Temito, ícono cachúa e identidad

CONVITE En toda la isla, durante el periodo colonial a los esclavizados africanos que huían de los ingenios azucareros a las montañas en la búsqueda de su libertad los identificaban como “negros cimarrones”. En un momento dado, cuando la isla estaba dividida entre el imperialismo francés y el imperialismo español, negros cimarrones de la colonia de Haití llegaban a Santo Domingo en la búsqueda de su libertad, muchos de los cuales fundaron la localidad, hoy barrio, de los Mina, en las cercanías de la ciudad de Santo Domingo. Otros, próximos a poblados del territorio español, por ejemplo, en las cercanías de Neiba, formaron manieles, como ocurrió con el Naranjo, en las inmediaciones de Cabral, Barahona, en un camino libertario hacia Polo y Paraíso, documentado por el Archivo de Indias y trabajado por el investigador Carlos Esteban Deive en “El Maniel de Neiba”. Para algunos investigadores, estos procesos son los responsables originales de Las Cachúas de Cabral, las cuales existían en varios lugares de la región como Peñón y Neiba. Las cachúas, son unas máscaras representativas, simbólicas del diablo carnavalero, como Los Toros de Montecristi, dueños de unos “fuetes purificadores”, respuestas para todo el mal que se lleve dentro. Las Cachúas de Cabral, son un carnaval cimarrón, homenaje a la celebración de la primavera. Las Cachúas de Cabral llevan las máscaras más hermosas e impactantes del carnaval dominicano, de acuerdo con la recordada Jenny Polanco, elaboradas con las técnicas europeas del “papel maché”, en moldes de barro, pero en vez de ser coloreadas con pinturas industrializadas son decoradas con papel vejiga y/o papel crepé de diversos colores, cubriéndole los chachitos con una hermosa cabellera que le dan movilidad y musicalidad con el viento, redimensionando visualmente al alcoroiris en una danza donde la fantasía se encuentra con la magia. Un mameluco ramiado de diversos colores cubre su cuerpo donde dos aletas de murciélago decoran sus brazos, al tiempo que una cruz, símbolo de protección, es insertada en la espalda en una capa coloreada. Originalmente, durante tres días Las Cachúas se adueñaban de Cabral, todo estaba bajo su dominio, incluso, poder entrar a las viviendas y robarse con impunidad cualquier alimento que estuviera en el comedor o la cocina. Además, las mujeres para circular por las calles del pueblo tenían que estar disfrazadas y si no, se les daba fuete impúnemente. Lo mismo que a los transeúntes que no están en el área de protección o impunidad, respetada por Las Cachúas, dueñas del pueblo. Celebran diversos juegos y enfrentamientos a latigazos limpios con los “civiles”, personajes con fuete en mano, pero sin trajes de Cachúas. Saliendo de los diversos barrios de Cabral, Las Cachúas iban dando fuete y bailando al son de un grupo musical de Carabiné y Mangulina, dirigido por el maestro Belí, las cuales fueron bautizadas por el maestro Fradique Lizardo como “los diablos danzantes dominicanos”. En honor a Moro, un Cachúas fallecido en un accidente automovilístico, estos personajes aprovechaban para rendirle homenaje, van colectivamente al cementerio a llevar, además, a las Cachúas fallecidas que han participado durante tres días en las festividades del pueblo. Las Cachúas se suben encima de las tumbas, le pegan fuego a un “Judas”, repicando sus fuetes, al tiempo que el pueblo va gritando, después del ajusticiamiento de la dictadura Trujillista: “Jua, Jua eee, lo mataron por Calié\» El jefe Cachúa de las leyendas, es Alfredito, carismático, con don de mando y sonrisa fascinante, el cual no hablaba, sino que daba ordenes, cuyas historias son tesoros de la oralidad de los más antiguos del pueblo, presente en la memoria colectiva como símbolo de grandeza. La familia Feliz-Suarez en Cabral estaba compuesta por artistas, artesanos, que durante generaciones habían sido protagonistas en las actividades de Las Cachúas, como hacedores de máscaras, de trajes y de fuetes. El 23 de mayo de 1958, el niño Temístocles, apodado “Temito”, antes de abrir los ojos en la cuna, tenía un fuete de cabuya como resguardo y protección. Cuando terminó el bachillerato, Temito decidió ir a estudiar medicina a la UASD, el cual terminó con honores. En vez de ir hacer una especialidad a nivel profesional en Santo Domingo o el exterior, decidió regresar a su pueblo a ejercer allí su profesión y desde el hospital de Barahona. Para algunos fue una sorpresa que el señor doctor siguiera haciendo máscaras, de las cuales conservo dos, elaborando fuetes, disfrazándose y ser jefe de la comparsa representativa del pueblo. Se convirtió en símbolo de pasión por Cabral y por el carnaval. Era primero carnavalero y después médico. ¡Daba fuete y después curaba las heridas en el hospital! Temito se convirtió en maestro. Su casa era una escuela de enseñanza para los niños y los jóvenes, pero además era ejemplo de amor por su pueblo y orgullo para todo el que lo conocía. Participó con nosotros en el carnaval de Aruba, de Guadalupe y de Santiago de Cuba. Allí tuvo la brillante idea de llevar varias veces diversos trajes con su fuete y máscaras enseñando a los jóvenes cubanos a fuetear y a disfrazarse de Cachúa para participar con la delegación dominicana y al finalizar las actividades se los regalaba a todos como recuerdo. Temito el último gran jefe Cachúa, su tradición ahora con su primo Wagner, es un orgullo, un símbolo, un ícono, recordado en su cumpleaños por su pueblo, familiares y amigos, cuando en el cielo San Juan Bautista está alegre, porque todos los Cachúas fallecidos tienen carnaval en el cielo.
