Protección social de la diáspora
SEGURIDAD SOCIAL PARA TODOS La diáspora realiza una contribución vital al crecimiento de la economía, a la estabilidad macroeconómica y al equilibrio de la sociedad dominicana. En 10 años, sus remesas se duplicaron pasando de 5,329 millones de dólares en el 2015 a 10,756 millones en el 2024. Este año podrían superar los 12,000 millones de dólares. Representan alrededor del 8% del producto interno bruto (PIB) superando el aporte del turismo, tomando en cuenta que más de 1.5 millones de dominicanos visitan anualmente el país. Sus envíos anuales superan 2.5 veces la inversión extranjera en el país. No obstante y a pesar de este formidable y creciente aporte, más de 350,000 dominicanos que viven en Estados Unidos y Europa carecen de seguridad social. Son víctimas de una doble desprotección: NO están registrados en el Social Security ni en el Medicare porque son indocumentados, NI tampoco en el SDSS porque son trabajadores independientes. El SDSS incluye a la diáspora en sus artículos 5 sobre los beneficiarios del sistema y 7 sobre las normas complementarias, ambos todavía letras muertas. Esta sábado 30 de agosto, la Organización Mundial por el Derecho de los Pueblos a la Salud, Inc. (WORPHC) realizó una Conferencia para promover la Ley 87-01, demandar la protección de la diáspora a través del Régimen Contributivo Subsidiado y reclamar su participación activa las decisiones del CNSS. La misma se desarrolló en la Alianza Cultural Dominicana en el Alto Manhattan, USA con la participación de una docena de organizaciones sociales y laborales, médicos, enfermeras, sindicalistas y empresarios. Los expositores fueron Arismendi Díaz Santana y la Dra. Carmen Adames Chapman, ésta en representación del Dr. Enriquillo Matos, sobre la protección de los migrantes en la Ley 87-01. Además, Luis Matos y Leo Pieter explicaron las propuestas de la diáspora en la Seguridad Social, y María Kercado, sobre el impacto social de los recortes al Medicaid. Luego de múltiples reuniones, consultas y videoconferencias previos, la Coalición presentó su posición y propuesta: Los aportes de la diáspora superan los 11 mil millones de dólares anuales solo por las remesas, una cuantiosa inversión a la economía nacional y a la estabilidad del peso y un respiro social a la tranquilidad de la familia dominicana; Este aporte es mayor considerando los cientos de miles de cajas y tanquesrepletos de alimentos y vestimentas para el sostenimiento de nuestras familias; Además, realizamos cuantiosas inversiones en la compra de terrenos y en la construcción de nuestras viviendas; No obstante, en muchos casos resultan excesivas las cargas impositivas y tarifas por los servicios consulares (pasaportes, cartas de ruta y certificados, entre otros); Demandamos un tratamiento similar al que otorgan las leyes 171-07 y No.16-95, al inversionista extranjero y local mediante excepciones del 50% por los ajuares del hogar, vehículos, transferencias inmobiliarias, hipotecas y crédito. Los participantes ponderaron la importancia capital de la Ley de Seguridad Social para los migrantes, por lo que reclaman una representación oficial y comunitaria como la de la Junta Central Electoral (JCE), del INDEX, del Comisionado de la Cultura, entre otras instituciones con representación en el exterior. El documento borrador presentado en la Conferencia incluye las siguientes demandas: Que se aplique el RÉGIMEN CONTRIBUTIVO SUBSIDIADO PARA EL EXTERIOR,ya que un seguro independiente, alternativo y complementario resultaría muy costoso y excluyente, sin posibilidad de aportar para nuestras pensiones y jubilaciones; Que se celebren VISTAS PÚBLICAS en Nueva York por ser un mecanismo transparente y participativo para las organizaciones de la DIÁSPORA; Que se redacte un documento con las necesidades y demandas de la diásporaa ser presentado al presidente Abinader, al Congreso Nacional, al CNSS y a la opinión pública. Nuestra Fundación Seguridad Social Para Todos (FSSPT) agradece la invitación, celebra el éxito total de esta actividad y apoya las principales propuestas de la diáspora a favor de los dominicanos más necesitados del exterior. Además, felicita a Luis Matos, coordinador general de la WORPHC, a Leo Pieter, coordinador técnico por esta oportuna iniciativa, y por su desvelo y eficiente desempeño en la organización y realización de la Conferencia.
