UMBRAL, MARCAMOS TENDENCIA 

El rechazo a Delcy Rodríguez expone el malestar interno del chavismo que Washington no supo leer

El paso de aviones Osprey del ejército de EE.UU. sobre Caracas el 23 de mayo destapó una crisis silenciosa en el corazón de la revolución bolivariana. Colectivos, cuadros del PSUV y viejos propagandistas del chavismo, que durante 27 años sostuvieron a Maduro, ahora claman contra la tutela estadounidense. La entrega de Alex Saab, las reformas petroleras a la medida de Trump y la ausencia de soberanía popular aceleran un quiebre que ni la Asamblea Nacional ni la presidenta encargada han sabido gestionar. Entre el desconcierto y la indignación, comienza a tejerse una “resistencia cívica” que pone en jaque al nuevo orden impuesto desde Washington. Crónica periodística Por Julio Guzmán Acosta Cuando los aviones Osprey del Ejército de Estados Unidos cruzaron el cielo de Caracas el pasado 23 de mayo en un —quizá innecesario— simulacro militar, algo que llevaba meses fermentando en silencio terminó de salir a la luz. No fue el ruido de las turbinas lo que estremeció a la capital venezolana, sino lo que ese ruido representaba para quienes aún se reconocen en la foto de Hugo Chávez con el puño en alto: el viejo enemigo imperial, aquel al que se le gritaba “Yankee go home” en cada movilización, ahora volaba con permiso del gobierno que dice ser su heredero. Las bases chavistas que durante 27 años sostuvieron la revolución bolivariana —los colectivos armados, los cuadros de partido, los movimientos populares de barrio— se están revolviendo contra el nuevo orden que ha impuesto Washington en Venezuela. Las quejas y las advertencias de los aliados chavistas son cada vez más abiertas y duras, aunque sigue sin estar claro si son suficientes para poner en aprietos a Delcy Rodríguez. Lo que sí está claro es que el malestar ya no es una grieta: es una falla. Las reacciones ante la tutela de Estados Unidos sobre el país desde la intervención militar del 3 de enero —en la que capturaron a Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores— han pasado del desconcierto a la indignación. El antiguo enemigo del chavismo, el imperialismo estadounidense, ahora es un aliado que marca los ritmos del país, hace maniobras militares y hasta anuncia los viajes internacionales de la presidenta encargada. Y las bases que durante décadas corearon “Fuera yanquis” no saben muy bien qué hacer con eso. El malestar se fragua en silencio desde el 3 de enero, pero hace unas semanas, una guerrilla de influencers chavistas comenzó a levantar la bandera de la traición Dos propagandistas acérrimos del chavismo, Mario Silva —conductor del programa La Hojilla— y el argentino Diego Suárez, conocido como Michelo, le subieron el volumen a la queja: quienes están en el poder hoy, decían, cooperaron con el encarcelamiento de Maduro y Flores en Nueva York. Sembraban dudas ante el sapo que más le está costando tragar al chavismo tras la caída de su líder: la batuta estadounidense. Cuando el ruido en redes parecía haberse rebajado, el propio gobierno venezolano entregó a