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La candidata de Morena, Claudia Sheinbaum tiene todos los números para ser la próxima presidenta de México

Claudia Sheinbaum se convertirá en el dia de hoy en la presidenta del mayor país del mundo de habla hispana y unas de las economías que mas estabilidad ha mantenido en los últimos seis años   POR JULIO GUZMÁN ACOSTA Claudia Sheinbaum, la candidata de Morena, ha concluido su campaña a la presidencia de México con un evento en el Zócalo de Ciudad de México, la plaza pública más importante del país. En su discurso, Sheinbaum se comprometió a seguir el legado del presidente saliente Andrés Manuel López Obrador y a gobernar con humildad, responsabilidad y sin distingos para todos. También defendió la democracia y la dignidad de las personas como parte de su proyecto político. “Es una mujer de izquierda, que creció con conocimientos científicos y con ideas de ayudar a pueblos que han sufrido, como el pueblo de México, los campesinos, los obreros, y que luchó en la universidad” La candidata, que, en todos los sondeos le otorgan mas de 58% de las intenciones de voto y quien está cerca de convertirse en la primera mujer en asumir la presidencia de México, se bajó de su vehículo antes de llegar al Zócalo y se mezcló con sindicalistas, agrupaciones de comerciantes, organizaciones agrícolas y militantes de partidos aliados. En el evento, se repartieron afiches de campaña con la leyenda “Llegamos todas” en referencia a la histórica hazaña de una mujer gobernando México. Sin embargo, no todo fue celebración en el Zócalo. La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), una facción combativa del sindicato magisterial, ocupó parte de la plaza. Los maestros, en su mayoría de escuelas rurales, mantuvieron su campamento en protesta por un aumento salarial y la derogación de una antigua ley sobre pensiones. Aunque algunos maestros critican la presencia de la CNTE, otros la ven como un acto de lucha y protesta hacia la futura presidenta. Arropada en el escenario por candidatos a las gubernaturas y el Congreso, dirigentes de Morena y coordinadores de su campaña —como Marcelo Ebrard, Ricardo Monreal y Adán Augusto López—, Sheinbaum desgranó los logros de López Obrador y los tomó como hoja de ruta de su propuesta de Gobierno. Afirmó que en seis años se ha desmontado el modelo de economía neoliberal que pauperizó el empleo y el campo, que sirvió para que se enriquecieran unos cuantos y abrió la puerta a los negocios corruptos desde el poder. “Además, esos años estuvieron acompañados en México de fraudes electorales, magnicidios, desafuero, traiciones a la democracia, guerra y compra del voto. Por eso, el pueblo de México no quiere regresar al pasado”, ha precisado. La casi seguro próxima presidenta de Mexico, Claudia Sheinbaum, se presenta como una líder comprometida con la democracia, la igualdad y el bienestar de México, pero también enfrenta desafíos y críticas en su camino hacia la presidencia, que con el inmenso apoyo que ha concitado su candidatura, podrá afrontar con éxito, en un país que sigue azotado por la violencia y el crimen organizado, una de las primeras iniciativas que debe afrontar para hacer a México un país seguro.

México ante la gran cita: elegir a la primera presidenta de su historia, entre el cambio o la continuidad de AMLO

