Venezuela censura reunión del canciller español con opositor y cuestiona postura ambigua de España

El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares se reunió con el excandidato perdedor en las elecciones presidenciales venezolanas del pasado 28 de julio, Edmundo González. Por Servicios umbral.local/ Venezuela reaccionó con fuerte crítica ante el encuentro celebrado entre el ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, y el excandidato a las elecciones presidenciales venezolanas del pasado 28 de julio, Edmundo González. El canciller venezolano, Yván Gil, calificó la reunión como un “sketch decrépito de comedia” a través de un mensaje publicado en su cuenta oficial de Telegram, cuestionando la naturaleza diplomática del encuentro y sugiriendo que se trató más bien de una acción orquestada desde Miami que de una política exterior seria. Gil denunció que la supuesta “reunión de alto nivel” no fue otra cosa que un acto para rendir cuentas al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, a quien definió como “el verdadero jefe de esta tragicomedia disfrazada de diplomacia”. Por su parte, el excandidato González, descrito por Gil como un “fantoche” que “no preside nada ni representa a nadie”, habría expresado su “agradecimiento por la acogida y protección”, interpretando su rol con entusiasmo a pesar de estar “derrotado por la realidad y sostenido por el autoengaño”. El ministro venezolano enfatizó que este encuentro “no tiene nada que ver con Venezuela”, calificándolo de un “show para alimentar titulares y justificar un liderazgo de la ultraderecha que solo existe en las redes sociales y en los reportes que envían a sus padrinos del norte”. Además, Gil aprovechó para señalar la ambigüedad que, a su juicio, caracteriza la postura de España en su relación con Venezuela, poniendo en evidencia un trato ambiguo que genera incertidumbre y desconfianza en la esfera diplomática. Este episodio revela las tensiones existentes entre ambos países y pone en evidencia los complejos entramados políticos y diplomáticos que se desarrollan en el escenario internacional en torno a la crisis venezolana y las fuerzas opositoras. Desde España, el gobierno mantiene una posición delicada, intentando equilibrar sus relaciones diplomáticas con Caracas y sus compromisos con actores internacionales, en un contexto donde la política exterior se ve cada vez más cuestionada desde diversas aristas.
La normalidad en Venezuela contrasta con la narrativa que han impuesto desde Estados Unidos, la Unión Europea y la oposición

Una asunción sin turbulencias: la investidura de Maduro y las repercusiones internacionales Por Servicios umbral.local/ En la situación de la excepcionalidad que ha rodeado a Venezuela en los últimos años, los recientes días han traído consigo una sensación de normalidad –al menos relativa– en el país sudamericano. La tan esperada jornada anunciada por la oposición, el denominado “día D”, resultó ser un nuevo episodio de dilación y espera. Ni el ingreso clandestino del ex candidato presidencial Edmundo González Urrutia ni las masivas protestas radicales que se habían previsto en la capital, Caracas, se materializaron, al igual que el asalto al Palacio de Miraflores que había sido alentado por una campaña de bots en redes sociales. Calma Tensa en las Calles de Caracas Durante los últimos días, las calles de Caracas han estado marcadas por una calma tensa y expectante. Esto fue evidente el 9 de enero, un día en el que se habían programado movilizaciones tanto del gobierno como de la oposición. Las dos concentraciones se encontraron en el municipio de Chacao, sin que se registraran incidentes violentos significativos. Un amplio operativo de seguridad, que recordaba el traumático asalto al palacio de gobierno en el golpe de Estado de 2002 y las violentas “guarimbas” de 2014 y 2017, tuvo un efecto disuasorio en las bases opositoras, que no lograron movilizar a más que una pequeña fracción de los participantes de su campaña presidencial anterior. El único conflicto destacado ocurrió en la tarde, cuando el Comando