Un cuadrangular de tres carreras de Jonathan Guzmán cambió el rumbo del encuentro y abrió el camino para que los Leones del Escogido derrotaran 9-5 a las Águilas Cibaeñas. La ofensiva escarlata, respaldada por un relevo efectivo, impuso su ritmo este viernes en el estadio Quisqueya Juan Marichal.
Por Redacción de Deportes | Umbral
Santo Domingo.— Cuando las Águilas parecían haber encontrado el vuelo, Jonathan Guzmán les cerró el paso. Su jonrón con dos compañeros a bordo en la cuarta entrada devolvió la ventaja a los Leones del Escogido y resultó decisivo en una victoria que dio respiro a los bicampeones nacionales en el inicio de la temporada de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM).
El conjunto capitalino colocó su récord en 2-4, mientras las Águilas Cibaeñas quedaron con marca de 1-4, tras una noche en la que sus lanzadores y su defensa tuvieron dificultades para contener el ataque rojo.
El Escogido golpeó temprano
Los Leones marcaron tres carreras en el primer episodio. Vidal Bruján abrió con un doble al jardín izquierdo y completó el recorrido hasta el plato gracias a dos lanzamientos salvajes de Gerson Garabito.
Las bases por bolas a José Marmolejos y Junior Lake precipitaron la entrada del relevista Luis González. Sócrates Brito lo recibió con un rodado a primera que permitió anotar a Marmolejos y avanzar a Lake hasta tercera. Este último cruzó el plato por un error en tiro del antesalista Willy Vásquez, después de un batazo de Andy Ibáñez.
Las Águilas descontaron con una carrera en el tercer capítulo frente al abridor Lael Lockhart. En el cuarto, Christopher Morel sacudió un cuadrangular por el jardín izquierdo con dos corredores en circulación y puso a los visitantes delante, 4-3.
La reacción cibaeña, sin embargo, encontró una respuesta inmediata.
El jonrón de Guzmán cambió el partido
En la parte baja de esa misma entrada, Guzmán conectó ante Jorge Tavárez el batazo que inclinó el encuentro hacia el lado escarlata: un jonrón de tres carreras entre los jardines izquierdo y central.
La pelota recorrió 376 pies, con una velocidad de salida de 99.3 millas por hora. El Escogido recuperó el mando, 6-4, y ya no volvió a cederlo.
Una entrada después, los Leones ampliaron la diferencia con otras tres anotaciones. Brito recibió boleto e Ibáñez conectó un sencillo dentro del cuadro; ambos se robaron la segunda base en el desarrollo del episodio. Una transferencia a Michael de la Cruz terminó de llenar las almohadillas y provocó la salida de Ryan Hendrix.
Marco Hernández recibió a Nathanael Heredia con un doble al jardín derecho que remolcó dos carreras. De la Cruz, instalado en tercera, anotó luego mediante un lanzamiento desviado para colocar la pizarra 9-4.
El relevo sostuvo la ventaja escarlata
Después de las cuatro carreras permitidas por Lockhart, quien salió sin decisión, el cuerpo de relevistas del Escogido contuvo la ofensiva visitante hasta el noveno episodio.
Juan Mercedes, Reid VanScoter, Kelly Austin, Aneurys Zabala y Héctor Neris contribuyeron a preservar la ventaja. VanScoter y Zabala sumaron dos ponches cada uno, mientras las Águilas solo pudieron agregar una carrera en el noveno frente a Robinson Martínez.
Mercedes (1-0) se acreditó la victoria tras completar una entrada sin permitir libertades. Tavárez (0-1) cargó con la derrota al conceder tres anotaciones en tres episodios.
Guzmán y Hernández encabezaron la ofensiva
Guzmán terminó de 4-2, con cuadrangular, tres carreras remolcadas y una anotada. Hernández también tuvo una actuación sobresaliente al batear de 4-3, con dos impulsadas y una anotada.
Ibáñez aportó dos imparables en cuatro turnos, una anotación y una base robada. Brito cerró de 4-1, con una remolcada, una anotada, un boleto y una estafa.
Por las Águilas, Morel bateó de 4-1, con jonrón, tres impulsadas y una anotada. Jorge Bonifacio se fue de 2-2, con triple, una anotación y una base por bolas.
La noche dejó al Escogido una combinación necesaria para recuperar terreno: producción oportuna, aportes de distintos puntos de la alineación y un relevo capaz de proteger la ventaja. En el centro de esa fórmula quedó el swing de Guzmán, que convirtió una desventaja pasajera en el punto de partida del triunfo.




