La Cumbre Trump-Xi: Un Encuentro Decisivo para el Futuro Global
En un mundo de tensiones crecientes, Donald Trump y Xi Jinping se reúnen en Pekín para abordar temas críticos como Taiwán, el comercio, los aranceles, las tierras raras y la inteligencia artificial. Por Thiago N. Guzmán La esperada cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping, líderes de las dos economías más grandes del mundo, se lleva a cabo en Pekín esta semana. Este encuentro marca un momento crucial para ambos países, con la intención de extender la frágil tregua comercial acordada previamente y abordar temas de gran importancia que podrían definir el futuro de las relaciones bilaterales. Taiwán: El Punto Álgido Uno de los temas más sensibles en la agenda es Taiwán. Pekín busca que Trump adopte un lenguaje más favorable hacia su posición sobre la isla, considerada por China como parte de su territorio. La insistencia de Xi en este asunto subraya su importancia estratégica, y cualquier declaración de Trump podría tener implicaciones significativas para la estabilidad regional. Comercio y Aranceles: Un Respiro Necesario El comercio sigue siendo un eje central de la cumbre. Tras una tregua temporal, ambos países buscan negociar términos que alivien la presión arancelaria que ha tensado las relaciones económicas. Las conversaciones previas entre enviados comerciales han sentado las bases para posibles acuerdos que podrían beneficiar a ambas naciones, especialmente en sectores como la agricultura y la tecnología. Tierras Raras: El Poder Oculto En el trasfondo de estas negociaciones se encuentra el control de las tierras raras, recursos críticos para la tecnología moderna. China ha demostrado su capacidad para utilizar estas exportaciones como herramienta de presión, y Estados Unidos busca asegurar un suministro estable como parte de su estrategia de seguridad nacional. Inteligencia Artificial: Seguridad y Desconfianza La inteligencia artificial podría ser un tema de discusión, con el objetivo de establecer medidas de seguridad para prevenir crisis futuras. Sin embargo, la profunda desconfianza entre las dos potencias dificulta un diálogo significativo. A pesar de esto, cualquier avance en esta área sería un paso importante para mitigar riesgos globales. La cumbre de Pekín no solo es un encuentro diplomático, sino un escenario donde se juegan intereses económicos y estratégicos de gran envergadura. Ambos líderes deben navegar con cuidado para lograr un equilibrio que beneficie a sus naciones y al mundo entero.
Brasileños opinan que Trump influiría en elecciones del 2026

Brasileños opinan que Trump influiría en elecciones del 2026 Brasilia, 23 ene (Prensa Latina) Un 44 por ciento de los brasileños opina hoy que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, puede influir en la derecha política en las elecciones presidenciales, previstas para 2026 en este país. Prensa Latina Según la encuesta del instituto Real Time Big Data, además, el 51 por ciento cree que el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva tendrá dificultades en las relaciones personales con Trump por la posición ideológica de cada uno. El estudio escuchó a mil 500 personas de las cinco regiones del gigante sudamericano. El margen de error es de tres puntos porcentuales, más o menos, y el nivel de confianza es del 95 por ciento. Ante la pregunta: ¿usted cree que por ser de líneas ideológicas diferentes, Lula y Trump tendrán dificultades en las relaciones personales y esto puede ser perjudicial para la relación Brasil-Estados Unidos?, el 51 por ciento dijo si, un 32 no y un 17 no sabe o no respondió. Sobre si la toma de posesión de Trump puede tener influencia en la derecha en las elecciones presidenciales de Brasil en 2026, un 44 por ciento confesó que sí, un 21 no y un 35 no sabe o no respondió. Acerca de que si el Gobierno del republicano será beneficioso para Brasil, un 41 por ciento afirmó que sí, un 40 no y un 19 que no está al tanto o no supo. Respecto a la victoria de Trump en las elecciones del país norteño, un 41 por ciento expresó que la reconoce, un que no le gusta y 22 manifestó no saber o no respondió. En relación con la imagen del político estadounidense, un 34 por ciento indicó que la comparte, un 17 se manifestó neutral, un 32 que la percibe negativa y un 17 no sabe o calló. Con relación a si Trump puede ser importante para resolver los principales conflictos que enfrenta el mundo actualmente, un 48 por ciento de los brasileños expuso que sí, un 38 que no y un 14 que no está al corriente o enmudeció. mem/ocs
