Cuba teje alianzas estratégicas en el corazón del BRICS: contra vientos y bloqueos, la isla amplía su diplomacia parlamentaria

Ana María Mari Machado fortalece lazos con Brasil en foro internacional mientras denuncia el cerco económico estadounidense y proyecta cooperación Sur-Sur Por Ángel F. Guzmán Brasilia se convirtió este jueves en el escenario donde Cuba despliega su diplomacia de resistencia y construcción. Ana María Mari Machado, vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular, trazó en el XI Foro Parlamentario del BRICS una ruta de alianzas que combina la memoria histórica con proyectos concretos de cooperación, todo bajo la sombra omnipresente del bloqueo estadounidense que cumple 62 años. Encuentros que dibujan mapas El primer acto de esta estrategia multidimensional fue el diálogo sostenido con David Alcolumbre, presidente del Senado Federal brasileño. En la sala de reuniones del legislativo, entre maderas nobles y símbolos patrios, ambos líderes parlamentarios encontraron puntos de convergencia en tres ejes críticos: 1. Cooperación en salud pública, retomando el legado de los programas médicos cubanos 2. Integración educativa, con énfasis en intercambios universitarios 3. Articulación frente a las asimetrías globales, en particular las financieras \»El Sur Global necesita crear sus propias arquitecturas de desarrollo\», afirmó Mari Machado durante el encuentro, según pudo reconstruir este medio a través de fuentes cercanas a la delegación. La dirigente caribeña llevaba en su portafolios datos precisos: pese al bloqueo, Cuba mantiene colaboración con 56 naciones en el sector salud y ha graduado a 35,000 profesionales extranjeros en sus aulas. El reencuentro con las raíces progresistas El segundo movimiento estratégico tuvo la calidez de los viejos camaradas. Humberto Costa, presidente del Partido de los Trabajadores (PT) y arquitecto de la política sanitaria durante el gobierno de Lula, recibió a la delegación cubana en un ambiente donde se mezclaban el café brasileño y los recuerdos de la Escuela Latinoamericana de Medicina. \»Lo que nos une no es el pasado, sino el futuro por construir\», expresó Costa al evocar los más de 2,300 médicos cubanos que trabajaron en zonas remotas de Brasil entre 2013 y 2018. El senador propuso crear un observatorio parlamentario conjuntos para monitorear políticas sociales en la región, iniciativa que Mari Machado acogió con interés inmediato. Los números detrás del simbolismo Mientras el foro del BRICS –que ahora suma a Egipto, Etiopía, Irán y Emiratos Árabes– discutía sobre comercio multilateral, Cuba dejaba sobre la mesa cifras elocuentes: – 23 acuerdos de cooperación firmados con naciones BRICS en la última década – Intercambio comercial con Brasil creció 18% en 2023 pese a sanciones – 12 proyectos conjuntos en biotecnología con Rusia e India La vicepresidenta parlamentaria no eludió el tema del bloqueo durante sus intervenciones: \»Es un acto de guerra económica que afecta a familias cubanas y frena oportunidades para empresas brasileñas\», afirmó en referencia a los 3,900 millones de dólares que, según cálculos de La Habana, ha perdido la isla en el último año por las sanciones. Epílogo en construcción Al caer la tarde sobre Brasilia, la delegación cubana preparaba maletas cargadas de documentos firmados y compromisos tácitos. El foro del BRICS continuaría su agenda formal, pero Mari Machado ya había cumplido su misión esencial: demostrar que, incluso bajo asedio financiero, Cuba sigue siendo un nodo activo en la geopolítica del Sur Global. Queda pendiente la partida más compleja: convertir estos acuerdos en realidades tangibles que traspasen las paredes de los recintos legislativos. El camino, como sabe bien la diplomacia cubana, se hace al andar. #CubaEnBRICS #DiplomaciaDeResistencia #SurGlobal
Brics trabajará en sistema de pagos a pesar de amenazas de EEUU

Moscú, 6 dic (Prensa Latina) El grupo Brics seguirá trabajando en la creación de su propio sistema de pagos pese a recientes amenazas del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, dijo hoy el vicecanciller ruso Alexandr Pankin. Prensa Latina “Lo de la plataforma de pagos es una oportunidad, claro que seguiremos adelante», declaró este viernes Pankin en entrevista para la agencia de noticias Sputnik, durante el XVII Foro Económico Euroasiático de Verona que se celebra en la ciudad emiratí de Ras al-Khaimah. El vicecanciller ruso aclaró que no se trata de crear una moneda común como hizo la Unión europea con el Euro. «No es un Euro-Brics o un Brics-euro», aseguró. Trump, amenazó previamente a los países del Brics con «un arancel del 100 por ciento» si tratan de establecer una moneda alternativa al dólar. El mandatario ruso, Vladimir Putin, había afirmado con anterioridad que aún es pronto para hablar de una moneda única dentro del grupo. Pankin igualmente restó importancia a las amenazas de Trump, y añadió que el presidente electo de Estados Unidos va a cambiar sus declaraciones. Más de una vez, en un sentido u otro, como acostumbraba hacer durante su primer mandato, supuso el vicecanciller ruso. Rusia ejerció la presidencia rotatoria de los Brics en 2024, año que empezó con la admisión de nuevos miembros. El bloque, compuesto inicialmente por Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, se extendió con la entrada de Arabia Saudita, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía e Irán. Ahora el grupo representa a casi la mitad de la población mundial, el 40 por ciento de la producción global de petróleo y alrededor del 25 por ciento de la exportación de bienes. ro/gfa
¿Por qué los BRICS no representan el multipolarismo?

