Brasil se encamina a un nuevo mandato de Luiz Inácio Lula da Silva. Datafolha proyectó la victoria del presidente frente al senador Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta de este domingo, una jornada que mantiene al país pendiente del escrutinio y del pronunciamiento definitivo de la autoridad electoral.
Por Julio Guzmán Acosta | Umbral
La noche electoral brasileña dibuja un nuevo capítulo para Lula. Según la proyección de Datafolha publicada por Folha de S.Paulo, el dirigente del Partido de los Trabajadores se encamina a conquistar un cuarto mandato presidencial. En el corte citado por ese medio, con el 86,41 % de las urnas contabilizadas, obtenía el 51,45 % de los votos válidos, frente al 48,55 % de Flávio Bolsonaro. Son cifras parciales, correspondientes a ese momento del recuento.
Una remontada después de la primera vuelta
El avance de Lula adquiere especial relevancia por el resultado de la primera ronda. De acuerdo con el Tribunal Superior Electoral (TSE), Flávio Bolsonaro había terminado por delante con el 47,03 %, mientras el mandatario alcanzó el 45,16 %, según el balance divulgado con el 99,99 % de las urnas escrutadas.
Aquella diferencia dejó abierta una segunda vuelta en la que ambos candidatos necesitaban ampliar sus apoyos más allá de sus respectivos núcleos electorales. La proyección favorable a Lula apunta ahora a una inversión de ese orden inicial.
Proyección de victoria y resultado oficial
Reuters también recogió el pronóstico de Datafolha y las celebraciones de seguidores del presidente. Sin embargo, en el momento descrito por la agencia, la autoridad electoral todavía no había declarado oficialmente un vencedor. Esa distinción resulta esencial mientras continúa el escrutinio.
El seguimiento de los resultados debe hacerse sobre los votos válidos: los sufragios blancos y nulos no forman parte del cálculo que determina al ganador. Los datos oficiales pueden consultarse durante la totalización en la plataforma de resultados del TSE.
El desafío que aguarda al próximo Gobierno
Una eventual confirmación de la victoria abriría para Lula una nueva etapa de negociación política. Folha señala entre los desafíos un Congreso más inclinado a la derecha y las presiones económicas sobre las cuentas públicas. Ganar las urnas sería, por tanto, el comienzo de otra disputa: construir las condiciones para gobernar.
Información en desarrollo. Los porcentajes citados corresponden a un corte parcial del escrutinio y no al resultado definitivo.




