Tolerancia cero al irrespeto a la autoridad

Con todas las flaquezas y debilidades que pudieran existir, nadie puede negar que la República Dominicana es un Estado organizado, con leyes, con autoridades civiles, policiales y militares legalmente establecidas y ciudadanos con deberes y derechos que deben de ajustarse a las normas y a las leyes, toda vez que por ser una nación organizada, todo aquel que viva en dicho territorio tiene que obligatoriamente reconocer y respetar el principio de la autoridad prevaleciente. Es necesario que se sepa que en la República Dominicana no somos una aldea y menos aún, no somos una selva en donde prevalece el más fuerte, aquí somos un país civilizado con principios y respetuoso de los derechos humanos, de las leyes nacionales, transnacionales y de los acuerdos internacionales, aunque algunas personas y organismos exógenos crean y digan lo contrario, lo real es que nuestra propia conducta dice y demuestra todo lo contrario a esas malsanas creencias y aviesas como falsas acusaciones. De manera que es oportuno el momento para pedir a la autoridad competente que en el marco general aplique de forma drástica, contundente y sin pavor alguno todo el peso de la ley a quienes osen desconocer nuestro Estado de derechos y que en virtud de lo cual se quiera irrespetar a la autoridad y a la ley, por eso aplaudimos y apoyamos en todas sus partes que la Dirección General de Migración sea implacable, con todo aquel que desconozca su autoridad y aún más , a quien se atreva a desafiar la misma que como entidad de un Estado organizado ostenta. Lo ocurrido recientemente en un negocio en la Avenida Duarte del distrito nacional y propiedad de un ciudadano extranjero, no debe de ser tolerado bajo ninguna circunstancia, ya que según lo publicado en distintos medios de comunicación y de acuerdo a lo que expresa la misma Dirección General de Migración, se trata de un negocioampliamente reincidente en violar la ley 285-04. Sin embargo lo peor es que en un operativo de la Dirección General de Migración, allí no sólo se desconoció la autoridad de dicho organismo del Estado dominicano, sino que se desafió a la autoridad, se enfrentó a la misma y se incitó a su empleomanía a desobedecer y a confrontar de forma directa a las autoridades de migración, convirtiéndose esta conducta en violaciones diversas contra la ley y el orden, agravándose más el asunto por tratarse según migración de empleados y personas con estatus irregular en nuestro país. Por tal razón no puede jamás, haber ningún poder nacional o internacional al que haya que temerle para hacer valer el principio de autoridad y para aplicar sanciones en las instancias que la misma ley indica, haciendo especial ahínco en que ante estos irrespetuosos casos se debe de ser intolerante, implacable y sumamente fuerte, para que la autoridad no sea pisoteada y burlada por nadie, sea dominicano o no y sin importa su posición y su situación migratoria en nuestro suelo soberano, que por cierto aquí han sido acogidos con tanto respeto y complacencia. El respeto a ley ha de prevalecer siempre, por encima de todo interés particular o de quien se crea que por posición económica o por poder político, ya tiene una patente de corso para hacer en nuestro soberano país lo que le venga en ganas, así no, porque estamos seguros que en sus países de origen no son capaces ni en pensamiento de irrespetar, violentar y desafiar a la autoridad como el caso que nos ocupa, porque de seguro las consecuencias serían muy duras. La Dirección General de Migración no debe flaquear en esto y además debe de recibir el apoyo total e irrestricto del señor presidente de la República, frente al caso que nos ocupa y ante cualquier otra circunstancia futura, pero también toda la ciudadanía ha de dar su apoyo a nuestra institución de control migratorio, toda vez que la misma trabaja para que no se mancille la dignidad nacional y los derechos de todos los dominicanos; se equivoca cualquier inversor extranjeroque se crea que por su inversión tiene derecho a hacer y deshacer en nuestro país, así que tolerancia cero al irrespeto a la autoridad.
