China reitera su apoyo a la soberanía y seguridad de Cuba
En respuesta a las declaraciones del canciller Bruno Rodríguez ante el Consejo de Seguridad de la ONU, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, afirmó que Beijing rechaza el uso o la amenaza de la fuerza en las relaciones internacionales, así como toda injerencia en asuntos internos bajo cualquier pretexto. El gobierno chino respaldó firmemente a la isla en la defensa de sus intereses y llamó a respetar la Carta de la ONU. Por Brendalis Reyes Pekín, China – En medio de crecientes tensiones entre Cuba y Estados Unidos, China elevó este lunes su voz en defensa de la soberanía y la seguridad de la nación caribeña, al tiempo que rechazó categóricamente cualquier uso o amenaza de la fuerza en el concierto de las relaciones internacionales. La portavoz de la Cancillería china, Mao Ning, respondió así a una pregunta formulada por umbral.local/, en referencia a las denuncias realizadas un día antes por el canciller cubano, Bruno Rodríguez, durante una reunión ministerial de alto nivel del Consejo de Seguridad de la ONU, convocada precisamente por China en su calidad de presidente pro tempore del organismo. “Beijing siempre aboga por el respeto a la soberanía e integridad territorial de todos los países”, afirmó Mao Ning, quien subrayó la oposición firme de su país al uso o la amenaza del uso de la fuerza en el ámbito internacional. Asimismo, rechazó cualquier violación de soberanía e injerencia en asuntos internos de otras naciones, sin importar el pretexto que se invoque. “Todos los países deben observar el derecho internacional y los propósitos y principios de la Carta de la ONU”, señaló la vocera, antes de reafirmar que China “apoya firmemente a Cuba en la salvaguarda de su soberanía, seguridad e intereses de desarrollo”. Las declaraciones de la diplomacia china adquieren especial relevancia luego de que el canciller cubano, Bruno Rodríguez, denunciara ante el Consejo de Seguridad una escalada agresiva por parte del gobierno de Estados Unidos contra la isla. En su intervención, Rodríguez pidió “a la comunidad internacional que se movilice para impedir una catástrofe humanitaria”, advirtiendo sobre lo que calificó como un “bloqueo energético, las amenazas militares y la manipulación política contra la Revolución cubana”. El jefe de la diplomacia cubana fue particularmente enfático al referirse a las recientes acciones legales contra el líder histórico de la Revolución, el general de Ejército Raúl Castro Ruz, a quien calificó como víctima de “un acto moralmente infame y legalmente arbitrario”. Además, alertó que “el cerco petrolero o energético que Estados Unidos aplica a Cuba equivale por sus efectos a un bloqueo naval que es un acto de guerra y de genocidio”. “Una agresión militar provocaría un baño de sangre”, advirtió Rodríguez, quien no dudó en señalar que “el presidente que diera esa orden de ataque militar, el secretario de Estado y de Guerra que lo instigan a hacerlo, pasarían a la historia como criminales de guerra, autores directos de crímenes de lesa humanidad”. Con un tono de urgencia, el canciller cubano instó a la comunidad internacional a no permanecer indiferente: “Ha llegado la hora de la solidaridad con Cuba, que siempre lo ha sido con todos”. Y sentenció, ante el pleno del Consejo de Seguridad: “Nadie dude que, llegados a una situación que esperamos nunca ocurra, el pueblo de Cuba combatirá hasta las últimas consecuencias”. Desde Pekín, la voz de China se alzó como un respaldo crucial para la isla en momentos de máxima tensión, reafirmando así los lazos históricos entre ambas naciones y su postura contraria a la hegemonía y el unilateralismo en los asuntos globales.
