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Real Madrid: El Líder que se Durmió en la Montaña Blanca

Un Real Madrid mustio y sin alma cedió el liderato en Montilivi tras un empate que sabe a derrota, víctima de su propia desidia y del talento de un Ounahi inspirado, en una noche donde la sombra del campeón se desvaneció ante un Girona corajudo que supo pescar en río revuelto. Por Theo N. Guzmán MONTILIVI.— Hay derrotas que no figuran en el marcador pero se graban a fuego en la memoria colectiva. Esta noche, en la fortaleza blanca y roja de Montilivi, el Real Madrid no perdió un partido: perdió su esencia. El equipo que llegó como líder abandonó el campo habiendo cedido el trono, doblegado no por la fuerza de un rival sino por el peso de su propia indolencia. Durante sesenta minutos interminables, el Madrid fue un gigante de pies de barro. Movió el balón con la elegancia burocrática de quien cumple un trámite, pero sin la chispa del que juega con hambre. Mbappé, Arda Güler y compañía parecían convencidos de que la mera presencia de la camiseta bastaría para doblegar a un Girona que, muy al contrario, llegó con el coraje del que lucha por salir del descenso. Fue precisamente en ese terreno de la entrega donde emergió la figura de Azzedine Ounahi. El marroquí, dueño y señor del centro del campo, encontró los huecos que la desidia madridista le regalaba y firmó un gol que ya es candidato a obra de arte: recepción primorosa de Tsygankov, conducción imparable y disparo a la escuadra. Una jugada que destapó todas las costuras de un Madrid que defendió con la intensidad de quien pasea por un museo. La reacción final, forzada por el miedo a la humillación, llegó tarde y con sabor a poco. El penalti transformado por Mbappé en el 76\’ sirvió para salvar un punto, pero no para ocultar la realidad de un equipo que lleva cinco partidos buscándose a sí mismo sin éxito. Las caras de Bellingham y Valverde al abandonar el terreno de juego eran el mejor reflejo de una crisis que ya no es solo de juego, sino de identidad. Mientras el Girona celebraba un punto que sabe a oro, Xabi Alonso miraba al vacío desde el banquillo. Sus cambios tardíos, su incapacidad para imprimir intensidad a un equipo que juega como si estuviera en pretemporada, plantean serias dudas sobre su capacidad para reconducir una nave que parece haber perdido el rumbo. El Madrid abandona Girona sin el liderato y, lo que es peor, sin respuestas. La pregunta que flota en el aire es tan simple como aterradora: ¿dónde está el equipo que ganaba títulos con carácter y hambre? Porque lo que se vio en Montilivi fue la sombra pálida de un campeón que parece haber olvidado qué lo hizo grande.

Países Bajos remonta ante Turquía y se medirá a Inglaterra en semifinales de la Eurocopa

El gol de la victoria llegó cuando Müldür anotó en propia puerta en el minuto 76. SERVICIOS umbral.local/ Los Cuartos de Final de la Eurocopa han concluido con la victoria de Países Bajos por 2-1 sobre Turquía. Los neerlandeses empezaron perdiendo, pero gracias a Stefan de Vrij y un autogol de los otomanos, la ‘Naranja Mecánica’ le dio la vuelta al choque y ya está en semifinales, donde espera Inglaterra el miércoles 10 de julio a las 21:00.   El partido arrancó con el guion esperado, con Países Bajos dominando el esférico y Turquía encerrada en su área, eso sí, con la gran novedad de la demarcación de Arda Güler como falso ‘9’.  Los ataques de los neerlandeses eran protagonizados principalmente por un Memphis Depay que en ocasiones se encontró demasiado solo, y sus ataques no llegaron a buen puerto, ni pusieron en apuros a Gunok, el meta turco.  Pasaron los minutos, y los turcos comenzaron a venirse arriba, con Hakan Calhanoglu como director de juego y catalizador de los múltiples contraataques. En el minuto 35’, Arda Güler, en segunda jugada tras la salida de un saque de esquina, puso un centro milimétrico al área, donde Bardakci cabeceó, aprovechando una mala salida de Verbruggen, para adelantar a Turquía, que se fue al descanso con una ventaja mínima.   En la segunda parte, el partido se rompió. Neerlandeses y otomanos cargaron sin cesar en un ida y vuelta muy peligroso, en el que las ocasiones se saltearon entre ambos conjuntos. Memphis Depay tuvo la primera, quedándose a escasos milímetros de empujar un cabezazo de Weghorst.   Apenas unos minutos después, Arda Güler estuvo a punto de anotar una falta directa antológica, pero Verbruggen intervino con la punta de los dedos. El vaivén se mantuvo hasta el minuto 70\\\’, cuando Stefan De Vrij remató completamente solo un centro de Memphis Depay para poner el empate en el electrónico.   Apenas tardó cinco minutos la \\\’Naranja Mecánica\\\’ en darle la vuelta al partido, con un centro raso con dirección a Cody Gakpo que acabó entrando como autogol de Muldur. Se lanzó al ataque Turquía, pero la defensa neerlandesa fue efectiva y mantuvo el resultado. Países Bajos a semifinales, e Inglaterra ya prepara el partido.