UMBRAL, MARCAMOS TENDENCIA 

Migración bajo fuego: confiscan sueños junto a bienes

La CNDH denuncia que el Estado viola la Constitución al incautar propiedades de migrantes sin orden judicial y prepara un amparo para frenar lo que califica como \»despojo sistemático\». Por Julio Guzmán Acosta Santo Domingo.— Entre leyes rotas y maletas vacías, la Dirección General de Migración opera un mercado gris de confiscaciones que ahora la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) expone con documentos en mano. Manuel María Mercedes Medina, su presidente, desgrana ante la prensa una paradoja jurídica: mientras la Constitución dominicana borró en sus reformas los obstáculos para que extranjeros adquieran propiedades, el Estado arrebata bienes a migrantes detenidos —desde relojes hasta viviendas— sin sentencia que lo avale. \»El Código Civil exige una orden judicial para legitimar estas apropiaciones. Aquí hay un *Estado que actúa como juez y verdugo*\», sentencia Mercedes, mientras anuncia un recurso de amparo para paralizar lo que define como saqueo institucionalizado. La advertencia llega con filo: quienes compren en subastas estos bienes \»quedarán atrapados en un laberinto legal sin títulos válidos\». El caso revela grietas más profundas. Muchas propiedades incautadas pertenecen a terceros —familiares o socios dominicanos— que, según la CNDH, enfrentan un vacío procesal para reclamarlas. La institución urge crear mecanismos de devolución o custodia temporal, pero la sombra de la ilegalidad ya salpica la imagen internacional del país. Mientras Migración calla, los expedientes de amparo podrían convertir esta batalla en un juicio histórico sobre cuánto pesan, realmente, los derechos humanos en las fronteras.

La frontera herida: el éxodo forzado de los haitianos invisibles

Repatriaciones masivas de haitianos marcan el pulso migratorio en la isla compartida Por Virtudes Álvarez Sampedro  Santo Domingo, RD. – Cada amanecer rompe con la misma ceremonia discreta y brutal: camiones militares que avanzan como sombras por carreteras polvorientas, manos esposadas que se aferran a documentos inexistentes, niños que aprenden demasiado pronto el significado de la palabra \»deportación\». Este viernes, 1.267 almas cruzaron de vuelta la frontera por los pasos de Elías Piña, Dajabón, Jimaní y Pedernales. Suman ya 1.196 los interceptados en las últimas horas durante redadas que se extienden desde La Vega hasta el Gran Santo Domingo, en una operación orquestada con precisión castrense. El mecanismo de la contención  La Dirección General de Migración (DGM) teje su red con hilos de acero: ejército, policía, armada y fuerza aérea coordinan lo que denominan \»interdicción optimizada\». Hablan de capacitación conjunta, de inteligencia en tiempo real, de eficacia estadística. Cada comunicado oficial repite como letanía los tres pilares que justifican este éxodo inverso: la Ley 285-04, las directrices presidenciales y los designios del Consejo de Defensa. Pero detrás de los números hay rostros. Como el de la mujer que amamanta a su bebé junto al puesto fronterizo de Dajabón, o el del anciano que carga una bolsa de yuca seca —todo lo que pudo rescatar— antes de cruzar hacia el olvido. Las autoridades insisten en que solo actúan contra la irregularidad migratoria, pero las organizaciones humanitarias documentan casos de deportaciones exprés donde no hay tiempo para revisar posibles solicitudes de asilo. La isla partida Este operativo no es un episodio aislado, sino el capítulo más reciente de una crónica que se escribe con tinta amarga desde hace décadas. República Dominicana y Haití comparten geografía pero no destino; una frontera de 391 kilómetros que es herida abierta y zona de conflicto. Mientras las autoridades dominicanas destacan haber desarticulado redes de trata de personas, la ONU registra un aumento del 34% en deportaciones respecto al año pasado. El gobierno de Abinader defiende su política como un acto de soberanía ante lo que califica de \»crisis migratoria descontrolada\». Pero en los bateyes y construcciones donde antes trabajaban haitianos, ahora quedan hamacas vacías y herramientas oxidadas. La economía informal, que durante años se nutrió de esta mano de obra barata, empieza a resentir el vacío. valvarez@umbral.com.do © Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción sin autorización. ¿Ha sido testigo de estos operativos? Comparta su testimonio con #FronteraSinVoces En contexto: – 6,420 haitianos deportados en lo que va de julio (fuente: DGM) – La Ley 285-04 permite deportaciones exprés sin proceso judicial – 78% de dominicanos apoya controles migratorios más estrictos (encuesta Gallup RD) – ONU denuncia separación de familias en 12% de los casos