Los mexicanos están a punto de tomar una decisión histórica al elegir a su primera presidenta. Dos mujeres se perfilan como las principales contendientes para ocupar el cargo más alto del país: Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez. Por Julio Guzmán Acosta Claudia Sheinbaum, de 61 años, es la candidata de la izquierda y cuenta con un sólido respaldo. Física de formación y exalcaldesa de Ciudad de México, Sheinbaum ha sido cercana al presidente Andrés Manuel López Obrador desde el año 2000. Durante su gestión como secretaria de Medio Ambiente de la Ciudad de México, ocupó el mismo cargo en 2018, siendo la primera mujer en hacerlo. Su campaña se basa en la continuidad de las políticas de la “Cuarta Transformación”, el movimiento liderado por López Obrador. Las principales propuestas de Claudia Sheinbaum, la candidata de la izquierda, se centran en la continuidad de las políticas de la “Cuarta Transformación”, el movimiento liderado por el presidente Andrés Manuel López Obrador. A continuación, te presento algunas de sus propuestas clave:  Apoyo social y programas de bienestar: Sheinbaum busca mantener y ampliar los programas sociales que han sido implementados durante la administración de López Obrador. Esto incluye apoyos económicos para personas de bajos recursos, becas para estudiantes y programas de atención a grupos vulnerables.  Seguridad y combate al crimen: La candidata se compromete a fortalecer las estrategias de seguridad pública y a trabajar en conjunto con las autoridades locales y federales para reducir la violencia y el narcotráfico. También promueve la prevención del delito y la rehabilitación de infractores.  Desarrollo sostenible y medio ambiente: Sheinbaum, con su formación en física y su experiencia como secretaria de Medio Ambiente de la Ciudad de México, tiene un enfoque en la protección del medio ambiente. Propone políticas para reducir la contaminación, fomentar la movilidad sustentable y preservar áreas naturales.  Educación y ciencia: La candidata busca mejorar la calidad de la educación en México, desde la educación básica hasta la superior. También promueve la inversión en investigación científica y tecnológica para impulsar el desarrollo del país.  Género y equidad: Sheinbaum ha destacado su compromiso con la igualdad de género. Busca fortalecer las políticas para prevenir la violencia de género y promover la participación activa de las mujeres en la vida política y social.  Candidata opositora Por otro lado, Xóchitl Gálvez, también de 61 años, representa a la centroderecha. Es ingeniera en computación, empresaria y activista social. Ha sido senadora y coordinadora de la campaña presidencial de Ricardo Anaya en 2018. Aunque enfrenta desafíos, como el machismo y la discriminación que persisten en la sociedad mexicana, Gálvez busca cambiar el panorama político y representar una visión diferente del país. Las propuestas de la candidata de la oposición en las elecciones presidenciales de México se resumen en su plan de gobierno. A continuación, te detallo algunas de sus principales propuestas:  Seguridad:  Gálvez critica el desempeño actual del Gobierno en materia de seguridad y propone retirar a las fuerzas armadas de funciones civiles para enfocarlas en la lucha contra el crimen organizado.  Su objetivo es enfrentar a los grupos que amenazan a comunidades pequeñas y a los transportistas, una problemática que se ha agravado en el último año.  Además, incluye la construcción de una prisión de máxima seguridad en la cárcel federal de El Altiplano, en Almoloya de Juárez, Estado de México1.  Educación:  Gálvez se compromete a incluir a los padres de familia en la elaboración de los libros de texto de la Secretaría de Educación Pública (SEP), abordando una polémica del sexenio de López Obrador.  Propone la apertura de escuelas de tiempo completo, donde se realizarán actividades artísticas, deportivas y académicas.  Buscará proporcionar equipo y acceso a Internet a las instituciones educativas que lo requieran.  También se compromete a mejorar las condiciones laborales de los maestros, aumentando salarios y prestaciones progresivamente.  Economía:  Gálvez propone bancarizar la economía mexicana y promover la transición hacia energías limpias.  También busca construir infraestructura pública para atraer inversiones de nearshoring.  Ambas candidatas han generado expectativas y emociones en sus seguidores. Sheinbaum ha enfatizado que México está listo para una presidenta, mientras que Gálvez ha presentado propuestas ambiciosas en temas como seguridad. La elección del 2 de junio marcará un hito en la historia de México, independientemente del resultado. ¿Quién será la primera mujer en liderar el país? El pueblo mexicano está a punto de decidirlo.

Claudia Sheinbaum candidata a la presidencia de México por Morena parte con una ventaja de mas de 30 puntos sobre Xóchitl Gálvez