Venezuela anunció la supuesta detención de María Corina Machado, una de las principales figuras de la oposición, por parte de agentes del Estado. Este hecho inédito fue rápidamente “confirmado” por la organización Human Rights Watch a través de su subdirector para las Américas, Juan Pappier, en un tweet. Sin embargo, Machado desmintió esta versión en un video que circuló más tarde, lo que dio lugar a un relato alternativo que afirmaba que había sido obligada a grabar el video y luego liberada. A pesar de la presencia de periodistas y fotógrafos en el lugar, no se presentaron pruebas visuales que corroboraran la supuesta detención, lo que sugiere que la situación pudo haber sido un montaje destinado a transformar una movilización modesta en un evento de resonancia internacional. La Investidura de Nicolás Maduro El 10 de enero marcó otro momento crucial en la política venezolana con la juramentación de Nicolás Maduro como presidente de la República Bolivariana de Venezuela, quien comenzará su tercer período en el cargo, extendiéndose hasta 2031. La ceremonia se llevó a cabo en la Asamblea Nacional, un lugar que ha sido el epicentro de la confrontación política entre el gobierno y la oposición en los últimos años. En su discurso, Maduro afirmó que “el país está en paz” y que se encuentra “en pleno ejercicio de su soberanía nacional”. También criticó la influencia de los Estados Unidos y sus aliados en la región, refiriéndose a las elecciones del 28 de julio como una “elección mundial”. Como primera medida de su nuevo gobierno, Maduro presentó un decreto al parlamento para convocar a una reforma constitucional que defina el modelo económico venezolano a largo plazo y busque una reforma política de contenido aún indeterminado. Repercusiones Internacionales Lejos de la narrativa de un “aislamiento venezolano”, la ceremonia de toma de posesión de Maduro fue testigo de la presencia de delegaciones de países como Rusia, China, Corea del Norte e Irán. Sin embargo, la ausencia notable de representantes de Estados Unidos y la Unión Europea, así como el reconocimiento de González como “presidente electo” por varios gobiernos occidentales, evidencian la fractura geopolítica que caracteriza la situación actual. A nivel regional, líderes afines al chavismo, como Manuel Zelaya de Honduras, Miguel Díaz-Canel de Cuba, Daniel Ortega de Nicaragua y la Canciller de Bolivia, Celinda Sosa, estuvieron presentes en el evento. No obstante, las ausencias de presidentes progresistas como Gustavo Petro de Colombia, Claudia Sheinbaum de México y Lula da Silva de Brasil, quienes enviaron a sus embajadores en lugar de asistir, resaltan las divisiones en la política latinoamericana con respecto a Venezuela. Certezas e Incertidumbres en la Estrategia Opositora A pesar de la creciente oposición al gobierno de Maduro, es claro que la vocación de cambio de sectores de la población no coincide necesariamente con las estrategias agresivas de los líderes opositores más radicalizados. Las movilizaciones antichavistas han sido significativamente menores en comparación con sus contrapartes gubernamentales, y la idea de un asalto a las instituciones del Estado no ha encontrado eco en las masas. En el plano internacional, la oposición continúa apostando por el aislamiento del gobierno venezolano y la imposición de nuevas sanciones económicas. La relación entre la oposición y el futuro gobierno de Donald Trump, quien asumirá un segundo mandato en breve, será fundamental. Mientras Trump ha reconocido a González como “presidente electo”, ha relegado a María Corina Machado al rango de “activista democrática”, lo que podría complicar las aspiraciones de la oposición. Como resumen hay que señalar que, la situación en Venezuela se mantiene en un delicado equilibrio entre la calma tensa de las calles y la intensa actividad política en los palacios de gobierno y en el ámbito internacional. La intersección entre la política interna y las relaciones exteriores seguirá siendo un tema central en el futuro cercano, mientras el país enfrenta desafíos tanto internos como globales.
