Trump amenaza con un embargo comercial a España y califica de \»terrible\» al aliado que le niega sus bases para atacar Irán
El presidente de Estados Unidos arremete contra el Gobierno de Pedro Sánchez por negarse a respaldar la ofensiva militar contra Irán y anuncia que ordenará cortar \»todo el comercio\» bilateral. Alemania sale en defensa de Madrid y advierte que cualquier negociación comercial con Washington deberá ser conjunta con la UE. Por: Theo Núñez G. WASHINGTON — La furia del presidente Donald Trump no conoce matices cuando se trata de castigar lo que percibe como una deslealtad. Este martes, en el Despacho Oval y ante el canciller alemán Friedrich Merz, el mandatario estadounidense ha desatado su artillería verbal contra España, a la que ha acusado de ser un aliado \»terrible\» por negarse a permitir el uso de las bases militares en su territorio para la ofensiva que Estados Unidos e Israel han lanzado contra Irán. \»Vamos a cortar todo el comercio con España\», ha sentenciado Trump con la contundencia que caracteriza sus anuncios de política exterior, en una intervención que ha ido escalando en dureza a medida que se adentraba en lo que parece una molestia de carácter personal con el Gobierno de Pedro Sánchez. El presidente estadounidense ha justificado su decisión en una acumulación de agravios que, según su relato, vienen de lejos: el rechazo español a elevar el gasto militar al 5% del PIB comprometido en la OTAN y, ahora, la negativa a prestar las bases para la operación militar. \»En primer lugar, todo empezó cuando todos los países europeos, a petición mía, hicieron lo que debían hacer, que era una contribución del 5%. Y todo el mundo estaba entusiasmado, Alemania, todos, y España no lo hizo\», ha argumentado Trump, obviando que ningún miembro de la Alianza Atlántica ha alcanzado ese porcentaje. \»Y ahora España ha dicho que no podemos utilizar sus bases, y eso es un poco… Podríamos utilizar sus bases si quisiéramos. Podemos volar hasta allí y utilizarlas. Nadie nos va a decir que no las utilicemos\», ha añadido en un tono desafiante que busca minimizar la decisión soberana del aliado. La respuesta del Gobierno español no se ha hecho esperar, aunque con la mesura que exige la delicadeza del momento. Fuentes del Ejecutivo han subrayado que \»España cumple sus compromisos, pero si EE UU quiere cambiar la relación comercial, tendrá que respetar los acuerdos con la UE\». Una declaración que traslada el conflicto al terreno comunitario, donde Madrid sabe que cuenta con el respaldo de sus socios. El presidente Sánchez comparecerá este miércoles a las nueve de la mañana desde el Palacio de La Moncloa para realizar una declaración institucional tras las palabras de Trump. El respaldo alemán ha llegado de manera inmediata y desde el mismo escenario donde se producía el ataque. El canciller Friedrich Merz, presente en la reunión con Trump, ha querido dejar clara la posición europea ante las amenazas unilaterales del mandatario estadounidense. \»España es miembro de la Unión Europea y, como tal, o llevamos a cabo las negociaciones sobre un acuerdo arancelario con Estados Unidos únicamente de manera conjunta o no las llevamos a cabo en absoluto\», ha afirmado Merz, cerrando el paso a cualquier intento de Washington de fragmentar al bloque comunitario. Trump, sin embargo, no se ha contentado con atacar a España. Ha establecido una suerte de ranking de lealtades entre los aliados europeos que sitúa a Alemania y otros —sin especificar— en la categoría de \»muy buenas, estupendas\», mientras que a España la relega al vagón de cola. \»El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, es fantástico. Pero otros europeos, como España, han sido terribles\», ha insistido, en una intervención que ha ido ganando en virulencia según avanzaba. El mandatario ha llegado incluso a menospreciar la importancia estratégica de España para los intereses estadounidenses. \»España no tiene absolutamente nada que nos interese, salvo su gente, que es estupenda. Tienen gente estupenda, pero no tienen un gran liderazgo\», ha declarado, en un intento por restar valor a una relación bilateral que, según datos oficiales, movió más de 38.000 millones de euros en intercambios comerciales durante el último