Sector salud dominicano pacta por la excelencia: Ministro y líderes hospitalarios impulsan acreditación internacional como sello de calidad

El Ministerio de Salud y líderes hospitalarios enfatizan en foro que la acreditación y la innovación son pilares irrenunciables para garantizar servicios sanitarios seguros y centrados en el paciente. Por Pedro Ángel SANTO DOMINGO.— Bajo la consigna de que la calidad no es una opción sino un derecho, el Ministerio de Salud Pública y los principales líderes del sector hospitalario del país se dieron cita este miércoles en el 2do Foro de Calidad y Seguridad Internacional en Salud, organizado por el Centro Médico Dominicano de Oftalmología (CEMDOE), para trazar una hoja de ruta que consolide la excelencia en la atención sanitaria dominicana. El ministro de Salud, doctor Víctor Atallah, fue enfático al señalar que la acreditación de los centros de salud es un paso esencial para garantizar servicios seguros y alineados con estándares internacionales. “Lo más importante es ayudar a los centros a que crezcan, a que lleguen al nivel de ser acreditados”, afirmó durante su discurso inaugural, subrayando el compromiso de la cartera que dirige de acompañar a las instituciones en este proceso. Atallah hizo hincapié en la necesidad de que los sectores público y privado trabajen de manera coordinada, y recordó que la Ley 42-01 establece la calidad y la seguridad como derechos fundamentales de los pacientes. “La calidad no es una opción, sino un derecho que se garantiza con calidad y sensibilidad. Es dar buen servicio bien, pensando en la atención centrada en las personas”, precisó. Por su parte, el doctor Gastón Gabin, director general de CEMDOE, ofreció la conferencia magistral “Liderando una nueva era en la calidad de la salud”, en la que destacó que la seguridad y la calidad benefician directamente al paciente y actúan como mecanismos de prevención y preservación de la salud. Gabin abogó por un sistema de salud dominicano que priorice la humanización y coloque la innovación como eje estratégico. El foro contó con la participación de expertos internacionales de reconocido prestigio, como el brasileño Cleber Sampaio, consultor del Hospital Israelita Albert Einstein; el colombiano Carlos Kerguelen, de la Fundación Santa Fe de Bogotá; y el chileno Alejandro Mauro, de la Clínica Alemana de Santiago, quien disertó sobre inteligencia artificial y big data como pilares de la medicina del futuro. El cierre del evento estuvo a cargo del doctor Francisco Méndez, subdirector médico de CEDIMAT, quien enfatizó la importancia de la estandarización y la innovación en el manejo de condiciones críticas. El encuentro, que reunió a altos ejecutivos de centros de salud, funcionarios y representantes de las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS), deja un mensaje claro: la transformación del sistema sanitario dominicano pasa inevitablemente por la calidad, la seguridad y la alianza estratégica entre todos los actores del sector.
CEDIMAT intervino niños escasos recursos con cardiopatías complejas
Por Pedro Ángel Santo Domingo. – Esto se viene haciendo desde hace varios años, con apoyo robusto de la Fundación David Ortiz. Y muchos niños andan por la vida con su sonrisa, actividades normales y felices, gracias a CEDIMAT. Ese centro de alta especialización, ubicado en la capital, realizó una jornada de intervención de pacientes pediátricos con patologías cardíacas complejas, donde se realizaron 23 procedimientos. La doctora Rebeca Pérez, coordinadora de la Unidad de Cardiología Pediátrica de CEDIMAT, informó que las principales patologías tratadas durante la jornada incluyeron anomalías coronarias como ALCAPA (Anomalous Left Coronary Artery from the Pulmonary Artery), doble salida de ventrículo derecho, retorno venoso pulmonar anómalo total, ventrículo único e interrupción del arco aórtico. Detalló que, de los 23 procedimientos, 9 correspondían a cirugías a corazón abierto y 14 a cateterismos, beneficiando a niños y adolescentes con edades comprendidas entre los 2 meses y los 15 años, brindándoles una oportunidad vital para mejorar su calidad de vida y salud cardíaca pediátrica. Entre los casos más relevantes tratados, destacó la reparación de un pseudoaneurisma de la aorta ascendente mediante un dispositivo Amplatzer en un paciente de 13 años con una cirugía de Bentall previa y diagnóstico de síndrome de Cutis Laxa. Agregó que, desde inicios del 2024 hasta la fecha, CEDIMAT ha organizado 10 jornadas sociales, beneficiando a más de 150 niños de escasos recursos, reafirmando su compromiso con la salud cardiovascular pediátrica en el país. Esta jornada se realizó con la colaboración de las fundaciones Gift of Life International, David Ortiz Foundation, Fundación Regalo de Vida del Rotary Club de Santo Domingo y la Fundación Latiendo por Ti, bajo la coordinación general de la doctora Rebeca Pérez. El equipo médico visitante estuvo liderado por el doctor Rodrigo Soto, cirujano cardiovascular de Gift of Life International, que contó con la participación de los especialistas internacionales doctor Tom Karl, cirujano cardiovascular pediátrico; y el doctor John Breinholt, cardiólogo intervencionista. Por parte del equipo local, las cirugías fueron encabezadas por el doctor Iván Vides, mientras que el área de hemodinamia estuvo a cargo de la doctora Adabeyda Báez. Cardíaca pediátrica.