Edmundo González se autoproclama como \»presidente\» de Venezuela aunque ningún organismo venezolano haya validado su victoria

El excandidato presidencial dice, desde República Dominicana, que es el \»comandante en jefe\» del ejército de Venezuela y les ordena desobedecer a Maduro Por Julio Guzmán Acosta En medio de un clima de tensión política, Edmundo González, candidato presidencial venezolano, ha declarado desde República Dominicana que se considera el \»comandante en jefe\» del ejército de Venezuela y ha instado a las fuerzas armadas a desobedecer al actual presidente, Nicolás Maduro. González ha manifestado su intención de regresar al país para asumir lo que él considera su legítimo cargo como presidente, a pesar de que no existe reconocimiento formal por parte de ningún organismo regulador de las elecciones en Venezuela. En un video difundido en redes sociales, González afirmó estar \»muy cerca de Venezuela\» y listo para ingresar al país en el momento adecuado, argumentando que los votos emitidos en las elecciones del 28 de julio representan un respaldo a su figura y a la \»recuperación de la democracia\». Sin embargo, su narrativa ha sido cuestionada, ya que el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela, el único organismo con la autoridad para declarar un ganador en las elecciones, otorgó la victoria a Nicolás Maduro, quien asumió el cargo en Caracas. Las elecciones, celebradas a finales de julio, fueron objeto de controversia, con la oposición denunciando irregularidades y fraude en el proceso de recuento de votos. A pesar de las quejas y el respaldo internacional hacia la figura de González, es fundamental subrayar que hasta la fecha, ningún organismo regulador ha reconocido su proclamación como presidente. Esta narrativa, según analistas, parece haber sido diseñada desde Estados Unidos y la Unión Europea, quienes han apoyado la oposición venezolana, lo que ha contribuido a la confusión y la polarización en el país. González, en su discurso, ha acusado a Maduro de haber \»violentado la Constitución\» y de haberse \»autocoronado dictador\», una afirmación que refleja la profunda división política que atraviesa Venezuela. Mientras tanto, la comunidad internacional sigue observando de cerca la situación, pero hasta el momento, la legitimidad de González como presidente carece de una validación formal por parte de las autoridades electorales venezolanas. A pesar de que Venezuela está sitiada por las sanciones económicas impuestas unilateralmente por Estados Unidos y la Unión Europea, según recogen organismos internacionales como el FMI y el Banco Mundial, la economía venezolana fue la de mayor crecimiento en la región, alcanzando más de un 10% en 2024. Imaginen una Venezuela sin sanciones económicas y sin el criminal bloqueo que le han impuesto, quienes lo único que buscan es apoderarse de los recursos naturales de la tierra de Bolivar y Hugo Chávez,
La operación “juramentación” de Edmundo González en Venezuela, ¿puede ser el preludio de una nueva Siria?

Por Thiago Zorrilla Acosta La situacion política actual de Venezuela se ha intensificado en los últimos días, especialmente por la cercanía de la toma de posesión de Nicolás Maduro y la gira internacional de Edmundo González, quien busca consolidar su figura como el \»presidente legítimo\» del país. Este momento ha reavivado el interés mediático en Venezuela, que parece fluctuar en su cobertura de acuerdo con los eventos y declaraciones relevantes que surgen a lo largo del día. Gira Internacional de Edmundo González La gira internacional de González es un intento estratégico por parte de la oposición venezolana para ganar reconocimiento y apoyo internacional. Durante su recorrido, González se reunió con importantes figuras políticas en América Latina y Estados Unidos, incluyendo al presidente argentino Javier Milei, el presidente paraguayo Santiago Peña, y el presidente de Estados Unidos Joe Biden y finalmente en la Republica Dominicana, el escenario que le ha montado el gobierno del PRM que encabeza Luis Abinader, que le ha reconocido como \»ganador\» de las elecciones del 28 de julio y le ha recibido como jefe de Estado, sin que haya un organismo competente de Venezuela que le avalado o reconozca. Este tipo de encuentros busca no solo legitimarlo ante la comunidad internacional, sino también generar un respaldo que presione a Maduro y su administración. González, quien ha pasado un tiempo en el exilio en España, ha mantenido reuniones con líderes europeos, incluyendo al presidente español Pedro Sánchez, lo que subraya la intención de la oposición