Angustia y desamparo: El dominicano en Estados Unidos ante la política antiinmigrante

Por Julio Disla Por décadas, la comunidad dominicana en Estados Unidos ha sido un pilar fundamental tanto para la economía estadounidense como para la dominicana. A través de su arduo trabajo en sectores esenciales como la construcción, la hospitalidad y los servicios de salud, han contribuido significativamente al desarrollo de la nación que los acoge. Además, con las remesas que envían a sus familias, han sostenido una parte importante de la economía de la República Dominicana. Sin embargo, a pesar del invaluable aporte, hoy enfrentan una creciente angustia ante las políticas antiinmigrantes del nuevo gobierno estadounidense y la falta de respaldo por parte de las autoridades dominicanas. Miedo, Humillación y Desprotección Las recientes medidas de endurecimiento migratorio han puesto a muchos dominicanos en una posición de vulnerabilidad. Las redadas, el aumento de las deportaciones y las restricciones en los procesos de regularización generan incertidumbre y temor entre quienes residen en la nación norteamericana, especialmente aquellos que aún no han conseguido su estatus legal. La amenaza de separación familiar y la posibilidad de perder años de esfuerzo y sacrificio han sumido a muchos en un estado de ansiedad constante. Más allá de las políticas gubernamentales, la hostilidad hacia los inmigrantes ha crecido en la sociedad estadounidense, promoviendo actitudes discriminatorias y episodios de humillación para aquellos que, a pesar de ser parte activa del tejido social y económico, son tratados como una carga o una amenaza. Esto no solo afecta a los indocumentados, sino también a aquellos con estatus legal que, en un ambiente de creciente xenofobia, pueden ser blanco de racismo y exclusión. Un Gobierno Ausente ante la Crisis Frente a esta crisis, el gobierno dominicano ha mostrado una preocupante indiferencia. Mientras otros países han brindado apoyo legal y político a sus diásporas, la comunidad dominicana en EE.UU. ha quedado prácticamente desamparada. No existen programas de asistencia jurídica efectivos para ayudar a quienes enfrentan procesos de deportación, ni iniciativas diplomáticas contundentes para exigir un trato justo a sus ciudadanos en el extranjero. Esta inacción contrasta con el peso que la comunidad dominicana tiene en la economía nacional. Las remesas enviadas por los dominicanos en los Estados Unidos representan una de las principales fuentes de ingresos del país, contribuyendo a la estabilidad de miles de familias y al crecimiento económico. A pesar de esto, el gobierno no ha diseñado estrategias concretas para proteger a quienes sostienen una parte importante de la nación desde el extranjero. La Urgencia de una respuesta gubernamental Es imperativo que el gobierno dominicano asuma un papel más activo en la defensa de los derechos de su comunidad en esta urbe. Se necesitan consulados que realmente actúen en favor de los dominicanos en situación de riesgo, ofreciendo asistencia legal y diplomática. Asimismo, el país debe ejercer presión política para garantizar que sus ciudadanos no sean tratados de manera injusta o discriminatoria. La diáspora dominicana ha demostrado su lealtad y compromiso con la nación. Ahora es el turno del gobierno de demostrar que no están solos. Protegerlos no sólo es un deber moral, sino también una acción estratégica para garantizar la estabilidad de un país que sigue dependiendo en gran medida del esfuerzo y sacrificio de sus ciudadanos en el extranjero.