Alex Saab —el colaborador más cercano de Maduro, convertido en héroe y mártir del antiimperialismo tras años de campaña en su favor— a la justicia estadounidense. El empresario colombiano es ahora una pieza en manos de Washington que podría ser clave en el proceso abierto contra Maduro. Ante la enorme polémica que suscitó la entrega, la presidenta encargada zanjó con una única defensa: que cada decisión tomada desde el 3 de enero ha sido por “el interés de la nación”. El fin de semana pasado, el malestar encontró su imagen. Dos aviones militares estadounidenses aterrizaron en Caracas —la misma ciudad que habían bombardeado cinco meses antes— en lo que el canciller Yvan Gil presentó como un “simulacro de evacuación de emergencia”. A bordo venía el jefe del Comando Sur, el general Francis Donovan, seguido por una veintena de marines vestidos de camuflaje. En las calles, pudieron verse algunas pancartas con el viejo grito de “Yankee go home” y hubo tres protestas pequeñas, pero significativas: para muchos chavistas, ver esos aviones en el cielo de Caracas con el permiso del propio gobierno fue una obscenidad. Una de las protestas del sábado, convocada por Comunes —una corriente de organizaciones de base de izquierda— derivó en una recogida de firmas contra el simulacro que en pocos días sumó más de 5.000 adhesiones. “La mayoría ha sido chavistas de base, de las estructuras del chavismo”, señala Antonio González, sociólogo y parte de este frente. Para él, lo que está en juego es el nervio central de la revolución: “Hay un sentimiento nacionalista que fue la gran coordenada del chavismo y que su liderazgo ya no está respondiendo”. González suma a ese agravio la reforma a la ley de hidrocarburos, negociada a la medida de los intereses de Donald Trump. Para el sociólogo, un gobierno que no ha sido electo por el pueblo no tiene fuerza para plantarse ante Washington. “La pérdida de soberanía popular nos ha llevado a la pérdida de la soberanía nacional”. La salida, dice, son elecciones libres. “La extracción de Maduro duró 40 minutos y los aviones del simulacro estuvieron unas cuatro horas en el país, pero nos va a tomar décadas sacar a Estados Unidos”. Nadie en la Asamblea Nacional quiso dar explicaciones. La periodista y ex funcionaria chavista Mary Pili Hernández le exigió al Parlamento —comandado por Jorge Rodríguez, hermano de la presidenta encargada— que aclarara por qué los diputados no habían autorizado la maniobra, como obliga la Constitución para cualquier misión militar extranjera en el país. “¿En qué momento la AN autorizó el ejercicio militar estadounidense en Caracas, en el que estuvo hasta el jefe del Comando Sur?”, escribió en sus redes. Nadie respondió. Ni la bancada del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ni la opositora. Todos hicieron silencio. Desde los sectores más ideológicos del chavismo también llegaron críticas. Elías Jaua, que fue vicepresidente de Hugo Chávez y ministro de Maduro, agradeció en un comunicado los gestos de rechazo del día del simulacro y vaticinó el inicio de una “resistencia cívica”. Tal vez el 23 de

