El ALBA-TCP Condena el “Acto de Guerra” y Exige la Liberación de Maduro
El bloque regional califica la operación militar estadounidense como una “violación grave y deliberada del derecho internacional” y demanda la liberación inmediata e incondicional del presidente venezolano, asegurando que Venezuela “no está sola”. Por Brendalis Reyes CARACAS, sábado .— Con un lenguaje de contundencia diplomática y un firme arraigo en los principios de soberanía y autodeterminación, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) condenó este sábado, de manera “absoluta, categórica y sin matices”, el ataque militar ejecutado por Estados Unidos contra Venezuela, al que calificó como un “acto de guerra”. En una declaración oficial, el bloque integracionista hizo un llamado urgente a gobiernos y movimientos sociales del mundo a repudiar la agresión, que incluyó bombardeos y el “secuestro” del presidente Nicolás Maduro, y exigió su “liberación inmediata e incondicional”. El comunicado del ALBA, organismo fundado por Cuba y Venezuela, insiste en “el respeto a la soberanía, la paz y el derecho de los pueblos a decidir su propio destino” y precisa que “esta agresión armada constituye una violación grave y deliberada del derecho internacional, de la Carta de las Naciones Unidas, de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz”. La denuncia subraya la gravedad del desconocimiento del paradero del mandatario, exigiendo de manera inmediata una “fe de vida” y el respeto a su integridad física y moral, hecho que tilda de “crimen internacional de extrema gravedad”. Un mensaje de firmeza y unidad regional Más allá de la condena, la declaración emite un mensaje político de resistencia y apoyo inquebrantable. “Los países del ALBA afirmamos con absoluta claridad que ninguna agresión imperial logrará quebrar la voluntad política del pueblo venezolano ni desestabilizar su institucionalidad”, sostiene el texto. Saludando al pueblo y al Gobierno Bolivariano, el bloque asegura que estos han demostrado, “y seguirán demostrando, su capacidad histórica para preservar la estabilidad interna, la paz social y el orden constitucional”. La frase final, “Venezuela no está sola”, resume la postura de solidaridad activa que promueve la alianza. Este posicionamiento colectivo del ALBA-TCP se suma a las primeras y airadas reacciones de actores claves en la región, como Cuba y Nicaragua —miembros plenos del bloque—, y a las declaraciones previas de Rusia. Constituye la primera respuesta oficial coordinada de un grupo de estados latinoamericanos y caribeños, delineando un frente de rechazo político y diplomático a la acción unilateral de Washington. La referencia explícita a la “Zona de Paz”, proclamada por la CELAC en 2014, busca enmarcar la agresión no solo como un ataque a un país, sino como una violación a un principio fundacional de la política exterior consensuada por la región. El escenario de una batalla diplomática ampliada La declaración del ALBA no es un gesto aislado, sino la apertura de un flanco regional en lo que se perfila como una extensa batalla en foros multilaterales. Al exigir la liberación de Maduro y tildar su captura de “secuestro”, el bloque desafía directamente la narrativa jurídica esbozada por el senador estadounidense Mike Lee, quien habló de un “arresto” para un “juicio penal”. Esta confrontación de narrativas —una que habla de crimen internacional y otra de procedimiento judicial— anticipa un choque en la ONU, la OEA y otros organismos donde el ALBA tiene voz. Con esta condena unánime, los países del ALBA-TCP envían una señal clara: la crisis venezolana ha entrado en una fase donde la solidaridad regional se activa como un mecanismo de defensa política. Mientras las calles de Estados Unidos y otras naciones ven protestas, y la vicepresidenta venezolana gestiona el gobierno en la incertidumbre, la diplomacia de los aliados históricos de Caracas se moviliza para intentar contrarrestar, desde el derecho y la retórica internacional, la abrumadora asimetría de fuerza militar desplegada sobre Venezuela.