de posicionar el tema venezolano en la agenda global. Uno de los momentos culminantes de su gira es su retorno previsto a Venezuela el 10 de enero, donde planea ser juramentado como presidente, lo que podría generar tensiones significativas tanto a nivel político interno como internacional. Esta situación es acompañada por una convocatoria de protestas lideradas por la opositora María Corina Machado, lo que refleja la estrategia de la oposición para movilizar a la población contra el gobierno legitimo de Maduro. Estrategias de la Oposición y Respuestas del Gobierno La estrategia de González está diseñada para provocar un \»quiebre\» dentro del gobierno de Maduro, impulsando la idea de que su administración se sostiene gracias a un pequeño grupo de individuos corruptos y a una red de economías ilícitas. Este enfoque busca fomentar el descontento entre los niveles más bajos de la administración de Maduro, a la vez que se busca un reconocimiento internacional similar al que tuvo Juan Guaidó en su momento. Sin embargo, la respuesta del gobierno venezolano ha sido firme. Diosdado Cabello, Ministro de Interior y Justicia del gobierno, ha dejado claro que cualquier intento de González y su grupo de entrar al país sin la debida autorización será considerado una amenaza, lo que sugiere un riesgo significativo para aquellos que intenten participar en la juramentación o en las protestas. Esta situación se agrava por la existencia de una orden de captura contra González y otros expresidentes latinoamericanos que han sido declarados personas no gratas en Venezuela. Reacciones Internacionales y Dilemas Geopolíticos La comunidad internacional se encuentra dividida en su respuesta a la situación en Venezuela. Mientras que algunos gobiernos han mostrado apoyo a González, la actitud de otros países es más ambivalente. La crítica hacia el gobierno de Maduro se contrapone a la tolerancia hacia otros regímenes no democráticos, lo que plantea un dilema moral y político. La administración Biden ha expresado su apoyo a la oposición, pero también enfrenta presiones internas que podrían limitar su capacidad de acción. En este contexto, se han planteado propuestas para intensificar las sanciones y presionar a Maduro mediante estrategias concertadas entre gobiernos democráticos. Expertos en relaciones internacionales han sugerido que un esfuerzo coordinado podría acelerar una posible rebelión en los niveles inferiores del poder en Venezuela, similar a lo que ocurrió en otros contextos históricos. Desafíos Internos y Futuras Proyecciones A nivel interno, la oposición enfrenta situaciones de division que la ha llevado a la fragmentación de sus filas y la crítica hacia la estrategia adoptada por líderes como María Corina Machado. Algunos opositores han comenzado a cuestionar la eficacia de la \»máxima presión\» y abogan por un enfoque más inclusivo que considere el bienestar de la población. Las tensiones dentro de la oposición se han evidenciado en desacuerdos sobre las mejores tácticas a seguir, lo que podría diluido su capacidad de actuar de manera unificada. En conclusión, el futuro de la oposición en Venezuela es incierto y está marcado por tensiones tanto internas como externas. La operación de juramentación de Edmundo González podría ser un punto de inflexión, pero también representa un riesgo que puede desatar una situacion de violencia y confrontación que desemboque en una especie de guerra civil. Las dinámicas de poder, tanto en el país como en el contexto internacional, seguirán evolucionando en función de las acciones de ambos lados y de la respuesta de la comunidad internacional.
Luis Abinader llama a Nicolás Maduro a abrir las puertas a la democracia en Venezuela

El presidente dominicano hizo ese llamado acompañado de varios expresidentes que alli cuando gobernaban, jamas respetaron la democracia, se aliaron con el narcotrafico y los escuadrones de la muerte, muchos de los cuales hoy tienen cuentas pendientes con la justicia y viven en el exilio. Por Servicios umbral.local/ Durante un acto celebrado en el Palacio Nacional, el presidente de la república, Luis Abinader, hizo un llamado a las autoridades venezolanas, instando a Nicolás Maduro a \»cruzar al lado correcto de la historia\» y a permitir un tránsito pacífico hacia la democracia en el país. El evento, titulado “Apoyo a la democracia en Venezuela”, tuvo lugar en el Salón Los Embajadores, donde Abinader subrayó la importancia de la libertad y la dignidad humana en la política internacional. Abinader enfatizó que \»nunca es tarde para respetar la voluntad de un pueblo