ejercicio. \»No creo que hubieran aceptado subir a nada, querían mantenerlo en el 2% y no pagan el 2%, así que vamos a cortar todo el comercio con España. No queremos tener nada que ver con España\», ha reiterado Trump, que ha insistido en que Washington \»tiene todo el derecho de cesar mañana, u hoy, todo lo que tenga que ver con España\». \»Todos los negocios que tengamos con España, tengo el derecho de decretar un embargo sobre todo lo que tenga que ver con España\», ha remachado. La negativa española a participar en la coalición militar que respalda los bombardeos sobre Irán —una postura que también ha mantenido el Reino Unido— ha sido el detonante de una ira que, en el caso británico, ha merecido un reproche igualmente severo, aunque con matices diferentes. Sobre el primer ministro Keir Starmer, Trump ha opinado que su negativa a ceder la base de Diego García, en el archipiélago de Chagos, \»es chocante\». \»Pero esta no es la era de Churchill\», ha añadido con desdén, para acto seguido reprochar a Londres su disposición a negociar la soberanía de ese territorio con los indígenas que lo reclaman. \»Arruinan relaciones. Es una lástima, yo amo al Reino Unido. Mi madre venía de allí\», ha concluido, en un arranque de nostalgia que no ha suavizado la dureza de sus palabras. La comunidad internacional observa con preocupación cómo una crisis militar en una de las regiones más volátiles del planeta se convierte también en una crisis diplomática en el seno de la Alianza Atlántica. Por ahora, la Unión Europea permanece unida en la defensa de uno de sus miembros, pero la amenaza de un embargo comercial unilateral por parte de Estados Unidos abre un escenario de confrontación transatlántica cuyas consecuencias son, a día de hoy, impredecibles.
Estados Unidos e Israel Atacan a Irán
FUEGO SOBRE TEHERÁN EE. UU. e Israel desatan una ofensiva total contra el corazón del poder iraní en una operación conjunta que estremece Oriente Medio y desata alarmas nucleares Por Servicios umbral.local/ TEHERÁN / JERUSALÉN — El cielo de Teherán amaneció este sábado partido por el estruendo de las explosiones y el resplandor de los impactos. Lo que durante semanas no fue más que un rumor sordo en los despachos de inteligencia se convirtió, con las primeras luces del alba, en una realidad de fuego: Estados Unidos e Israel han lanzado una ofensiva militar de gran escala contra el corazón institucional de la República Islámica de Irán, en una operación que, por su magnitud y audacia, evoca los capítulos más sombríos de la geopolítica en Medio Oriente. El presidente Donald Trump confirmó desde Washington el inicio de "una gran operación de combate", destinada —según sus palabras— a "proteger al pueblo estadounidense mediante la eliminación de la amenaza que representa el régimen iraní". Horas antes, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, había anunciado un "ataque preventivo" y declarado el estado de emergencia en todo el territorio hebreo, en una escalada que parecía cuestión de tiempo y que hoy sacude los cimientos de la región. Las agencias de noticias iraníes, atrapadas entre la conmoción y la propaganda, reportaron al menos tres explosiones de gran intensidad en Teherán. La agencia semioficial Fars confirmó impactos directos en puntos neurálgicos de la capital, mientras que IRNA, la agencia oficial, describió el centro de la ciudad envuelto en columnas de humo negro y denso, visibles desde varios kilómetros a la redonda. Aún no hay cifras oficiales de víctimas, pero fuentes locales advierten que los bombardeos habrían alcanzado instalaciones militares y edificios gubernamentales. El ataque no surge de la nada. Durante las últimas semanas, Washington había desplegado en Oriente Medio una fuerza aeronaval comparable a la movilizada durante la invasión de Irak en 2003. Simultáneamente, Israel presionaba sin tregua para boicotear las negociaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán, exigiendo no solo el desmantelamiento del programa atómico iraní —tanto civil como militar—, sino también la eliminación de su arsenal de misiles balísticos, pieza clave en la guerra de 2025, cuando Irán logró saturar la defensa antiaérea israelí y causar daños en suelo hebreo. Tel Aviv también demandaba, como