Morrison critica política migratoria y propone enfoque distinto para Haití

Bukele no es modelo para la crisis haitiana, según amplios sectores dominicanos. Por Thiago Zorrilla Acosta En una entrevista reciente en el programa Esto No Tiene Nombre, Eglenin Morrison, presidente del partido Camino Nuevo, lanzó una crítica contundente a la política migratoria del gobierno dominicano encabezado por Luis Abinader. Según Morrison, el mandatario ha incumplido sus promesas de campaña y no ha enfrentado con decisión la compleja crisis haitiana que afecta la región. “El presidente Luis Abinader, cuando fue candidato, prometió que en un año, en 12 meses, iba a repatriar a todos los extranjeros indocumentados. Y eso no pasó”, recordó Morrison, señalando que esta promesa incumplida ha sido objeto de debate y viralización en redes sociales. Más allá de las palabras, el líder político denunció una corrupción enquistada en la frontera dominico-haitiana, que afecta la integridad del Estado y la seguridad ciudadana. “El presidente habla de 14 puntos, pero no hemos escuchado que se haya sometido a la justicia a funcionarios, militares, generales o coroneles involucrados en la corrupción y la trata en la frontera. Hay mil millones de pesos que se ha llevado la corrupción con descaro”, afirmó. Morrison calificó de “pirotecnia política” la imagen difundida del presidente Abinader junto a los expresidentes Fernández, Medina y Mejía, tachándola de una acción superficial que no aborda la profundidad de la problemática migratoria y social. “El presidente que faltó en esa foto fue Nayib Bukele”, afirmó, en referencia al mandatario salvadoreño, a quien elogió por su aparente firmeza y control territorial en El Salvador. Sin embargo, la comunidad internacional ha sido enfática al señalar que la estrategia de Bukele no debe ser tomada como modelo para Haití ni para la región. “Bukele ha impuesto un régimen autoritario, de corte dictatorial, que no puede ni debe presentarse como ejemplo para enfrentar la crisis haitiana”, han manifestado. Diversos sectores de la vida pública de la República Dominicana, entre los que se encuentran las organizaciones sociales más representativas y el movimiento de izquierda y democrático, han subrayó que la solución al conflicto en Haití debe partir desde los propios haitianos, con el apoyo de la comunidad internacional, pero dejando a los protagonistas haitianos liderar el proceso. “La intervención externa debe estar guiada por el respeto a la soberanía y los derechos del pueblo haitiano; la solución estable y duradera solo será posible si los haitianos son los principales actores en la búsqueda de su futuro”, enfatizaron. Respecto a la respuesta del presidente Abinader a la propuesta de Bukele de solicitar una intervención del Consejo de Seguridad de la ONU, Morrison la calificó de “irresponsable”. “Abinader dijo estar de acuerdo en que fuera parte de una misión internacional, pero esa postura fue una charlatanería, y lo digo con responsabilidad”, añadió con contundencia. Además de sus críticas migratorias, Morrison abordó temas económicos y de gobernabilidad. Denunció un alarmante nivel de endeudamiento bajo la gestión del Partido Revolucionario Moderno (PRM), señalando que “ya son más de 40 mil millones de dólares manejados con control total, incluso del Congreso Nacional”. Aunque reconoció que el financiamiento estatal es necesario para el desarrollo, se preguntó con firmeza: “¿Dónde están las obras?”. En materia fiscal, aunque inicialmente respaldó la reforma propuesta por el gobierno, lamentó la falta de pedagogía social y comunicación efectiva que generó desconfianza y resistencia en la población. “La gente entendía que esos recursos iban a parar en manos de la corrupción, o que se utilizarían para alimentar la campaña de los 11 precandidatos del gobierno, que ha perdido credibilidad y popularidad”, concluyó. Las palabras de Eglenin Morrison invitan a una reflexión profunda sobre los caminos que debe transitar República Dominicana en su política migratoria, económica y social. En el caso haitiano, advierte que ni la fuerza ni la imposición externa pueden resolver una crisis de tal envergadura. La salida debe ser construida en conjunto, con protagonismo haitiano y respaldo internacional, buscando la justicia, la estabilidad y la dignidad de un pueblo que ha sufrido demasiado. En este contexto, la política dominicana enfrenta el reto de combinar firmeza y respeto, claridad y honestidad, para atender a sus ciudadanos y vecinos con justicia y humanidad. La coyuntura exige más que promesas o imágenes, demanda acciones reales y responsables que construyan un futuro compartido en paz y desarrollo.