Los Palmeros y la sorpresa de la lucha libre profesional

CONVITE La destreza, las iniciativas creativas, el coraje y la osadía personal han sido siempre un orgullo humano y una admiración de los pueblos. Los héroes son exaltados, mitificados y sagrados. En tiempos extraordinarios cotidianos esta realidad también ocurre en las expresiones artísticas, culturales y deportivas, donde reina el entretenimiento social, realidad no extraña, necesaria, porque estos momentos se convierten en catarsis para la compensación individual y el equilibrio colectivo, expresado a través de los juegos. Por ejemplo, las luchas en la antigua Grecia, las que más han impactado en la historia europea, son convertidas en disciplina deportiva, desde los primeros juegos olímpicos realizados en Grecia en 1896. En una dimensión de identidad, la lucha grecorromana se caracteriza porque en el encuentro de dos rivales, no se permite el uso de los pies como defensa, todo es definido de la cintura para arriba. El ganador tiene que derribar al rival al suelo, mantenerlo con los hombros fijos sobre la lona o le suman los puntos positivos de uno de los dos contendores. Los pueblos lo transforman todo en función de su idiosincrasia, de su cultura y de su manera de ser. Derivada de este modelo grecorromano, en México, con una cultura machista predominante, por ejemplo, fue transformada esta lucha. Cuando allí se decía “libre”, es que no había reglas, todo era permitido y se peleaba con todo, pero, además, se convirtió en espectáculo artístico-deportivo para la recreación. Este espectáculo teatralizado, combina acrobacias, dramatismo, simulación, personajes, llaveo, sillazos, manoplas, voladuras aéreas, máscaras, arte y deporte. Se considera a Enrique Ugartechea, en 1863 como el primer luchador mexicano, maestro de artes marciales y el creador de la lucha libre de ese país, aunque no logró en esa época la comercialización y difusión importante en esos momentos porque los medios de comunicación social eran muy limitados. En el 1910, Giovanni Relesevitch, italiano llegó a ciudad México con una empresa teatral al igual que Antonio Fournier el cual llegó también con El Teatro Colón, otra empresa comercial y terminaron en una revalidad organizando espectáculos de lucha libre. En 1933, la lucha libre adquiere una formal institucionalización con la creación de una Empresa Mexicana que terminó conociéndose como el Consejo Mundial de Lucha Libre. Desde entonces aumento la popularización de la lucha libre como espectáculo a nivel nacional, teniendo su culminación internacional en la década de los 60 con el surgimiento de luchadores profesionales espectaculares convertidos en símbolos y en leyendas como fue el caso El Santo, el más grande luchador histórico mexicano. Junto a él, surgió Blue Demon, Mil Máscaras, Cavernario Galíndez, Huracán Ramírez y Black Shadow, entre otros. La fiebre era tan grande, que la primera vez que visité México al llegar al hotel, conversando con uno de los empleados, le pregunté por la lucha libre y me dijo que esa noche había un programa fuera de serie y que faltaba poco tiempo para que comenzara. Me registré y antes de subir a la habitación, cogí un taxi para La Arena, el templo sagrado de la lucha libre en ciudad México y allí conocí, entre otros, al Santo, Blue Demon y Mil Máscaras. En dominicana, la lucha libre profesional comenzaba su desarrollo cuando José Brea Peña, propietario de Radio Comercial, comenzó a traer luchadores mexicanos, puertorriqueños y de Estados Unidos, los cuales tenían estilos diferentes. Los ganadores en México se definían en tres caídas mientras que los norteamericanos en una sola. Dominicana adoptó esta última propuesta. La lucha libre se convirtió en un fenómeno de popularidad, sobre todo al llevarse a la televisión, color Visión, con las voces de Alberto Tamarez-Silvio Paulino y con el surgimiento de Dominicana de Espectáculos, donde brillaron luchadores dominicanos como Jack Veneno, campeón de la bolita del mundo y entre otros, Relámpago Hernández, Vampiro Cao, El Caballero Negro, Maravilla, el Bronco, el Puma, El Vudú, El Árabe, peruano que se quedó a vivir aquí, Memo Diaz y Masambula presentes por temporadas completas. Aquí brillaron luchadores extranjeros como El Santo, Blue Demon, Huracán Castillo, Carlos Colón, Rich Flair, Hugo Savinovich, El Cavernícola, el cavernario Galindo, el Hombre Simio, Safari Park y el Destripador, entre otros. Al mismo tiempo se disputaron diversos campeones mundiales, la lucha libre se convirtió en una catarsis, dividida entre los “malos” (rudos) y los “buenos” (técnicos). Junto con el excelente cronista de arte, que presidió en una oportunidad ACROARTE, Napoleón Beras, seguíamos la lucha libre en el parque Eugenio María de Hostos, donde asistía permanentemente el cantante José Lacay, el anfiteatro de Radio Televisión Dominicana y el Teatro Atenas, al momento en que yo era presidente de la Subcomisión Nacional de Lucha Libre. El 11 de enero del 2019, Los Palmeros, Amaury, Virgilio, Bienvenido y Ulises, se llenaron de gloria y subieron a las galaxias con la frente llena de estrellas en el enfrentamiento militar más desigual y vergonzoso del mundo, cientos y cientos de soldados, con cañones, bazucas, morteros, tanques, carros de asaltos, helicópteros, etc. presentes para enfrentar a cuatro revolucionarios.
