Cancillería dominicana difiere de Gustavo Petro

El Gobierno dominicano aclara que no suscribió el comunicado contra el despliegue militar de EE.UU., tras ser incluido incorrectamente por el presidente colombiano en la lista de firmantes. Por Servicios umbral.local/ SANTO DOMINGO.— En un elegante pero firme despliegue de diplomacia pública, la República Dominicana rectificó al presidente de Colombia, Gustavo Petro, tras ser señalada como signataria de un comunicado de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) que expresa “profunda preocupación” por el despliegue militar estadounidense en el Caribe. La réplica, emitida por el canciller Roberto Álvarez a través de la red social X, fue clara y contundente: “El Gobierno dominicano, con total respeto a los esfuerzos por encontrar un consenso, consideró con simpatía la propuesta de Uruguay, pero nunca dio su consentimiento para la adhesión de su firma a este comunicado”. La aclaración se produjo horas después de que Petro, cuyo país ostenta la presidencia pro tempore del organismo, publicara una lista de 21 naciones que —según él— respaldaban el documento, incluyendo erróneamente a República Dominicana. Entre los países que sí apoyaron la declaración figuran México, Brasil, Cuba, Venezuela y Nicaragua, mientras que Argentina, Costa Rica, Ecuador, Perú y Trinidad y Tobago se countaron entre los ausentes. El texto en cuestión, resultado de una sesión urgente convocada el lunes, aboga por mantener la región como “zona de paz”, libre de intervenciones externas, en alusión a la reciente presencia naval de Estados Unidos cerca de las costas venezolanas como parte de su campaña contra el narcotráfico. Sin embargo, lejos de alinearse automáticamente, la Cancillería dominicana reafirmó su derecho a la autodeterminación y su política exterior soberana, marcada por la prudencia y el equilibrio estratégico. Este episodio no solo revela las fisuras dentro de la Celac —mecanismo integrado por 33 países y excluyente de Estados Unidos y Canadá—, sino que también subraya la creciente autonomía diplomática de República Dominicana en materia de seguridad regional y su alineación con la política agresora de la administración Trump. De hecho, la postura dominicana se vio reforzada días atrás con la emisión del Decreto 500-25, mediante el cual el Gobierno declaró como organización terrorista al Cartel de los Soles, grupo vinculado por Washington al gobierno de Nicolás Maduro y al narcotráfico trasnacional. La precisión del canciller Álvarez deja así un mensaje claro: la voz de República Dominicana solo la expresa República Dominicana y casi siempre va en sintonía con lo que le dicten desde La Casa Blanca.
China refuerza su influencia en Latinoamérica con la cumbre Celac en medio de tensiones con EE. UU.

Imagen de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) durante la IX Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Celac, en Tegucigalpa, Honduras. (ARCHIVO umbral.local/) Por César Dalmasi Guzmán / SERVICIOS UMBRAL Latinoamérica se ha convertido en un escenario clave de competencia geopolítica entre Estados Unidos y China, donde el gigante asiático busca consolidar su posición como un socio global “amable” y no injerencista, especialmente tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. En este contexto, el próximo 13 de mayo se celebrará en Beijing una cumbre de cancilleres de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) con China, un encuentro que se perfila como una oportunidad estratégica para fortalecer los vínculos comerciales y políticos entre ambas regiones. Un recorrido por las cumbres anteriores Desde la creación de la Celac en 2010, China ha mostrado un creciente interés en América Latina y el Caribe, impulsando su presencia a través de inversiones y cooperación en sectores estratégicos. En las anteriores cumbres bilaterales, el país asiático ha venido ampliando su agenda con iniciativas como las Nuevas Rutas de la Seda (BRI), que buscan promover la interconexión regional mediante infraestructura y comercio. En las ediciones previas, la participación china se ha caracterizado por enfatizar el respeto a la soberanía y la no injerencia, un mensaje que ha resonado particularmente en gobiernos que buscan diversificar sus socios internacionales frente a la tradicional influencia estadounidense. La presencia creciente de Pekín ha ido acompañada del compromiso de financiar proyectos de energía renovable, transporte y manufactura, sectores que, además de estimular el desarrollo económico, permiten al país asiático asegurar el acceso a recursos naturales clave como litio, cobre y tierras raras. La cumbre de 2025 y la estrategia china La cita de este año se presenta en un momento de renovada tensión entre Washington y Pekín, con Trump retomando un estilo más confrontativo y su administración, liderada por figuras como Marco Rubio, buscando frenar la expansión china en la región. Sin embargo, la Celac es vista