Abel Martínez advierte que República Dominicana \»no será rehén\» del colapso haitiano

Abel Martínez reconoció que el crimen transnacional en la región exige cooperación entre países, pero advirtió que esa cooperación \»no puede significar que la República Dominicana cargue sola con los restos de un Estado fallido\». (umbral.local/) Por Brendalis Reyes El excandidato presidencial y exalcalde de Santiago, Abel Martínez, rechazó categóricamente las recientes acusaciones del ministro de Defensa de Haití, Jean Michel Moïse, quien señaló a la República Dominicana como una ruta clave para el tráfico de armas que alimenta a las pandillas en ese país. Durante una sesión especial en la Organización de los Estados Americanos (OEA), Moïse responsabilizó a República Dominicana por parte del deterioro de la seguridad haitiana, una afirmación que Martínez calificó como \»una afrenta inaceptable\». El exfuncionario dominicano afirmó que la verdadera crisis está en Haití, un país \»secuestrado por bandas criminales, dirigido por una élite corrupta, sin controles institucionales, y cuya población huye diariamente por falta de servicios, seguridad y oportunidades\». Martínez subrayó que República Dominicana ha sido, en realidad, víctima del colapso haitiano, enfrentando desde hace décadas una migración masiva, desordenada e ilegal que ha puesto a prueba sus capacidades hospitalaria, educativa, laboral y en materia de seguridad nacional. \»República Dominicana no produce armas ni drogas ni tiene responsabilidad alguna en la tragedia estructural que consume al Estado haitiano. Lo que sí hemos hecho es acoger a millones de ciudadanos haitianos, muchas veces sin que su propio país haya movido un dedo por ellos\», enfatizó el expresidente de la Cámara de Diputados. Reconociendo que el crimen transnacional requiere cooperación regional, Martínez advirtió que esta colaboración \»no puede significar que la República Dominicana cargue sola con los restos de un Estado fallido\». Asimismo, criticó la falta de firmeza de los gobiernos dominicanos, especialmente el actual, que han mostrado excesiva tolerancia frente a la entrada masiva e ilegal de haitianos, debilitando los controles fronterizos y cediendo terreno en la defensa de la soberanía nacional. \»La responsabilidad de proteger nuestra identidad y nuestros límites es indelegable, y no se puede seguir posponiendo\», afirmó Martínez, reafirmando que “la soberanía dominicana es innegociable”. Señaló que el país seguirá defendiendo sus leyes, fronteras y el derecho a decidir quién puede entrar a su territorio, y rechazó ser utilizado como \»chivo expiatorio de una crisis que otros han creado y alimentado\». Finalmente, Abel Martínez hizo un llamado a la comunidad internacional para que asuma con seriedad el drama haitiano, apoye la reconstrucción de sus instituciones y actúe con firmeza contra las redes criminales que operan en la nación vecina. \»República Dominicana no será rehén de la irresponsabilidad de quienes nunca supieron o nunca quisieron gobernar con dignidad\», concluyó.