Los patrimonios culturales e identidad nacional

El Ministerio de Cultura ha presentado propuestas a la UNESCO sobre nuestros patrimonios cultuales que han sido aprobados y colocados en el listado de esta institución como patrimonios orales e intangibles de la humanidad. Han sido aprobados, la ciudad colonial de Santo Domingo (1990), el espacio cultural de la Cofradía del Espíritu Santo de los Congos de Villa Mella (2001), el teatro popular danzante de los Cocolos (Guloyas) de San Pedro de Macorís (2005), la música y el baile del merengue (2016), la música y el baile de la bachata (2019) y el año pasado, junto con otros países, al casabe, como expresión culinaria Taína. Por Dagoberto Tejeda Ortiz Los pueblos son muy sabios. Desde tiempos inmemoriales han sido celosos de los legados de sus antepasados. Sienten respeto y admiración por monumentos, acciones, expresiones y escenarios trascendentes de su historia. Hay una memoria social colectiva, sin letreros, que, sin estar escritos, recuerdan sus hazañas, asumen conciencia de su herencia con orgullo e identidad. Los miembros de esos lugares saben de su significado y trascendencia. Solo cuando le arrebatan su derecho de pertenencia, asumen indiferencia. En Europa, cuando la llamada Segunda Guerra Mundial, cuyo escenario fue una Europa irracional que destrozó sus ciudades y murieron en esta barbarie miles de personas, se asumió conciencia del significado trascendente del legado de generaciones anteriores, del valor de la identidad, se definió una profunda campaña por su defensa, sobre todo, cuando estos conflictos armados implicaron el saqueo de los bienes y tesoros de los pueblos vencidos, profundizados por las ocupaciones militares, cuyos invasores se dedicaron al robo de piezas que pudieran ser transportadas. Hoy, bajo la apariencia de imperios “civilizados”, modelos aparentes de la dignidad humana y “respeto” del pasado, sus museos y colecciones, paradójicamente contienen los mejores patrimonios sin pudor de los países saqueados, exhibidas al público desfachatadamente, con la bendición cómplice de algunas instituciones culturales y del Estado. A nivel internacional, surgió la UNESCO en 1945 para la defensa de la cultura, la identidad, el respeto a los bienes y tesoros patrimoniales, pero sus buenas intenciones se han quedado en la mayor parte en declaraciones, con Estados que solo aprueban compromisos que ellos no cumplen y que sus autoridades desconocen. El historial de la UNESCO es muy noble, componen un capital de abstracciones conceptualizadas. Hasta la fecha, han elaborado y emitido por lo menos 10 convenciones; 17 cartas culturales; 10 declaraciones; 11 recomendaciones; 2 principios y 9 documentos sobre la cultura. Como en todos los organismos internacionales, la “neutralidad”, la inocencia no existe en la UNESCO. Está insertada en visiones ideológicas y coincide con conceptualizaciones sobre la cultura, su papel y su relación en los pueblos, la sociedad, el Poder y el Estado. Incluso, la nomenclatura, las visiones que usa, tienen una relación con corrientes y escuelas definidas a nivel ideológico de las ciencias sociales. A pesar de que muchos países son miembros y financiadores de la UNESCO, realmente trabaja con los Gobiernos y no con los pueblos, de tal manera que la UNESCO, mantiene relaciones con una dictadura o una “democracia”, un espacio socialista o con uno capitalista. En realidad, el problema básico es político, ya que, en las reuniones internacionales de Paris, Francia, van ministros y altos funcionarios públicos a firmar acuerdos, declaraciones de compromiso, que luego no las aplican y que algunas veces cambian por procesos electorales, donde los nuevos funcionarios desconocen que existen los documentos oficiales de la UNESCO. Estos funcionarios medios de los nuevos gobiernos, son nombrados muchas veces en puestos que desconocen y por eso, las declaraciones y aplicaciones de políticas culturales públicas de la UNESCO, aunque han sido firmado por los Estados, gran parte de los nuevos funcionarios no saben de su obligatoriedad. Desde el periodo trujillista, se han elaborados propuestas con patrimonios culturales de identidad nacional, aspectos que trataremos en otros trabajos. Se han dado pasos posteriores importantes a nivel del Estado, como la creación del Museo del Hombre Dominicano, la Oficina de Patrimonio Cultural y el Ministerio de Cultura, pero ha dejado mucho que desear las aplicaciones de los documentos y declaraciones de la UNESCO en la definición de políticas culturales dominicanas públicas de salvaguarda. El Ministerio de Cultura ha presentado propuestas a la UNESCO sobre nuestros patrimonios cultuales que han sido aprobados y colocados en el listado de esta institución como patrimonios orales e intangibles de la humanidad. Han sido aprobados, la ciudad colonial de Santo Domingo (1990), el espacio cultural de la Cofradía del Espíritu Santo de los Congos de Villa Mella (2001), el teatro popular danzante de los Cocolos (Guloyas) de San Pedro de Macorís (2005), la música y el baile del merengue (2016), la música y el baile de la bachata (2019) y el año pasado, junto con otros países, al casabe, como expresión culinaria Taína. A pesar de eso, hay una ausencia en la definición por parte del Estado de nuestros patrimonios, en parte desconocidos y menos estudiados. Incluso en algunas instituciones oficiales existen listados que son una vergüenza y una falta de respecto al país, definidos por personas sin conocimiento sobre este tema. Algunas de estas propuestas han sido conjuntares, no han obedecido a una visión del significado y trascendencia de una política cultural coherente con el contenido cultural de nuestra identidad. Por ejemplo, todavía hay cubanos riéndose por la ocurrencia de presentar oficialmente a nuestro país la candidatura en la UNESCO sobre el “Son dominicano”, al margen de Cuba, expresión desconocida por las últimas generaciones en nuestro país y que solo existe en minorías de algunos pueblos y la mente e idealización de algunos artistas e investigadores. Posteriormente, lo insólito fue que, a solicitud nuestra se presentara como propuesta la candidatura del carnaval de la ciudad de Santo Domingo a la UNESCO, aprobada por el ministro de Cultura Pedro Vergés, pero increíblemente funcionarios medios la ignoraron, cuando este era una segura ganadora de esta distinción internacional (y sigue siéndola), por ser el “primer carnaval de América”, que todavía hoy sobrevive. Nosotros tenemos diversos patrimonios culturales
