Víctor Atallah afirma que confianza, calidad, seguridad, acceso y equidad deben ser prioridades en los servicios de salud durante foro organizado por CEMDOE.
Por Pedro Ángel | Umbral
SANTO DOMINGO.– La confianza, la calidad y la seguridad deben ocupar un lugar prioritario en la prestación de los servicios de salud, con una atención que involucre activamente a los pacientes y a las comunidades, afirmó el ministro de Salud Pública, Víctor Atallah.
El funcionario sostuvo que esos tres principios deben llegar “siempre al último kilómetro”, de manera que los avances del sistema sanitario se traduzcan en una atención efectiva, accesible y segura para la población.
Atallah hizo el planteamiento durante su participación en el 3er Foro de Seguridad y Calidad en la Atención en Salud, organizado por CEMDOE, encuentro que reunió a especialistas nacionales e internacionales para analizar los desafíos que enfrenta el sector.
Calidad no significa solamente más servicios
El ministro advirtió que la calidad de la atención sanitaria no puede medirse únicamente por la cantidad de servicios disponibles, sino por los resultados que estos producen y por la posibilidad real de que las personas tengan acceso a ellos.
“Calidad no es aumentar el número de servicios, es que cada servicio incluya acceso”, expresó Atallah.
Señaló que una institución puede considerar que está realizando correctamente su trabajo, pero si los resultados esperados no llegan a los pacientes, es necesario revisar los procedimientos.
Respecto a la seguridad, sostuvo que esta debe construirse antes de que aparezcan las situaciones críticas.
“La seguridad no es el diseño en el caos, en la crisis; es el diseño en la anticipación y en evitar que llegue la crisis”, afirmó.
Un sistema frente a nuevas enfermedades
Atallah llamó también la atención sobre los cambios que experimentan las necesidades sanitarias de la población debido, entre otros factores, al aumento de la esperanza de vida.
Explicó que el sistema enfrenta una creciente presión provocada por las enfermedades crónicas no transmisibles, entre ellas el cáncer, la diabetes, la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares.
A estas condiciones se suma la salud mental, que, según señaló, se ha convertido en otro importante desafío para los sistemas sanitarios.
El ministro consideró que esta nueva realidad obliga a revisar la manera en que se diseñan y prestan los servicios.
Innovación, acceso y equidad
Otro de los grandes retos, indicó Atallah, es encontrar un equilibrio entre los avances tecnológicos, los costos y la capacidad de garantizar que las innovaciones lleguen a toda la población.
“Nunca antes habíamos tenido tanta innovación, tantos avances, pero tampoco nunca antes la innovación ha sido tan difícil de costear”, manifestó.
A su juicio, las decisiones sanitarias deberán considerar simultáneamente innovación, acceso y equidad, evitando que el desarrollo tecnológico amplíe las diferencias en la atención.
En ese contexto, valoró la realización del foro como espacio de capacitación e intercambio de experiencias entre instituciones y profesionales.
Compartir experiencias para mejorar la atención
Mónika Harel, directora de Mercadeo y Comunicaciones de CEMDOE, destacó que las instituciones participantes pueden encontrarse en etapas diferentes y utilizar metodologías distintas, pero comparten un propósito común: mejorar la forma en que se ofrecen los servicios de salud.
El doctor Ezequiel García-Elorrio, director del Departamento de Calidad, Seguridad del Paciente y Gestión Clínica del IECS, abordó algunos de los elementos que caracterizan a los sistemas sanitarios de alto nivel, entre ellos mejores controles, personal capacitado, reducción del daño a los pacientes y seguridad en la atención.
Por su parte, la colombiana Paola Ortiz, directora sénior del Institute for Healthcare Improvement (IHI), analizó la seguridad como uno de los pilares de la gobernanza sanitaria y destacó la importancia de un liderazgo orientado a proteger la vida.
Investigación clínica y excelencia sanitaria
La jornada incluyó además un diálogo estratégico dirigido por el médico dominicano Amado Alejandro Báez, decano asociado y profesor investigador de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU).
En el intercambio participaron Anna Santos, de MSD; Virginia Cozzi, de Roche; Sebastián Osína Henao, de Pfizer, y Beniza Calderón, gerente sénior de investigaciones de CEMDOE, quienes analizaron distintos aspectos relacionados con la investigación clínica y su importancia para el desarrollo de una atención sanitaria de mayor calidad.
El colombiano Héctor Mejía, presidente de Hospital Design & Quality (HDQ), completó las intervenciones abordando el impacto de los errores en los procesos de transformación y las lecciones que dejan en el camino hacia la excelencia.
El encuentro dejó como eje común una idea: los avances científicos y tecnológicos tendrán un alcance limitado si no están acompañados de confianza, calidad, seguridad y acceso efectivo para los pacientes.