Senador Taveras llama a comunidad internacional a actuar ante crisis haitiana

Denuncia corrupción en la frontera y llama a la comunidad internacional a asumir responsabilidad ante crisis haitiana. Por Ángel F. Guzmán Santo Domingo – El senador por la provincia Santo Domingo y miembro del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Antonio Taveras Guzmán, criticó este martes la grave situación de corrupción que afecta la frontera entre República Dominicana y Haití, señalando la implicación de sectores militares, bandas de trata de personas y empresarios que explotan a trabajadores indocumentados. Durante una entrevista en el programa El Sol de la Tarde de Zol 106.5 FM, el legislador afirmó que “hay un tema de corrupción en la frontera: de militares, de bandas de trata de personas, y también hay sectores empresariales que, aprovechándose de los indocumentados, los explotan inmisericordemente”. Taveras Guzmán lanzó un llamado urgente a la comunidad internacional para que asuma su responsabilidad en la búsqueda de soluciones a la crisis haitiana, que consideró “una bomba de tiempo” y un asunto de seguridad nacional. El senador subrayó la dependencia de sectores productivos dominicanos en la mano de obra haitiana, especialmente en la construcción, agricultura y turismo, y criticó la negación de esta realidad: “No podemos meter la cabeza debajo de la tierra como el avestruz. Aquí la construcción depende de mano de obra haitiana… y no es por el bajo salario, porque cualquier haitiano cobra 2,000 o 3,000 pesos por día”. Asimismo, rechazó que el problema migratorio sea tratado desde prejuicios o discursos de odio: “Hay un prejuicio histórico, porque son pobres, son negros, y aquí hay sectores que quieren vincular eso al patriotismo. Pero señores, el pueblo dominicano no es racista, y el patriotismo es otra cosa”. El legislador propuso un enfoque más humano y regulado para la gestión migratoria: “Si yo soy un empresario que necesito 200 trabajadores, yo me hago responsable. Los carnetizo, los regulo. Si necesitamos cirujanos venezolanos, lo mismo. Pero no podemos seguir ignorando la realidad”. Sobre la crisis en Haití, Taveras describió un Estado “colapsado”, con Puerto Príncipe dominada en un 90 % por bandas criminales, y recordó que solo en 2024 más de 4,500 personas han muerto a causa de la violencia. “La gente huye del hambre y de la violencia. Sus únicas salidas son el mar Caribe o la República Dominicana. Pero nosotros, siendo un país pobre, no tenemos la capacidad de asumir esa migración masiva”, advirtió. Reconoció como acertada la política exterior del presidente Luis Abinader, quien ha insistido en la necesidad de una intervención solidaria en Haití en foros internacionales. El senador reveló que acompañó al mandatario a la toma de posesión del presidente de Uruguay, donde Abinader sostuvo reuniones bilaterales con cuatro jefes de Estado latinoamericanos para abordar la crisis haitiana. Finalmente, propuso que la próxima Cumbre de las Américas, que se celebrará a finales de este año en República Dominicana, convierta la crisis haitiana en tema central de su agenda: “Es una bomba de tiempo. Es un tema de seguridad nacional”.

Gobierno y expresidentes llaman a comunidad internacional a actuar frente a colapso en Haití