La Primera Expoferia AgroAlba abre sus puertas en Venezuela con un llamado a la soberanía alimentaria regional

Inauguración de la Primera Expoferia AgroAlba en Venezuela, donde países miembros del ALBA-TCP, naciones invitadas e inversionistas internacionales se reúnen para impulsar la soberanía alimentaria regional durante este evento de dos días. Por Servícios umbral.local/ Con un llamado a fortalecer la integración productiva y enfrentar los desafíos globales en materia alimentaria, Venezuela inauguró este jueves la Primera Expoferia AgroAlba, un espacio que durante dos días reunirá a los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA-TCP), naciones invitadas de África, Europa y América Latina, así como a inversionistas y empresarios internacionales. La iniciativa, propuesta originalmente por el presidente Nicolás Maduro durante la XXIV Cumbre de Jefes de Estado del ALBA-TCP en diciembre pasado, busca concretar acciones que permitan aprovechar las capacidades agroindustriales de la región. \»Este es un paso decisivo para blindar nuestra seguridad alimentaria frente a las guerras arancelarias y las medidas coercitivas unilaterales\», destacó el canciller venezolano, Yván Gil, a través de su cuenta en Telegram. El evento no solo marca un hito en la cooperación Sur-Sur, sino que ya cuenta con la adhesión formal de países como San Vicente y las Granadinas, Antigua y Barbuda y Santo Tomé y Príncipe, este último representando el primer puente con el continente africano. Según las autoridades, estos acuerdos sientan las bases para un modelo económico inclusivo y sostenible, que trasciende lo alimentario para incluir rubros como el textil. Ciencia, tecnología y diplomacia productiva Durante la rueda de prensa previa al evento, el secretario ejecutivo del ALBA-TCP, Jorge Arreaza, subrayó el \»extraordinario potencial\» de los países miembros, desde las capacidades logísticas de Bolivia hasta el expertise caribeño en agricultura resiliente. Por su parte, el ministro de Agricultura venezolano, Julio León, enfatizó que AgroAlba representa \»una oportunidad histórica para consolidar cadenas de producción eficientes\». La agenda del encuentro incluye reuniones técnicas ministeriales, rondas de negocios y la presentación de proyectos emblemáticos, todos articulados bajo una misma premisa: convertir al bloque en un referente de autosuficiencia. Mientras los stands exhiben desde innovaciones agroecológicas hasta maquinaria avanzada, analistas coinciden en que el verdadero éxito se medirá por la capacidad de traducir estos acuerdos en políticas públicas concretas. En un mundo donde el 80% de los alimentos siguen controlados por multinacionales, iniciativas como esta buscan redefinir las reglas del juego. Los ojos de la región están puestos en Caracas.
América Latina en amenaza: Alerta del presidente cubano ante la injerencia de Donald Trump

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, alertó hoy que América Latina y el Caribe están bajo amenaza y solo con unidad se puede enfrentar la articulación de la contraofensiva imperialista y oligárquica. Por César Guzmán Dalmasi La Habana, 3 de febrero de 2025 – En un contundente discurso durante la XII cumbre extraordinaria de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), el presidente cubano Miguel Díaz-Canel advirtió sobre la creciente amenaza que América Latina y el Caribe enfrentan ante una nueva articulación de la \»contraofensiva imperialista y oligárquica\». En su intervención, el mandatario cubano hizo hincapié en la política injerencista de la administración de Donald Trump, a la que calificó de \»delirante y peligrosa\», y que, según él, todavía deja huellas en la región. Díaz-Canel destacó que bajo el gobierno de Trump, América Latina fue escenario de episodios de injerencia que no deben ser olvidados. \»Hoy ese gobierno de los Estados Unidos pretende definir las opciones para los países de la región: o someternos o ser objeto de agresión\», afirmó, resaltando la presión que enfrenta cada nación en un contexto geopolítico cada vez más adverso. Esta declaración retoma un discurso que ha sido recurrente entre los líderes de izquierda en la región, quienes ven en las políticas estadounidenses un intento de controlar y desestabilizar gobiernos que buscan una autonomía económica y política. El presidente cubano denunció que desde el 20 de enero de este año, la nueva administración estadounidense ha continuado un patrón de desprecio hacia los pueblos latinoamericanos y caribeños, utilizando medios que van desde la manipulación de la información hasta calificativos racistas. \»Etiquetan como criminales a millones de inocentes por ser latinoamericanos y caribeños\», subrayó, haciendo eco de un sentimiento que resuena en muchas naciones de la región que han sido víctimas de la retórica hostil de Washington. Díaz-Canel indicó que las amenazas y las medidas coercitivas unilaterales son parte de una estrategia que busca legitimar acciones sin respeto por la soberanía de los países. En este sentido, el mandatario cubano hizo un llamado a la unidad entre los países de la región como la única vía para enfrentar estas agresiones. \»Es