condición innegociable, que Teherán rompiera sus vínculos con el denominado Eje de la Resistencia: Hamás, Hezbolá y los hutíes de Yemen. La respuesta iraní, advierten los estrategas, podría ser devastadora y desordenada. Las Fuerzas de Defensa de Israel han activado las alarmas en todo el país y han instado a la población a permanecer cerca de los refugios antiaéreos. "Se esperan ataques con misiles y aviones no tripulados contra Israel y su población civil en el futuro próximo", reza un comunicado del Ministerio de Defensa hebreo, en un tono que oscila entre la advertencia y la certeza. A partir de las 08:00 horas (hora local), las autoridades israelíes han impuesto restricciones severas: quedan prohibidas las actividades educativas, las reuniones públicas y la operación de lugares de trabajo, salvo aquellos considerados esenciales. El espacio aéreo israelí ha sido cerrado por completo, todos los vuelos cancelados y se ha solicitado a la población no acercarse a los aeropuertos hasta nuevo aviso. Quienes se encuentren en el extranjero, han señalado las autoridades, deberán mantenerse informados a través de los canales oficiales y esperar al menos 24 horas antes de cualquier intento de repatriación. Mientras las sirenas ululan en las ciudades israelíes y el humo se eleva sobre Teherán, la comunidad internacional contiene el aliento. Lo que comenzó como una presión diplomática se ha convertido en una guerra abierta en el corazón de Oriente Medio. Y el polvo de las explosiones, advierten los analistas, apenas comienza a asentarse. — Redacción Servicios umbral.local/
Guerra de los 12 día: Trump anuncia tregua entre Israel e Irán tras ataque a base en Doha

Un frágil cese al fuego pone pausa a la escalada bélica tras el ataque simbólico de Irán contra una base estadounidense en Catar. Por Julio Guzmán Acosta En un giro inesperado, el presidente Donald Trump declaró anoche el fin de la \»Guerra de los 12 días\» entre Israel e Irán, tras un ataque con misiles iraníes contra la base Al Udeid, en Doha. El anuncio llegó en medio de tensiones que rozaron el conflicto regional, luego de que Teherán lanzara entre seis y catorce proyectiles —la mayoría interceptados— en lo que calificó como una respuesta \»medida\» a los bombardeos estadounidenses del sábado. Misiles en la noche catarí El ataque, ejecutado hacia las 19:39 hora local del lunes, resonó en los cielos de Doha y obligó a cerrar el espacio aéreo. Catar condenó la \»violación de soberanía\», aunque sin anunciar represalias. Un misil impactó en la base sin causar víctimas, detalle que Trump aprovechó para minimizar el episodio: \»Fue un gesto débil. Ahora hay camino para la paz\», afirmó desde Mar-a-Lago. La tregua, según el mandatario, se activará en fases: Irán detendrá sus ataques primero, e Israel seguirá doce horas después. Sin embargo, Tel Aviv no ha confirmado públicamente su adhesión, y fuentes militares israelíes insisten en mantenerse en \»máxima alerta\». De Natanz a Doha: la escalada que llevó al límite El conflicto estalló el 13 de junio, cuando Israel bombardeó instalaciones nucleares iraníes. La respuesta de Teherán fue masiva: más de 150 misiles contra territorio israelí. La intervención de Washington el 22 de junio —con la operación Midnight Hammer— profundizó la crisis, culminando en el ataque a Al Udeid como mensaje \»simbólico\» a EE.UU. La comunidad internacional respiró aliviada, pero con reservas. La UE y la ONU reiteraron llamados a la contención, mientras Arabia Saudita y sus aliados del Golfo condenaron a Irán y suspendieron vuelos temporalmente. Catar, hasta ahora neutral, queda en una posición incómoda como anfitrión de la base atacada. Paz sin papeles El cese al fuego carece de formalidades: no hay firma ni mediadores internacionales. Analistas advierten que la calma depende de la voluntad de actores con agendas encontradas. Mientras las tropas de tres naciones siguen en alerta, la región aguarda, entre el escepticismo y la esperanza, el próximo movimiento. Cronología clave – 13 jun: Israel ataca instalaciones nucleares iraníes. – 13 jun (noche): Irán responde con 150+ misiles. – 22 jun: EE.UU. bombardea blancos en Irán. – 23 jun (tarde): Misiles iraníes impactan en Al Udeid. – 23 jun (noche): Trump anuncia tregua.