Sin ser economista; pero de formación marxista, percibo el carácter capitalista e imperialista de los BRICS como una negación claramente al socialismo en el sentido del modo clásico de producción. Por Julio Disla Los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) son un grupo de economías emergentes que buscan colaborar en áreas como el comercio, las inversiones y la reforma de las instituciones financieras internacionales dentro del marco del sistema capitalista e imperialista. Fundado en 2009, el grupo ha cobrado importancia debido a su creciente peso económico y su intento de ofrecer alternativas a la hegemonía económica y financiera de Occidente, especialmente en las instituciones lideradas por Estados Unidos y Europa, como el FMI y el Banco Mundial. En este momento, con esta recomposición que están impulsando Rusia y China y la puesta en marcha de los BRICS, nada indica la superación del sistema capitalista o, al menos, no está sucediendo lo que se puede haber predicho 150 años atrás, cuando el capitalismo industrial parecía indicar una marcha hacia “la sociedad socialista”. Rusia camina ahora por una senda de libre mercado: “No debemos volver a 1917”, dice uno de sus asesores cercanos al presidente Vladimir Putin. El “socialismo de mercado” puesto en marcha por China no augura claramente un horizonte poscapitalista: si a su numerosa población le está dando resultados -se sacaron de la pobreza rural crónica 400 millones de campesinos-, al resto del mundo no le abre un mundo de mayor justicia y equidad. No, al menos, en lo inmediato. Lo que se esta viendo en este momento, tercera década del siglo XXI, es un cambio del centro dominante y un debilitamiento del poderío de las grandes potencias capitalistas tradicionales. Europa Occidental hace décadas quedó siendo un socio menor de Washington (Plan Marshal postguerra), y su rehén militar y nuclear (más de 400 bases militares yankis en su territorio). Estados Unidos, que continúa funcionando como potencia dominante, lentamente va perdiendo su papel hegemónico, tanto en lo económico como en lo científico-técnico y lo militar. El supremacismo occidental ha sido brutal, infame, despiadado, ejerciendo por siglos un colonialismo que lo enriqueció a base de saqueos inmisericordes. Las potencias capitalistas euroamericanas se han arrogado el derecho de dictaminar cómo tiene que ser el mundo, sin aclarar que, según sus conveniencias, obviamente. El “orden internacional basado en reglas”, que se pregonan altisonantes los voceros de esos mega-capitales que intentan seguir manejando la aldea global, es el orden que le favorece. Nunca hay que olvidar el refrán popular del pueblo que dice “la ley es lo que conviene al más fuerte”. Los BRICS y el nuevo contexto Internacional Sin ser economista; pero de formación marxista, percibo el carácter capitalista e imperialista de los BRICS como una negación claramente al socialismo en el sentido del modo clásico de producción, que originalmente empezó, como indicaba más arriba, con Brasil, Rusia, China y Sudafrica; pero que hoy ha sido ampliados por otros países, incluyendo a Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Irán, Egipto, Etiopía, con China y Rusia liderando, con una lista de espera de al menos otros treinta que desean incorporarse, está marcando un freno a la hegemonía del dólar. De hecho, la red SWIFT (siglas de Socieety for Worldwide Interbank Financial Telecommunication, proporcionada por George Gruenthal, sociedad para comunicaciones interbancarias y financieras Mundiales, siempre regida por el dólar), se ve ahora seriamente cuestionada por mecanismos similares que están implementando los del BRICS. Ese icono del capitalismo que creció imparable desde el siglo XIX; pero que hoy comienza su declive, seguramente no caerá por los misiles nucleares rusos ni chino. Eso es prácticamente inconcebible. La guerra entre titanes solo llevaría al final de todos, no habría ganadores ni perdedores dada la terrible letalidad de las armas que hoy disponen. Nadie quiere ese enfrentamiento, y los esfuerzos se encaminan decididamente a impedir un conflicto real entre tropas rusas y las de la OTAN. Serán otros elementos que obrarán para su declive final. Entonces, aunque los BRICS desafían el sistema actual imperante en lo que se conoce Occidente-Europa, no representa el multipolarismo. Sus diferencias internas y su dependencia del mismo sistema existente impiden que sean una fuerza unificada para el multipolarismo en un sentido completo. Hoy día, viendo que la revolución de carácter socialista está como algo en entredicho, que las primeras experiencias no han dado todo el resultado esperado en la forma que se creía; pero que, definitivamente, no fueron un fracaso, sino experiencias a superar y revisar, y, eventualmente mejorar-, comienza a perfilarse un pensamiento novedoso: la multipolaridad. En resumidas cuentas, así lo puede expresar un analista político como Antonio Castronovi: El multipolarismo es más bien la verdadera revolución en curso en nuestra era que marcará el destino del mundo venidero, y de cuyo resultado dependerá la posibilidad de que se reabra una nueva perspectiva socialista”.