El desfile nacional de carnaval: riqueza, diversidad e identidad

CONVITE El pasado domingo, 23 de marzo de 2025, fue celebrado en el Malecón de la ciudad de Santo Domingo, D.N., el Desfile Nacional de Carnaval, al cumplirse el 42 aniversario de su fundación (1983), el cual fue dedicado justicieramente a Doña Milagros Ortiz Bosch, como reina a la comunicadora Jotnna Tavárez y a Luís Rivas, el más creativo artista del carnaval, como Rey. Con excepción de este año, por razones institucionales, todos los desfiles nacionales han sido celebrados el primer domingo de marzo. Este desfile es una síntesis y una muestra de la riqueza y la diversidad de la identidad de los carnavales locales, en ocasiones con presencia internacional, convirtiéndose en el único país donde se celebra un desfile nacional. Este desfile nacional es una conquista del pueblo, que tiene sus raíces históricas en expresiones carnavalescas en el periodo colonial español, ya que nuestros habitantes originales no tenían carnaval porque esto es una manifestación y conceptualización europea, presente en la isla antes de 1520 en la ciudad de Santo Domingo, convirtiéndose así en el primer carnaval de América. La ciudad colonial de Santo Domingo era un espacio de control del comportamiento individual y colectivo por una ética medieval católica y una élite ideologizada palaciega, donde algunos de sus miembros solo tenían apellidos. Los lugares públicos de diversión eran escasos y los privados eran restringidos con reglamentos represivos. Todo comenzó a cambiar con el auge de la industria azucarera, cuando las necesidades recreativas, convirtieron al carnaval en un pretexto para la catarsis, que trascendió a las carnestolendas, pasando todas festividades religiosas, políticas, históricas el terminar en carnaval. La democratización del carnaval decreció y la élite del Poder definió espacios recreativos con aires de discriminación y exclusividades. Por ejemplo, los bailes de carnaval en lo que hoy es museo de las Casas Reales era con invitación, lo cual lo convertían en exclusivo y excluyente, dejando las calles para niveles medios y populares, donde prevalecían los naranjazos y los “ojos de cera”, que no eran más que cascarones de huevo lleno de agua perfumada de canela hervida. El modelo colonial carnavalesco de división de bailes de la élite y las calles para el pueblo, prevaleció históricamente, salvo durante su prohibición de hecho durante la ocupación haitiana (1822-1844) y la primera intervención norteamericana (1916-1924). Este proceso inicial fue recreado durante la dictadura trujillista, sufriendo una ruptura cuando el pueblo asumió el papel de protagonismo histórico. Una noche de febrero de 1982, en el programa de televisión de Yaqui Núñez del Risco, (“Otra vez con Yaqui”), por Color Visión, Iván Domínguez y Dagoberto Tejeda presentaron un reportaje sobre el carnaval popular de Gualey-Guachupita, donde Milagros Ortiz Bosch, guionista del programa, mujer excepcional, de fino olfato político, al ver la grabación que habíamos hecho, expresó su admiración y su trascendencia a José Francisco Peña Gómez, Síndico del Distrito Nacional y a Rafael Subervi Bonilla, Secretario de Estado de Turismo, proponiéndoles que el gobierno realizara una revalorización y apoyara a esta manifestación de la cultura popular. Después de recibir una propuesta concreta que elaboró Milagros y Dagoberto, Peña Gómez y Fello Subervi, acogieron la misma donde se planteaba el apoyo del Estado a los carnavales locales y la organización anual de un desfile nacional de carnaval que incluyera una muestra de todos los carnavales del país en un mismo escenario, escogiéndose al malecón de la ciudad de Santo Domingo para que se pudiera apreciar la riqueza, la identidad y la diversidad del carnaval popular a nivel nacional. Esta propuesta contemplaba lo siguiente: a). – Que el carnaval era la manifestación nacional más trascendente de la cultura popular dominicana y que cada carnaval local tenía su propia identidad, no siendo ninguno superior o más hermoso que otro, todos eran expresiones populares de la diversidad cultural. b). – Que el carnaval era una actividad donde el protagonista era el pueblo y por lo tanto, el Estado tenía que apoyarlo como un derecho a la recreación y a la alegría. c). – Que el Estado tenía que respetar la creatividad, las dimensiones democráticas, la libertad de esta actividad, sus expresiones de la tradición, la historia, la identidad, la sátira y la magia de la fantasía. d). – Que el Estado comprendiera que el carnaval era un espacio para la afirmación y la revalorización de las esencias de la dominicanidad. Fundamentado en esos principios, se definió una propuesta que contemplaba, entre otras cosas, que: El Estado, a través de los Ayuntamientos, el Ministerio de Turismo, debían apoyar económicamente a los carnavaleros populares. Que la figura del Rey Momo europea, debía de ser sustituido por Califé como rey del Desfile Nacional de Carnaval, personaje simbólico del contenido crítico del carnaval. Las carrozas, reminiscencia de los Corsos Floridos de las élites, pasaran a ser figuras decorativas, con reconocimientos, pero excluidas de las premiaciones. Las premiaciones de comparsas y personajes debían de ser clasificadas por categorías como, diablos cojuelos, tradicional, fantasía, creatividad popular, etc. Todos los pueblos tenían el derecho de participar en el desfile nacional, sin ningún tipo de discriminación, en total libertad de personajes y de contenidos de sus carnavales. El jurado debía estar compuesto por personas conocedoras del arte y la cultura, ligadas al carnaval sin ningún tipo de prejuicios ni discriminación ideológica- política-religiosa. Se debía de crear un concurso anual para escoger un tema musical, al igual que un concurso de fotografías para una memoria visual. Este desfile nacional de carnaval fue organizado por el Ayuntamiento del Distrito Nacional, por el Ministerio de Turismo y finalmente, a partir del 2002, por el Ministerio de Cultura a través de la Comisión Nacional de Carnaval, la cual fue oficializada con el Decreto núm. 602-02 del presidente de la República Hipólito Mejía y reafirmado en el 2004, por el presidente Leonel Fernández.