por Beijing como un “escenario ideal” para proyectar su diplomacia multilateral y ganar legitimidad en América Latina, un territorio históricamente bajo la esfera de influencia estadounidense. Un dato significativo es la inédita participación de al menos cinco jefes de Estado —los presidentes de Brasil, Colombia, Uruguay, Chile y Honduras— en un foro tradicionalmente reservado para ministros de Relaciones Exteriores, lo que evidencia la importancia que la región otorga a la relación con China. Los temas centrales del encuentro serán la “Interconexión eléctrica y energías renovables” y la “Integración comercial”, alineados con los objetivos de Pekín de afianzar las Nuevas Rutas de la Seda en Latinoamérica y garantizar el acceso a recursos estratégicos. Esta iniciativa ha generado tanto expectativas por las oportunidades de desarrollo como recelos por posibles riesgos de endeudamiento y dependencia. La pugna diplomática y comercial En los últimos años, China ha ganado terreno diplomático arrebatando alianzas a Taiwán en la región. Desde 2016, países como Panamá, República Dominicana, El Salvador, Nicaragua y Honduras han cambiado su reconocimiento a favor de Pekín. Actualmente, siete países latinoamericanos y caribeños mantienen relaciones oficiales con Taiwán, pero la presión china para aislar diplomáticamente a la isla persiste como un eje central en la estrategia regional de Beijing. En el terreno comercial, Latinoamérica se ha convertido en un mercado crucial para China, especialmente ante los altibajos derivados de la guerra comercial con Estados Unidos. La región ofrece una alternativa para amortiguar el impacto de los aranceles impuestos por Washington y representa una oportunidad para que China se posicione como un socio para la industrialización en sectores de mayor valor agregado. Un futuro con múltiples desafíos Pese a los avances, expertos señalan que la capacidad de la Celac para acordar posiciones comunes es limitada, lo que no impide que existan amplias oportunidades para la cooperación. En un contexto donde la rivalidad entre Washington y Pekín se intensifica, América Latina y el Caribe se erigen como un terreno estratégico donde China busca consolidar su influencia no solo comercial, sino también tecnológica y diplomática. La cumbre de mayo será, sin duda, un reflejo de estas tensiones y aspiraciones, marcando un nuevo capítulo en la compleja relación entre Latinoamérica, Estados Unidos y China, y en la redefinición del equilibrio geopolítico en la región.
La Ambiciosa Agenda de Gustavo Petro para la CELAC: Un Paso Hacia la Unidad Latinoamericana

Por Arturo G. Luciano Bogotá, Colombia – El presidente Gustavo Petro se posiciona como un actor clave en el avance de una nueva oleada progresista en América Latina y el Caribe, asumiendo la presidencia pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). Este año 2025 se presenta como un hito importante para la integración y concertación en el continente, y la agenda que propone Petro podría ser una oportunidad dorada para fortalecer la unidad latinoamericana. Por primera vez en la historia, Colombia asume la presidencia de la CELAC bajo el liderazgo de Petro, quien ha desafiado las convenciones del multilateralismo en un contexto de crisis, al tiempo que promueve un proyecto regional que busca integrar a América Latina y el Caribe de manera efectiva. Su propuesta se centra en construir una agenda común que proyecte la unidad de la región hacia el mundo. La política exterior progresista de Colombia, basada en los principios de la Constitución de 1991, ha llevado al país a ser elegido para presidir otros cuatro mecanismos de integración en 2025: la Comunidad Andina (CAN), la Alianza del Pacífico, la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Asociación de Estados del Caribe (AEC). Petro también ejerce la secretaría general de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA), lo que resalta su compromiso con la cooperación regional. En contraste con la “agenda de la soledad” promovida por administraciones como la de Donald Trump, que prioriza negociaciones bilaterales y presiones unilaterales, Petro busca revitalizar el multilateralismo latinoamericano. Uno de los primeros anuncios de su presidencia en la CELAC incluye un calendario de diálogos con actores globales, que comenzará con un encuentro con China el 13 de mayo y continuará con una serie de cumbres en diferentes contextos durante el año. Petro ha enfatizado que la migración debe abordarse desde sus causas estructurales y no desde la criminalización. “La soledad son las cadenas”, afirmó, aludiendo a la necesidad de una ayuda común que permita superar los problemas de fondo, en lugar de limitarse a discutir la migración y los bloqueos. Su enfoque incluye la superación de la fallida guerra contra las drogas, buscando desarrollar comunidades y sustituir economías ilícitas. La meta de Colombia es que la CELAC pase de la concertación a la acción, adoptando