El Desafío de Alberto Núñez Feijóo, líder de los populares españoles en la Encrucijada de Europa

JULIO GUZMAN ACOSTA En un contexto de elecciones cruciales para el futuro de Europa, los ciudadanos se enfrentan a la decisión de dejar su destino en manos de los nuevos autoritarismos de derechas, surgidos al calor del descredito de las políticas aplicadas desde las instituciones europeas, que no centran su accionar en beneficio de las grandes mayorías. En este escenario, Alberto Núñez Feijóo, líder de los populares españoles, se encuentra nuevamente en una encrucijada personal, y en vez de central los debates en los problemas que afectan a los ciudadanos españoles y europeos, ha preferido situar el debate en política nacional. La pregunta clave es: ¿Qué necesidad había de plantear estos comicios como un plebiscito sobre Pedro Sánchez en lugar de abordar los grandes temas europeos? Europa, que tanto ha significado para España en términos de bienestar, progreso y civilización, ha sido ignorada en el debate político. Feijóo, en su afán por acceder al poder tras la derrota del 23 de julio de 2023, ha optado por simplificar el discurso político, evitando temas complejos como la migración, el cambio climático o la IA. En lugar de ello, ha centrado su campaña en el caso de Begoña Gómez, aprovechando el apoyo de ciertos sectores de la judicatura y abandonando la épica de la victoria que parecía asegurada hace solo un mes y que, según los últimos sondeos, el PSOE de Pedro Sánchez ha levantado el vuelo, situándose en empate técnico. El giro hacia un discurso carente de profundidad ideológica ha permitido que las pocas formulaciones políticas de Feijóo pudieran ser asumibles por un dirigente de Vox, como si hubiera desaparecido la diferencia entre ambos partidos, uno (Vox) de ultraderecha y el otro (PP) hasta hoy liberal y de una derecha moderada. Esto refleja una falta de compromiso con la defensa de un proyecto europeo de derecha democrática, en un momento en que la intolerancia, la violencia, el oscurantismo y el racismo requieren una condena unánime y una apuesta decidida por la justicia social y la igualdad. La situación de Feijóo no es única en Europa. La derecha clásica se enfrenta a una crisis de identidad, sucumbiendo al populismo ultra y dejando a la izquierda moderada (entiéndase PSOE) la defensa de valores que antes eran compartidos. La democracia, para funcionar, debe ser percibida como un sistema justo y alineado con los intereses individuales de los ciudadanos, independientemente de quién gane las elecciones. Feijóo ha contribuido a una crisis de reputación y confianza en los partidos políticos y las instituciones, atacando constantemente a un presidente que, a pesar de todo, sigue en pie. Pedro Sánchez, consciente de esa situación, se ha posicionado como un baluarte contra la ultraderecha y en defensa de los valores europeos, de integración, solidaridad, bienestar social, un papel que Feijóo le ha cedido inadvertidamente y que de seguro le costara muy caro, en su partido, el Partido Popular, y en sus aspiraciones presidenciales en España. El célebre Pérez Galdós en \’Fortunata y Jacinta\’ afirmó que “la inseguridad es la única cosa constante entre nosotros”. Esta incertidumbre se manifiesta en la pregunta sobre si podremos combatir la pulsión ultra que anida en Europa y si estamos preparados para los desafíos futuros. Lo que sí sabremos el lunes es si Feijóo habrá superado su encrucijada particular. Como escribió Álvaro Cunqueiro, en las encrucijadas gallegas, “el lobo ataca siempre por el camino de la izquierda y la peste y las ánimas en pena por el de la derecha”. Feijoo se enfrenta a un futuro incierto, donde le aguarda una figura madrileña que se mueve con soltura en un posible escenario trumpista. Esta situación plantea una reflexión crucial: la política debe ser un espacio para debates profundos sobre temas que afectan a todos los ciudadanos, o una lucha de poder simplificada, que olvida a los ciudadanos, a España, Europa y el mundo, con sus problemas y desafíos. Europa merece un liderazgo que aborde la actualidad y sus desafíos con seriedad y visión, algo que parece haber faltado en esta campaña y que el líder de los populares españoles, Alberto Núñez Feijóo, se ha encargado de sacarlos del debate y en su lugar situar a la esposa del presidente del gobierno español, Begoña Gómez, como el centro de sus críticas y no la confrontación sobre las políticas europeas. El lunes sabremos si le ha funcionado su táctica o si nueva vez los ciudadanos le han dado la espalda.
