Si disfrutas nuestro contenido y crees en una información clara y cercana, tu apoyo nos ayuda a seguir informando sin límites.

UMBRAL, MARCAMOS TENDENCIA 

Si disfrutas nuestro contenido y crees en una información clara y cercana, tu apoyo nos ayuda a seguir informando sin límites.

Lula: el optimismo de la voluntad

El liderazgo de Lula, la movilización en las calles y la comunicación digital articulan una reflexión sobre la resistencia al avance de la ultraderecha. Con el libro de Stefan Zweig como punto de partida, el artículo reivindica la solidaridad internacional y las alianzas progresistas como pilares para defender la democracia.

El laureado historiador austriaco, Stefan Zweig escribió en 1941 su libro titulado “Brasil, el país del futuro”. Ese título recoge una expresión de varios autores brasileños de las primeras décadas del siglo XX y, en su esencia, repetida durante el presente siglo. Zweig, de origen judío, se radicó en Brazil, empujado por la persecución racista del nazismo en Europa y como ironía de la historia, podría decirse que de alguna manera su profecía se ha cumplido. Ello así, porque 85 años después, la épica victoria electoral que Lula acaba de darle Brasil y al mundo, no sólo impide que su país caiga en las fauces del nazi/fascismo, sino que, como se dice en diversos medios, con esa victoria salva el futuro de la democracia.

Sin duda alguna, el factor Lula ha sido determinante en la remontada histórica y salvadora que da un respiro a las fuerzas progresistas de todo el mundo, asediada por un avance de las huestes del nazi/fascistas que parecía indetenible. Son muchos los factores que determinaron que en solo 21 días haya logrado sumar a su candidatura 10.4 millones de nuevos votantes, pero en última instancia lo determinante fue su férreo optimismo de la voluntad, forjado en las privaciones en que discurrió su niñez y adolescencia, en su lucha por la clase trabajadora en el sindicato de obreros metalúrgicos y tres derrotas electorales previas. Sin embargo, no bastaba la voluntad: era necesario recurrir a los indispensables y casi ilimitados recursos de la tecnología digital en las luchas de las ideas en el mundo moderno.

No obstante, también esos recursos son insuficientes si, como fue el caso, no recurre al escenario donde nació la política: el ágora, la calle que, en última instancia, sigue siendo el espacio clave de la lucha política. Allí se forjó Lula como dirigente de masas, aprendiendo a manejar el arte de comunicarse con la gente. Por eso, instintivamente, lo primero que pensó fue tomar las calles para resistir y eventualmente derrotar la bestia de la intolerancia, la bestia nazi/fascista, pero su flexibilidad, algo que se aprende en la lucha sindical y de la multiplicidad de los actores que se manifiestan en las calles, le permitió escuchar las voces críticas a la forma en que se condujo su campaña electoral en la primera vuelta.

De ese modo, puso la campaña de las ideas en manos de un experto en comunicación digital que integró a millones de jóvenes y gente de toda edad y condición social que, presas de las mentiras y mitos de la ultraderecha, no encuentran vías para canalizar positivamente sus expectativas políticas y personales. El cambio en la estrategia de comunicación produjo unos resultados que han revertido el pesimismo, convirtiéndolo en una renovada esperanza en todas las fuerzas progresistas del mundo y en una lección de práctica política clave para combatir a la derecha reaccionaria. El 3 de noviembre en EEUU puede producirse otra derrota del trumpismo y la ultraderecha que podría ser la llave maestra que abra la puerta del laberinto en que durante las últimas décadas ha estado sumido gran parte del mundo.

Debe destacarse las amplísimas expresiones de solidaridad y de voluntad de lucha, de la intelectualidad progresista, de reconocidas figuras del arte, la cultura, la academia, la política y de gobiernos de todo el mundo, que además de conscientes de lo que está en juego en este momento, muchos de ellos han sufrido en carne propia las exclusiones, sañas y abusos que comete la derecha reaccionaria desde el poder y fuera de este. Estos sectores han incrementado sus protestas en varios lugares del mundo (para mi gusto muy poco en nuestro país) contra las diversas expresiones del conservadurismo de corte reaccionario, acompañando a Lula en su lucha. Han sido, otro importante factor para su triunfo.

En este momento, decisivo para la preservación de las conquistas democráticas logradas a sangre y fuego en todo el discurrir del siglo XX en batallas contra regímenes reaccionarios, las alianzas nacionales son indispensables, pero insuficientes si no se enlazan con procesos de lucha y resistencia a los embates de la derecha reaccionarias a nivel internacional. Es la única manera de enfrentar su intervencionismo e irrespeto a la soberanía de los pueblos. Trump, lo hace en todos los países contra las fuerzas progresistas y en Brasil lo ha hecho con declaraciones injerencistas antes, durante y después del proceso electoral y a través de grandes plataformas digitales a su servicio.

Lula ha enfrentado esa circunstancia, demostrando que no tiene miedo al monstruo y agrandando su figura a nivel local e internacional. Reafirmando, además, su autoridad moral que le ha permitido exigir respeto a la voluntad popular no importa dónde ni quien la irrespete, como hizo en el caso de Venezuela. Brassil inicia un nuevo proceso en el que habrá una recomposición del liderazgo político de las izquierdas, de la derecha tradicional y la ultra reaccionaria. El carácter corrupto, negacionista, paramilitar y criminal del bolsonarismo dificultará su permanencia como tal. Lula ha dado más de lo que puede pedírsele a un ser humano. Ha prometido incrementar sus políticas sociales y promover “la tolerancia, el entendimiento entre los pueblos”, como dijo comentando el libro de Stefan Zweig.

 

Honorables y venerables

A sus 103 años, Tito Antonio García González encarna la memoria, la fortaleza y el legado de los centenarios en República Dominicana. Su historia...

Entre bandas, pandillas y milicias

La crisis haitiana exige una mirada que incorpore las dimensiones políticas y sociales del poder de los grupos armados. Este artículo cuestiona el enfoque...