Claudia Sheinbaum heredera política de Andrés Manuel López Obrador, segura presidente de México México ha iniciado la campaña electoral que desembocará en el resultado más interesante de su historia: una mujer saldrá elegida presidenta el 2 de junio, algo inédito en toda Norteamérica. El combate político lo librarán Claudia Sheinbaum, que releva en el partido Morena al actual presidente, y , quien encabeza la alianza que reúne al derechista PAN, al exangüe PRI y al minoritario e izquierdista PRD. En esta carrera, Sheinbaum parte con 30 puntos por encima de su rival en las encuestas más ventajosas, un listón difícil de superar. La ciudadanía está satisfecha con los miles de ayudas sociales y becas recibidas en estos años y la oposición se ve incapaz de romper ese muro. Tan es así que la candidata Gálvez se pinchó un dedo en directo en su apertura de campaña y con la sangre selló en un pliego el compromiso de no echar abajo los apoyos sociales que hoy liman un poco la pobreza del país. Ante notario y ante miles de seguidores. Tal espectáculo sugiere el temor de la oposición a que los mexicanos renueven su confianza por otros seis años al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) que hoy abandera Sheinbaum, con lo que podría asegurarse que el país escapa definitivamente de las riendas del PRI y de la recurrente alternancia con gobiernos del PAN durante décadas. La inercia de la enorme victoria que cosechó en 2018 Andrés Manuel López Obrador y su llamada Cuarta Transformación mexicana no ha menguado y es la que permite navegar con comodidad a una candidata en cuyo programa —incluso sus gestos políticos— se compromete a “consolidar el camino avanzado por el presidente” en el sexenio actual. Su legado, sin embargo, tiene luces y sombras. El mayor fracaso ha sido la lucha contra la violencia, con un promedio de 100 muertos al día, que superará la cifra total del sexenio anterior. No por nada el eslogan de la oposición reza Por un México sin miedo, y la candidata Gálvez llevará al centro de su campaña este capítulo que desangra el país. Abrió la carrera electoral en Fresnillo, Zacatecas, la ciudad con la percepción de inseguridad más alta del país. Fue un primer golpe simbólico pero breve, para trasladarse después a Irapuato, municipio del Estado de Guanajuato, uno de los que presenta mayores tasas de violencia, pero que está gobernado por el PAN, sus correligionarios, que la arroparon masivamente en la apertura de campaña. Sheinbaum llenó el Zócalo capitalino, la plaza más grande de Latinoamérica, el Palacio Nacional, donde vive el carismático presidente guardándole las espaldas, en un simbólico gesto que muestra de dónde viene el viento que mueve su barco. Allí desgranó la tarde del viernes 100 promesas de gobierno que en poco se apartan de lo ya puesto en marcha en este último mandato sexenal. La economía es una de las principales bazas de la candidata oficialista porque el país presume estos días de haber sentado las bases para un futuro esperanzador, con la moneda fuerte, robustas inversiones extranjeras que prevén un alza en el empleo y exportaciones viento en popa gracias al enorme mercado arriba del río Bravo, Estados Unidos, con quien las relaciones son amistosas y centradas en la lucha contra el narcotráfico y el freno a la migración. Hay un tercer candidato para estas presidenciales, Jorge Álvarez Máynez, pero su fuerza política es irrelevante. Movimiento Ciudadano lleva años presentándose como la tercera vía para aquellos que no encuentren acomodo en ninguno de los bloques mayoritarios, a los que han calificado como “la vieja política”. Lograron algunas plazas señeras en el país en anteriores comicios, pero su salida a campaña ha estado jalonada de tropezones y desaguisados que han abierto vías de agua imposibles de taponar. De ahí que quien ocupará el mayor sillón de México, salvo imponderables, será una mujer. Claudia Sheinbaum, de 61 años, proviene de esa clase media académica que hace la revolución en las universidades. En aquellas luchas se empleó la candidata décadas atrás y hoy proclama que su gobierno será “del pueblo, para el pueblo y por el pueblo”. El humanismo mexicano, le han dado en llamar, un cóctel de combate a la pobreza a base de eliminar innumerables focos de corrupción y privilegios amasados en tiempos pretéritos y recientes. Un nutrido reparto de ayudas sociales y becas han disminuido la pobreza en estos años y generado enormes simpatías por el movimiento de transformación del presidente, pero la corrupción hunde todavía profundo sus raíces. Y los de izquierda reprochan al Gobierno que no se haya atrevido a hacer una reforma fiscal que grave a las grandes fortunas y redistribuya la riqueza. Son los deberes que le quedan pendientes a Sheinbaum. Xóchitl Gálvez, también de 61 años, ha exhibido orígenes rurales e indígenas. Representa a una mujer hecha a sí misma que salió de su pueblo para estudiar en la capital espantando como podía las carencias. Llegó a ser una empresaria exitosa, por lo que hoy valora el mérito y el esfuerzo sin tener mucho en cuenta la suerte ni la cuna. Saltó a la carrera presidencial como una senadora independiente que, sin embargo, se sentaba en los bancos del PAN, el partido más a la derecha del Congreso mexicano, con el que no se identifica mucho, según dice. Lleva sobre su espalda el peso de una antinatural coalición de partidos que siempre se han mirado de reojo y ahora no tienen más remedio que sumar fuerzas para asomarse siquiera a un resultado digno que pueda incomodar al partido en el Gobierno, necesitado de amplia mayoría para culminar ambiciosas políticas. Las elecciones del 2 de junio lo serán también para definir el color de miles de Ayuntamientos, del Congreso y del Senado y de ocho gubernaturas estatales, y también de la jefatura de Gobierno de la de Ciudad de México, un enorme granero de votos y la plaza más simbólica de todo el país, catapulta en numerosas ocasiones del futuro presidente, como puede ocurrir ahora