Deportaciones a gran escala en EEUU, la promesa de Trump

Washington, 19 dic (Prensa Latina) Las deportaciones a gran escala de migrantes indocumentados que prometió el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, para cuando asuma el mando de la Casa Blanca sigue hoy provocando críticas y cuestionamientos. Prensa Latina Grupos defensores de los migrantes temen que se cumplan los vaticinios que, según Tom Homan, a quien Trump designó como su futuro “zar de la frontera”, necesitarán financiamiento del Congreso para ejecutarlo. Durante una entrevista concedida a la CNN, Homan dijo que precisarán un mínimo de 100 mil camas para detener a inmigrantes indocumentados, más del doble de las 40 mil para las que el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) actualmente tiene financiamiento. “Todo depende del financiamiento que obtenga del Congreso”, subrayó, al insistir que también ayuda al Ejército para transportar a los inmigrantes. “No van a estar arrestando personas, pero pueden ser un multiplicador de fuerza en hacer cosas que necesitamos hacer y que no requieren una placa y un arma”, apuntó. Homan, quien se desempeñó como director interino del ICE en la primera administración de Trump, afirmó que el segundo gobierno del republicano priorizará la deportación de criminales, miembros de pandillas y fugitivos. Aunque no especificó cuántos inmigrantes irregulares serán expulsados al final de los próximos cuatro años de Trump en el cargo, sí “queremos arrestar a tantas personas como podamos que estén en el país ilegalmente”, subrayó. jha/dfm
El declive moral de un imperio
Entre Washington, Lincoln, Kennedy, hay una diferencia del cielo a la tierra con Trump. Los primeros respetaron la solemnidad de sus investiduras; Trump es un chabacano, narcisista, turbero, exagerado, que no respeta las leyes ni las normas, con la agravante de que se cree el centro del universo. Por Freddy González El Imperio romano, el más poderoso de la antigüedad, comenzó su declive después del asesinato del emperador Julio César, la muerte de Augusto y de Tiberio, y el ascenso al trono del esquizofrénico y desquiciado Calígula, el mitómano y pervertido de Nerón, y el farsante e impostor Lucio Aurelio Cómodo, último emperador de la dinastía Antonina. Como cabeza de un imperio que sojuzgó, expolió y esclavizó pueblos enteros. No había diferencia entre César y Nerón, entre Augusto y Calígula, entre Tiberio y Cómodo. Sus métodos eran iguales y sus propósitos similares, imperiales y esclavistas. Solo los distinguían la sobriedad y la solemnidad en el ejercicio del poder. Igual podría decirse del pasado proceso electoral de la gran potencia del Norte, entre la vicepresidenta Kamala Harris y Donald Trump, ambos representan los intereses de los grandes grupos económicos, de los halcones del Pentágono y las grandes compañías de fabricación de materiales bélicos. No es mi intención defender a los mal llamados demócratas estadounidenses porque si ha habido gobiernos que han ejercido su poder para imponer su voluntad imperial, son ellos. En nuestro país intervinieron dos veces en el siglo pasado; también en Haití, y participaron en las dos grandes guerras, iniciaron la guerra fría, la guerra de Corea; intervinieron en Vietnam, y autores del fallido desembarco de la bahía de Cochinos en Cuba, por lo que, no tenemos ningún motivo para apoyar ninguna candidata de ese litoral. Pero es evidente que no es lo mismo ni nunca será igual, George Washington, Abraham Lincoln o John F. Kennedy que Donald Trump, todos tenían objetivos similares, desarrollar su país y consolidarlo como un gran imperio a lo largo y ancho