominicana perdió a uno de sus mejores defensores de la libertad, la soberanía y la constitucionalidad. El desafío que tenemos es mantener vivas sus
Intervención armada de Estados Unidos a República Dominicana de 1965: 60 años despúes

Epígrafe: A sesenta años de la intervención militar de Estados Unidos en República Dominicana, la historia no se silencia: revive con memoria, dignidad y reclamo de justicia. Nota del autor: Al momento de cerrar este artículo, escuché el testimonio de un expresidente del Consejo Científico de la Fundación Charles de Gaulle, en el que se refiere al documento mediante el cual el entonces presidente francés expresó su crítica al intervencionismo norteamericano y su apoyo firme a la autodeterminación de los pueblos, y también expresa su solidaridad una inesperada solidaridad con el Pueblo Dominicano. 1. Introducción No solo poetas, artistas y escritores de República Dominicana repudiaron y enfrentaron la grosera y oprobiosa intervención yanki iniciada el 28 de abril de 1965. También escritores del mundo alzaron su voz con firmeza. Pablo Neruda (poeta, político y escritor chileno) y Jacques Viau Renaud (poeta haitiano, combatiente en la guerra de abril) son solo dos ejemplos de una humanidad que se posicionó a favor de la libertad y la soberanía, en contra de la arrogancia imperialista de Estados Unidos. 2. Objetivos de la intervención de EE. UU. La intervención del imperio, tercera en el siglo XX y segunda de carácter armado, frustró las ansias de libertad e independencia absoluta del pueblo dominicano. El funesto embajador W. Tapley Bennett Jr. solicitó la invasión para “proteger” a unos 30 funcionarios de su embajada y a 2,500 ciudadanos estadounidenses presentes en la isla. Lo encontraron temblando bajo su escritorio, pidiendo más tropas para frenar lo que calificó como una “revolución comunista”. Cinco días después de iniciada la invasión, ya había más de 42,000 marines desplegados, junto a soldados de la 82.ª División Aerotransportada y más de 2,000 mercenarios enviados por la OEA para legalizar lo ilegítimo. El presidente Lyndon B. Johnson envió una flota de 41 buques, fuerzas especiales y decenas de miles de soldados. Todo esto, según ellos, para proteger a unos pocos ciudadanos. ¡Qué ridículo y grotesco! 3. La OEA: actitud indignante La actitud de la Organización de Estados Americanos (OEA) fue servil y criminal. No solo legitimó la invasión, sino que participó con tropas propias en la masacre del pueblo dominicano. Más de 10,000 dominicanos y dominicanas —en su mayoría civiles indefensos— fueron asesinados por tropas estadounidenses y contingentes enviados por regímenes dictatoriales aliados: Brasil, Honduras, Paraguay, Nicaragua, Costa Rica y El Salvador. Su “resolución de desagravio” en 2016 fue un gesto simbólico que no compensa su complicidad sangrienta. La OEA fue, es y sigue siendo una entidad funesta al servicio del imperio. 4. Los generales funestos Los generales Elías Wessin y Wessin, Antonio Imbert Barrera y el coronel Pedro Bartolomé Benoit traicionaron la patria. Fueron títeres del imperio, enemigos de la República y responsables del sufrimiento de su pueblo. ¡Qué vergüenza histórica! 5. La solidaridad internacional Gobiernos, poetas, escritores, pueblos de América, Asia y Europa alzaron su voz en defensa del pueblo dominicano. Pablo Neruda condenó la invasión en su poderoso poema “Versainograma a Santo Domingo”. Francia, bajo el liderazgo de Charles de Gaulle, criticó con firmeza la acción estadounidense. La República Popular China, con Mao Zedong, manifestó apoyo incondicional a la lucha dominicana. La prensa internacional también denunció la intervención. Fue un repudio casi unánime. Solo los cómplices del imperio permanecieron en silencio. 6. Militares, civiles y extranjeros: ¡La llamada al honor! Muchos asumieron con valentía la defensa de la patria: militares, civiles, mujeres, jóvenes, combatientes extranjeros. Bajo el mando del coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, resistieron con coraje, dignidad y esperanza. ¡Honor eterno a Gregorio Urbano Gilbert, Caamaño, Fernández Domínguez, Aniana Vargas, Montes Arache, Illio Capocci, Pichirilo Mejía, Jacques Viau, Yolanda Guzmán, Piki Lora, Juan Miguel Román, el Comando Haitiano y a todos los combatientes de abril! ¡A ellas y ellos la gloria eterna… y el paraíso de los justos!