El tema “Lo Que Le Pasó a Hawái”, incluido en el álbum Debí TiRAR MáS FOToS, fue adaptado al portugués para una pieza electoral centrada en la soberanía, los recursos naturales y la identidad brasileña.
Redacción Umbral
BRASILIA.— La música del puertorriqueño Bad Bunny entró en la recta final de las elecciones presidenciales de Brasil después de que su equipo autorizara el uso y adaptación de “Lo Que Le Pasó a Hawái” en una pieza audiovisual de la campaña del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, candidato a la reelección en los comicios del próximo 4 de octubre.
La autorización para utilizar la composición ha sido confirmada por diferentes medios brasileños e internacionales. Sin embargo, hasta el momento no consta una declaración pública de Bad Bunny en la que el artista presente esa autorización como un respaldo político personal a la candidatura de Lula.
Una canción sobre soberanía llevada al escenario brasileño
“Lo Que Le Pasó a Hawái” forma parte del álbum Debí TiRAR MáS FOToS. En su versión original, Bad Bunny utiliza la experiencia histórica de Hawái como referencia para abordar preocupaciones relacionadas con Puerto Rico, entre ellas la pérdida de territorio, la gentrificación, el desplazamiento de habitantes y la preservación de la identidad cultural.
La campaña de Lula trasladó esos conceptos al contexto político brasileño mediante una versión en portugués que introduce referencias a los ríos, las playas y las tierras raras, recursos minerales considerados estratégicos para numerosas industrias tecnológicas.
La adaptación incluye la frase: “Quieren tomar el río y también la playa. Quieren las tierras raras, quieren que nos vayamos”, mientras las imágenes desarrollan un mensaje centrado en la defensa del territorio y de los recursos naturales brasileños.
Wagner Moura abre la pieza electoral
El video comienza con una intervención del actor brasileño Wagner Moura, quien desarrolla una narración en torno al apellido Silva y lo relaciona simbólicamente con la identidad y la formación histórica de Brasil.
A continuación, la propaganda combina imágenes del territorio brasileño y de Lula con referencias a Estados Unidos y a sectores vinculados al bolsonarismo. La pieza establece así un contraste político entre el mensaje de soberanía defendido por la campaña oficialista y la relación de sus adversarios con el gobierno estadounidense de Donald Trump.
El audiovisual concluye con una frase de Lula que resume el eje de la propaganda: “Brasil tiene un único dueño: el pueblo brasileño”.
El mensaje conecta con el discurso de Lula ante la ONU
La publicación de la pieza se produjo prácticamente al mismo tiempo que la intervención de Lula ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York.
Durante su discurso del 22 de septiembre, el mandatario brasileño advirtió contra posibles interferencias internas o extranjeras en las elecciones y defendió la soberanía del país y la integridad de su sistema electoral. Reuters informó que Lula volvió a situar la defensa de la democracia y el rechazo a la intervención exterior entre los ejes de su mensaje internacional.
El discurso de soberanía también se extiende a los recursos estratégicos. Lula ha defendido que la explotación de las tierras raras brasileñas genere valor dentro del país, transferencia tecnológica y abastecimiento para sectores considerados estratégicos.
Brasil votará el 4 de octubre
La utilización de la canción de Bad Bunny llega en plena recta final de una campaña presidencial en la que 12 candidaturas han sido validadas para competir por la Presidencia, entre ellas las de Lula, por el Partido de los Trabajadores (PT), y Flávio Bolsonaro, por el Partido Liberal (PL).
El Tribunal Superior Electoral estableció oficialmente la primera vuelta para el domingo 4 de octubre de 2026. Si ningún candidato obtiene los votos necesarios para resolver la elección en esa jornada, la segunda vuelta se celebrará el 25 de octubre. Un total de 158,765,543 electores están habilitados para participar en las elecciones generales.
La incorporación de “Lo Que Le Pasó a Hawái” representa así una apuesta de la campaña de Lula por conectar un mensaje musical conocido internacionalmente con uno de los temas que el mandatario ha colocado en el centro de su discurso electoral: la soberanía de Brasil sobre su territorio, sus recursos y sus decisiones políticas.