del hemisferio norte. Entre Washington, Lincoln, Kennedy, hay una diferencia del cielo a la tierra con Trump. Los primeros respetaron la solemnidad de sus investiduras; Trump es un chabacano, narcisista, turbero, exagerado, que no respeta las leyes ni las normas, con la agravante de que se cree el centro del universo. Con un lenguaje soez y sin ningún respeto por las comunidades de migrantes exacerbando el odio y la xenofobia contra ella, y levantado un ultranacionalismo tal cual como lo hizo Adolf Hitler, contra lo que él consideraba razas inferiores. No tengo porqué defender a Kamala, ese es un papel de ellos, porque en el fondo defienden los mismos intereses y cuya única diferencia entre ambos partidos son los colores y los animales que los simbolizan. El color azul y el asno representa el Partido Demócrata; el color rojo y el elefante representa el Partido Republicano. Sin embargo, es evidente que Kamala es más fácil de digerir, menos ácida y de un trago más suave de sorber que la retama de Trump, por su condición de mujer, negra y descendiente de migrantes. La victoria aplastante de Donald Trump y el Partido Republicano que conquistó ambas cámaras no significa un giro hacia la derecha como se ha querido significar porque ambas organizaciones son de derecha, más bien es el peligro del crecimiento del ultranacionalismo, la xenofobia y que lo que eso ha representado y representa para la humanidad lo que debe movernos a preocupación. El nuevo ascenso de Trump al poder podría significar el declive de la gran potencia del norte como lo fue el Imperio Romano tras el paso por el poder de Calígula, Nerón y Cómodo por las coincidencias en sus extravagancias y excentricidades. El tiempo el justo juez que pone cada cosa en su lugar, tendrá la última palabra.
Trump cuestiona la identidad de Kamala Harris y dice que decidió “volverse negra” hace unos años
SERVICIOS umbral.local/ La declaración de Donald Trump durante la convención anual de la Asociación Nacional de Periodistas Negros (NABJ) en Chicago ha generado un fuerte revuelo al cuestionar la identidad racial de Kamala Harris, la candidata demócrata a la presidencia en las elecciones de Estados Unidos. Trump afirmó que Harris decidió \\\»volverse negra\\\» hace unos años, planteando dudas sobre sus raíces y provocando un tenso intercambio en el evento. En sus declaraciones, Trump señaló la ascendencia de Harris, mencionando que es hija de inmigrantes: su madre es de la India y su padre afrodescendiente de Jamaica. Destacó que Harris creció en ambientes relacionados con el movimiento del black power en Oakland y estudió en la Universidad de Howard, un centro educativo histórico enfocado en la educación de las élites afroamericanas. Trump expresó su sorpresa al enterarse de la herencia afrodescendiente de la vicepresidenta, afirmando que antes solo conocía su ascendencia india. La participación de Trump en este evento de la NABJ buscaba cortejar a los votantes afroamericanos, un grupo que apoyó mayoritariamente a Joe Biden en las elecciones anteriores. Las encuestas previas al evento indicaban un descontento de este grupo con el Partido Demócrata, pero la presencia de Harris en la papeleta electoral mejoró las expectativas del partido entre los votantes afroamericanos. Las declaraciones de Trump han sido ampliamente criticadas por su tono despectivo y por poner en duda la identidad racial de Harris, sugiriendo que ella cambió su identidad por motivos políticos. Estos comentarios han generado controversia y reavivado el debate sobre el racismo y la diversidad en la política estadounidense. En un contexto de polarización política y tensiones raciales, este episodio refleja la sensibilidad y la importancia de la identidad racial en la sociedad estadounidense, así como la persistencia de prejuicios y estereotipos en el ámbito político. La polémica suscitada por las palabras de Trump evidencia la necesidad de un diálogo constructivo y respetuoso sobre la diversidad y la inclusión en la esfera pública, especialmente en un momento crucial como las elecciones presidenciales de Estados Unidos.