que, supongo, deben amar\». En su discurso, el mandatario dominicano recordó que ningún país será juzgado únicamente por su riqueza o poder, sino por su capacidad para defender la dignidad humana. \»En esa tarea, no hay espacio para la indiferencia ni para el silencio\», afirmó, dejando claro que la República Dominicana seguirá defendiendo los principios democráticos, aunque se una a gente que nunca ha respedato la democracia, alli cuando le ha tocado gobernar. El presidente dominicano también hizo hincapié en el legado internacionalista de José Francisco Peña Gómez, destacando la tradición democrática de la República Dominicana. \»Reiteramos nuestro compromiso con quienes en Venezuela luchan por el derecho a elegir libremente su destino\», manifestó Abinader, haciendo eco de la necesidad de solidaridad entre naciones hermanas. La jornada fue marcada por la llegada de Edmundo González Urrutia, líder opositor venezolano y candidato las recientes elecciones presidenciales del 28 de julio, en las que, según el Consejo Nacional Electoral (CNE), fue declarado ganador Nicolás Maduro. González Urrutia, acompañado por varios expresidentes latinoamericanos que forman parte de la Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEA), fue recibido con honores en la casa de gobierno. Durante su intervención, González Urrutia agradeció a Abinader y a los expresidentes del Grupo IDEA por su firme apoyo en la lucha por la libertad y la democracia en Venezuela. \»Nos veremos pronto en Caracas en libertad\», aseguró, al tiempo que destacó la disposición de la oposición para acordar las garantías necesarias para una transición pacífica. Sin embargo, expresó su preocupación por la negativa del gobierno de Maduro a aceptar lo que el llama derrota electoral y su respuesta ante las manifestaciones de la oposición . Más tarde, González Urrutia participó en una movilización en el Parque Eugenio María de Hostos, donde cientos de venezolanos y dominicanos se reunieron para manifestar su apoyo a la oposicion del gobierno legítimo de Maduro. Este evento se enmarca en un contexto de creciente tensión en Venezuela, donde los ciudadanos continúan enfrentando una grave crisis política, social y económica. La movilización y el acto de apoyo al líder opositor promovido por el gobierno dominicano y el PRM desdice la posición de Luis Abinader de no reconocer el supuesto triunfo de Edmundo González Urrutia. Con la participación de varios exmandatarios, muchos de los cuales tienen cuentas pendientes en sus paises y hoy estan en el exilio como Laura Chinchilla, Vicente Fox, Felipe Calderón, Andrés Pastrana, Jamil Mahuad, Mario Abdo Benítez, Jorge Quiroga, el evento se convierte en un punto de inflexión en lo que ellos llaman \»la lucha por la democracia en Venezuela\» y reafirma el compromiso de apoyar a ese personaje, que según papeles desclaficicados por la CIA, tiene sus manos manchadas de sangre por sus actividades en Centro America, cuando era el segundo en la embajada venezolana en El Salvador.
Organizaciones sociales y partidos politicos de izquierdas protestan contra la presencia de Edmundo Gonzalez en el país

Por Servicios umbral.local/ En estos precisos momentos se esta desarrollando una concentración en la Plaza Simón Bolívar, situada en la intersección de la Avenida Máximo Gómez y la Avenida Simón Bolívar, en apoyo al gobierno legítimo de Venezuela, liderado por Nicolás Maduro. Este evento también busca expresar el rechazo a la presencia de Edmundo González, excandidato a la presidencia de Venezuela, junto a varios expresidentes que lo acompañan. La protesta ha sido convocada por diversas organizaciones y movimientos sociales, entre ellos el Partido Comunista del Trabajo (PCT), la Fuerza de la Revolución, el Movimiento Popular Dominicano, Patria para Todos y Todas, el Frente Amplio, Movimiento Camañista, Referente de Izquierda Dominicana, así como varias agrupaciones populares y sindicales. Los asistentes se reúnen para manifestar su solidaridad con el gobierno venezolano y destacar su oposición a lo que consideran injerencias externas y la deslegitimación de un gobierno que, según ellos, ha sido electo democráticamente. La concentración se enmarca en un contexto de tensiones políticas tanto en Venezuela como en la región, donde se han intensificado los debates sobre la legitimidad de los gobiernos y la intervención extranjera en los asuntos internos de las naciones. Los organizadores del evento buscan no solo respaldar a Maduro, sino también promover un mensaje de unidad y resistencia frente a lo que consideran amenazas a la soberanía venezolana.