Maduro califica de \\\’agresión y gesto hostil\\\’ de Lula al vetar el ingreso de Venezuela a los BRICS
Nicolás Maduro y Luiz Inácio Lula da Silva dos representantes de gobiernos progresistas de Latinoamérica, antes aliados y hoy enfrentados. Por Thiago Zorrilla Acosta Santo Domingo, RD – La reciente decisión del Gobierno de Brasil de vetar la entrada de Venezuela al grupo de economías emergentes BRICS ha generado un nuevo capítulo en las ya tensas relaciones bilaterales entre ambos países. El Gobierno de Nicolás Maduro ha calificado esta acción como un \\\»gesto hostil\\\» y una \\\»agresión\\\» en un momento en que el país sudamericano había expresado su deseo de ser admitido en este bloque internacional. En un comunicado emitido por la Cancillería venezolana, se condenó el veto como una manifestación de \\\»odio, exclusión e intolerancia\\\» que se alinea con las políticas de sanciones unilaterales de Estados Unidos y la Unión Europea. Este rechazo de Brasil se produce en un contexto de búsqueda constante de integración internacional por parte de Venezuela, que anhela posicionarse en foros alternativos al G7 de naciones desarrolladas. El Ejecutivo de Maduro aseguró contar con el apoyo de otros países participantes en la cumbre de BRICS, celebrada entre el 22 y el 24 de octubre en Rusia, para formalizar su entrada. Sin embargo, el veto por parte de Brasil, que se remonta a la administración del expresidente Jair Bolsonaro, ha dejado a Caracas en una situación diplomática incómoda. El excanciller brasileño Celso Amorín había anticipado que el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva no impulsaría la inclusión de Venezuela en el grupo, una decisión que refleja el distanciamiento entre ambos países desde las controvertidas elecciones del 28 de julio, donde Maduro fue proclamado ganador en medio de acusaciones de fraude. Este evento electoral ha sido una fuente de controversia internacional, incluyendo críticas por parte del nuevo Gobierno brasileño de Lula. Un Mensaje Político Claro El veto de Brasil se interpreta como un mensaje político contundente. Lula, aun sin asistir a la cumbre, dejó claro su descontento con el gobierno de Nicolas Maduro, que enfrenta acusaciones de violaciones a los derechos humanos y de manipulación electoral. Mientras tanto, líderes de potencias como China y Rusia, quienes han respaldado a Caracas, se encontraron en una situación incómoda al ver cómo un aliado tradicional en la región se distanció de Venezuela. La respuesta de Maduro no se hizo esperar, manifestando que el pueblo venezolano siente \\\»indignación y vergüenza\\\» por esta \\\»agresión inexplicable e inmoral\\\» de Brasil. Sin embargo, la postura brasileña se apoya en una serie de demandas que Caracas ha ignorado, incluyendo la transparencia electoral y la liberación de opositores políticos. La Inclusión de Otros Países En contraste con la exclusión de Venezuela, Brasil ha favorecido la inclusión de otros países latinoamericanos como Cuba y Bolivia en el proceso de admisión a los BRICS. Esta decisión ha levantado suspicacias y críticas, especialmente en el contexto de las acusaciones de Tarek William Saab, fiscal general de Venezuela, quien ha señalado a Lula y al presidente chileno Gabriel Boric como \\\»agentes de la CIA\\\». Además, Brasil ha solicitado reiteradamente a Venezuela que permita la salida de seis opositores refugiados en la Embajada argentina en Caracas. Sin embargo, el gobierno de Maduro ha desestimado estas solicitudes, lo que ha complicado aún más las relaciones diplomáticas entre ambos países. Conclusión El veto de Brasil a la entrada de Venezuela en los BRICS representa un obstáculo para los planes de integración de Caracas y pone de manifiesto que Lula se ha erigido en un enemigo declarado de Venezuela, con lo cual, se profundiza el deterioro de las relaciones bilaterales de ambos países en una creciente polarización política en América Latina. La comunidad internacional observará de cerca cómo esta tensión influirá en el futuro de la cooperación y la diplomacia en la región. Mientras tanto, Venezuela sigue buscando aliados en un mundo que se muestra cada vez más dividido. [contact-form][contact-field label=\\\»Nombre\\\» type=\\\»name\\\» required=\\\»true\\\» /][contact-field label=\\\»Correo electrónico\\\» type=\\\»email\\\» required=\\\»true\\\» /][contact-field label=\\\»Web\\\» type=\\\»url\\\» /][contact-field label=\\\»Mensaje\\\» type=\\\»textarea\\\» /][/contact-form]