España retira definitivamente embajadora en Argentina

José Manuel Albares ministro de asuntos exteriores dio a conocer la noticia de la retirada de la embajadora española en Argentina. Madrid, 21 may (Prensa Latina) España informó hoy del retiro definitivo de su embajadora en Argentina, ante la negativa del presidente de ese país sudamericano, de disculparse por sus ofensas. PRENSA LATINA Al término del Consejo de Ministros este martes, el canciller español, José Manuel Albares, anunció la decisión justificada por los comentarios despectivos y reiterados por el mandatario de Argentina, Javier Milei, en Madrid. Milei no sólo lanzó una andanada de críticas al presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, sino que calificó de “corrupta” a su esposa Begoña Gómez, algo que repitió en Buenos Aires. El ministro Albares precisó que a partir de ahora, la embajada de España en Argentina estará dirigida por el Encargado de Negocios. En rueda, explicó dado que la situación no ha cambiado, sin que haya habido una disculpa por parte de Milei, el país ibérico seguirá sin embajadora en Buenos Aires. ‘Para quien lo quiera entender, la colaboración siempre es más poderosa que la confrontación (…), las instituciones españolas no hacen política, y mucho menos política exterior, a través de tuits ni participan en ningún show’, recalcó el diplomático. Este martes, la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil de España (UCO) desestimó hoy presuntos indicios de delito de Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Acusada de “corrupta” por Milei, en un mitin de la ultraderecha efectuado en Madrid el pasado domingo, la conclusión de la UCO obligaría a una disculpa del gobernante argentino, que no dará. La UCO no aprecia indicios de delito en la actuación de Begoña Gómez; no halla pruebas de tráfico de influencias y concluye que no ha recibido ninguna subvención pública, aseguró la entidad. Horas antes, el incendiario presidente argentino ratificó que no iba a pedir disculpas a Sánchez y por el contrario, recalcó en una entrevista de prensa que ““Pedro Sánchez es un cobarde que se esconde debajo de las polleras de las mujeres”. La víspera, Sánchez reiteró que “España y Argentina son dos países hermanos cuyos pueblos se quieren y respetan”, en medio de una crisis diplomática. “Entre gobiernos los afectos son libres, pero el respeto es irrenunciable”, remarcó Sánchez, quien insistió en una rectificación pública de Milei, por sus declaraciones del fin de semana. El jefe del Ejecutivo español recalcó que “defender a las instituciones españolas de los insultos y difamaciones que eventualmente puedan hacer mandatarios extranjeros no entiende de peros, porque más allá de la ideología, está la educación y el patriotismo”. Importantes firmas españolas como Telefónica, Abertis, Iberia o Naturgy y bancos como Santander y el BBVA rechazaron las palabras de Milei. Al grupo se sumaron todos los representantes que se reunieron con el gobernante argentino la semana pasada.
¿Milei es o se hace?

