Fundación Maximiliano Gómez condena agresión y destrucción de propaganda

Así se presentaron los de Antigua Orden Dominicana blandiendo machetes, cuchillo, bates, piedras, armas de fuego y agrediendo a los manifestantes que conmemoraron el 60 aniversario de la revolución de abril del 1965. Por Servicios umbral.local/ La Fundación Maximiliano Gómez (El Moreno), reconocida legalmente desde octubre de 2024 y dedicada a preservar la memoria histórica del pueblo dominicano y defender sus intereses, emitió un contundente comunicado para rechazar los ataques violentos sufridos por algunos de sus miembros y la destrucción de su propaganda, ocurridos luego de los actos conmemorativos del 60 aniversario de la Revolución de Abril de 1965. De acuerdo con la Fundación, la violencia fue perpetrada por un grupo conocido como la Antigua Orden Dominicana, que desde primeras horas de la mañana se presentó en el Parque Independencia armados con machetes, cuchillos, palos, piedras y armas de fuego, con el objetivo explícito de impedir el acto que se realizaría frente a la estatua del coronel Francisco Alberto Caamaño, una actividad que debía llevarse a cabo tras la Marcha Unitaria conmemorativa del histórico aniversario. Este grupo, calificado por la Fundación como una banda paramilitar, tiene un historial de agresiones contra personas que no comparten su ideología, y en esta ocasión no solo atacaron a miembros de la Fundación, sino también a otras personas que participaban pacíficamente en las actividades. Los agresores arrebataron violentamente propaganda que contenía la imagen de Maximiliano Gómez (El Moreno) y del Comando Argentina, símbolos emblemáticos de la lucha contra la segunda intervención estadounidense en la República Dominicana en el siglo XX. Posteriormente, destruyeron y quemaron estas imágenes con una violencia que la Fundación calificó de “furia demencial”. La presidenta de la Fundación, Carmen Mazara, y el secretario ejecutivo, Fernando Peña, denunciaron que estas acciones constituyen una flagrante violación de derechos fundamentales, incluyendo el derecho constitucional al libre tránsito y a la expresión pacífica. Asimismo, alertaron que otros espacios culturales y educativos como la Biblioteca Pública Miguel Ángel Muñiz y la Escuela Multitemática también fueron objeto de ataques por parte de estos grupos fanáticos. “El accionar de esta horda neonazi y fanática no solo afecta a nuestra Fundación, sino que representa un atentado contra la democracia, la libertad de expresión y la convivencia pacífica en nuestra sociedad”, señalaron Mazara y Peña en el comunicado. La Fundación Maximiliano Gómez hizo un llamado urgente a las autoridades para que garanticen la seguridad y el respeto a los derechos fundamentales de todos los ciudadanos, evitando que organizaciones violentas impongan su voluntad mediante el terror físico y mediático. Además, insistieron en la necesidad de preservar un clima de convivencia democrática donde puedan desarrollarse libremente manifestaciones culturales, históricas y populares. Finalmente, el comunicado reafirma el compromiso de la Fundación con la defensa de una patria libre y soberana, en honor a los ideales del Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte, y en memoria de los héroes que lucharon por la independencia y dignidad del pueblo dominicano.
Un bicho raro que debe ser detenido