imposible enfrentar esta injerencia sin la solidaridad y el apoyo mutuo entre nuestros pueblos\», enfatizó. En su intervención, el presidente cubano también hizo hincapié en la importancia de discernir entre la retórica política y la desesperación de aquellos actores que buscan alcanzar objetivos a corto plazo. En este contexto, la cumbre del ALBA-TCP se presenta como una plataforma crucial para actualizar las prioridades de trabajo del bloque y discutir los desafíos que enfrentan en un entorno geopolítico complejo. Díaz-Canel aprovechó la ocasión para agradecer a los miembros de la Alianza por su apoyo en la lucha para que Cuba fuera retirada de la lista de países supuestamente terroristas, una lista que calificó de \»fraudulenta y espuria\». La administración de Joe Biden, aunque tardíamente, se vio obligada a reconocer que no existían argumentos válidos para mantener a Cuba en dicha lista, lo que, según el presidente cubano, es un indicio de que la política exterior de Estados Unidos está en una fase de reevaluación, aunque sigue siendo hostil. Este discurso en La Habana se da en un momento en que América Latina se encuentra en una encrucijada, enfrentando desafíos internos y externos que ponen a prueba su estabilidad y su capacidad de respuesta ante injerencias extranjeras. La figura de Donald Trump, de nuevo en la Casa Blanca, continúa siendo un referente de las tensiones que han marcado las relaciones entre Estados Unidos y los países latinoamericanos, donde la lucha por la autodeterminación y la soberanía sigue siendo un tema central. La alerta de Díaz-Canel resuena como un llamado a la resistencia y la unidad en un continente que ha vivido en carne propia las consecuencias de políticas injerencistas. La esperanza de un futuro más equitativo y libre para América Latina y el Caribe depende, en gran medida, de la capacidad de sus naciones para unirse en la defensa de su soberanía frente a las presiones externas. La cumbre del ALBA-TCP se convierte así en un espacio crucial para forjar caminos de cooperación y solidaridad entre los pueblos de la región, en un contexto donde la historia reciente de injerencia estadounidense sigue vigente.
Movimientos sociales defienden unidad de Revolución en Venezuela
Caracas, 11 nov (Prensa Latina) La defensa hoy de la unidad de la Revolución bolivariana resultó uno de los consensos del Encuentro Nacional ALBA Movimientos, capítulo Venezuela, que sesionó en esta capital por dos días. Prensa Latina Más de 37 movimientos sociales venezolanos y de 40 comunas resaltaron la importancia de consolidar este proceso revolucionario, que enfrenta el bloqueo impuesto por Estados Unidos y las más de 900 medidas coercitivas unilaterales. En la reunión se aprobó un documento político contra el imperialismo y el fascismo, el cual llamó a fortalecer el Poder Popular como centro para la integración de las organizaciones de base. El texto señaló que el encuentro se convocó para fortalecer la unidad del movimiento popular venezolano “desde su hermosa y poderosa diversidad en torno a la defensa de la Revolución bolivariana y más concretamente en la vía comunal hacia el socialismo». Asimismo acordaron entregar al país el documento a fin de comunalizar la Revolución «con nuestros aportes para esta nueva etapa de transición al socialismo y para el Congreso Nacional del Bloque Histórico», que tendrá lugar la venidera semana. Los participantes se declararon en lucha activa y permanente contra la agenda imperialista y el fascismo que pretende, por medio de la violencia, la discriminación y la negación del chavismo, arrebatar el poder político legítimamente conquistado con la victoria popular del presidente Nicolás Maduro. Este encuentro tuvo por propósito construir una agenda común de lucha que “de hoy en adelante se llevará a cabo en distintas regiones del país con el fin de ampliar y fortalecer la organización y el radio de acción” del ALBA Movimientos, capítulo Venezuela. Los movimientos sociales acordaron realizar a finales de noviembre el simposio «Comunalizar el ALBA», cuyos aportes serán llevados a la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del ALBA-TCP a realizarse en diciembre en el contexto del aniversario 20 del bloque de integración. El secretario ejecutivo de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), Jorge Arreaza, refirió que hablar de la comunalización de nuestros pueblos es hablar de descolonización e irnos a Simón Rodríguez, a su originalidad y a su proyecto. “Es cómo desde este territorio, afirmó, logramos nosotros cambiar definitivamente la estructura del orden social y económico». Arreaza manifestó que en Venezuela estamos en una guerra y hay que ir y garantizar los espacios de la Revolución para la Revolución, “no podemos entregarle el poder a la derecha el año que viene”, señaló en referencia a las elecciones regionales de 2025. La agresión imperialista con sus intentos de magnicidio y agenda violenta, expuso, debe combatirse desde la comunalización, la unión del pueblo, los trabajadores del campo, con alianzas productivas y políticas de todos los sectores de la sociedad, según nota de prensa del ALBA-TCP. ga/jcd