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Xi Jinping llama a una relación “sana” entre China y Estados Unidos

El presidente chino defendió ante Donald Trump una competencia sin confrontación y llamó a preservar la estabilidad entre las dos mayores economías del mundo. Inteligencia artificial, comercio, Taiwán e Irán figuran entre los asuntos centrales de la cumbre en Washington.

Por Virtudes Álvarez Sampedro

WASHINGTON.— El presidente de China, Xi Jinping, llamó este jueves a construir una relación “sana” entre Pekín y Washington durante su encuentro con el presidente estadounidense, Donald Trump, en la Casa Blanca, en una cumbre marcada por el interés de ambas potencias en contener sus diferencias y mantener abiertos los canales de diálogo.

“Los intereses de China y Estados Unidos están profundamente entrelazados”, sostuvo Xi al comienzo de las conversaciones, en las que defendió la necesidad de mantener una relación basada en la estabilidad estratégica.

El mandatario chino reconoció que la competencia entre las dos mayores economías del planeta es inevitable, pero planteó que esta no debe convertirse en una confrontación en la que el avance de una parte dependa necesariamente de la derrota de la otra.

Trump y Xi buscan estabilidad
Xi Jinping a su llegada a la Casa Blanca, este jueves, para reunirse con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

La reunión se produce en un contexto de profundas diferencias en materia comercial, tecnológica y geopolítica. Entre los asuntos que rodean las conversaciones figuran la inteligencia artificial, Taiwán, el comercio bilateral y la guerra con Irán.

Trump destacó públicamente su relación personal con Xi y presentó el encuentro como una oportunidad para preservar la comunicación directa entre ambos gobiernos.

La visita de Estado de Xi se desarrolla del 23 al 25 de septiembre y constituye un nuevo capítulo en los contactos de alto nivel entre Washington y Pekín. La Casa Blanca organizó para este jueves una ceremonia oficial con honores militares y una cena de Estado.

La inteligencia artificial, en el centro del diálogo

Uno de los asuntos de mayor importancia es la inteligencia artificial, un sector en el que Estados Unidos y China mantienen una intensa competencia tecnológica.

Xi defendió la responsabilidad de las dos potencias en el desarrollo y gestión de esta tecnología, mientras ambos gobiernos intentan establecer mecanismos que permitan administrar una rivalidad que afecta no solo a la economía, sino también a la seguridad y al liderazgo tecnológico mundial.

Donald Trump y Xi Jinping durante su reunión en el Despacho Oval de la Casa Blanca.

 

Las tensiones por la IA se han intensificado debido a las restricciones estadounidenses sobre determinadas tecnologías y a las acusaciones de empresas de Estados Unidos sobre el aprovechamiento de modelos norteamericanos por compañías chinas. Pekín, por su parte, cuestiona las limitaciones impuestas por Washington al acceso chino a tecnologías avanzadas.

Comercio y aranceles siguen sobre la mesa

El comercio continúa siendo otro de los puntos decisivos de la relación bilateral. Washington y Pekín han intentado durante los últimos meses evitar una nueva escalada de las tensiones comerciales mientras mantienen negociaciones sobre aranceles, inversiones y productos estratégicos.

Los dos gobiernos ya habían acordado en mayo avanzar hacia una relación de “estabilidad estratégica” y establecer nuevos mecanismos para abordar asuntos de comercio e inversión.

Pese a esos acercamientos, persisten importantes diferencias entre ambas potencias, especialmente en torno al acceso a tecnologías sensibles, las cadenas de suministro y determinados productos estratégicos.

Taiwán y la geopolítica
El presidente chino, Xi Jinping, y la primera dama, Peng Liyuan, a su llegada a la Casa Blanca durante su visita oficial a Washington.

Taiwán continúa siendo uno de los asuntos más delicados. China considera la isla parte de su territorio, mientras Estados Unidos mantiene vínculos políticos y militares con Taipéi bajo su política tradicional hacia el estrecho.

A ello se suman las diferencias sobre Irán y otros escenarios internacionales, asuntos que forman parte del complejo equilibrio que Washington y Pekín intentan administrar sin permitir que sus desacuerdos desemboquen en una confrontación mayor.

Diplomacia de los pandas

La visita también dejó espacio para los gestos simbólicos. Xi anunció que dos pandas gigantes chinos, Ping Ping y Fu Shuang, llegarán próximamente al zoológico de Atlanta, una decisión que recupera uno de los instrumentos más conocidos de la diplomacia cultural china hacia Estados Unidos.

La Casa Blanca desplegó un amplio ceremonial para recibir al mandatario chino. El programa oficial incluye honores militares, actividades culturales y una cena de Estado con representantes gubernamentales y empresariales.

Más allá de los gestos diplomáticos, la cumbre tiene como objetivo fundamental impedir que las numerosas diferencias entre las dos potencias deterioren una relación que resulta determinante para la economía y la estabilidad internacionales.