Más que Servicio al Cliente

Textualmente la Real Academia Española define la palabra “servicio” como la prestación que satisface alguna necesidad humana y que no consiste en la producción de bienes materiales; pero esa definición quizás simple y sencilla, encierra una gran fuerza y poder que invito a ser tomado muy en cuenta por las personas, empresas e instituciones que precisamente ofrecen algún tipo de servicio, muy específica los departamentos de servicio al cliente. Porque no es secreto para ningún dominicano que, en centros comerciales, en hospitales públicos y privados, empresas, entidades y oficinas gubernamentales, el llamado servicio al cliente prácticamente no existe; aunque siendo sincero las instituciones públicas en su mayoría tienen un estándar de servicio al cliente que podría decirse relativamente satisfactorio, obviamente con las excepciones de lugar. El buen servicio al cliente es básico, para que la organización de la naturaleza que sea logre los objetivos y metas plasmados en el Plan Estratégico PE y en su Plan Operativo Anual POA; de manera que, con un aspecto tan sumamente importante en una empresa u organización, no entiendo cómo es que un altísimo porcentaje de nuestras empresas, organizaciones y entidades varias no se toma en cuenta tan vital elemento para la buena imagen y el crecimiento organizacional. Es muy penoso cuando alguien se acerca como cliente o público externo a cualquier institución o empresa a satisfacer alguna necesidad, y se encuentra que desde la recepción y hasta la gerencia, su comportamiento es como de que la persona que llegó es un enemigo, muchas veces ni la cortesía del saludo se recibe y la atención de los colaboradores es por debajo de pésima, aspecto éste que debe ser observado y trabajado desde distintos ámbitos a lo interno de la institución, especialmente por el departamento de relaciones públicas. Quien trabaja servicio al cliente debe de estar consciente de que está frente a personas que necesitan satisfacer una necesidad, por lo que el papel básico del colaborador que atiende es de proveerles la solución a sus requerimientos, siempre manejándose profesionalmente y apegado a la ética; aunque es sumamente importante que la gerencia sea consciente del nivel de satisfacción de sus empleados o colaboradores, ya que colaboradores mal retribuidos, mal tratados y con experiencia negativa a lo interno de su institución, con una realidad así, es poco probable que se pueda brindar un excelente servicio al cliente. Tristemente hay que decir que en el marco general la percepción y experiencia, es que la mayoría de las organizaciones de la República Dominicana, el servicio al cliente es muy cuestionable y deja mucho que desear, es por ello que cada vez debe de ser mayor la preocupación de los empresarios, líderes y comerciantes en abrir departamentos u oficina de relaciones públicas, toda vez que desde ahí se contribuiría amplia y significativamente en la transformación de la organización en términos de ofrecer un mejor servicio en el marco general, lograr una mejor imagen y un manejo adecuado y profesional con los diversos públicos que interactúan en una organización cualquiera. Obviamente que estamos hablando de los casos en donde las relaciones públicas se manejen con el criterio científico y profesional que indican las mismas, porque en nuestro país existe a nivel gubernamental un altísimo porcentaje de áreas de relaciones públicas que están manejadas por féminas que no saben lo que tienen entre manos o por cualquiera a quien se le ha querido pagar un favor político, a pensar de que tenemos una amplia cantidad de profesionales del área muy bien preparados y con gran experiencia. Que por cierto los diez países a nivel global con el mejor índice de servicio al cliente lo son Bélgica, Noruega, Nueva Zelanda, Reino Unidos, Canadá, seguidos de Estados Unidos, Australia, Italia, Sudáfrica y Finlandia, en tanto que de nuestra área México está calificado dentro de los mejores, igualmente a nivel de los anteriores. Así que más que servicio al cliente, un correcto manejo de las relaciones públicas dentro de la organización, implica que por vía de consecuencias también se ofrezca un excelente servicio al cliente, contribuyendo de esa manera al desarrollo, crecimiento y avance de la entidad y lógicamente facilitando el logro de las metas y objetivos plasmados en el PE y en el POA como hemos significado antes. El autor es periodista cesardalmasi@hotmail.com