La contradictoria postura del gobierno dominicano hacia Venezuela

Por Servicios umbral.local/ La reciente decisión del gobierno dominicano, encabezado por Luis Abinader, de recibir a Edmundo González como jefe de Estado de Venezuela, es un claro ejemplo de incoherencia en la política exterior de la República Dominicana. Esta acción no solo contradice la postura oficial del gobierno dominicano de no reconocerlo como presidente electo, sino que también plantea serias interrogantes sobre las intenciones y la dirección de nuestra política internacional. Edmundo González, a quien muchos medios han señalado como un agente de la CIA, es un personaje polémico que deja un rastro de sangre en su camino. Su papel como embajador de Venezuela en El SAlvador y su participación en acciones que han llevado a la mjuerter a miles de ciudadanos inocentes ese país son ampliamente documentados. En este contexto, recibirlo como jefe de Estado es, a todas luces, una contradicción que pone en entredicho la integridad y la coherencia de la política exterior dominicana. El 28 de julio pasado, Nicolás Maduro fue reelegido en las elecciones, un resultado que ha sido validado por el Consejo Nacional Electoral de Venezuela. Este hecho refuerza la legitimidad del actual presidente y la necesidad de la comunidad internacional de respetar los procesos democráticos en la región. Al recibir a González, el gobierno dominicano no solo ignora la voluntad del pueblo venezolano, sino que también se presta a ser cómplice de las estrategias desestabilizadoras impulsadas por Estados Unidos y la Unión Europea. Venezuela es un país y un pueblo hermano, con una rica historia cultural y social que merece nuestro respeto y apoyo. La República Dominicana, como nación soberana, no debe convertirse en un escenario para las maniobras políticas de la derecha internacional, que busca desestabilizar gobiernos legítimamente elegidos en América Latina. La historia ha demostrado que estas intervenciones solo conducen a más violencia y sufrimiento para los pueblos afectados. Es fundamental que el gobierno dominicano reevalúe su postura y actúe con coherencia. La política exterior debe estar guiada por principios de respeto a la soberanía y autodeterminación de los pueblos. La República Dominicana tiene la responsabilidad de ser un faro de esperanza y solidaridad en la región, no un cómplice en los planes de desestabilización que solo benefician a unos pocos. En conclusión, la equivocada postura del gobierno del PRM al recibir a Edmundo González no solo es un error de cálculo político, sino también una falta de respeto hacia un pueblo que, en medio de adversidades, busca su camino hacia la paz y la democracia. Es hora de que la República Dominicana asuma un papel más proactivo y responsable en la defensa de la soberanía y el bienestar de nuestros hermanos venezolanos, rechazando cualquier intento de injerencia extranjera que solo busca sembrar el caos y la división.
La sombra de la impunidad: Edmundo González y su legado de violencia en El Salvador

Los documentos desclasificados de la CIA revelan la implicación directa de Edmundo González Urrutia y Leopoldo Castillo en la Operación Centauro, una serie de acciones violentas que resultaron en la ejecución de miles de civiles, incluidos religiosos comprometidos con la justicia social. Por Julio Guzmán Acosta La historia de América Latina está marcada por episodios de intervención y violencia que han dejado cicatrices profundas en las naciones afectadas. Uno de estos capítulos oscuros involucra a Edmundo González Urrutia, el excandidato a la presidencia de Venezuela por la extrema derecha, quien desempeñó un papel nefasto en El Salvador entre 1979 y 1985. Durante esos años, González, en su calidad de segundo en la Embajada de Venezuela, junto al embajador Leopoldo Castillo, se convirtió en un agente de muerte en el contexto del Plan Cóndor y la brutal contrainsurgencia promovida por el gobierno de Ronald Reagan. La guerra civil en El Salvador fue un conflicto desgarrador que dejó un saldo devastador de vidas humanas. En lugar de buscar la reconciliación y la paz, el gobierno estadounidense y sus aliados locales optaron por la represión y el exterminio. La misión de González y Castillo, lejos de ser diplomática, fue la de coordinar y ejecutar una estrategia de asesinato sistemático contra aquellos que buscaban una solución pacífica a las inequidades que azotaban al país. Los documentos desclasificados de la CIA