Contra el olvido: Fe Ortega, heroína de la patria

Convite Por Dagoberto Tejeda Ortiz Con una mantilla como protección y un rosario en las manos, entraban al templo de San Juan Evangelista de Salcedo, uno de los más impactantes y hermosos del país, diversas feligresas y feligreses a la misa del domingo 31 de enero de 1960. Había un clima de expectativa colectiva donde se hablaba en secreto, casi por señas y las oraciones eran más fervientes que de costumbre, porque miembros del Servicio de Inteligencia Militar (SIM), órgano de terror de la dictadura Trujillista, había incursionado días antes en el pueblo llevándose para la cárcel de la Victoria, del 9 y de la 40 a varias personas del pueblo, mujeres, hombres, jóvenes y adultos. La misa comenzó como de costumbre, pero cuando el sacerdote fue a ofrecer su sermón, lo que leyó fue una carta firmada por todos los obispos de la iglesia católica, fruto de una reunión de la Conferencia del Episcopado Dominicano, donde pedían oraciones para los presos políticos y para la confortación de “sus familiares afligidos”. Los fieles solo se miraban, estaban incrédulos, no podían creer lo que oían por la tradición de silencio, sumisión y complicidad de la iglesia católica con la dictadura. Una de ellas era la odontóloga Fe Minerva Ortega, que días después fue apresada por ser una conspiradora, miembro y militante del glorioso movimiento del 14 de junio recién develado y perseguido con saña por la cantidad de sus miembros involucrados a nivel nacional, por una juventud revolucionaria desafecta de la dictadura y adultos malagradecidos, algunos de ellos ligados al régimen, los cuales traicionaron y desafiaron a Trujillo. Salcedo era un pueblo cristiano, hecho de arcoíris y de estrellas que honraba a Juana Núñez y a Francisco Antonio Salcedo, héroe independentista, con una historia llena de heroicidad y rebeldía, donde se acunó un fuerte e importante movimiento antitrujillista, con personajes como el Dr. Manuel Ortega, el Dr. Manuel Tejada Florentino, Jorge Antonio Tejeda Gautreaux, Rafael Fafa Taveras, la Dra. Sina Cabral, Fe Violeta Ortega, las Hnas. Mirabal, entre otros. Fe María de Jesús Violeta Ortega fue a la Universidad de Santo Domingo, siendo estudiante contrajo matrimonio con el Dr. Marino Antonio Toribio y de allí nació Esther, su única hija, logrando graduarse de odontóloga. Abrió su consultorio dental en la hoy calle Hnas. Mirabal esq. Doroteo Tapia y poco a poco se convirtió en la “odontóloga de los pobres” a tal punto que desde entonces era conocida como “Mamá Fe”, para los no conocidos era “Fe Ortega” y para los más allegados era simplemente “Tía Fe”. Amiga de las Hnas. Mirabal, fue introducida al movimiento antitrujillista del 14 de junio por Minerva, convirtiéndose su consultorio en un excelente centro de conspiración que ofrecía sus servicios odontológicos a todo el mundo, teniendo pacientes de todas las clases sociales. Durante mucho tiempo, entraban y salían sin llamar la atención a los sabuesos, “calieses” de la dictadura, los pacientes y los conspiradores. “Tía Fe”, como yo también le decía, convirtió su consultorio odontológico en un centro conspirativo y participaba en actividades revolucionarias en la lucha antitrujillista. Transportaba en su cartera pólvora, panfletos, brújulas, etc. y otras veces utilizaba la mochila inocente de su hija Esther que contaba con nueve años de edad para transportar esto y todo lo que fuera necesario, incluso el consultorio llegó a convertirse en laboratorio, porque allí llegaron a prepararse bombas. Al develarse el movimiento revolucionario del 14 de junio fue apresada, llevada a la Victoria y a la 40 por esbirros del Servicio de Inteligencia Militar (SIM). Cuando la llevaron a la Victoria, estaba abarrotada de militantes revolucionarios del 14 de junio, entre los cuales encontró a las heroínas de Sina Cabral, Tomasina, a las Hnas. Mirabal, Asela Morel, Dulce Tejada, Mirian Morales, entre otras mujeres revolucionarias. Allí, fue desnudada para humillarla, sentada en la silla eléctrica donde fue torturada con bastones eléctricos en su cuerpo, incluyendo sus senos y sus partes íntimas, por torturadores, lacras inhumanas que gozaban torturándola y tratando de humillara con burlas y palabras no publicables, pero había demasiada dignidad y coraje, al tiempo que sus compañeros de lucha bajaban la cabeza y se retorcían de pudor, de dolor, de rabia y de impotencia. Sobrevivió a la dictadura y cuando ajusticiaron al tirano fue hecha de nuevo prisionera en la cárcel de Salcedo, pero tenía una actitud de orgullo al comprobar que su lucha no fue en vano y que con su sacrificio contribuyeron a la llegada de la democracia y de la libertad a nuestra patria. Salió de la cárcel y fue reconocida y respetada en Salcedo y por el pueblo dominicano como heroína nacional. Como símbolo popular, fue elegida reina del carnaval de Salcedo. Fruto de las consecuencias del Alzheimer, murió un 23 de marzo del 2010 a los 88 años de edad. Su muerte fue un acontecimiento que estremeció al pueblo de Salcedo que tenía como orgullo a esta heroína de la Patria, llenando de luto al país. En una misa de cuerpo presente, el padre Antonio Camilo, obispo de La Vega, expresó: “Hoy comienza la vida de Doña Fe, porque contaremos su historia a mucha gente y al mundo… que hubo una mujer en Salcedo que levantó la bandera de la sencillez, que levantó la bandera de la democracia, a favor del pueblo, en plena dictadura Trujillista”. “Tía Fe”, la odontóloga de los pobres, símbolo de entrega, ternura y valentía, la mujer que desafió el peligro y a la dictadura Trujillista, que sobrepuso su dignidad y su coraje por encima de las torturas de la 40, heroína de la Patria, está presente, vive, en una avenida, en murales de Salcedo, su pueblo querido, en las aureolas de la historia y en el corazón del pueblo dominicano, en una jornada justiciera en contra del olvido.