El veto de Lula para que Venezuela forme parte de los BRICS hace el juego a los planes desestabilizadores de EE.UU para con el gobierno legítimo de Maduro
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, recibe al mandatario venezolano, Nicolás Maduro.Foto: ALEXANDER NEMENOV El presidente de Venezuela recibe el reconocimiento y los elogios del presidente de Rusia, pero no consigue, como pretendía, entrar en el club de los países emergentes Por Servicios umbral.local/ La reciente cumbre de los BRICS en Kazán, Rusia, ha puesto de relieve un panorama complejo y contradictorio en torno a la situación política de Venezuela. Nicolás Maduro, presidente reelecto de Venezuela, asistió a este encuentro con la esperanza de que su país se uniera al grupo de economías emergentes que integra Brasil, China, Rusia, India, Sudáfrica y otros. Sin embargo, sus aspiraciones se vieron frustradas por el veto explícito del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, un hecho que plantea interrogantes sobre la alineación política de Brasil y su papel en la región. Lula y el Veto a Venezuela La decisión de Lula de oponerse a la entrada de Venezuela en los BRICS marca un giro inesperado para muchos observadores. Lula, que ha sido históricamente visto como un líder progresista y solidario con las causas de la izquierda en América Latina, ha dejado claro que no está dispuesto a \\\»premiar\\\» a un gobierno que, según él, ha sido cuestionado por la comunidad internacional debido a las acusaciones de fraude electoral en las recientes elecciones presidenciales. Su ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira, explicó que Brasil no busca \\\»hacer un nuevo G-77\\\» al llenar el BRICS de países que no cumplen con ciertos estándares democráticos. Este veto no solo es un mensaje a Maduro, sino también una declaración de intenciones en el contexto de la política internacional. Al alinearse con los principios de gobernanza democrática y transparencia, Brasil se distancia de la retórica de apoyo incondicional que a menudo ha caracterizado a algunos gobiernos de izquierda en América Latina. La Respuesta de Maduro y el Apoyo de Putin A pesar del rechazo de Brasil, Maduro recibió un cálido respaldo de Vladimir Putin, quien lo considera un \\\»socio fiable\\\». En este sentido, la situación se vuelve paradójica: mientras Rusia y China parecen abrir sus puertas a Venezuela, Brasil, un país clave en el continente, se convierte en un obstáculo. Maduro, aludió a la recuperación económica de su país, tratando de proyectar una imagen de fortaleza y resiliencia, a pesar de que con el bloqueo unilateral de Estados Unidos se ha visto afectada la económica de Venezuela en muchos casos la precariedad ha ido en aumento. La posición de Rusia es clara: Putin ve a Venezuela como un aliado estratégico en su agenda geopolítica, especialmente en un momento donde las tensiones con Occidente se intensifican. Sin embargo, esta dinámica también plantea la cuestión de si Brasil, bajo Lula, está inadvertidamente sirviendo a los intereses desestabilizadores de Estados Unidos en la región al alinearse en contra de un gobierno que ha sido elegido democráticamente, a pesar de las controversias que lo rodean. La Tensión Regional La tensión entre Brasil y Venezuela es palpable. Las acusaciones del fiscal general venezolano, Tarek William Saab, de que Lula y otros líderes latinoamericanos son \\\»agentes de la CIA\\\», reflejan un clima de desconfianza que podría complicar aún más las relaciones bilaterales. Por su parte, el canciller venezolano, Yván Gil, ha intentado suavizar las tensiones, pero la falta de comunicación efectiva y las demandas no satisfechas de Brasil hacia Venezuela han exacerbado la situación. A medida