revelan la implicación directa de estos funcionarios en la Operación Centauro, una serie de acciones violentas que resultaron en la ejecución de miles de civiles, incluidos religiosos comprometidos con la justicia social. El saldo de esta intervención es escalofriante: 13,194 civiles asesinados, entre ellos figuras emblemáticas como San Óscar Arnulfo Romero y cuatro monjas de Maryknoll. Estas muertes no fueron meras estadísticas; fueron vidas arrebatadas por la brutalidad de un sistema que prefería mantener el status quo a costo de la sangre de inocentes. La responsabilidad de estos crímenes no recae únicamente en los ejecutores directos, sino también en aquellos que, desde posiciones de poder, facilitaron y apoyaron tales atrocidades. A pesar de que el tiempo ha pasado, la justicia aún no ha llegado para las víctimas de estos crímenes de lesa humanidad. Edmundo González y sus cómplices, como Leopoldo Castillo, siguen caminando libres, mientras que las familias de los asesinados aún claman por verdad y justicia. Los crímenes de lesa humanidad son imprescriptibles, y llegará un día en que estos perpetradores tendrán que rendir cuentas ante la justicia, ya sea en España, donde se han presentado querellas, o en El Salvador, donde aún persiste el dolor por las pérdidas sufridas. Es imperativo que la memoria histórica no se olvide. Las terribles secuelas de las acciones de González y su equipo aún perviven en la sociedad salvadoreña. A través de la educación y la divulgación, debemos asegurarnos de que las nuevas generaciones conozcan los peligros de la impunidad y la importancia de la defensa de los derechos humanos. La lucha por la justicia no es solo una cuestión del pasado, sino un imperativo del presente y del futuro. En conclusión, el legado de Edmundo González Urrutia en El Salvador es un recordatorio sombrío de cómo las decisiones de unos pocos pueden tener consecuencias devastadoras para miles. Es fundamental que la comunidad internacional, así como los gobiernos de la región, no solo reconozcan estos crímenes, sino que también actúen para garantizar que los responsables sean llevados ante la justicia. La memoria de las víctimas exige que no se repita la historia y que, finalmente, se haga justicia.
Organizaciones de izquierda, sociales y populares repudian la presencia de Edmundo González Urrutia en República Dominicana

Por Servicios umbral.local/ Este martes, en un acto realizado en la sede de la Fuerza de la Revolución, Narciso Isa Conde, en representación de diversas organizaciones de izquierda, sociales y populares, leyó un contundente documento en el que se expresa un enérgico rechazo a la visita de Edmundo González Urrutia a la República Dominicana. Este acto coincide con el anuncio del presidente Luis Abinader sobre un evento de apoyo al candidato derrotado en las recientes elecciones venezolanas, considerado un agente de la CIA y señalado como responsable de múltiples crímenes, entre ellos el genocidio de sacerdotes jesuitas en El Salvador. El pronunciamiento sostiene que la presencia de González Urrutia representa una desnaturalización de la función presidencial y un desprestigio para la imagen del país. Los firmantes acusan a Abinader de actuar al margen de la Constitución de la República y de involucrarse en una intervención descarada en los asuntos internos de Venezuela, lo que consideran una guerra soterrada contra la República Bolivariana. Conde enfatizó que las actividades programadas para el próximo jueves, día previo a la toma de posesión de Nicolás Maduro, son parte de un montaje internacional agresivo, impulsado por el neocolonialismo estadounidense y europeo, junto a un grupo de expresidentes latinoamericanos que se autodenominan IDEA. Este grupo, según el documento, no es más que un conjunto de políticos mercenarios manipulados por la CIA. El comunicado critica la postura del presidente Abinader, señalando que se está repitiendo un patrón de apoyo a proyectos imperialistas, como fue el caso de Juan Guaidó, y que el actual plan desestabilizador tiene como estandarte a un candidato con un historial criminal que no ganó las elecciones. Asimismo, se denuncia que Abinader pretende utilizar el Palacio Nacional para llevar a cabo un \»show mediático\» que perpetúe el asalto y el robo de bienes del pueblo venezolano. Los firmantes hacen un llamado al pueblo dominicano para que repudie la presencia de González Urrutia, a quien acusan de numerosos crímenes, incluyendo el asesinato de