Por Servicios umbral.local/ Santo Domingo.- En un hecho sin precedentes en la historia democrática reciente, el presidente Luis Abinader reunió este miércoles a los expresidentes Leonel Fernández, Hipólito Mejía y Danilo Medina para definir una postura unitaria frente a la crisis que atraviesa Haití y sus impactos en la seguridad, economía y estabilidad de la República Dominicana. El encuentro, celebrado en el Ministerio de Defensa y con una duración de dos horas, contó con la participación de altos funcionarios como el canciller Roberto Álvarez, el ministro de Defensa Carlos Antonio Fernández Onofre, el comandante del Ejército Jorge Camino, el director del DNI Luis Soto, el director de Migración Lee Ballester y el embajador dominicano en Haití Faruk Miguel. Tras una presentación técnica sobre la situación fronteriza, migratoria y de seguridad, los mandatarios analizaron escenarios estratégicos y acordaron mecanismos de acción conjunta para enfrentar la crisis. Cuatro acuerdos fundamentales Del diálogo surgieron cuatro acuerdos clave para una política nacional coherente frente a Haití: Creación de espacios de trabajo conjunto entre el Gobierno y los expresidentes. Convocatoria al Consejo Económico y Social (CES) con la participación del presidente y los expresidentes para debatir y consensuar propuestas. Entrega periódica de informes a los exmandatarios sobre la seguridad nacional vinculada a Haití. Impulso a una política exterior unificada mediante reuniones bilaterales entre el presidente y los expresidentes. Homero Figueroa, vocero de la Presidencia, destacó que el encuentro “fue de compromiso patriótico, escucha respetuosa y acción responsable”, enviando un mensaje claro de unidad nacional ante una amenaza común. Preocupación regional por Haití Los líderes coincidieron en que Haití enfrenta una crisis sin precedentes: sin gobierno funcional, con territorios controlados por bandas armadas y sin capacidad para proveer servicios básicos a su población. Reconocieron además el esfuerzo dominicano para alertar a la comunidad internacional y gestionar apoyos ante la ONU, la OEA, CARICOM, Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea, en respaldo a la misión multinacional de apoyo a la Policía Nacional Haitiana. Defensa fronteriza y desarrollo integral Los expresidentes recibieron informes sobre los avances en la verja perimetral inteligente, el despliegue militar y el uso de tecnología para reforzar el control fronterizo. Respaldaron también la estrategia de desarrollo integral en las provincias limítrofes, con inversiones en infraestructura, salud, educación y empleo. Política migratoria con firmeza y respeto El encuentro reafirmó el compromiso de aplicar la ley migratoria con rigor pero respetando los derechos humanos, y la necesidad de que la solución a la crisis haitiana se produzca dentro de Haití con el apoyo decidido de la comunidad internacional. Un mensaje de unidad y madurez política El presidente Abinader y los expresidentes Fernández, Mejía y Medina coincidieron en que este encuentro marca un hito de madurez política y unidad nacional, superando diferencias para proteger la soberanía, estabilidad y democracia dominicanas. Este histórico gesto busca enviar una señal clara: frente a desafíos tan complejos, la República Dominicana actúa con una sola voz y una determinación firme.

“Crisis haitiana exige política común y respaldo internacional, coinciden presidente y expresidentes”