Diosdado Cabello Llama a la Calma y Acusa a EE.UU. de una \»Masacre Cobarde\» en Venezuela

El ministro del Interior y número dos del chavismo, rodeado de militares, insta al pueblo a no \»facilitarle las cosas al enemigo invasor\» y cuestiona la complicidad de los organismos internacionales tras el ataque y captura de Maduro. Por Virtudes Álvarez Sampedro CARACAS, sábado.— En un mensaje de firmeza dirigido a una nación en estado de shock, el ministro del Interior de Venezuela y poderoso número dos del chavismo, Diosdado Cabello, hizo un llamado este sábado a la \»calma\» y a no \»facilitarle las cosas al enemigo invasor\», tras calificar como \»criminal y terrorista\» el ataque ejecutado por Estados Unidos, que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa. La alocución, transmitida por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV) con Cabello flanqueado por un alto mando militar, buscó proyectar unidad y control en medio del vacío de poder generado por la desaparición forzosa del mandatario. “Mucha calma, que nadie caiga en el desespero, que nadie caiga en facilitarle las cosas al enemigo invasor, al enemigo terrorista que nos atacó cobardemente”, afirmó Cabello, cuya figura se erige como uno de los pilares del gobierno en esta crisis. El ministro, dirigiéndose directamente a la ciudadanía, pidió confiar \»en el liderazgo\» y en la \»dirigencia del alto mando político, militar\», en un claro intento de cohesionar las filas del chavismo y disuadir cualquier acción de desorden interno que pudiera aprovechar la potencia invasora. Un desafío a la comunidad internacional Más allá del llamamiento interno, Cabello lanzó una andanada de durísimas preguntas retóricas hacia los organismos multilaterales, acusándolos de potencial complicidad por su silencio. “¿Van a hacer pública su complicidad ante el ataque invasor, ante el asesinato de civiles, bombas cayendo en edificios, en lugares habitados por civiles? ¿Van a ser los organismos internacionales cómplices de esa masacre?”, interrogó, elevando la gravedad de los hechos a la categoría de crimen de guerra y exigiendo un pronunciamiento que hasta ahora, salvo por las voces de Rusia, Cuba y algunos líderes regionales, no se ha producido con la contundencia que Caracas demanda. El ministro evaluó que Estados Unidos logró su objetivo \»parcialmente\», una referencia clara a la captura de Maduro, pero destacó como un éxito de resistencia que el pueblo no hubiera salido \»desbocado\», sugiriendo que la operación también buscaba provocar un caos social que no se materializó. Esta narrativa busca transformar la profunda vulnerabilidad demostrada por el ataque sorpresa en un relato de fortaleza y serenidad colectiva. El vacío y la incertidumbre El mensaje de Cabello opera en el tenso limbo creado por el anuncio del presidente Donald Trump en Truth Social, donde confirmó el “éxito” del “ataque a gran escala” y la captura y traslado aéreo de Maduro y Cilia Flores. Mientras, la vicepresidenta Delcy Rodríguez, quien mantuvo una llamada con el canciller ruso Serguéi Lavrov, sigue admitiendo que el gobierno desconoce el paradero de ambos y exige una “prueba de vida”. La aparición de Cabello, un histórico de la revolución bolivariana con gran influencia en las Fuerzas Armadas, parece ser la respuesta del núcleo duro del chavismo para llenar el vacío de liderazgo visible y asegurar la continuidad del gobierno. Su discurso, entre la exhortación a la calma y la denuncia internacional, traza la hoja de ruta inmediata del régimen: mantener la cohesión interna, internacionalizar la crisis como una “masacre” y preparar el terreno para una prolongada batalla diplomática y de legitimidad, mientras el destino de su presidente máximo se decide en manos de una potencia extranjera.