CEDIMAT inaugura centro para servicios urología y nefrología

Por Pedro Ángel Santo Domingo. – CEDIMAT inauguró su Centro Integral de Nefrología y Urología, diseñado para ofrecer un cuidado completo y especializado en la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades del sistema urinario, el aparato reproductor masculino, cuidado de los riñones y vías urinarias en general. El doctor Octavio Cruz Pineda, coordinador médico de Urología, destacó que el centro se posiciona como uno de los más completos del país, ofreciendo todas las especialidades de urología. Dijo que es el único servicio de urología que maneja un programa de trasplante renal, beneficiando a pacientes con insuficiencia renal crónica avanzada y aquellos que ya están en diálisis. “Nuestro equipo de médicos y enfermeros altamente capacitados proporciona atención integral y personalizada, desde la evaluación inicial hasta el seguimiento postoperatorio, garantizando que los pacientes trasplantados puedan llevar una vida plena y saludable”, comentó. Entre los principales avances del centro, el doctor Ronald Valdez, coordinador Médico de Nefrología, resaltó la implementación de la hemodiafiltración, un método innovador que combina hemodiálisis convencional y hemofiltración, permitiendo un control más eficaz de los desechos con menor riesgo de complicaciones. \\\»Este método innovador permite una eliminación de solutos por difusión y convección, proporcionando a las pacientes opciones entre hemodiálisis y hemodiafiltración, mejorando así su experiencia y resultados\\\», explicó. Agregó que está equipado con tecnología de última generación, la unidad de hemodiálisis cuenta con 37 máquinas de hemodiálisis y 2 de hemodiafiltración, permitiendo una atención eficiente para un mayor número de pacientes. Destacó que las instalaciones han triplicado su capacidad, con un equipo conformado por diez especialistas en nefrología y ocho en urología, apoyados por un personal de enfermería altamente capacitado para garantizar una atención de calidad. El acto de inauguración contó con la presencia de Milagros Ureña, directora general de CEDIMAT; el doctor Jorge Marte, director médico; y Ramón Santana, gerente general de Suplimed. Asimismo, Manuel Camilo, director comercial de Suplimed, así como miembros del Patronato y colaboradores de distintas áreas de CEDIMAT. Esta nueva apertura reafirma a CEDIMAT como un referente en salud renal y urológica, comprometido con mejorar el bienestar y la calidad de vida de sus pacientes, indica un comunicado entregado en el acto de inauguración.