Por Julio Guzmán Acosta Santo Domingo.– En un gesto sin precedentes de unidad y compromiso patriótico, el presidente Luis Abinader y los expresidentes Hipólito Mejía, Danilo Medina y Leonel Fernández se reunieron este miércoles para abordar la grave crisis que atraviesa Haití y sus repercusiones directas sobre la República Dominicana y la región caribeña en general. La reunión, celebrada en un ambiente de respeto y diálogo constructivo, culminó con un comunicado conjunto leído por el director de Estrategia y Comunicación Gubernamental y vocero de la Presidencia, Homero Figueroa, quien destacó la importancia histórica de esta convergencia política para enfrentar una amenaza común con responsabilidad y unidad. Preocupación compartida por la crisis haitiana Los líderes expresaron su profunda preocupación por la situación crítica que atraviesa Haití, catalogada como una de las peores crisis en la historia del vecino país. Con un gobierno disfuncional, vastas áreas bajo control de grupos armados y una debilitada capacidad institucional para garantizar servicios básicos a su población, Haití se ha convertido en un foco de inestabilidad regional. Cada expresidente había manifestado previamente su visión sobre la crisis: Hipólito Mejía destacó la urgencia de proteger las fronteras nacionales y aplicar la ley migratoria con rigor para evitar que la crisis haitiana desborde y afecte la seguridad dominicana. Danilo Medina hizo énfasis en la necesidad de un enfoque humanitario que respete los derechos humanos, especialmente en el trato a migrantes y en los operativos de deportación. Leonel Fernández hizo un llamado a la comunidad internacional para asumir compromisos efectivos y duraderos que permitan estabilizar Haití. Cuatro acuerdos clave para una política nacional sobre Haití Del diálogo surgieron cuatro acuerdos fundamentales para establecer una política nacional coherente y unificada: Creación de espacios de trabajo conjunto entre el Gobierno y los expresidentes para definir estrategias claras y consensuadas frente a la crisis haitiana. Convocatoria del Consejo Económico y Social (CES), donde el presidente y los tres expresidentes se comprometen a asistir para debatir y consensuar propuestas concretas que involucren a otros sectores sociales y económicos del país. Entrega de informes periódicos a los exmandatarios sobre el estado de la seguridad nacional vinculada a la situación haitiana, para mantenerlos informados y facilitar una política de Estado consistente. Impulso de una política exterior unificada, articulada mediante reuniones bilaterales entre el presidente y los expresidentes para fortalecer el posicionamiento internacional dominicano sobre el tema. Homero Figueroa subrayó que “el tono de esta reunión fue de compromiso patriótico, escucha respetuosa y acción responsable. Se trata de un mensaje claro de que, ante una amenaza común, la República Dominicana actúa como una sola nación”. Defensa de la frontera y desarrollo integral de la zona limítrofe Durante el encuentro, los expresidentes fueron informados sobre los avances en la construcción de la verja perimetral inteligente y el despliegue militar con tecnología avanzada para reforzar el control fronterizo ante el incremento de la violencia y el flujo migratorio irregular. Además, expresaron su respaldo a la estrategia gubernamental que contempla un desarrollo integral para las provincias limítrofes, con inversiones en infraestructura, salud, educación y generación de empleo, como parte de una visión de seguridad que va más allá de la defensa física de la frontera. Política migratoria: firmeza con respeto a los derechos humanos El comunicado conjunto reafirma el compromiso nacional con la aplicación rigurosa de la ley migratoria, pero siempre respetando los derechos humanos, especialmente en los operativos de apresamiento y deportación de personas haitianas indocumentadas. Los líderes coincidieron en que la República Dominicana no puede cargar sola con las consecuencias de la crisis haitiana y que la solución definitiva debe producirse dentro del territorio haitiano, con un respaldo firme y decidido de la comunidad internacional. Un llamado a la comunidad internacional En ese sentido, se reconoció el esfuerzo sostenido del Gobierno dominicano para alertar a organismos internacionales como el Consejo de Seguridad de la ONU, la Organización de Estados Americanos (OEA), la Comunidad del Caribe (CARICOM), la Unión Europea y países clave como Estados Unidos y Canadá. Estas gestiones diplomáticas buscan fortalecer la misión multinacional de apoyo a la Policía Nacional Haitiana y promover una solución duradera que garantice la estabilidad en Haití y, por ende, en toda la región. Un mensaje de unidad nacional y madurez política El presidente Abinader y los expresidentes Fernández, Mejía y Medina coincidieron en que este encuentro marca un hito de madurez política y unidad nacional, donde “por encima de las diferencias políticas, se impone el deber patriótico de proteger la soberanía, la estabilidad y la democracia del país”, según el comunicado conjunto. Este gesto de responsabilidad histórica busca enviar una señal clara a la ciudadanía y al mundo: frente a desafíos de esta magnitud, la República Dominicana actúa con una sola voz y una misma determinación. Comunicado oficial dado a conocer por el director de Estrategia y Comunicación Gubernamental y vocero de la Presidencia, Homero Figueroa.