Hoy en España nadie habla de Vox y sus 15.000 comparsas en la plaza de toros; todos hablan de la tontería de un desaforado que no sabe cerrar la boca cuando debe Por Martín Caparrós El señor Milei trabaja de sorprendernos, asombrarnos, hundirnos en la perplejidad: frente a él, muchas veces no sabemos qué pensar. La duda avanza, cruel, burlona. No es poco, en estos tiempos previsibles, que alguien consiga no serlo; también es cierto que los peores accidentes son, por definición, imprevisibles. Pero, más allá de ese mérito o demérito, la discusión que divide a la tribuna es simple: ¿lo hace porque decide hacerlo, lo hace porque no puede no? ¿Es o se hace? Hablamos de su violencia, de su grosería, de su insistencia en insultar a cualquiera que no le rinda pleitesía: lo ha hecho con políticos y periodistas, por supuesto, pero también con amigos o ex amigos, economistas de su cuerda, los millonarios de Davos, el Papa, varios jefes de Estado –dijo que el colombiano Petro era “un asesino terrorista”; el brasileño Lula, “comunista y corrupto”; el mexicano López, “un ignorante”– y siguen firmas. Hay quienes dicen que es una estrategia: que, por un lado, su talante violento lo diferencia de los demás políticos –”la casta”, dice él– y lo acerca al cabreo monumental de millones de argentinos tras tantos años de fracasos; que hace cinco años era nadie y que fueron esos vómitos los que lo llevaron al poder, así que no ve ninguna razón para cerrar la boca. Y que, por otro lado, tanto ruido mefítico distrae a sus compatriotas y al resto del mundo de la situación desastrosa en la que sigue la Argentina bajo su mandato: una recesión del 30% o 40%, decenas de miles de despidos, aumento del hambre y la miseria, una administración desquiciada y una inflación –que él celebra por baja– del 8% mensual. Y que, entonces, el mundo hable de él por sus gritos y exabruptos –y que algunos incluso lo celebren– es su mejor truco para que no veamos lo que hace cuando calla. Sería una forma de ejercer el poder político basada en la distracción que proveen la violencia verbal, el desprecio por los diferentes, el llamado a ultimarlos: algo que cada vez se vuelve más común porque rinde dividendos, porque cada vez hay más votantes y/o personas dispuestas a seguir esos gritos. Ojalá fuera así. Ojalá fuera un farsante que nos engaña y maneja con sus exabruptos. Porque la otra opción es quizá más preocupante: que, muy simplemente, el señor Milei no pueda actuar de otro modo. Que, como lo sugerían sus historias de infancia y juventud, como lo confirmaban sus relatos de perros muertos que hablaban con Dios y le prometían la presidencia, esta es su naturaleza: un señor confuso, iracundo, incapaz de cumplir con ciertas normas básicas de convivencia que cualquier ser debería respetar. Que, en síntesis, es un señor que se habla encima, y que no consigue pasar de bufón televisivo a presidente porque su personalidad era perfecta para lo primero e insostenible para lo segundo. Lo parece cuando, por ejemplo, sigue insultando a los legisladores argentinos cuyo voto necesita para promulgar al menos una ley –y ya lleva seis meses de gobierno sin lograrlo. O cuando, como ayer, se mete en asuntos estrictamente personales del presidente del país que visita –y consigue que la gran reunión de sus amigos ultras quede opacada por su grosería. Hoy en España nadie habla de Vox y sus 15.000 comparsas en la plaza de toros y sus proyectos y discursos; todos hablan de la tontería de un desaforado que no sabe cerrar la boca cuando debe. Lo cual ha producido, como sabemos, un incidente diplomático entre mis dos países, Argentina y España. Como argentino tengo vergüenza por este señor, sorpresa y pena por los 15 millones de señoras y señores que lo llevaron al Gobierno. Como español creo que no hay ninguna razón para aceptar que un presidente extranjero venga a desparramar su mala educación y sus rencores. El ministro Albares dijo ayer que “España exige al señor Milei disculpas públicas” y que si no las ofrece “tomaremos todas las medidas que creamos oportunas para defender nuestra soberanía y nuestra dignidad”. El señor Milei tenía previsto volver a Madrid, en otro “viaje privado”, el 20 de junio para recibir una condecoración de otra sociedad de ultraderecha; me pregunto si esas “medidas que creamos oportunas” incluyen la opción de no dejarlo entrar o, más diplomáticamente, hacerle saber que sería mejor que no viniera. Ojalá. Sería, con suerte, una forma de que el señor entienda –eventualmente– que no puede hacer todo todo todo lo que se le cante. Lo cual debería ser, antes que nada, la tarea de los argentinos, pero si los españoles quieren ayudarnos…
