En un mensaje interno al que tuvo acceso este reportero, el magistrado Luis Henry Molina abre la puerta al diálogo tras las crecientes demandas de más de 300 jueces y juezas, agrupados en gremios e independientes, que amenazan con paralizar el sistema el próximo jueves 21. “Escuchar, dialogar y seguir construyendo juntos”, promete el alto funcionario, mientras el reloj corre para evitar una crisis institucional sin precedentes.
Por Ángel Feliu G.
Santo Domingo. – En un giro que ha sacudido los pasillos del Palacio de Justicia, el presidente del Poder Judicial y de la Suprema Corte de Justicia, magistrado Luis Henry Molina, convocó de manera extraordinaria al Consejo del Poder Judicial (CPJ) para el próximo martes 19 de mayo, como respuesta directa a las crecientes demandas de un colectivo de más de 300 jueces, juezas y servidores judiciales que amenazan con un paro nacional para el jueves 21.
La convocatoria, revelada a través de un mensaje interno obtenido por esta reportero, destapa una crisis silenciosa que llevaba meses gestándose en el seno del sistema judicial dominicano. En el escrito, Molina se dirige a los trabajadores del ramo con un tono que muchos califican de inusitadamente conciliador: “Estoy dispuesto a escuchar, dialogar y seguir construyendo juntos”.
“Asumimos este proceso con apertura, responsabilidad y voluntad de escucha –expresó el magistrado– conscientes de que el fortalecimiento institucional también requiere atender las necesidades y expectativas de las personas que sostienen diariamente el servicio”.
El comunicado interno del más alto representante del Poder Judicial reconoce implícitamente la tensión que vive la institución. Según fuentes consultadas por este periódico, los jueces aglutinados en diversos gremios –y también un número significativo de independientes– exigen mejoras en las condiciones laborales, mayor seguridad en sus sedes y un rediseño de las cargas procesales que, denuncian, han llevado al límite la salud física y mental de decenas de operadores del sistema.
El magistrado Molina recordó que el pasado miércoles 13 de mayo, en un encuentro preliminar con jueces y juezas, ya se habían abordado estas inquietudes “de manera abierta y respetuosa”. Y fue precisamente fruto de aquel cónclave que surgió la decisión de elevar el asunto al CPJ, órgano que integran representantes de todas las instancias del Poder Judicial y que, en palabras del presidente, “es el espacio institucional correspondiente para conocer de esos planteamientos y darle el seguimiento adecuado”.
Sin embargo, el reloj no se detiene. La convocatoria al CPJ para el martes 19 deja apenas 48 horas antes de la fecha señalada para el paro, el jueves 21. Este medio ha podido confirmar que entre los jueces convocantes al paro circulan consignas de unidad que hasta hace poco parecían imposibles: hay miembros de tribunales superiores, jueces de primera instancia, de paz y hasta magistrados suplentes, muchos de los cuales nunca antes habían participado en acciones gremiales.
“No es un capricho –confesó a esta reportero una jueza que pidió reserva de su nombre–. Es dignidad. Queremos que se nos vea, que se nos escuche. No pedimos privilegios, pedimos condiciones mínimas para impartir justicia sin caer en el colapso”.
El Poder Judicial, por su parte, insiste en que el diálogo sigue abierto y que la convocatoria al CPJ es la prueba más fehaciente de la voluntad de Molina por encontrar una salida negociada. Funcionarios de alto rango consultados admiten, extraoficialmente, que un paro de jueces sería “un terremoto institucional” del que nadie saldría bien parado, y que por ello la estrategia oficial es “neutralizar cualquier medida de fuerza a través del consenso”.
Mientras tanto, los gremios judiciales han optado por un prudente silencio público, aunque en privado sus líderes han manifestado que “la pelota está ahora en el tejado del CPJ”. La presidenta de una de las asociaciones más representativas declaró, en condición de anonimato: “No queremos paralizar la justicia. Queremos justicia para quienes la imparten. Esperamos que el martes 19 no sea un saludo a la bandera”.
La cita es el martes. La tensión, mientras tanto, crece en cada pasillo del cuarto poder del Estado.