Unidad y diálogo frente a la crisis haitiana

La convocatoria realizada por el presidente Luis Abinader para reunir el próximo 14 de mayo a los expresidentes Leonel Fernández, Hipólito Mejía y Danilo Medina en un encuentro dedicado a la crisis migratoria y de seguridad derivada de la inestabilidad en Haití, representa una oportunidad histórica para la República Dominicana. En un país donde la política suele estar marcada por la polarización y las diferencias partidarias, este gesto de diálogo entre los principales líderes de las últimas décadas es un mensaje esperanzador. Desde umbral.local/ valoramos profundamente esta iniciativa que trasciende intereses electorales o personales, para centrarse en un desafío que afecta la estabilidad, la seguridad y el futuro de toda la nación. El historial de intercambios respetuosos entre presidentes y expresidentes, aunque no es nuevo, nunca había alcanzado esta magnitud ni se había orientado a un tema tan crítico y urgente como la crisis haitiana. La decisión de elegir un espacio neutral —el Ministerio de Defensa— para este encuentro, y la voluntad expresa de incorporar al Consejo Económico y Social y a otros sectores de la sociedad, son señales claras de que se busca un diálogo serio, inclusivo y con visión de Estado. Desde umbral.local/ creemos que este tipo de conversaciones debe consolidarse como una práctica permanente en la política dominicana. La institucionalidad se fortalece cuando los líderes, más allá de sus diferencias, acuerdan estrategias comunes para proteger al país y promover el bienestar colectivo. Sin embargo, también advertimos que el éxito de esta cumbre no solo dependerá de la presencia y acuerdos entre estos cuatro líderes, sino de la capacidad real de abrir el diálogo a todos los sectores sociales y políticos. La crisis haitiana es compleja y multifacética, y solo una respuesta integral, que incluya a la sociedad civil, el sector privado, los gremios y las comunidades afectadas, podrá generar soluciones sostenibles y legítimas. Además, es imprescindible que los acuerdos que surjan de esta reunión se traduzcan en acciones concretas, transparentes y coordinadas, evitando que queden en meros pronunciamientos. La paciencia y la comprensión de la población dominicana están en juego, así como la estabilidad regional. En resumen, desde umbral.local/ saludamos esta cumbre como un paso valioso hacia la unidad nacional y la gobernabilidad responsable. Esperamos que este diálogo sea el punto de partida para una política migratoria y de seguridad basada en la cooperación, el respeto a los derechos humanos y el compromiso firme con la paz social. La República Dominicana merece que sus líderes actúen con altura, visión y responsabilidad. El país y su gente están observando.

Leonel acepta invitación de Abinader para diálogo sobre crisis de Haití

Leonel Fernández confirmó que asistirá a la reunión convocada por Luis Abinader para el 14 de mayo con los expresidentes, pero advirtió que no será un “vagón de cola” ni otorgará un apoyo incondicional al Gobierno. “Vamos a discutir, a ponernos de acuerdo, pero un acuerdo nacional no es un apoyo al gobierno incondicional”. Por Virtudes Álvarez Sampedro El expresidente y líder del partido opositor Fuerza del Pueblo (FP), Leonel Fernández, confirmó este lunes que asistirá a la reunión convocada por el presidente Luis Abinader para discutir la crisis haitiana y sus repercusiones en la República Dominicana. El encuentro está programado para el próximo 14 de mayo a la 1:00 p.m. en el Palacio Nacional, y también incluye a los expresidentes Hipólito Mejía y Danilo Medina. Desde el inicio, la Fuerza del Pueblo ha mantenido una postura crítica y cautelosa respecto a la manera en que el Gobierno ha manejado la situación migratoria y humanitaria relacionada con Haití. Fernández y su partido han insistido en la necesidad de una estrategia integral que combine seguridad, respeto a los derechos humanos y cooperación regional, sin caer en medidas unilaterales que puedan generar tensiones o vulnerar los derechos de los migrantes. Aunque aceptó la invitación, Fernández advirtió que no será un “vagón de cola” ni otorgará un apoyo incondicional al Gobierno. “Vamos a discutir, a ponernos de acuerdo, pero un acuerdo nacional no es un apoyo al gobierno incondicional”, expresó el exmandatario, quien enfatizó la importancia de que el diálogo sea plural y genere ideas compartidas y soluciones de carácter nacional, que trasciendan intereses partidarios. La iniciativa del presidente Abinader busca consolidar un consenso entre las principales fuerzas políticas para enfrentar la crisis en Haití, que ha tenido un fuerte impacto en la República Dominicana, especialmente en temas de seguridad, migración y desarrollo social. El diálogo pretende abordar no solo las medidas inmediatas de control migratorio, sino también las estrategias a mediano y largo plazo para fortalecer la cooperación bilateral y regional. Con esta convocatoria, el Gobierno busca sumar a los expresidentes al esfuerzo por construir un frente unido que permita enfrentar los retos derivados de la inestabilidad haitiana, evitando divisiones en el ámbito político nacional y promoviendo políticas coherentes y efectivas. La Fuerza del Pueblo, por su parte, ha reiterado que su participación estará orientada a aportar propuestas constructivas y a exigir que cualquier acuerdo respete los principios democráticos y los derechos fundamentales, además de garantizar un enfoque humanitario en el manejo de la crisis.