Pedro Sánchez decide quedarse al frente del Gobierno español

\»He decidido seguir, con más fuerza si cabe, al frente de la Presidencia del Gobierno de España\», enfatizó, con el compromiso de trabajar \»sin descanso, con firmeza\» por la regeneración pendiente y el avance y la consolidación de derechos y libertades. AGENCIA EFE El presidente del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, comunicó este lunes que ha decidido seguir al frente del Ejecutivo \»con más fuerza si cabe\», tras el periodo de reflexión que se ha tomado en los últimos días, ante lo que consideró una campaña de acoso y derribo contra él y contra su esposa. Sánchez anunció la decisión en una declaración institucional en el Palacio de la Moncloa, sede de la Presidencia del Gobierno, con lo que despeja la incógnita sobre la posibilidad de que presentara la dimisión. \»He decidido seguir, con más fuerza si cabe, al frente de la Presidencia del Gobierno de España\», enfatizó, con el compromiso de trabajar \»sin descanso, con firmeza\» por la regeneración pendiente y el avance y la consolidación de derechos y libertades. Sánchez expuso sus reflexiones de estos días preguntándose si merecía la pena continuar o no, e hizo hincapié en que la decisión \»no supone un punto y seguido\». \»Es un punto y aparte, se lo garantizo\», subrayó. El gobernante español decidió reflexionar durante unos días sobre la campaña de \»acoso y derribo\» que considera que están protagonizando contra él la oposición de conservadores (Partido Popular) y de la extrema derecha (Vox) y medios y organizaciones de la derecha y la ultraderecha y que, según asegura, utilizan también para ello los ataques a su esposa, Begoña Gómez. Un juzgado de Madrid ha abierto diligencias contra ella por la supuesta comisión de delitos de tráfico de influencias y corrupción en los negocios, tras una denuncia del autodenominado sindicato Manos Limpias que se fundamenta en una serie de noticias de prensa, y que la fiscalía ha pedido archivar. Sánchez publicó una carta a la ciudadanía en la red X el miércoles para anunciar que cancelaba unos días su agenda para pensar sobre si merecía la pena seguir al frente del Gobierno y que haría pública la decisión este lunes en una comparecencia. CONTRA \»LA POLÍTICA DE LA VERGÜENZA\» Según dijo Sánchez hoy, solo hay una manera de revertir \»esta situación\», y es que la mayoría social, \»como ha hecho estos cinco días, se movilice en una apuesta decidida por la dignidad y el sentido común, poniendo freno a la política de la vergüenza que llevamos demasiado tiempo sufriendo\». Así se refirió a los apoyos que recibió estos días de los ministros, principales dirigentes y miles de militantes y simpatizantes del Partido Socialistapara que no abandonara el Ejecutivo, así como de otras fuerzas políticas y algunos sindicatos, y que hoy mostraron satisfacción por la decisión tomada. Subrayó Sánchez que el paso que ha dado es por motivos personales, pero son, aseguró, razones que todo el mundo puede entender y sentir como propios porque \»responden a valores troncales de una sociedad solidaria y familiar como es la española\». Y añadió que esto no va del destino de un dirigente particular, pues es lo de menos, según comentó. \»Se trata de decidir qué tipo de sociedad queremos ser\», añadió. España necesita una \»reflexión colectiva\», que ya ha empezado a hacer en estos cinco días, resaltó. Según el presidente del Gobierno, España lleva \»demasiado tiempo dejando que el fango colonice impunemente\» la vida política, \»contaminándonos de prácticas tóxicas inimaginables\» hace apenas unos años. \»Mi mujer y yo sabemos que esta campaña de descrédito no parará. Llevamos diez años sufriéndola\», indició antes de insistir en su determinación de seguir y de agradecer \»de corazón\» las muestras de solidaridad y de empatía recibidas. La denuncia contra Begoña Gómez, esposa de Sánchez, fue presentada por el Colectivo de Funcionarios Públicos Manos Limpias, un \»sindicato\» ultraderechista que ha interpuesto todo tipo de denuncias contra lo que considerara corrupciones políticas o económicas con lesión para el interés general. El autodenominado sindicato sentó en el banquillo de los procesados a la infanta Cristina, hermana del rey Felipe VI, en 2016, en el juicio contra su entonces marido, Iñaki Urdangarín, por dos delitos contra la Hacienda Pública, de los que resultó absuelta.