el concepto de “consenso suficiente” utilizado en la Unión Europea para facilitar la toma de decisiones. Entre las propuestas de la nueva presidencia pro tempore se encuentran la creación de grupos de trabajo voluntarios entre países miembros para abordar temas cruciales como la lucha contra la criminalidad organizada, el fortalecimiento democrático de Haití, la eliminación de bloqueos a Cuba y Venezuela, y el desarrollo de una agencia de medicamentos regional. Además, la agenda incluye esfuerzos por conectar la región mediante energías limpias, el desarrollo de inteligencia artificial y la protección de la Amazonía, un pilar climático fundamental. La CELAC, al ser el único organismo que reúne a 33 naciones latinoamericanas y caribeñas, tiene la capacidad de fungir como “Canciller” de la región y de abordar las tensiones con Estados Unidos desde una perspectiva unificada. Con la IX Cumbre de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno celebrada en Tegucigalpa, la CELAC ha dado un paso significativo hacia la consolidación de su agenda común, incluso planteando que un nacional de un Estado miembro ocupe la Secretaría General de la ONU. La presidencia pro tempore de Colombia representa una gran oportunidad para que Petro lidere la construcción de la unidad continental, dependiendo de la alineación con su estrategia ambiciosa y de la voluntad de los líderes de la región para dialogar constructivamente. En definitiva, el momento actual se presenta como uno de los más propicios para que Colombia asuma un rol protagónico en la integración latinoamericana, evocando la visión de Simón Bolívar y el espíritu de la Gran Colombia, a medida que se aproxima el bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá. La propuesta de Petro de recrear este evento con resultados positivos para el continente podría marcar un nuevo capítulo en la historia de la integración regional.
Gustavo Petro aboga por la Inclusión de la Celac en el G20 durante Cumbre en Río de Janeiro
Brasilia, 19 nov.- El presidente de Colombia, Gustavo Petro, promueve la entrada de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) en el G20 durante su participación en la Cumbre de ese último grupo celebrada hoy en Río de Janeiro. Por Julio Guzmán Acosta Río de Janeiro, 19 de noviembre de 2024 – En un momento clave para la integración latinoamericana, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, propuso la entrada de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) al G20, durante su participación en la cumbre de este influyente grupo. Petro, quien asumirá la presidencia pro tempore de la Celac el próximo año, destacó que, si la región se une, podría convertirse en una de las 20 economías más poderosas del mundo. \\\»Si entramos en conjunto como Celac, así como lo hizo la Unión Europea y la Unión Africana, tenemos la fuerza para ser parte de este club exclusivo\\\», afirmó el mandatario colombiano, enfatizando la importancia de la colaboración regional. Durante su participación en la Cmbre del G20, Petro también se reunió con el presidente de la Unión Africana, Mohamed Ould Ghazouani, para explorar la posibilidad de estrechar lazos entre ambas regiones. \\\»América del Sur y África tienen el mayor potencial de energías limpias del mundo, lo que puede ser clave para enfrentar la crisis climática\\\», añadió. El presidente colombiano no se detuvo ahí; también conversó con el canciller de Arabia Saudita, Faisal bin Farhan Al Saud, sobre la posibilidad de un encuentro entre la Celac y la Liga Árabe, resaltando que ambas regiones comparten intereses complementarios. En su discurso, Petro defendió la necesidad de una unión entre naciones para combatir la crisis climática y proteger la vida. Además, alertó sobre los peligros de la Inteligencia Artificial sin regulación, que podría aumentar el hambre al desplazar a miles de trabajadores. El mandatario también abogó por una reforma en el sistema financiero global y la eliminación del poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU, argumentando que estos cambios son esenciales para construir una democracia global y frenar conflictos bélicos. En su agenda, Petro se reunió con el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, a quien le pidió que no restableciera la visa para los colombianos y propuso fortalecer los lazos bilaterales a través del intercambio cultural y educativo. A través de sus redes sociales, el presidente compartió una foto con sus homólogos de Brasil, México y Chile, resaltando que en la cumbre se discute de \\\»tú a tú\\\» y no se imponen decisiones. \\\»Hablamos de prosperidad social, contra el hambre y por las energías limpias. Se puede construir el pacto de las Américas, basado en la igualdad y la dignidad\\\», concluyó. Con estas declaraciones, Gustavo Petro reafirma su compromiso con la integración y el desarrollo sostenible de América Latina, en un contexto global que demanda cooperación y acción conjunta.