La Virgen de la Altagracia y la religiosidad popular dominicana

He podido ver a la metresa de Alailá, parecida maternalmente llena de ternura y delicadeza a Metre Silí (La Virgen de los Dolores), identificada con un pañuelo color rojo, azul y blanco como los colores de su imagen y de la bandera dominicana, con un recipiente lleno de flores. Convite Dagoberto Tejeda Ortíz En la tradición religiosa católica cristiana nos han trasmitido la creencia de que la Virgen de la Altagracia es genuinamente dominicana y que sólo existe en este país, realidad que no corresponde con la verdad ya que su presencia existe en el santoral oficial de la iglesia. En mi recorrido por diversos países del mundo, una de la imagen de la Virgen de la Altagracia más hermosas la encontré en Perú, en un contexto indigenista. La coronación canóniga de la Virgen de la Altagracia en el Altar de la Patria como “Madre Espiritual”, fue celebrada en la ciudad de Santo Domingo durante el reinado del Papa Pio XI en agosto de 1922, actividad que fortaleció esta creencia dominicanista. Con la Virgen de la Altagracia como la Madre Espiritual del Pueblo Dominicano y de hecho la “Patrona del País”, tal como dice el maestro Pacheco en la voz de Celia Cruz, la virgen que alarga la navidad con la simbolización del nascimiento del Niño Jesús, se han tejido diversas explicaciones buscando su origen en nuestro pueblo, en propuestas donde se mezcla el mito, la leyenda y la historia. Cuatro investigadores las han asumido de la manera siguiente: a). – El canónigo Luís Alcocer en el 1630 afirmó que la imagen de la Virgen de la Altagracia fue traída a Higüey por los hermanos Alonso y Antonio Trejo de la Villa de Placencia en Extremadura, España, de donde ellos eran oriundos. Primero se veneró en una rustica capilla de yagua y de caña, luego en la iglesia vieja y posteriormente en la moderna e imponente basílica. b). – Juan Elías Moscoso, recogió de la historia oral la leyenda que dos niñas le encomendaron a su padre, el cual viajaría a la ciudad de Santo Domingo, que les trajera una imagen de la Virgen de la Altagracia. El padre la buscó, pero no la encontró en ningún lugar. Triste, decidió regresar a Higüey. Debido a la distancia y los medios de transporte se vio precisado a pasar la noche en una posada en el camino. Un señor que estaba hospedado allí lo vio pensativo durante la cena y le preguntó que le ocurría. El padre relató el pedido de sus hijas y este señor fue a su habitación y le trajo una imagen de la Virgen de la Altagracia, que al llegar a su casa le entregó lleno de júbilo a sus dos hijas. c). – Fray Cipriano de Utrera, en 1933, plantea que la Virgen de la Altagracia fue traída desde Manzanares, España, por un religioso que de Santo Domingo la llevó a la iglesia vieja de Higüey. d). – Bernardo Vega, en 1986, afirmó, basado en un documento jesuita, que el sacerdote español Francisco Cortes, el cual retomó la leyenda del padre y el pedido de sus dos hijas, pero a diferencia con la versión de Moscoso Puello, de que el viaje del padre no fue a la ciudad de Santo Domingo, sino que su destino fue España y que de allí fue que trajo la imagen de la Virgen de la Altagracia. Como en diversas ocasiones religiosas, las explicaciones, las hipótesis, están envueltas entre el mito, la leyenda y la historia. Yo me identifico con la versión histórica de los hermanos Trejo. El capital Juan de Esquivel, fundó la Villa de Salvaleón de Higüey en el 1505. La llegada de los primeros colonos, entre ellos los Hermanos Trejos, trajeron la imagen de la Virgen de la Altagracia. En 1691, en la lucha entre españoles y franceses, al librarse la Batalla de la Limonade, un contingente de macheteros procedentes del Seibo y de Higüey, invocaron exitosamente la ayuda a la Virgen de la Altagracia. Al ganar la batalla, un 21 de enero, quedó consagrado como el “Dia de la Virgen de la Altagracia”. Desde entonces, ese día de cada año fue sagrado para los seguidos de esta milagrosa virgen. Las festividades comenzaban el 20 con la llegada de peregrinos de todas partes del país, los cuales habían recibido milagros, otros iban a cumplir promesas o a buscar sanación y protección. Muchos de estos peregrinos salían a pie de sus pueblos y comunidades rurales a nivel nacional; otros llegaban en guaguas y camiones del interior del país, los cuales, llenos de júbilo, venían tocando sus Atables y cantando Salves. Llegaban también un número importante de seguidores de la Virgen a nivel internacional: haitianos, puertorriqueños, cubanos y residentes en diversos países del Caribe. Por sus milagros llegó a ser la patrona de más de 20 pueblos y comunidades rurales, integrándose a las festividades de la religiosidad popular. Santiago Peñolguin, en su libro sobre el “Vudú”, en 1950, en un altar vuduista encontró entre las imágenes, a la de la Virgen de la Altagracia. El maestro Enrique Patín Veloz, escritor y filósofo afirma que la equivalencia de la virgen de la Altagracia es una metresa que recibe el nombre de Alailá. Por su parte, la antropóloga Martha Ellen Davis está de acuerdo con el maestro Patín Veloz y el investigador Carlos Esteban Deive comparte también esta afirmación, agregando que su correspondencia en el Vudú haitiano es maitresse Elzilí. Ricardo Alegría, joven antropólogo puertorriqueño que vivió entre nosotros la incluye entre las Metresas dominicanas y la llama cariñosamente “Tatica” como le dice la gente del pueblo. He podido ver a la metresa de Alailá, parecida maternalmente llena de ternura y delicadeza a Metre Silí (La Virgen de los Dolores), identificada con un pañuelo color rojo, azul y blanco como los colores de su imagen y de la bandera dominicana, con un recipiente lleno de flores. Solo la he encontrado en varios lugares del país el día 20 y el 21
Los rombos en la cultura popular dominicana