que el mundo se desplaza hacia un orden multipolar, la posición de Brasil como líder regional se pone a prueba. Lula parece estar buscando un equilibrio entre la tradición de solidaridad latinoamericana y la necesidad de mantener estándares democráticos. Sin embargo, su veto a Venezuela podría interpretarse como una falta de apoyo a un aliado en un momento crítico, lo que podría tener repercusiones en la cohesión de la izquierda latinoamericana. Conclusiones La situación de Venezuela en el contexto de los BRICS es un microcosmos de las tensiones geopolíticas actuales. Mientras Maduro busca fortalecer sus lazos con potencias como Rusia y China, se enfrenta a un Brasil que, bajo el liderazgo de Lula, está redefiniendo su papel en la región y en el mundo. El veto de Lula a Venezuela para su entrada a los BRICS abre otra puerta a las diferencias entre ambos países y lideres, que en nada beneficia a los dos pueblos hermanos. El desenlace de esta situación es incierto, pero lo que está claro es que las decisiones tomadas en este momento afectarán no solo a Venezuela y Brasil, sino también a la dinámica de poder en América Latina en los años venideros. Al final, el equilibrio entre la solidaridad y la responsabilidad democrática será crucial para el futuro de la región.
Explicación de las razones por las cuales ganó Nicolás Maduro
“Derrotó a la delincuencia y la inseguridad. Caracas es hoy una de las ciudades más seguras de América”. RAMON A. (NEGRO) VERAS 1.- Lo que a diario se le dice a la opinión pública nacional dominicana es que Venezuela es un desastre, luego de estar en el poder Nicolás Maduro Moros. 2.- Los medios de comunicación dominicanos, en su generalidad, presentan a Venezuela como una calamidad, lo peor que le puede pasar a una comunidad humana en pleno siglo XXI. 3.- Venezuela es, según las noticias que circulan por aquí, toda hambre, miseria, pura y simplemente, la realidad de la pobretería extrema. 4.- Un cuadro tétrico, macabro, desolador, más o menos un infierno, es lo que le han fijado en la mente al dominicano, de lo que, supuestamente, es Venezuela bajo el gobierno de Maduro. 5.- Pero como el pueblo dominicano tiene legítimo derecho a estar debidamente informado, voy a transcribir lo expuesto por el conocido periodista, escritor y catedrático español Ignacio Ramonet, explicando las diez razones objetivas por las cuales triunfó Nicolás Maduro, en las elecciones del pasado 28 de julio. Veamos. 6.- “Derrotó a la delincuencia y la inseguridad. Caracas es hoy una de las ciudades más seguras de América”. 7.- “Derrotó la hiperinflación, la más alta del mundo y el mayor flagelo para cualquier economía. Hoy la inflación en Venezuela es inferior a la de EEUU y de la Unión Europea”. 8.- “Relanzó el crecimiento económico de manera espectacular. En 2023, Venezuela obtuvo el mayor índice de crecimiento de América Latina y lo volverá a alcanzar este año (+8%)”. 9.- “Consiguió el pleno empleo; entre los sectores público y privado y las economías formal e informal se consiguió, por vez primera en decenios, el pleno empleo con subida notable de salarios e ingresos”. 10.- “Consiguió, por primera vez en más de un siglo, la soberanía alimentaria. El 96% de la alimentación de los venezolanos se produce en Venezuela. Una inmensa victoria del campesinado”. 11.- “Relanzó la producción petrolera. Ya se está alcanzando de nuevo el millón de barriles diarios”. 12.- “Venció al bloqueo ilegal y criminal causante principal del gran sufrimiento de la población”. 13.- “Relanzó las políticas de ayuda social. Venezuela vuelve a tener recursos y gran parte de estos se invierten en grandes programas sociales y misiones de solidaridad”. 14.- “Rompió el aislamiento diplomático impuesto por Washington y desbarató la surrealista ficción Guaidó”. 15.- “Consiguió integrarse en el seno de los BRICS, la mayor alianza geopolítica de nuestro tiempo rumbo al futuro”. 16.- Porque los hechos son los hechos y no se derriten, ahí están diez razones, que pueden ser otras más, por las cuales Nicolás Maduro y el chavismo triunfaron en las pasadas elecciones. Tan sencillo como eso.