“No discutiremos jamás”: Cuba cierra puerta a EE.UU. y advierte de “guerra de todo el pueblo”
El canciller Bruno Rodríguez rechazó cualquier negociación sobre reformas políticas o económicas, en medio de crecientes presiones de Washington que incluyen sanciones y amenazas militares. “Cuba sería un avispero”, sentenció. Por Redacción Internacional umbral.local/ El Gobierno de Cuba reiteró este sábado, en voz de su canciller Bruno Rodríguez, su negativa absoluta a negociar con Estados Unidos cualquier modificación al orden político o económico de la isla, pese al endurecimiento de las sanciones y las recientes declaraciones del presidente Donald Trump, quien aseguró que “tomará el control” de la isla “casi de inmediato”. Durante un encuentro internacional celebrado en La Habana con más de 700 sindicalistas, políticos de izquierda y activistas, en el marco del Primero de mayo, Rodríguez fue contundente: “No forma parte de ese intercambio —de los contactos con EE.UU.—, no lo forma de ninguna manera, el orden político y económico de Cuba. No discutiremos jamás con Estados Unidos los asuntos que competen solo a la soberanía, la independencia y la libre determinación de los cubanos”. El canciller advirtió a Washington que no subestime el nacionalismo cubano ni la capacidad de respuesta popular ante una eventual agresión militar. “Cuba sería un avispero. Cuba sería una trampa mortal. Cuba sería escenario de la guerra de todo el pueblo si el imperialismo estadounidense osara atacarnos”, vaticinó, y añadió: “Cuba se defiende con las ideas y se defenderá con las armas”. Pese al tono desafiante, Rodríguez llamó a la cordura: “Si bien nos preparamos para cualquier eventualidad, incluso para una agresión militar directa, confiamos en que prevalezca el sentido común antes de iniciar una aventura tan riesgosa”. Las declaraciones se producen horas después de que Trump afirmara el viernes que primero terminará con el “trabajo” en Irán antes de volcar su atención sobre Cuba. Paralelamente, la Casa Blanca emitió una nueva orden ejecutiva que amplía el alcance de las sanciones a cualquier persona o empresa no estadounidense que mantenga relaciones comerciales con La Habana, especialmente en energía, defensa, seguridad y finanzas. Desde enero, Washington ha intensificado el bloqueo petrolero, impidiendo casi por completo la entrada de crudo y combustibles. Los apagones se han multiplicado y la economía cubana muestra signos de parálisis. Ambos gobiernos han reconocido contactos diplomáticos en las últimas semanas, pero sin avances públicos. “No hay nada que negociar sobre nuestro sistema”, zanjó el canciller.
Rusia y Cuba ofrecen diálogo a EEUU y critican el bloqueo
En un encuentro celebrado en Moscú, los cancilleres Serguéi Lavrov y Bruno Rodríguez instaron a Estados Unidos a desistir de sus planes de bloqueo naval contra la isla y a entablar una relación de respeto mutuo, en medio de un escenario geopolítico marcado por las tensiones y las acusaciones de injerencia Por Virtudes Álvarez Sampedro En el escenario helado de la diplomacia moscovita, donde los ecos de la Guerra Fría aún resuenan con matices contemporáneos, los cancilleres de Rusia y Cuba tendieron ayer un puente de diálogo hacia Washington, al tiempo que rechazaron con firmeza los planes de bloqueo naval anunciados por la administración estadounidense contra la Isla de la Libertad. La reunión, celebrada en la sede del Ministerio de Exteriores ruso, sirvió para que ambas naciones hermanadas por la historia y la geopolítica alzaran la voz contra lo que consideran una política exterior norteamericana basada en la coerción y la unilateralidad. El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, cuya visita a la capital rusa transcurrió sin previo aviso, compareció ante los micrófonos con la mesura del estadista y la convicción del defensor de soberanías. \»Estamos prestos a un diálogo respetuoso en igualdad de condiciones con cualquier país\», declaró Rodríguez al inicio de su encuentro con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov. Fue una ofrenda verbal hacia el norte, una invitación a la distensión que, sin embargo, no ocultó la firmeza de una isla que, pese a las presiones, se mantiene \»inalterable\» en su rumbo. El canciller cubano aprovechó la tribuna moscovita para denunciar la política de la Casa Blanca que, al declarar a la isla como una amenaza para la seguridad estadounidense, no solo hiere la soberanía de su pueblo, sino que \»amenaza el multilateralismo y las Naciones Unidas\». En un discurso que trenzó la defensa de su patria con la crítica al orden global unipolar, Rodríguez advirtió sobre los peligros de una política exterior que, a su juicio, socava los cimientos de la convivencia internacional. Frente a la brusquedad de los vientos del norte, el canciller cubano encontró en su interlocutor ruso la calidez de unas relaciones que describió como \»históricas, fraternas, especiales y estratégicas\». Con la mirada puesta en un futuro que desafía coyunturas, Rodríguez se mostró convencido de que la cooperación bilateral continuará \»por encima de cualquier circunstancia\», augurando que los objetivos comunes serán alcanzados. Serguéi Lavrov, veterano de mil batallas dialécticas en el tablero mundial, recogió el guante y elevó la apuesta. Con la solemnidad que le caracteriza, el jefe de la diplomacia rusa aseguró que Moscú, en compañía de la mayoría de los miembros de la comunidad internacional, hace un llamamiento a Estados Unidos para que \»muestre sentido común\» y \»se abstenga de los planes de bloqueo naval de la Isla de la Libertad\». Lavrov fue incisivo al referirse al decreto especial de Washington que declara a Cuba una amenaza, una decisión que calificó de \»absolutamente inaceptable\». Pero fue más allá, lamentando que dicho decreto agravara esa supuesta amenaza señalando la cooperación de La Habana con Moscú, a la que se califica como \»un Estado hostil y malicioso\». Una triangulación geopolítica que, a ojos del Kremlin, busca justificar el cerco con falacias. Mientras los cancilleres hablaban, en el horizonte de la cooperación bilateral se dibujaban realidades más prosaicas pero igualmente vitales. Moscú ha confirmado que se encuentra en conversaciones con las autoridades cubanas para el suministro de petróleo, un flujo que no se materializa desde el envío de 100.000 toneladas de crudo en febrero de 2025. La urgencia del gesto se palpa en el aire: las aerolíneas rusas han tenido que suspender sus vuelos a La Habana y repatriar a varios miles de turistas ante la escasez de combustible en la isla caribeña, una imagen que subraya la crudeza del bloqueo y la necesidad de alternativas. Se prevé que, en la antesala de esta agenda de alta tensión diplomática, Bruno Rodríguez sea recibido en el Kremlin por el presidente ruso, Vladímir Putin, en un gesto que sellará la sintonía entre dos naciones empeñadas en desafiar, desde el diálogo y la resistencia, los designios de la potencia hegemónica.