Por Dagoberto Tejeda Ortiz “El rombo es un cuadrilátero cuyos cuatro lados son de igual longitud y cuyos ángulos opuestos son iguales”. En realidad, el rombo es una figura geomática que aparece como elemento decorativo en las artes, en la artesanía y como expresión estética de la cotidianidad, variando su contenido y simbolismo en las diversas culturas. Sus expresiones han adquirida notoriedad internacional, trascendiendo a dimensiones de obras de arte como el caso de Piel Mondrian en Francia, donde sus rombos invadieron la moda en el contexto europeo, el Caribe y Americalatina con su propia identidad. Incluso los rombos aparecen en los juegos de naipes y como símbolo comercial de RENAULT Y MITSUBISHI, marcas vehicular. En dominicana, los encontramos en las diversas culturas precolombinas, de manera especial en los petroglifos de Chacuey, en la Plaza Sagrada de Anamuya, en la Cueva de Borbón y en la Cueva de las Maravillas, cuyos contenidos simbólicos se presentan como un desafío lingüístico-cultural. Igualmente, la presencia del rombo se encuentra en la cultura española colonizadora a nivel estético-decorativo, poco estudiados a nivel de sus significados y simbolismo. Con la llegada de los esclavizados africanos, varias de sus etnias trajeron la figura del rombo, con una interpretación de su filosofía y su cosmovisión existencial. Como herencia afro, el rombo se expresa en una dimensión de protección, por eso, en el Sur del país, gran parte de las viviendas campesinas están decoradas por rombos, sobre todo en puertas y ventana en sus caras exteriores como parte de una visión mágica-religiosa e incluso en tumbas de los cementerios más antiguos de esta región. En las ciudades, aparecen en diversas viviendas como símbolos decorativos que en fondo son de protección, generalmente solicitados por los propietarios de origen campesino o por albañiles populares. En términos generales, para la mayor parte de las personas existe una visión de “inocencia” utilizado al rombo como una expresión decorativa, aún a nivel oficial, en lugares realmente insólitos. En la ciudad de Santo Domingo, capital del país, los encontramos en la parte exterior de las Oficinas Gubernamentales, frente al Palacio Nacional, sede de la Presidencia de la República y en la puerta de la antigua Vicerrectoría Académica de la Universidad Autónoma de Santo Domingo o en algunas viviendas y edificios de la élite a nivel nacional. En el contexto de la región Sur hemos encontrado los rombos en las viviendas populares, rurales, en tumbas como la parte antigua del cementerio de Neyba, así como en los bancos públicos del parque de esta población. Todas, tienen un contenido invisibilizado, clandestinizado, ignorando que estos rombos tienen forma diferente con los rombos indígenas y españoles mostrando en su interior una dimensión doble, siendo una herencia africana. El contenido y los rituales de todas las religiones son simbólicos con códigos mágico-religiosos que tienen una conexión con la cultura, permitiendo una comunicación con los creyentes. Las religiones africanas no son una excepción, en ellos hay presencia armónica entre la religión y la cultura. En algunos lugares de África la explicación de Ojoto, símbolo del caracol, es una representación de Esú, deidad de la producción y el crecimiento, el cual está adornado por triángulos cuyos desdoblamientos forman los rombos. Este, todavía es más trascendente, porque contiene las dimensiones de su cosmovisión, de sus expresiones mágico-religiosa, de su filosofía de la vida, de la muerte y de la sociedad. Según esas culturas, el caracol, símbolo de la existencia material, es responsable de la existencia del rombo. Este se inicia en una línea que apunta en crecimiento hacía arriba, la cual va abriendo sus paredes, conteniendo en su interior la forma de un rombo sagrado y el rombo es la instancia que contiene la sabiduría para todas las preguntas y misterios. Todo comienza en eje de la izquierda camino hacia su totalidad. El punto de la izquierda simboliza el nacimiento, el punto de abajo la vida y el punto de la derecha la muerte y como la muerte como desaparición no existe para el africano porque traduce a los difuntos a otra dimensión de la realidad, la muerte, entonces, se convierte en vida, siendo un nascimiento donde el ciclo se repite eternamente. En las viviendas dominicanas, el rombo es una reminiscencia expresada en la oralidad y en el imaginario popular, mantenida simbólicamente como identidad afro que perdió su contenido original con el tiempo y en el subconsciente popular ha quedado como expresión de protección. Rombo artistico, simbolo comercial Michischo La visión oficial de políticas de Estado y de gobiernos desconocedores de las simbolizaciones espirituales, religiosas y culturales han cometido la barbaridad en un afán equivocado de la modernidad, de eliminarlos. Cuando han ocurrido desastres naturales, han borrado todas decoraciones populares de las viviendas para pintarlas, dejando sus paredes huérfanas de estas simbolizaciones culturales dominicanas de herencias cimarronas, perdiéndose elementos fundamentales de la cultura y de la identidad, dejándole a los pobladores la sensación de que eso era un atraso y por eso no volvieron a pintarlas. Caso único ocurrió en San José de Ocoa, donde un soñador decoró las viviendas de una pequeña comunidad con simbolizaciones de la cultura actual pasándose por alto las riquezas originales. Gran parte de estas simbolizaciones del cimarronaje y de herencia afro fueron, recogidas en un libro por el investigador, ido a destiempo, Elpidio Ortega. He visitado la región Sur varias veces, recogiéndolos antes de que las eliminaran en casi su totalidad, con especial fascinación en el Naranjo, en las cercanías de Cabral, Barahona, último de los manieles, reminiscencias del Maniel de Neyba, estudiado documentalmente por el investigador Carlos Esteban Deive. Por eso, en la cultura popular y la identidad dominicana, los rombos son más que símbolos geométricos por su trascendencia en términos artístico, decorativos y antropológicos, obras de arte y protección de las viviendas, eliminadas por la discriminación ideológica de Estado y el desconocimiento de ingeniero y arquitectos neocolonizados tomando como pretexto a la modernidad.