Miles de militantes del PSOE y su ejecutiva federal piden a Pedro Sánchez que no dimita

Simpatizantes del PSOE se concentraron este sábado en los alrededores de la sede socialista de Ferraz en Madrid.Foto: SAMUEL SÁNCHEZ Por Thiago Zorrilla Acosta Los dirigentes y las bases del PSOE suplican a Sánchez en medio de una explosión de emociones que no les deje tirados y quizá en manos de la derecha. La calle Ferraz vive un duelo de amores, el de Sánchez a su esposa y el del partido a su líder. Los fotógrafos se lo pasaron en grande el sábado con María Jesús Montero. La vicepresidenta del Gobierno, una andaluza extrovertida y apasionada, se golpeaba el pecho ante los manifestantes socialistas congregados ante la sede de Ferraz en apoyo a Pedro Sánchez. Levantaba los brazos para animarlos, aunque todos ya estaban muy animados. Gritaba. Sonreía. Hablaba con algunos de ellos. Un socialdemócrata sueco se hubiera quedado pasmado ante tanta pasión. Son gente muy fría y Montero no lo es. El PSOE se abrió en carne viva en un Comité Federal en 2016, un acontecimiento inaudito en que un partido político casi se autodestruyó delante de todas las cámaras. Que recuperara el poder solo dos años después forma parte de esas historias inverosímiles que a veces ocurren en la política. En ese momento, parecía un suicidio retransmitido en directo. Varios de los pesos pesados del partido, encabezados por Susana Díaz, habían decidido acabar con Pedro Sánchez al precio que fuera. Lo consiguieron para verse sorprendidos por otro inesperado giro de los acontecimientos con las primarias que encumbraron al líder caído. Este sábado, el espectáculo presenciado ha sido el opuesto. Antes de la reunión del Comité Federal, todos los dirigentes hacían cola en la calle para hacer sus declaraciones ante los micrófonos. En las calles, miles de manifestantes mostraban su solidaridad con ese mismo líder eliminado ocho años atrás. A muchos los habían trasladado en autobuses pagados por el partido, pero todos parecían tener muchas ganas de estar allí. La cuenta de Twitter del partido difundió un montaje de imágenes de los dirigentes abrazados a los participantes con el título: “Carta de la ciudadanía”. De la ciudadanía del PSOE, se entiende. Para que Sánchez sepa que no es el único que puede escribir cartas. María Jesús Montero, que es la persona que probablemente le sustituirá en la Moncloa si el presidente decide dimitir, era la primera en unirse a esa explosión de pasión para convencer al líder de que no pueden vivir sin él. No pueden prescindir de su liderazgo en estos momentos. Aunque parezca una muestra de cesarismo, es muy posible que tengan razón. Lo suyo no es un análisis frío y calculador. El de sus líderes sí lo es, aunque lo más seguro es que hayan llegado a la misma conclusión. “Y yo, no me causa rubor decirlo, soy un hombre profundamente enamorado de mi mujer que vive con impotencia el fango que sobre ella esparcen día sí y día también”, dijo Pedro Sánchez en la carta que ha iniciado este psicodrama colectivo entre los dirigentes y militantes socialistas. Partiendo de la base de que Sánchez podría dimitir porque está enamorado, las bases del partido han llegado a la conclusión opuesta. No quieren que se vaya, porque están enamorados de él e indignados por el acoso al que le ha sometido la derecha desde el día en que ganó la moción de censura. Hubo mucho de retórica excesiva en las intervenciones del Comité Federal, dirigidas hacia una sola persona, o mejor dicho a dos, a Sánchez y a Begoña Gómez. Óscar Puente recordó a su abuelo, detenido en 1936 y que “se salvó de milagro de ser fusilado”. Eso es un nivel de acoso que supera cualquier cosa que se pueda ver en la política española actual. Eneko Andueza superó todos los umbrales de lo razonable