Guerra de Ucrania: Lo no previsto por occidente del aislamiento a Rusia

Nicolás Maduro y Vladimir Putin — Sofya Sandurskaya / Zuma Press / ContactoPhoto Por Julio Guzmán Acosta La invasión rusa a Ucrania en febrero de 2022 desató una respuesta casi unánime por parte de Europa y Estados Unidos: aislar a Moscú en múltiples frentes —diplomático, económico, energético, informativo, cultural y deportivo— con la esperanza de forzar al Kremlin a retroceder y hacer concesiones. Liderada por el entonces presidente Joe Biden, esta estrategia de desgaste buscaba debilitar a Rusia y limitar su influencia global. Sin embargo, este aislamiento ha mostrado una cara oculta, una consecuencia no prevista que abre una ventana de oportunidades para actores internacionales marginados, como Corea del Norte y Venezuela, y que pone en evidencia las limitaciones de la política occidental. El aislamiento: una estrategia arriesgada y sus consecuencias no deseadas Aislar a un Estado pequeño o débil puede ser eficaz, pero aislar a una potencia nuclear y miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU como Rusia es una decisión con consecuencias estructurales. La apuesta occidental, basada en la hegemonía y el liderazgo global, subestimó la naturaleza multipolar y fragmentada del mundo actual, donde la expulsión de un actor importante del “club de los buenos” no significa necesariamente su desaparición ni su aislamiento efectivo. Al condenar a Moscú al ostracismo, Europa y Estados Unidos inadvertidamente facilitaron la consolidación de alianzas entre Estados “paria” o marginados, cuya colaboración se fortalece precisamente por compartir la condición de aislamiento y la necesidad de sobrevivir en un entorno hostil. Corea del Norte: de paria a socio estratégico de Moscú El caso de Corea del Norte ejemplifica este fenómeno. Ya aislado por Occidente debido a su programa nuclear y supuestamente por sus violaciones de derechos humanos, el régimen de Kim Jong-un encontró en Rusia un aliado imprescindible. Moscú, necesitado de municiones y apoyo técnico para prolongar su esfuerzo bélico en Ucrania, y Pyongyang, en busca de respaldo económico, militar y diplomático, sellaron una alianza pragmática y beneficiosa para ambos. Hoy, Corea del Norte ha firmado con Rusia un Tratado de Asociación Estratégica que le proporciona protección militar, insumos para su desarrollo y un respaldo diplomático crucial. De hecho, existen evidencias claras de la participación oficial de tropas norcoreanas en la batalla de Kursk y del suministro de municiones a Rusia, lo que refleja un nivel de cooperación sin precedentes desde la caída de la Unión Soviética. Además, Moscú ha utilizado su poder de veto en el Consejo de Seguridad para bloquear la renovación del mandato del Panel de Expertos que supervisaba las sanciones contra Pyongyang, garantizando así un margen de maniobra diplomático para Corea del Norte. Esta dinámica ilustra cómo el aislamiento occidental puede ser contraproducente, fortaleciendo la posición de actores que, en otro contexto, habrían sido marginales. Venezuela: estrechando lazos con Moscú en tiempos de presión occidental Otro caso paradigmático es el de Venezuela, país que ha sufrido presiones políticas y económicas por parte de Europa y Estados Unidos durante años. Lejos de enfrentar un mayor aislamiento, el gobierno de Nicolás Maduro ha aprovechado la coyuntura para profundizar su alianza con Rusia, que se ha convertido en un valedor internacional clave. En 2024, Caracas y Moscú firmaron un Tratado de Asociación Estratégica de al menos diez años, que abarca cooperación en infraestructura, inversión y energía. El comercio bilateral creció un 64% ese mismo año, consolidando una tendencia iniciada en 2023. La presencia del presidente Maduro en las conmemoraciones del Día de la Victoria en Moscú no fue casual, sino un símbolo de la normalización y consolidación de un bloque político-ideológico que desafía el liderazgo occidental. Gracias a esta alianza, Venezuela tiene menos incentivos para ceder ante las exigencias occidentales, mientras Rusia gana un aliado estratégico en América Latina, un bastión tradicionalmente influenciado por EE. UU. Multipolaridad y el declive del aislamiento efectivo Estos ejemplos evidencian que la estrategia occidental de aislar a Rusia no solo no ha logrado sus objetivos a corto plazo, sino que ha reforzado la cooperación entre Estados marginados, creando nuevas dinámicas geopolíticas y fragilizando la capacidad de Washington y Bruselas para imponer agendas únicas. La fase multipolar que caracteriza el siglo XXI abre espacios para que actores excluidos por Occidente se vinculen entre sí y consoliden redes de poder alternativas. En este escenario, la política del ostracismo puede resultar no solo ineficaz, sino contraproducente, pues fortalece a aquellos que, al tener “nada que perder”, actúan con mayor audacia y buscan expandir su influencia. Mientras Europa y Estados Unidos mantienen su apuesta, actores como Corea del Norte y Venezuela aprovechan la oportunidad para posicionarse en el tablero internacional, desafiando el orden establecido y evidenciando las limitaciones del aislamiento unilateral. Reflexión final El aislamiento de Rusia ha puesto en evidencia una “cara B” de la guerra en Ucrania: la emergencia de alianzas estratégicas entre Estados marginados que amplían sus capacidades y escapan al control occidental. Esta realidad obliga a repensar la estrategia global y aceptar que, en un mundo multipolar, el aislamiento efectivo de potencias con recursos y aliados no solo es complejo, sino que puede generar consecuencias geopolíticas inesperadas y duraderas.

Venezuela clama por migrantes secuestrados en El Salvador en seminario internacional de DDHH