Abinader convoca a expresidentes para diálogo sobre crisis haitiana

En carta individual a cada uno de los expresidentes convocados, Luis Abinader, hizo invitación formal por escrito a la reunión del 14 de mayo en el Palacio Nacional. Por César Dalmasi Guzmán El presidente Luis Abinader formalizó la invitación a los expresidentes Danilo Medina, Leonel Fernández e Hipólito Mejía para participar en una reunión de alto nivel el próximo miércoles 14 de mayo, a la 1:00 de la tarde en el Palacio Nacional, con el objetivo de buscar un consenso político nacional frente a la crisis que afecta a Haití y sus repercusiones en la República Dominicana. Las cartas, fechadas el 30 de abril de 2025, destacan la importancia de una visión de Estado que supere los intereses partidarios y reconozca las implicaciones sociales y económicas que la situación en la nación vecina representa para el país. En la misiva dirigida a Danilo Medina, Abinader subraya: “El interés supremo de la Nación nos convoca”, y resalta el enfoque pragmático y orientado a resultados que caracterizó la gestión del expresidente, considerándolo clave para construir un marco de entendimiento común. Asimismo, le señala que su experiencia y liderazgo serán fundamentales para fortalecer una política común que trascienda intereses partidarios. A Hipólito Mejía, el mandatario le expresa su “afecto y confianza”, resaltando su conocimiento del aparato productivo y su visión práctica para el manejo de la frontera, elementos que, según Abinader, serán esenciales para unificar voluntades y fijar una posición nacional firme y respetuosa. La carta concluye haciendo un llamado a dejar la política de lado y priorizar la patria. Mientras tanto, a Leonel Fernández se le reconoce su visión estratégica, experiencia diplomática y entendimiento del contexto internacional, cualidades que, en opinión de Abinader, serán fundamentales para consolidar una política de Estado responsable y de largo alcance. Esta convocatoria oficializa la intención expresada por el presidente Abinader durante una rueda de prensa el 29 de abril, cuando anunció que enviaría invitaciones formales a los exmandatarios para dialogar sobre la situación haitiana. Por su parte, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) había adelantado que Danilo Medina respondería a la convocatoria una vez recibida la invitación oficial. En tanto, Leonel Fernández, líder de la Fuerza del Pueblo, ha mantenido una postura crítica desde el inicio de la crisis, insistiendo en la necesidad de un cambio de rumbo en la política gubernamental. El 28 de abril, Fernández instó al Gobierno a abandonar la autosuficiencia y adoptar un enfoque de humildad y sentido de Estado. Además, reafirmó que su partido ha planteado reiteradamente la necesidad de un diálogo nacional amplio e inclusivo, orientado a enfrentar la crisis migratoria con una perspectiva de Estado y no meramente coyuntural. La reunión del 14 de mayo será una oportunidad para que las principales figuras políticas del país busquen consensos y definan una estrategia conjunta para abordar los desafíos que plantea la inestabilidad en Haití, que impacta directamente en la seguridad, economía y desarrollo social de la República Dominicana.