al pedir a Sánchez que pensara en dirigentes ya fallecidos como Rubalcaba, Chacón y Benegas. Saltó por los aires para reclamarle que pensara “en todos los socialistas que perecieron en las cunetas y en los que cada mañana teníamos que mirar debajo del coche”. Con este nivel, casi era de agradecer que hubiera otras opiniones menos hiperbólicas, casi hasta divertidas, como la de Teresa Ribera: “Nos pueden llamar bambis, porque somos ingenuos creyentes de la libertad y la paz. Y nos pueden llamar perros, porque somos fieles y leales defensores de los derechos”. Otra victoria de PerroSanxe, que ha creado la estirpe de los perrosocialistas. No hay que subestimarlos, en especial en las campañas electorales. Montero, tan excesiva en la calle, puso sobre la mesa el punto de vista que puede ser más efectivo en teoría. Dirigirse a la esposa del presidente para que quede claro que no está sola: “Begoña, compañera, estamos todas contigo. A las mujeres se nos mira siempre con lupa y se nos exige siempre más. Pero no queremos que se nos anule, que se nos arrincone en las casas”. En otras palabras: no abandones a las mujeres tirando la toalla y con ella la de Sánchez. La intensidad de todas estas opiniones abona la teoría de que la mayoría de los dirigentes del partido se teme lo peor, que en estos momentos Sánchez está más fuera que dentro. No cuentan con ninguna confirmación clara, pero esta es la opinión que han transmitido en privado en los últimos días. Si por momentos parecía que lo que se estaba viviendo en la calle y en el interior de la sede era un ritual peronista –y no hay que engañarse con eso, lo parecía–, los discursos y hasta las lágrimas confirmaban que no era un paréntesis populista en el que se esconden los cuchillos durante un rato con la intención de sacarlos al día siguiente y volver a las andadas, que sería lo que siempre han hecho los peronistas argentinos. Realmente, el PSOE necesita a Pedro Sánchez. Su marcha dejaría un agujero que al menos a corto plazo ningún otro dirigente puede llenar. El acto del sábado ha dejado claro que no puede vivir sin Sánchez. Se podría decir que la campaña permanente de la
Begoña Gómez, esposa del presidente español, a qué se dedica y por qué se ha desatado una campaña en su contra

SERVICIOS umbral.local/ Begoña Gómez, esposa del presidente español Pedro Sánchez, está en el foco del debate político y mediático tras la apertura de una investigación en un juzgado de Madrid por sus actividades y relaciones profesionales. Una decisión judicial, ya recurrida por la Fiscalía, que ha llevado al límite al jefe del Ejecutivo, que valora su dimisión. La investigación judicial se sustenta en una querella de siete folios que lista ocho informaciones periodísticas, incluido el bulo publicado por The Objective en el que le atribuía una subvención cuando en realidad se trataba de otra persona con el mismo nombre. Gómez es licenciada en Marketing por la universidad privada ESIC y experta en crowdfunding y captación de fondos, según publicó El País en un reportaje en 2018. Es un desempeño profesional que realizaba antes de que su esposo fuera elegido presidente del Gobierno. Después de que Sánchez desembarcara en La Moncloa, pidió una excedencia en el Grupo Inmark, donde ejercía como directora de consultoría, y en agosto de 2018 la fichó el Instituto de Empresa para dirigir el IE Africa Center, de nueva creación. Además, en 2012, había empezado a trabajar en la Universidad Complutense de Madrid, según detalla el campus en su portal de transparencia. Primero, como codirectora de un curso de Técnico de Fundraising [captación de fondos] durante los cursos 2012/13 y 2013/14; y, después, como codirectora de dos másteres propios, uno de Dirección de Fundraising Público y Privado en Organizaciones