Por Thiago Zorrilla Acosta Caracas, Venezuela. – Con un llamado urgente a la comunidad internacional para actuar frente al secuestro de más de 250 migrantes venezolanos en El Salvador, concluyó este viernes en Caracas el Seminario Internacional La Criminalización de la Migración y Derechos Humanos de los Migrantes\», organizado por la Internacional Antifascista. El evento, que reunió a expertos y activistas de varios países, cerró con un panel liderado por el fiscal general Tarek William Saab, quien denunció el \»estado de excepción imperial\» contra los migrantes. Denuncias y exigencias del gobierno venezolano El canciller Yván Gil reveló durante el seminario que Venezuela ha enviado comunicaciones formales a: – António Guterres, secretario general de la ONU. – Volker Türk, Alto Comisionado para los DDHH. – Filippo Grandi,  Alto Comisionado para los Refugiados (ACNUR). – La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la CELAC (presidida por Honduras). \»Han transcurrido 19 días de silencio. Quizás están analizando cómo dar una respuesta contundente\», declaró Gil, subrayando que las detenciones en El Salvador violan no solo derechos de venezolanos, sino de \»todos los migrantes latinoamericanos\». El Salvador: ¿\»Centro de torturas\»? Larry Lavoe, secretario ejecutivo del Consejo Nacional de DDHH de Venezuela, calificó el lugar donde están confinados los migrantes como un “centro de torturas\». El vicecanciller Rander Peña, por su parte, criticó la \»paradoja global\»: \»El mundo promueve la libre circulación de capitales, pero criminaliza a los migrantes, tratándolos como Homo sacer (hombres malditos)\». El seminario también abordó el \»doble rasero\» de los sistemas migratorios, que –según Peña– aplican un \»estado de excepción\» para suspender derechos fundamentales de grupos vulnerables. Panel de cierre: Saab y la \»criminalización de la migración\» En el panel final, el fiscal Tarek William Saab y el experto brasileño José Alexandre Ferreira Guedez analizaron el caso de los venezolanos en El Salvador como ejemplo de la \»criminalización global de la migración\». Saab insistió en que el gobierno de Nicolás Maduro no cejará en su esfuerzo por \»repatriar sanos y salvos\» a los afectados. Contexto regional – El Salvador, bajo el gobierno de Nayib Bukele, ha implementado una política de \»mano dura\» contra pandillas, pero organizaciones de DDHH denuncian detenciones arbitrarias de migrantes. – Venezuela mantiene una crisis migratoria histórica, con 7.7 millones de personas desplazadas, según la ONU. – El seminario en Caracas buscó posicionar a Venezuela como \»defensora de los migrantes\», pese a las críticas internacionales por su propia situación de DDHH. Próximos pasos: El gobierno venezolano anunció que elevará las denuncias a más instancias internacionales, mientras familiares de los secuestrados exigen acción inmediata. Dato clave: El término Homo sacer, usado en el evento, proviene de la filosofía política y describe a quienes son excluidos de la protección legal, un concepto que los organizadores compararon con la realidad de los migrantes en el siglo XXI.

El Gran Polo Patriótico presenta su planilla de candidatos para gobernaciones con llamado a la unidad revolucionaria

Por Servicios umbral.local/ Caracas, 31 de marzo 2025.– En un acto que combinó ritual político y proclama de campaña, el Gran Polo Patriótico (GPP)—alianza que agrupa al oficialismo venezolano— presentó este martes sus 23 candidatos a gobernaciones estatales, más el postulante para la controvertida Guayana Esequiba, en un evento liderado por el presidente Nicolás Maduro y el secretario general del PSUV, Diosdado Cabello. Un mecanismo con sello chavista Cabello, figura clave del chavismo, detalló que la selección siguió el método aprobado en el V Congreso del PSUV, con consultas en \»comunas y movimientos sociales\». “Tenemos una propuesta consensuada tras un ejercicio democrático, participativo y protagónico\», afirmó, destacando que entre los elegidos hay cinco mujeres El proceso, según dijo, priorizó valores como \»antiimperialismo y bolivarianismo\». La lista incluye al ingeniero Neil Villamizar como candidato para la Guayana Esequiba —territorio en disputa con Guyana—, en lo que será la primera elección para ese cargo. Maduro: \»Subir la vara\» El mandatario, en tono de arenga, pidió \»desterrar rencillas\» y enfatizó que los cargos revolucionarios implican \»sacrificio, no privilegios”. “Unión y más unión; cero zancadillas\», exigió, definiendo a los candidatos como cuadros con “capacidad ética y humana\» para convertirse en \»los mejores gobernadores de la historia*. Elecciones bajo lupa Los comicios del 25 de mayo,  donde también se elegirán consejos legislativos estadales, ocurren en un contexto de: – Tensión internacional por la inclusión de la Guayana Esequiba. – Cuestionamientos de la oposición, que denuncia ventajismo oficialista. – Retórica de unidad del chavismo, tras años de fracturas internas. Con esta jugada, el oficialismo busca consolidar su dominio territorial en medio de sanciones económicas y un escenario geopolítico complejo. La oposición, por su parte, aún no anuncia si participará masivamente.