Las elecciones de los Estados Unidos de América: una serie de Netflix

RAMON LUNA La renuncia de Robinette Junior Biden como candidato a la presidencia por el Partido Demócrata, era un reclamo ensordecedor de dirigentes, militantes y hasta del sentido común. La predecible decisión de Biden abre un escenario impredecible con miras a las elecciones de noviembre. El juego no termina hasta el out 27. Para empezar, la renuncia del octogenario presidente desplaza el atentado contra Donald J Trump a un segundo plano y vierte contra el díscolo política el principal argumento de su campaña: un viejo acabado, enfermo e incapaz no debe gobernar el país de las barras y las estrellas. Ahora el anciano, con 78 años a cuesta, es él. En 24 horas, después de anunciada la renuncia de \\\»Soñoliento Biden\\\», el Partido Demócrata recaudó más de 90 millones de dólares. Esto podría ser una señal de que el nuevo escenario puede revitalizar la campaña demócrata y dar una vuelta a lo que pronostican la mayoría de las firmas encuestadoras. Este cambio de guión podría ser una premonición de lo que dijo Nikki Haley, cuando era precandidata por el Partido Republicano: el partido que retiré primero a su anciano candidato ganará las elecciones. La otrora Embajadora de los Estados Unidos de América ante la Organización de las Naciones Unidas, precisamente durante el gobierno de Trump, llegó a solicitar pruebas de conigtividad para los candidatos a presidentes con 75 años o más. La veremos diciendo digo, donde dijo Diego. Kamala Harris, fiscal de carrera, exsenadora y actual vicepresidenta arañará votos entre los \\\»afroamericanos\\\», los \\\»latinos\\\» y las mujeres, pero se le resistirá el voto de los predestinados blancos de clase media. Esos, a quienes le basta con ser blancos para merecer que los descendientes de esclavos y los latinos de países de mierda le besen el trasero. A este grupo, quienes encarnan la \\\»Venganza de los poderosos, les irrita que un jodido negro se haya sentado en el Despacho Oval y desde el 2008 vienen tragando bilis. Estos podrían hacer que arda Estados Unidos como ardió Mississippi por décadas. El asalto al Capitolio, en mi opinión fue un ensayo. Los pronunciamientos de Trump, amenazando con un baño de sangre si pierde las elecciones, son cónsonos con las bravuconadas de Nicolás Maduro y sus acólitos en la República de Venezuela. ¿Acaso ha terminado Estados Unidos siendo una república bananera más? Comienza una partida nueva, y aunque los demócratas parten con desventaja, nada está decidido. En estas elecciones se renueva parte del Senado, se elige un nuevo Congreso y el Poder Ejecutivo. Poner todo ese poder, que ya lo tuvo por dos años (2016-2018), en manos de un resentido, senil y díscolo Trump es altamente volátil y podría generar consecuencias catastróficas. Como dijo James David Vance en 2016, éste tolete es el compañero de boleta de \\\»Agarra chochos\\\»: Donald Trump podría ser el Hitler de América y nunca votaría por él\\\». La ventaja de Trump es una pura y simple: sus seguidores son fanáticos, no hablamos de ciudadanos críticos y mucho menos autocríticos. Aunque parezca un argumento banal, la remontada de Kamala Harris podría estar en las manos de Taylor Swift. En lo que eso llega, qué \\\»Dios\\\» nos libre de los blancos resentidos, los cristianos sinvergüenzas y los descendientes de esclavos con complejo de blancos. Nota 1: \\\»La venganza de los poderosos\\\» es el título de un libro escrito por el intelectual venezolano Moisés Naín. Nota 2: James David Vance, compañero de boleta de Donald Trump y Senador por Ohio es el autor de Hillbilly Elegy, obra en la que predijo la llegada a la presidencia de los Estados Unidos de un resentido como Donald Trump. Casado con una inmigrante, a James David Vances le veremos poco durante la campaña. Oportunismo puro y duro. Nota 3: Taylor Swift es la persona más influyente de los Estados Unidos de América, su apoyo al Partido Demócrata podría movilizar el decisivo voto de las mujeres y los jóvenes.