sacerdotes. Rechazan que el suelo dominicano sea utilizado para deslegitimar la voluntad del pueblo venezolano, que eligió democráticamente a Maduro como su presidente. El documento también destaca que, a pesar de haber sido candidato en las elecciones, González Urrutia reconoció la institucionalidad venezolana y la legitimidad del proceso electoral que lo llevó a perder. Esto, argumentan, pone en duda su actual reclamo de legitimidad. Además, se condena la actitud de la ultraderecha internacional que intenta subvertir la institucionalidad venezolana, aprovechándose de la disposición del gobierno dominicano para actuar en contra de la ética política y diplomática. En cuanto a la situación legal de González Urrutia, se afirma que actualmente es un fugitivo de la justicia venezolana, con órdenes de captura por múltiples delitos, incluyendo conspiración y usurpación de funciones. Por ello, las organizaciones exigen que sea declarado \»persona no grata\» en el país y que el presidente Abinader respete el Derecho Internacional, la soberanía y la institucionalidad de Venezuela. Finalmente, el documento concluye con un llamado a la solidaridad con el pueblo venezolano y un compromiso de apoyar la soberanía del país, jurando junto a Nicolás Maduro y su pueblo respetar su determinación soberana. Entre las organizaciones firmantes se encuentran la Fuerza de la Revolución, el Movimiento Caamañista, el Frente Amplio, el Partido Comunista del Trabajo, el Movimiento Popular Dominicano, el Referente de la Izquierda Dominicana, entre otros.
Alianza País y pide al presidente Luis Abinader evitar reunión con opositor Edmundo González Urrutia

Por Servicios umbral.local/ La Comisión de Relaciones Internacionales del partido Alianza País ha emitido un comunicado en el que solicita al presidente de la república, Luis Abinader, que no se reúna con el líder opositor venezolano Edmundo González Urrutia, quien tiene programada una visita a la isla en los próximos días. Esta solicitud surge en un contexto de creciente tensión política en la región, y el partido enfatiza la importancia de mantener relaciones diplomáticas respetuosas y pacíficas con Venezuela. Edmundo González Urrutia, quien ha sido un crítico abierto del gobierno de Nicolás Maduro, se encuentra en medio de una situación política compleja en su país. Durante su visita, se espera que González Urrutia realice varias actividades, entre las que destaca una reunión a puertas cerradas con el presidente Abinader. Sin embargo, Alianza País ha expresado su preocupación acerca de cómo esta reunión podría impactar las relaciones entre la República Dominicana y Venezuela, instando a evitar cualquier acción que pueda desencadenar un conflicto diplomático. La posición de Alianza País es clara y se fundamenta en el respeto a la soberanía de Venezuela. El partido, encabezado por Guillermo Moreno, quien fue candidato a senador en el Distrito Nacional con el apoyo del Partido Revolucionario Moderno (PRM), rechaza \»rotundamente\» cualquier tipo de intervención externa en los asuntos internos de Venezuela. En su comunicado, Alianza País subraya que es el pueblo venezolano quien debe encontrar sus propias soluciones a los problemas que enfrenta, sin presiones o injerencias de otras naciones. Además, el partido se apoya en los principios constitucionales dominicanos y en los tratados internacionales que la República Dominicana ha firmado, los cuales ratifican la soberanía de Venezuela para resolver sus conflictos internos. En este sentido, la Comisión de Relaciones Internacionales de Alianza País considera que la República Dominicana debe actuar con cautela y evitar cualquier postura que pueda ser percibida como una injerencia en los asuntos venezolanos. La situación en Venezuela sigue siendo delicada, con Nicolás Maduro programado para jurar un nuevo mandato el mismo día que González Urrutia tiene previsto asumir como presidente, lo que podría generar un ambiente de polarización y tensiones aún más agudas. En este contexto, las acciones diplomáticas de la República Dominicana son observadas con atención, y Alianza País enfatiza la necesidad de una política exterior que priorice la paz y el respeto mutuo entre naciones. El partido concluye su comunicado reafirmando su compromiso con una República Dominicana que actúe como un mediador pacífico en la región, capaz de promover el diálogo y la cooperación sin caer en la tentación de intervenir en los conflictos internos de otros países.