Nicolas Maduro declara que el «extremismo fascista» pide en Venezuela una «guerra» como la de Siria

Por Theo N. Guzmán   Caracas, 10 de diciembre de 2024. – En un ambiente marcado por la tensión política y la polarización social, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se dirigió a la nación en un acto transmitido por el canal estatal VTV, donde desató críticas hacia la oposición, a la que descalificó como un \»extremismo fascista\». Sus palabras, sin embargo, encontraron un trasfondo inquietante al evocar un escenario de guerra civil similar al que ha devastado a Siria en los últimos años. \»Ahora salen los descocados del extremismo fascista para pedir que en Venezuela también se arme una guerra civil\», afirmó Maduro, en una declaración que ha resonado en los medios y entre la población. Aunque no proporcionó nombres ni pruebas concretas para respaldar su afirmación, el mensaje se inscribe en una narrativa que el gobierno ha utilizado para deslegitimar a sus adversarios políticos, en un contexto donde el clima de crisis y descontento social se intensifica. El presidente, al referirse a la situación en Siria, expresó su dolor por el sufrimiento del pueblo sirio y, en un giro retórico, utilizó la crisis del país árabe como un espejo de lo que, según él, podrían desear ciertos sectores de la oposición venezolana. \»Al imperio y a la derecha fascista se les agotó el manual de las conspiraciones. Han aplicado todo contra Venezuela\», afirmó, señalando que cualquier acontecimiento internacional sería utilizado para justificar una intervención en su país. El eco de la guerra civil siria, que ha dejado cientos de miles de muertos y millones de desplazados, se convirtió en un argumento para el presidente, quien insistió en que el camino de Venezuela es el de la paz y la unidad, proclamando una \»fusión perfecta popular-militar-policial\» como la respuesta a las supuestas amenazas. Este discurso se alinea con su estrategia de movilización de las fuerzas armadas y la policía, un recurso que ha utilizado en momentos de crisis para consolidar su poder. La situación en Siria ha tomado un giro dramático con la caída del gobierno de Bashar al-Asad, un aliado del chavismo, que ha sido desplazado por una coalición de grupos rebeldes, entre ellos Hayat Tahrir al Sham (HTS), que ha proclamado su victoria en Damasco. La noticia del asilo del depuesto presidente en Moscú no solo ha conmocionado a la comunidad internacional. En este contexto, el gobierno venezolano ha expresado su esperanza de que el pueblo sirio encuentre un camino hacia la resolución pacífica de sus diferencias, abogando por un enfoque que evite la injerencia externa y la violencia. \»Exhortamos a la comunidad internacional a promover soluciones que contribuyan a la paz y erradiquen la violencia\», declaró Maduro. La retórica de Maduro refleja la complejidad de la política venezolana, donde la lucha por el poder se entrelaza con narrativas de resistencia y victimización. Mientras el presidente llama a la unidad y a la paz, la oposición y la población enfrentan un panorama de crisis económica, social y política que parece no tener fin. La sombra de Siria, con sus lecciones dolorosas, se cierne sobre Caracas, donde el futuro del país sigue en la balanza, atrapado entre el deseo de cambio y el miedo a la violencia. Con una oposición dividida y un pueblo cansado, el desafío para Maduro es claro: mantener el control en un país donde las llamas de la discordia podrían encenderse en cualquier momento, y donde la guerra civil, aunque sólo mencionada de forma retórica, es un recordatorio escalofriante de los riesgos que acechan a Venezuela en su búsqueda de paz y estabilidad.