Contra el Olvido: Cuando los Palmeros se llenaron de Gloria

Convite Por Dagoberto Tejeda Ortiz El 11 de enero de 1972 es una fecha que nunca puede ser olvidada, porque cuatro jóvenes revolucionarios se llenaron de gloria y ofrendaron su vida por la patria. Con ese motivo en este periódico Acento escribimos lo siguiente: “La Revolución Cubana fue un estigma en la geopolítica del Imperialismo Norteamericano. Una herida sangrante que se abría cada vez que se mencionaba. El atrevimiento y la falta de respecto de los cubanos no cabían en el universo. El imperio se tornó rencoroso ¡Jamás habrá perdón!, sobre todo, cuando Cuba se tornó desafiante, primero confiscando todos los bienes norteamericanos en la isla, segundo, declarándose socialista y aliándose con estos países, tercero, por la brillante victoria de Bahía de Cochinos, cuarto, por apoyar movimientos subversivos-guerrilleros en otros países y quinto, por convertirse en el centro del anticolonialismo y antiimperialismo del mundo en esos momentos. Después de la epopeya de la Revolución de Abril del 65 en Dominicana, cuando un pueblo en armas demostró el significado de la dignidad, donde el ejército más poderoso del mundo salió humillado y surgieron los grupos “subversivos”, revolucionarios, en varios lugares del mundo, cuando atrevidamente la Revolución Cubana organizó del 3 al 15 de enero del 1966 en la Habana, “La Primera Conferencia de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina”, para luchar por la soberanía nacional, el anticolonialismo y la consolidación de la Independencia. De igual manera, por proclamar la luchar por el derecho de la autodeterminación de los pueblos, por el apoyo de Cuba contra el imperialismo estadounidense, por luchar contra el apartheid, la segregación racial y en favor del desarrollo y la paz mundial. A esta conferencia asistieron más de 500 delegados de 82 naciones, de donde surgió la Organización de Solidaridad de los pueblos de África, Asia, y América Latina para luchar contra el colonialismo y el imperialismo. Esto colmó el vaso de la osadía que no podía tolerar el imperialismo. ¡No puede haber otra Cuba! Todas las fuerzas del imperialismo tomaron el camino de revertir todo intento revolucionario y se sañaron inmisericordemente contra la Revolución y el pueblo cubano, con sabotajes, con actos terroristas, con sanciones y con intentos fallidos para acabar con la revolución como fue la invasión de Bahía de Cochinos, pero luego vinieron las sanciones arbitrarias y criminales a Cuba, mantenidas, aunque casi todos los países de las Naciones Unidas las condenen cada año. El inmenso héroe de la Revolución de abril del 65, Francisco Alberto Caamaño Deñó, convertido en símbolo mundial antimperialista, llegó a Cuba ante la determinación de solidaridad de la Revolución a favor del apoyo a los movimientos de liberación nacional, mientras en Dominicana el imperialismo apoyaba como presidente a Joaquín Balaguer, donde la determinación era la eliminación de todos los héroes de la Revolución de Abril del 65 en el periodo bautizado como los nefastos “Doce años de Balaguer”, en una dictadura ilustrada. Amaury Germán Aristy, un líder estudiantil del 14 de junio, con 24 años de edad, que había sido jefe de un comando en la Revolución de Abril del 65, era uno de los delegados dominicanos a la Conferencia de la Tricontinental, donde fue electo vicepresidente de la organización de solidaridad. Allí, en La Habana, se reunió varias veces con el comandante Caamaño, de donde salieron Los Comandos de la Resistencia, conocidos también como los Palmeros, nombre que extrajeron de su campamento en Pinar del Rio, el cual estaba lleno de palmas, esta era una organización nueva, de estructura urbana, que sería la avanzada de apoyo a la guerrilla de Caamaño para eliminar la dictadura-ilustrada de Joaquim Balaguer cuando él llegara de Cuba. Amaury regresó clandestinamente al país y comenzó un proceso de organización de los Comandos de la Resistencia contando con el apoyo de su compañera de vida Sagrada Bujosa y los Corecatos. Los aparatos de seguridad del régimen Balaguerista le atribuyeron el asalto a la sucursal de Naco del Royal Bank of Canadá el 8 de noviembre de 1971 y posteriormente al camión de transporte de valores de la Lotería Nacional, acción que condenaba a muerte a los Palmeros. Los Palmeros habían alquilado una vivienda escondida, aislado, propiedad de un oficial Balaguerista en el Km. 12 y medio de la Autopista Las Américas. El martes 11 de enero de 1972, las fuerzas represivas del régimen Balaguerista, dicen que fruto de una cobarde delación, localizaron y rodearon este refugio. En él se encontraban los revolucionarios Amaury Germán Aristy, Virgilio Perdomo Pérez, Ulises Cerón Polanco y Bienvenido Leal Prandy. En la madrugada habían llegado miles de miembros de las fuerzas policiales y de las Fuerzas Armadas, con tanques de guerra, carros de asalto, fusiles, cañones de 105 milímetros, ametralladoras, helicópteros y un avión norteamericano pirata con rayos láser para detectarlos. Estas fuerzas estaban dirigidas por Neit Nivar Seijas, Ramón Emilio Jiménez hijo, y Salvador Lluberes Montas (Chinino). A las cinco de la mañana iniciaron el ataque contra la vivienda, cayendo Cerón Polanco y Leal Prandy. Los otros dos, se escondieron en una cueva cercana. El país estaba esperando con ansiedad el desenlace de tan desigual combate, nunca visto en el mundo, expresión de cobardía, venganza y represión de Estado. Mientras tanto, se realizaron diversas manifestaciones a nivel nacional y en la ciudad de Santo Domingo, en los barrios populares de San Lázaro, San Carlos, San Miguel, Villa Francisca, Villa Juana, Gualey, Guachupita, Ciudad Nueva y en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Una Comisión mediadora le pidió una entrevista de urgencia al presidente Balaguer, integrada por el Nuncio de su Santidad, el Rector de la UASD (Rafael Kasse Acta), Rafael Herrera, Germán Ornes, y Luciano Stero. Cínicamente, con toda complicidad, Balaguer puso la entrevista para las seis de la tarde cundo él sabía que todo debía de estar consumado antes de esa hora. ¡Además si hubiera querido preservar sus vidas solo tenía que dar la orden de retirada a sus tropas! Después de más de catorce horas de resistencia, en un combate tan desigual,