El Voto de la Conciencia Universal: Treinta y Tres Años de Condena Ininterrumpida al Bloqueo que Ahoga a Cuba

En una jornada cargada de simbolismo diplomático, la Asamblea General de la ONU volvió a alzar su voz contra lo que las naciones soberanas califican de política ilegal e inhumana. Con 165 votos a favor y apenas 7 en contra, el mundo reafirmó su rechazo al cerco estadounidense, desafiando una campaña de presión sin precedentes y subrayando el aislamiento creciente de Washington en el escenario global. Por Virtudes Álvarez Sampedro NACIONES UNIDAS.— Como un ritual de condena que se repite con la persistencia de las mareas, la Asamblea General de las Naciones Unidas volvió a clamar al cielo. Por trigésima tercera vez consecutiva, el concierto de naciones soberanas elevó su voz para exigir el fin de un bloqueo económico, comercial y financiero que, con más de seis décadas de imposición, se ha convertido en el episodio de sanciones más longevo de la historia moderna. La resolución, presentada por Cuba, obtuvo 165 votos a favor, 7 en contra y 12 abstenciones, en una jornada marcada por la renovada coacción estadounidense y el debate sobre el impacto de un cerco que la mayoría considera ilegal y criminal. El resultado, no obstante, mostró las grietas abiertas por una campaña de presión político-diplomática orquestada desde Washington. El respaldo global sufrió un ligero retroceso: algunos países latinoamericanos y europeos, que tradicionalmente se alineaban con La Habana, modificaron su postura. Argentina, Paraguay, Hungría, Macedonia del Norte y Ucrania se sumaron a Estados Unidos e Israel en el voto negativo, mientras una docena de naciones optó por la abstención. Pese a estas deserciones, la abrumadora mayoría del Sur Global —África, Asia y el Caribe— se mantuvo firme, insistiendo en que el bloqueo “contraviene los principios de igualdad soberana y no injerencia” consagrados en la Carta de la ONU. Desde el púlpito de la sede neoyorquina, el Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, denunció con tono grave el carácter “extraterritorial e ilegal” de una política que calificó de “castigo colectivo”. “Se aplica con fría premeditación sobre millones de personas”, afirmó, revelando que el gobierno estadounidense desplegó una inusual ofensiva para torcer voluntades. “Algunos países recibieron llamadas directas del Departamento de Estado en los días previos a esta sesión”, acusó, en alusión a las tácticas de coerción que antecedieron al sufragio. La sesión estuvo marcada por la tensión diplomática. La delegación de Estados Unidos, que no contó con la presencia de su embajador permanente, Mike Waltz, protagonizó un episodio de rara agresividad. La intervención del representante estadounidense, descrita por varios observadores como “inusualmente grosera y calumniosa”, obligó a la presidencia a llamarlo al orden. Sobre sus palabras, Rodríguez sentenció con desdén: “No solo miente, sino que ofende con su grosería e incultura”. El bloqueo, iniciado formalmente en 1960 y reforzado con leyes como la Helms-Burton de 1996, ha supuesto para la isla pérdidas acumuladas superiores a los 160.000 millones de dólares, según cálculos oficiales. Sectores vitales como la salud, la energía y la alimentación sufren sus efectos asfixiantes, diseñados —en opinión de analistas— para generar descontento social y forzar un cambio de régimen. Sin embargo, este consenso moral anual carece de consecuencias prácticas. A diferencia de las resoluciones del Consejo de Seguridad, las de la Asamblea General no son vinculantes. Estados Unidos, pues, no tiene obligación legal de acatarlas, y de hecho ha ignorado sistemáticamente todas las condenas previas. No obstante, cada octubre, este ejercicio democrático global se convierte en un termómetro de la legitimidad internacional. Y el veredicto de 2025 vuelve a ser claro: Washington se encuentra cada vez más solo, aislado en su empeño de mantener una política que el mundo, casi unánimemente, juzga como un relicto de la Guerra Fría y un baldón para la dignidad de los pueblos.
