Nayib Bukele negó que el despliegue de más de 2.000 soldados salvadoreños en Haití constituya una invasión y aseguró que busca rescatar a cuatro técnicos militares desaparecidos tras una emboscada. La operación coincide con un nuevo aplazamiento electoral que prolonga la incertidumbre institucional del país caribeño.
Por Julio Guzmán Acosta | Umbral
El presidente salvadoreño asegura que la operación busca recuperar a cuatro técnicos de aviación desaparecidos tras una emboscada. El despliegue de más de 2.000 soldados coincide con otro aplazamiento electoral en Haití, que prevé celebrar la primera vuelta de sus comicios en julio de 2027.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, defendió este jueves 29 de octubre la operación militar de su país en Haití y rechazó que constituya una invasión. En un mensaje dirigido a la población haitiana, sostuvo que el propósito es rescatar a cuatro militares salvadoreños desaparecidos y negó cualquier intención de dominar el territorio o apropiarse de sus recursos.
La declaración llega mientras El Salvador completa un despliegue de tropas y equipos de considerable magnitud en un país golpeado por la violencia de las pandillas y la fragilidad institucional.
Según Bukele, la movilización estaba prácticamente concluida. El mandatario presentó la intervención como una respuesta a la desaparición de cuatro técnicos de aviación, cuyo vehículo fue emboscado el 18 de octubre en la periferia de Puerto Príncipe. El Gobierno haitiano sostiene que fueron secuestrados.
Cuatro militares desaparecidos, en el centro del operativo

El Salvador ya participaba en la Fuerza de Supresión de Pandillas, conocida por sus siglas en inglés, GSF. Sin embargo, la emboscada contra sus militares condujo a una implicación más directa en la crisis de seguridad haitiana.
Bukele insistió en que recuperar a los cuatro técnicos constituye el objetivo central del operativo. También vinculó la actuación de sus tropas con el combate a las organizaciones armadas responsables de ataques contra la población.
El contingente anunciado supera los 2.000 efectivos e incluye fuerzas especiales. Su dimensión abre interrogantes sobre la duración de la misión, sus tareas y la estructura de mando bajo la que actuarán los soldados. Reuters informó que no se había precisado si todos los nuevos efectivos se integrarían en la fuerza internacional o desarrollarían una operación independiente.
Coordinación entre Bukele y el Gobierno haitiano
La Cancillería salvadoreña informó que Bukele conversó con el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, sobre el rescate y la cooperación en seguridad.
Por su parte, el Gobierno de Haití comunicó que ambos dirigentes acordaron reforzar la colaboración en el marco de la fuerza internacional respaldada por Naciones Unidas. Ese pronunciamiento actualiza las primeras informaciones que señalaban un silencio de las autoridades haitianas sobre el despliegue.
Bukele aseguró, además, que El Salvador asume la mayor parte del costo de la operación, aunque recibe apoyo logístico de otros países. No detalló el presupuesto total destinado a la movilización.
Haití vuelve a aplazar sus elecciones
La operación militar se desarrolla en paralelo a un nuevo retraso en el proceso electoral haitiano. El Consejo Electoral Provisional trasladó al 18 de julio de 2027 la primera vuelta de las elecciones presidenciales y legislativas, inicialmente previstas para el 13 de diciembre de 2026. También fue aplazado el referéndum constitucional.
El calendario actualizado establece la segunda vuelta para el 4 de octubre de 2027. La inseguridad continúa siendo uno de los principales obstáculos para organizar la votación y avanzar hacia la recuperación de las instituciones democráticas.
Entre la búsqueda de los militares desaparecidos, el combate a las pandillas y otra espera electoral, Haití afronta dos urgencias inseparables: proteger a su población y restablecer una institucionalidad capaz de sostener la seguridad.