CEDIMAT con mayor aceptación

La mayor aceptación de CEDIMAT reside en que sus ingresos son variables y dependen de la cantidad de pacientes atendidos, mientras que en los hospitales tradicionales el presupuesto y los salarios son fijos e independientes del nivel de desempeño. SEGURIDAD SOCIAL PARA TODOS ARISMENDI DIAZ SANTANA Los resultados de una encuesta hecha a pacientes sobre 11 clínicas privadas del país, determinó que CEDIMAT es la empresa más admirada en el sector salud. Las entrevistas fueron hechas por READ Investigación y Consultoría y los resultados publicados por Diario Libre en el 2020. A propósito de la celebración del 25 aniversario del Centros de Diagnóstico y Medicina Avanzada y Telemedicina (CEDIMAT), nuestra Fundación ha consultado a sus miembros coincidiendo en una gran aprobación sobre los servicios, con algunas observaciones que vale la pena puntualizar. “El servicio es excelente. Te cobran las diferencias que corresponden, sin sorpresas, aunque en ocasiones el copago está fuera de la gente común. Tienen médicos y especialistas de calidad, con buenos servicios y un trato más considerado, con modernos equipos y medios de diagnósticos. Llegué con mi suegro por emergencia, no nos exigieron pagos adelantados y lo operaron a primera hora de la mañana. Luego de un intensivo de varios días y de un internamiento de una semana, nos informaron que el plan básico solo lo reciben para consultas, por lo que tuvimos que hacer el pago total. A pesar de esa situación, seguimos yendo porque su servicio está muy por encima de los demás hospitales.”. “Hace un año operaron a mi esposa. El tema del cobro de depósito lo manejan muy sutil. Me invitaron a pasar por caja y solo la continuaron atendiendo cuando pagué el estimado de gastos no cubiertos por el seguro. Casi se adaptan a las tarifas del CNSS, muy inferiores a los 2,000 y 3,000 pesos de una consulta privada. La calidad del servicio es excelente. Prefiero ese hospital equipado y funcional de autogestión cobrando diferencias razonables, a un hospital público gratis, pero carente de todo, con horarios limitados y sin garantía de nada. Lo lamentable es que no está al alcance de la clase pobre”. “Fui dos veces a consulta y en ambos casos pagué 100 pesos de diferencia. Estuve internado varios días por una cirugía nasal. La cuenta hizo 252 mil pesos y me pidieron una diferencia mayor; reclamé y la ajustaron al tope de dos salarios mínimos como establece el CNSS. Hicimos un acuerdo de pago y todo quedó ahí. Las atenciones fueron excelentes y con muy buen servicio del personal”. En lo personal, mi esposa y yo somos pacientes satisfechos. El sistema de citas y recordatorio hace que uno se sienta con derechos. Los médicos y enfermeras son muy profesionales. La calidad del servicio, su costo menor y un trato más considerado atraen a muchos más pacientes, con el riesgo de ralentizar la atención y los servicios. “La principal crítica es que no acepta a los afiliados con solo el plan básico de salud, a pesar de recibir una subvención de 137 millones. Los afiliados del Régimen Contributivo de ARS SENASA tienen cobertura, pero CEDIMAT no atiende a los subsidiados. Y solo acepta a una parte de las ARS privadas. Otra violación a la Ley 87-01. El párrafo del artículo 142 de la ley 87-01 dispone que los subsidios a los centros de salud se destinen a atender a los subsidiados. Pueden tener la mejor atención, pero no es accesible a los más necesitados”. Desde luego, corresponde a la SISALRIL y al CNSS hacer cumplir este mandato en todos los casos de violación. La Fundación Seguridad Social Para Todos (FSSPT) reconoce el rol positivo de CEDIMAT en este cuarto de siglo. Corrigiendo algunas fallas, constituye un modelo a implantar previsto en la Ley 87-01, para transformar a los viejos hospitales en centros de autogestión con ingresos según los servicios prestados. La diferencia esencial entre CEDIMAT y los hospitales tradicionales reside en que sus ingresos son variables y dependen de la calidad y la cantidad de la demanda. En cambio, la baja calidad general de los hospitales se explica porque reciben un presupuesto y salarios fijos, sin tomar en cuenta el desempeño ni los servicios prestados. Esa diferencia explica el contraste entre la práctica en el hospital y en el consultorio privado. Así de simple.