SÓLO PARA EL ALMA

No sabemos el día ni la hora en que partiremos a ese viaje hacia la eternidad, sin embargo en muchas ocasiones y a veces de forma involuntaria, las personas pasamos por inadvertido las cosas más importantes de la vida, porque estamos muy abstraídos, algunos por la necesidad de supervivencia y otros por la bulliciosa confusión que nos presenta la vida misma en la cotidianidad, la misma que por gracia del creador podemos observar y vivir. Y es que nos distraemos tanto que el tiempo pasa veloz y perdemos la maravillosa oportunidad de vivir a plenitud la vida; dejamos de ver la belleza expuesta por una flor a orillas del camino, ni siquiera somos capaces de ver el vuelo de las avecillas y, peor aún, fruto de esa obnubilación diaria no logramos escuchar el canto y el trinar del gorrión y del sinsonte o ruiseñor. La rapidez con que llevamos la vida no nos permite disfrutar una tarde de lluvia y sentir el olor a la tierra bañada por esa bendita agua que viene de lo alto, por la rapidez, dejamos de disfrutar toda la belleza que nos brinda el entorno en donde nos movemos, de seguro que si logras hacer una pausa notarás y vivirás toda la hermosa realidad que te envuelve, y entonces sólo así podrás entonar a todo pulmón la canción que más te gusta, dando la oportunidad a tu alma de que se una con lo inconmensurable; así que sal de esa prisión que tú mismo te has impuesto y hazte una persona libre. Todo el afán diario nos hace pasar de forma desapercibida la sonrisa de un niño en la calle o el lento y parsimonioso caminar del envejeciente, en cuyos movimientos y el blanco de sus cabellos nos enseña tanto de la vida misma, su calmoso caminar nos hace recordar que hacia allá nos dirigimos; porque la vida terrenal es tan efímera que sólo debemos ocupar el tiempo en amarnos los unos a los otros y así allanaremos el camino que ha de conducirnos a una real plenitud como seres humanos que somos. Por esa razón luchemos por disfrutar de las bellezas de nuestra ciudad, del entorno en que nos movemos y tratemos de sentir el olor del campo, escuchar ese sonido que sólo ofrece el silencio, eso es saborear el néctar de la vida, si nos disponemos a caminar descalzo pisando directamente la tierra, de seguro que viviremos y sentiremos la esencia de la vida en cada instante, en cada pisada, en cada suspiro, en cada aspiración y en cada inspiración, porque sólo si nos unimos a nuestra verdadera esencia, al exhalar el aire volaremos al infinito estando en el mismo lugar. Te pregunto, cuándo fue la última vez que observaste a tu alrededor y lograste ver toda la belleza que te rodea, cuándo fue la última vez que te detuviste unos minutos y compartiste con tus vecinos y disfrutaron un café juntos, pero más aún, puedes recordar la última vez en que tú mismo te abrazaste, te acariciaste y te amaste; en fin, cuando fue la última vez te detuviste aunque sea un sólo instante frente al espejo y te viste tan profundo que descubriste la belleza de tu alma. Te has puesto a pensar lo importante que eres para los tuyos, lo que tú significas para cada uno de ellos; ahora quiero que a solas, pero en compañía de ti mismo, le mires la cara a todos y cada uno se tus familiares más cercanos que tanto amas y según los vaya mirando, imagínate que te toca despedirlo a ese viaje a la eternidad, has podido ver, sentir y apreciar lo que ellos son para ti, por eso el mejor tiempo ha de ser para ellos, que al revés es en sí para ti; pero antes, asegúrate de haber tomado tiempo para examinarte y descubrir que realmente estás preparando para encontrarte con Jesús el nazareno. Es que la rapidez de la vida te aprisiona te tal manera que no logras vivir la verdadera libertad de tu alma, de tu espíritu y de tu cuerpo material, pues, frena y paraliza todo, desnúdate y mírate, porque sólo así regresarás a tu esencia y sabrás que eres la hechura perfecta y única de todo el universo; así que te invito a detenerte, como yo lo he hecho y tratas de observar los detalles más simples, que quizás sean en esencia los más importantes, porque al final no sabemos el día ni la hora en que partiremos hacia la eternidad. (Esto lo escribí dos semanas antes de la dolorosa tragedia del Jet Set).