UMBRAL, MARCAMOS TENDENCIA 

Una propuesta costosa e insostenible

SEGURIDAD SOCIAL PARA TODOS La propuesta de la Coalición Digna generaría un déficit de 5.2 millones por afiliado promedio. Con un salario de 37,000 pesos reales (libre de inflación) el afiliado promedio aportaría 821,221 pesos y si esos aportes se ahorraran y capitalizaran se obtendrían intereses por 732,588 al 5 % anual, acumulando un total de 1,553,809 pesos reales. De acuerdo a la propuesta, este afiliado modelo se retiraría a los 60 años con una pensión del 70% durante un promedio de 17 años, más 3 años del cónyuge sobreviviente. Su pensión total ascendería a 6,728,218, arrojando un déficit per cápita de 5,174,408, debido a que recibiría 4.3 veces más que el total aportado y acumulado de por vida. Demasiado bueno para ser verdad y financieramente sostenible. Los autores ocultan ese déficit, no explican cómo se financiaría ni cuál sería su impacto en la sostenibilidad del sistema. Tampoco, indican cuáles serían sus implicaciones fiscales a largo plazo y cuántos impuestos tendríamos que pagar todos los contribuyentes. Tampoco reconocen que el sistema de reparto fomenta irritantes privilegios de quienes “reparten y reparten y se quedan con la mayor parte”? Esas son las respuestas que el país necesita y reclama para conocer la verdad. Ante la incapacidad de demostrar su sostenibilidad financiera a largo plazo, el sistema de reparto no se justifica por méritos propios, sino descalificando al sistema de capitalización individual. La alta comisión de las AFP es utilizada como un pretexto para desacreditarlo, sin considerar la posibilidad de reducirla para elevar la tasa de reemplazo. Ciertamente los beneficios de las AFP son muy elevados, pero en este caso lo lógico sería proponer una reducción sustancial de la comisión como lo hizo México que ya las bajó al 0.54% anual sobre el fondo administrado. En el 2019, cuando el Senado convocó para discutir el tema, esos grupos radicales se limitaron a denunciar las altas comisiones en vez de proponer su reducción. Se descarta de antemano toda posibilidad de reforma del sistema de capitalización individual porque se trata de un enfoque unilateral para eliminarlo a cualquier costo Se afirma que las grandes corporaciones son las principales beneficiarias y que los afiliados reciben la menor parte. Eso no es cierto de acuerdo a los resultados obtenidos. Actualmente el patrimonio de los trabajadores supera los 1,175,199.4 millones de pesos, de los cuales alrededor de 528,839.7 millones (el 45%) han sido aportados por los afiliados y empleadores y 646,359.7 millones (el 55%) corresponden a las utilidades obtenidas. Se critica la falta de solidaridad social de la capitalización individual de Chile durante la dictadura de Pinochet. Pero no se reconoce que esa falla no justifica su eliminación, ya que hace 24 años nuestro país creó un Fondo de Solidaridad Social (FSS) a favor de los afiliados de bajos ingresos, y ahora lo que procede es fortalecerlo para garantizar pensiones adecuadas a los trabajadores con aportaciones insuficientes. Según afirman, las altas ganancias de las AFP causan las bajas tasas de reemplazo, lo cual no se corresponde con la realidad. De acuerdo a nuestros cálculos, su reducción al 0.54% anual sólo agregaría un año y dos meses más de jubilación por lo que, aún lográndola, todavía el déficit financiero promedio equivaldría a unos 8 años y tres meses de pensión sin fondos para cubrirlos, manteniendo una situación financiera deficitaria e insostenible. Lo cierto es que sin una reforma, las pensiones serán bajas, independientemente de que sea reparto o capitalización individual debido al impacto creciente de la longevidad. Nuestra Fundación asume la responsabilidad técnica de decir la verdad a la población, a la Comisión Bilateral, al movimiento sindical y a los políticos. 

Otra vaina en salud

Por Pedro Angel Vamos de bollo en bollo y cada vez el hilo es más difícil de desamarrar. Entre médicos, ARS y gobierno te veréis. El Consejo Nacional de Salud acaba de difundir una resolución para echar más jabón al sancocho a este lío de legislación de seguridad social que nos gastamos. El Consejo aprobó, el pasado día 15, la Resolución 503-03, con sanciones en dinero y prisión para Prestadores de Servicios de Salud (PSS), entiéndase médicos, ARS y clínicas. Todos en un mismo saco. La referida resolución contempla multas hasta los 5 millones 800 mil pesos y prisión hasta de tres años si los Prestadores se pasan de la raya con una serie de infracciones que van desde falsificar expedientes para obtener dinero, hasta negar el servicio por discriminación. El Colegio Médico Dominicano se quejó de que las sanciones más graves y numerosas pesan contra los galenos. Las ARS calladitas, como siempre; y las clínicas gritaron y se alinearon con el gremio médico. Y la Asociación Dominicana de Aseguradoras de Riesgos de Salud (ADARS) coincidió –quizás por primera vez- en la postura del gremio médico y las clínicas. Otro bollo más Para elaborar informaciones sobre el tema, he consultado al menos cuatro leyes y dos resoluciones, cada una más embrollada, difícil de comprender y con entuertos para joderse. Dos horas al menos viendo leyes y consultando juristas. Al momento de redactar pensaba: wao, es para no salir nunca del atolladero de negación de servicios y altos gastos en salud. Mientras, ¿modificación de Ley de Seguridad Social para cuándo? ¿Para cuándo vamos a dejar de pagar más del 50 por ciento, con el bolsillo, por consultas médicas, procedimientos y otros servicios de salud? La Ley 87-01, que rige el Sistema Dominicano de la Seguridad Social, muerta el intento de mejorarla o modificarla en el Congreso Nacional. Los actores sólo van a la comisión creada a tales fines para defender sus posturas. Y los legisladores en babia y en qué sabe qué más cosas ocultas. Y ahora en campaña, ay, Dios. De la rendición de cuentas del presidente Luis Abinader, nada que agregar. El mandatario sorprendió con muchas obras que no teníamos pendientes o ni nos acordábamos. Los hospitales regionales ortopédicos y pediátricos, un palo: se necesitaban. Esperemos que este bollo más, que sólo sirve para la bullanga mediática no pasme las reformas necesarias y las decisiones importantes y las mejores en nuestro sistema de salud.