Sobreviví

PEDRO ANGEL Con ayuda de inteligencia artificial hice el intento y escribí este artículo para describir detalles y consideraciones sobre un terrible accidente de tránsito sufrido hace un mes que puso a colgar mi vida durante varios días en una Unidad de Cuidados Intensivos y espacios posteriores. Lo hago porque los que tenemos acceso a espacios de opinión pública y periodistas, como es mi caso, hablamos desde la tribuna del coliseo y ahora me toca dar testimonio tras pasar la experiencia del túnel de la seguridad social y nuestro sistema de salud. Hablamos mucho de lo que sólo conocemos en documentos y experiencia contada por terceros. El último día del pasado mes transitaba a velocidad moderada por la autopista Duarte, a la altura del kilómetro 59, por La Cumbre, cuando un cable colgado desde lo alto que ocupaba a mitad de la autopista, carril derecho, me enredó en la moto en que me desplazaba y me hizo saltar por los aires. Quedé en el pavimento y en segundos me vi rodeado de gente, de personadas de las cercanías. Se me aparecieron dos ángeles: una médico de apellido Peña Lecler que venía detrás de mí y me vio caer, y mi amiga Lourdes, quien se hizo cargo de la situación, me llevó hasta el hospital y no se fue hasta poner en control a mis hermanos. A partir de ahí empieza mi experiencia, digamos, con el sistema hospitalario 911 y los servicios clínicos públicos y privados. Lo primero que quiero decir es que el 911 llegó como a los 20 minutos, aproximadamente, cosa muy importante porque, tanto en los traumas como en los infartos, el tiempo es clave para la supervivencia del paciente, del accidentado. La eficiencia del sistema de emergencias me sorprendió. El personal paramédico me sugirió un rango de hospitales donde me podían llevar y me decidí –por la gracia de Dios nunca perdí la consciencia- por el hospital Rodolfo de la Cruz, de Pedro Brand, por la cercanía con el centro de la ciudad, mi familia y los centros de salud de mayor calidad del país. Entonces, inmediatamente yo llegué ahí, también quedé bastante impresionado porque el 911 ya había pasado las variables de mi accidente y antes de yo llegar, en el hospital sabían que venía un paciente de tal edad, un paciente en esta condición, su nivel de respiración era tal y, cuando yo llego ahí, inmediatamente me introducen al área de radiografía y ahí es que hacen una radiografía, vista por el médico emergenciólogo especializado que me recibió; y en las imágenes aparecieron las 3 costillas y el omóplato rotos y una perforación en el pulmón que infiltraba líquido y podría provocar un paro cardiorrespiratorio. Se me recomienda de inmediato el procedimiento conocido como tubo de pecho, que es como para drenar la sangre o el líquido que se ve acumulado en el pulmón. En ese momento llegan mis hermanos y mi amiga Elia y, en una coordinación con ellos, el personal médico y hospitalario, se acordó que me iban a trasladar a CEDIMAT, en tanto ellos me ponían una sala de recuperación con oxígeno para que se mantenga mi nivel de oxigenación. Todo eso tras analizar mi supervivencia en el traslado y el tiempo en ese hospital. Me jugué la vida y la apuesta se dio a más. Pero antes a mí me sentaron como 5 minutos en una silla de ruedas frente a la puerta y ahí yo vi real y efectivamente cómo el servicio hospitalario a nivel público en este país, ha mejorado. Muchas veces nosotros nos pasamos la vida criticando todo lo que tiene ese país, pero ahí yo pude notar que el hospital estaba muy limpio y el personal de servicio, incluyendo el guardia de la puerta que daba acceso a los ciudadanos, lo hacía con un nivel de respeto adecuado. Servicio humanizado se le llama. Y también me fijé que funcionaba el sistema de triaje. Cuando un paciente como yo llegaba con el trauma en un estado de cuidado, que ameritaba la atención urgencia, se le daban. No miraban el color, condición social y los estereotipos. Posteriormente, a las dos horas y algo, se produce mi traslado a Cedimat, un centro de alta intervención a requerimiento de nuestra familia y mía. Ahí nos llevan, pero igual nos trasladan en una ambulancia con respiración asistida, con lo que el riesgo de ver partir la vida se minimizó porque yo estaba recibiendo signos y se minimizó el impacto que sucediera un paro cardiorrespiratorio. Pero cuando yo llegué a CEDIMAT aquel mito de los protocolos que te pide tanto para atenderte no lo vi; ahí llega un paciente, un ciudadano común y lo atiende, con una burocracia básica con tu seguro. Inmediatamente me refirieron a la UCI como ameritaba mi estado de salud. Yo duré dos días o tres días y ahí la me ingresaron y me hicieron las imágenes. Ya en UCI un cirujano torácico, un muchacho joven, el doctor Julio Jiménez, con mucho control de la situación, procedió con el tema del tubo del pecho, y todo lo demás, una sonda. Los días que estuve ahí fue más de cuidado, ahí salí de peligro y después me pasaron a sala. ¿Cuál ha sido mi experiencia en ese accidente? Lo primero, que la vida es bastante frágil, la vida se va en un abrir y cerrar de ojos -en el accidente cuando yo vine a caer o iba por los aires, fue un segundo, un solo segundo-. Lo segundo es que nosotros opinamos mucho muchas veces criticamos todo, Yo tuve buena experiencia: el 911 llegó a tiempo, un personal paramédico viéndome en la ambulancia e, incluso emocionalmente calmándome. Cuando llegué al hospital me atendieron de una vez acorde con el estado en que llegué. Me atendieron rápido, hubo un diagnóstico rápido un cirujano estuvo disponible para mí en ese momento y tuve un traslado seguro a CEDIMAT, este y otro centro de los cuales hay un mito que dice que piden 200 o 300