Presidente Miguel Díaz-Canel agradece el apoyo internacional tras el apagón total y el ciclón Oscar
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, agradeció este miércoles a los múltiples países y organismos internacionales que “se han solidarizado con Cuba” en los últimos días por el doble impacto del apagón total y la tormenta tropical Oscar. Por Servicios umbral.local/ En una situación marcada por la adversidad, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, expresó su gratitud este miércoles hacia los 41 países y diversos organismos internacionales que han mostrado solidaridad con la isla tras el doble impacto del apagón total y la tormenta tropical Oscar. En un mensaje difundido a través de sus redes sociales, Díaz-Canel destacó la resiliencia del pueblo cubano ante estos desafíos simultáneos, reafirmando el espíritu de lucha y unidad que caracteriza a la nación caribeña. La situación en Cuba es crítica. El reciente apagón, que ha dejado a millones de hogares sin electricidad, se ha visto agravado por los estragos causados por la tormenta tropical que ha recorrido la isla. Ante este panorama, países como México, Venezuela, Colombia, Barbados y Rusia han ofrecido su ayuda, lo que ha sido recibido con agradecimiento por parte del gobierno cubano. “Agradecemos los esfuerzos y el apoyo inmediato”, escribió el canciller cubano, Bruno Rodríguez, en una muestra de reconocimiento que busca fortalecer la cooperación internacional en momentos difíciles. Sin embargo, la situación se complica aún más debido a las tensiones políticas con Estados Unidos. Díaz-Canel aprovechó la ocasión para responder a las declaraciones del gobierno estadounidense, que afirmó que La Habana no había solicitado ayuda específica. “Aquí está nuestra demanda: tumba el bloqueo”, afirmó el presidente, refiriéndose a las sanciones económicas impuestas por Washington que, según muchos analistas y líderes de la región, agravan la crisis en la isla. Esta clara posición del gobierno cubano no solo es una reiteración del rechazo al bloque unilateral e injusto de la administración estadounidense, si no un llamado a la acción, para que cesen hostilidades norteamericanas contra el pueblo cubano y también refleja el sentir de un pueblo que ha enfrentado múltiples adversidades a lo largo de los años. La crisis energética en Cuba es un problema persistente, exacerbado por la falta de recursos y la dependencia de combustibles importados. En medio de ese panorama, la ayuda internacional se vuelve crucial, no solo para mitigar los efectos inmediatos de la tormenta y el apagón, sino también para buscar soluciones sostenibles a largo plazo. La comunidad internacional ha mostrado su disposición a colaborar, pero también ha enfatizado la necesidad de que se levanten las sanciones que dificultan el desarrollo de la isla. Mientras tanto, la población cubana se enfrenta a un día a día lleno de incertidumbre. Las calles, que suelen estar llenas de vida, reflejan el impacto de una crisis que ha afectado a todos los sectores. A pesar de las dificultades, los cubanos continúan demostrando su capacidad de resistencia y solidaridad, manteniendo la esperanza de que la ayuda internacional y un cambio en las políticas exteriores de EE. UU y sus aliados puedan traer alivio a la situación actual. La historia de Cuba está marcada por la lucha y la resiliencia, y en estos momentos críticos, el agradecimiento hacia aquellos que se solidarizan con la isla se convierte en un símbolo de unidad y fortaleza. La demanda de justicia y el llamado a la eliminación del bloqueo son un recordatorio de que, a pesar de las adversidades, el pueblo cubano sigue adelante, con la mirada puesta en un futuro más esperanzador.
Bruno Rodríguez canciller de Cuba reitera apoyo al gobierno de Colombia
La Habana, 14 sep (Prensa Latina) El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, reiteró hoy el apoyo de las autoridades y el pueblo de la nación caribeña al gobierno de Colombia liderado por su mandatario, Gustavo Petro. PRENSA LATINA Toda nuestra solidaridad y apoyo al presidente de Colombia Gustavo Petro, frente a las maniobras que pretenden destituirlo mediante un Golpe de Estado, escribió el canciller en la red social X. Así, apuntó a la investigación que podría iniciar el Consejo Nacional Electoral (CNE) de esa nación acerca de una presunta violación de topes en la campaña de Petro, durante su carrera hacia la Casa de Nariño. Petro aseguró el sábado pasado que la entidad comicial inició pasos hacia un golpe de Estado, al pretender investigarle por las supuestas irregularidades en la financiación de su campaña electoral. La semana próxima, el CNE evaluará un informe que podría llevar a la investigación, pero la defensa del Gobierno solicitó suspender la estimación, en medio de una controversia legal respecto la competencia del propio Consejo.