sin Ánimo de Lucro (2014/2023) y otro de Transformación Social Competitiva (2020/2022). Por otro lado, en 2020 fue nombrada directora de la Cátedra para la Transformación Social Competitiva. Las informaciones que aluden a Gómez se centran en dos cuestiones. Por un lado, la relación que estableció en el IE con los dueños de Globalia, propietaria de la compañía Air Europa, y que después fue rescatada por el Gobierno en la pandemia; y, por otro, su apoyo puntual a un empresario que optó a ayudas públicas y que ejercía como profesor en el Máster de Transformación Social que Gómez dirigía en la Complutense. Respecto a Air Europa, según publicó El Confidencial, Gómez habría pactado un contrato de patrocinio de 40.000 euros al año de la aerolínea con el IE África Center que ella codirigía. El objeto era sufragar unas becas, vuelos y la organización de eventos. El convenio se firmó en enero de 2020, antes de la pandemia. Y nunca se puso en marcha, precisamente por la crisis sanitaria. Los 40.000 euros prometidos no llegaron del todo. La aerolínea reconoció haber pagado sólo 1.716 euros por dos billetes a Londres para que Gómez y la presidenta del África Center asistieran a un evento. El citado medio vinculó el trabajo de Gómez en el IE y el citado convenio de patrocinio con el rescate a Air Europa en plena pandemia. La aerolínea recibió cientos de millones de euros en préstamos del Gobierno para evitar la quiebra en un momento en el que el confinamiento frenó en seco el transporte aéreo mundial. No fue la única empresa ayudada con fondos públicos. En su día, el PP apoyó el rescate e incluso lo consideró insuficiente porque, en su opinión, otras empresas recibieron más dinero por trabajador. Pese a ello, denunció a Sánchez ante la Oficina de Conflicto de Intereses por no ausentarse del Consejo de Ministros que aprobó el rescate por los supuestos “vínculos” de su mujer con la empresa rescatada. La denuncia fue archivada. Además, algunas de esas informaciones han tratado de vincular el rescate de Air Europa con el ‘caso Koldo’ de supuesta corrupción en la compra de mascarillas por la Administración central durante la pandemia. Uno de los principales investigados en esa trama, el empresario Víctor de Aldama, mantenía relaciones con la familia Hidalgo, propietaria de Globalia, y estuvo presente en reuniones en las que también estuvo Gómez. Algunas, un año antes de que se aprobase el rescate a Air Europa, y meses antes de que en China se detectara el coronavirus que provocó la pandemia. Las cartas de recomendación En relación con el segundo asunto, El Confidencial publicó el pasado 2 de abril que Gómez había firmado en 2020 una carta para apoyar a la UTE Barrabés-The Valley en una licitación del Ministerio de Economía. Otra información, publicada un día después, hablaba de una segunda carta. Detrás de una de esas empresas recomendadas está el empresario tecnológico Carlos Barrabés, que había participado como profesor en el máster y la cátedra de Transformación Social que Gómez dirigía en la Complutense. Según estas informaciones, las cartas habrían sido clave para que las empresas se llevaran más de ocho millones de euros en ayudas públicas para realizar cursos para jóvenes y desempleados. El organismo que licitó los contratos —Red.es, dependiente del Ministerio de Economía que entonces dirigía Nadia Calviño— desmintió que las cartas tuvieran relevancia en la concesión de los lotes a la citada UTE. De hecho, las cartas firmadas por la mujer de Sánchez no eran originales, sino una plantilla que las dos empresas distribuyeron entre diferentes organismos y empresas con las que habían colaborado. Por ejemplo, la gerente de la Agencia para el Empleo del Ayuntamiento de Madrid (PP) firmó otra exactamente igual a la de Gómez.