No debe haber discusión respecto al derecho de la llamada AOD a expresar sus sentimientos, cuales sean. Pero no tiene en absoluto ningún derecho a constituirse en autoridad de facto, por sobre las autoridades públicas, con la anuencia o la indiferencia de estas, y agredir verbal y físicamente a quienes disentimos de sus valores e ideas. ¡EN ESTA ESQUINA…! El odio y la intolerancia expresado en la llamada Antigua Orden Dominicana (AOD) se ha instalado con rostros y manos en la sociedad dominicana, y los cerebros apenas comienzan a aparecer; y debe preocupar a toda la gente de sentimientos democráticos y sensibilidad humana del país; pero el gobierno tiene que tener una preocupación especial. Porque es a quien corresponde cuidar y garantizar la seguridad y la paz del pueblo y de la sociedad en general, que están siendo afectados por esa agrupación. Y porque la tranquilidad social y política que de menos a más ha imperado en el país desde la conquista en 1978 de la apertura a las libertades públicas y los derechos democráticos, es un valor agregado al ambiente para las inversiones nacionales y extranjeras que tanto han gustado a los gobiernos, el actual, y los inmediatamente anteriores. La paz y la tranquilidad han sido valores esenciales en el país, para la actividad política y social general; para la economía, el turismo y los negocios. Pero tal y como advierte el editorial del periódico ACENTO del 28 del corriente, desde hace tiempo un grupo fascista que exhibe símbolos de Trujillo y de Hitler, se viste con atuendos militares, agrede toda manifestación de reclamos de derechos humanos y ha llegado hasta agredir la Misión de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Esto va a más. Ha agredido mujeres que reclaman las tres causales; a ciudadanos que expresaban repudio a los bombardeos de Israel contra el pueblo de Gaza – Palestina; atacan a migrantes haitianos y a quienes reclamamos un trato digno y humano para estos; amenazaron con asaltar la sede de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH); recién han querido vandalizar la Escuela Multitemática y la Biblioteca Miguel Ángel Muñiz Arias. Y ya están integrando a su discurso el anticomunismo, con una propiedad conceptual que sugiere pensar en la existencia de un cuerpo de pensantes ocultos en esa organización. Ahí están muchos componentes fascistoides. Se ha instalado un bicho raro en el país, generador de intranquilidad y miedos que no tardará en convertirse en un grave problema nacional y para la imagen del país. No debe haber discusión respecto al derecho de la llamada AOD a expresar sus sentimientos, cuales sean. Pero no tiene en absoluto ningún derecho a constituirse en autoridad de facto, por sobre las autoridades públicas, con la anuencia o la indiferencia de estas, y agredir verbal y físicamente a quienes disentimos de sus valores e ideas. Aquí es válido recordar la frase de S.G. Tallentyre en su libro \»Los amigos de Voltaire\» (1906), que decía \»estoy en absoluto desacuerdo con sus ideas, pero respeto hasta la muerte el derecho que usted tiene de expresarlas\». Una síntesis de la necesidad de la libertad de expresión y de libertades públicas. El gobierno y el PRM, cuya base social principal se forjó en el PRD liderado por el Dr. Peña Gómez, que luchó tanto como la Izquierda contra la Banda Colorá por la conquista del espacio de tolerancia política que la AOD hoy amenaza, debe definirse en palabras y hechos frente a esta. Un asunto tan grave como esta amenaza, no debe ser valorada con una calculadora de votos electorales; si da o quita votos, no es una cuestión para verdaderos partidarios de la democracia.
Una marcha exitosa

Ayer domingo 27 de abril, las fuerzas verdaderamente patrióticas y revolucionarias, las que se enfrentaron a la segunda intervención yanki al país y lucharon metro a metro por la defensa de nuestra soberanía, realizaron una exitosa marcha en conmemoración de 60 aniversario de las gloriosas gestas de abril del 1965, por la defensa del medio ambiente, contra la política depredadora que lleva la Barrick Gold. Pese a la intensa campaña mediática de querer endilgar de que se trataba de una actividad pro-haitiana, para restar fuerza y credibilidad a la misma; no lo lograron y la marcha concitó el respaldo de miles de dominicanos y dominicanas que han venido luchando por las conquistas de los derechos democráticos que hoy disfrutamos los dominicanos. La marcha se realizó en completo orden como la habían pautado los organizadores y lo habían comprometido las autoridades. Ningún chantaje iba a impedir que la misma llegara al lugar señalado para su final, la estatua del presidente de la República en Armas, coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó. Todo salió tal y como se planificó y se informó al Ministerio de Interior y Policía. Pero las autoridades permitieron, que en los alrededores del parque se concentraran miembros de la llamada Antigua Orden para provocar y agredir a los participantes en la marcha a la hora de retirarse a sus respectivos hogares. Tal fue mi caso en particular, que fui rodeado por una banda de facinerosos con signo de embriaguez o de consumo de sustancias controladas, vociferando cuantos improperios pudieron salir de sus bocas, acusando a los que participamos en la marcha de comunistas y traidores, y tratando de pasar de las palabras a la agresión en hechos; cosa que evitamos sin hacer caso a la provocación. También fue objeto de un intento de asalto la Biblioteca Pública Miguel Ángel Muñiz y la Escuela Multitemática por el mismo grupo de forajidos que me provocó e intentó agredirme, causando algunos daños a varios vehículos y heridas de armas blancas a algunos jóvenes que se encontraban en los alrededores. Las autoridades están alertadas de los planes de esos bandoleros, y que, por chantaje o miedo, se les permitió ser los dueños de todo el entorno del parque, dejándolos actuar libremente. Pero los auspiciadores de tales desmanes contra el derecho que tenemos nosotros de expresar nuestras ideas, conquistado con mucha sangre, cuando ellos justificaban la represión del balaguerismo del cual eran sus aliados; se atreven a decir que los responsables son los comunistas por ligar la conmemoración de la gesta de abril en la que no tuvieron, con objetivos antinacionales. Esos que dicen esa barbaridad, son los mismos que apoyaron la segunda intervención yanki al país un día como hoy hacen 60 años. Hay que estar vivo para oír y ver tantas cosas. Pese a esas agresiones la marcha fue todo éxito y eso explica la reacción violenta de los miembros de la Antigua Orden y sus auspiciadores.