António Guterres agradece el respaldo dominicano a los esfuerzos multilaterales para estabilizar Haití y destaca la contribución decisiva de Santo Domingo en la aprobación de la misión de seguridad respaldada por Naciones Unidas. La visita oficial del secretario general fortalece el reconocimiento internacional al liderazgo diplomático dominicano frente a una crisis que amenaza la estabilidad regional.
Por Alejandro F. Guzmán
SANTO DOMINGO.– El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, expresó este lunes su reconocimiento al Gobierno y al pueblo de la República Dominicana por el respaldo brindado a los esfuerzos internacionales dirigidos a enfrentar la profunda crisis de seguridad que afecta a Haití, destacando que la cooperación dominicana resultó determinante para el rápido establecimiento de la Fuerza de Supresión de Bandas (GSF), aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU.
A su llegada al Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA), en el inicio de una visita oficial que incluye encuentros con autoridades dominicanas y una agenda posterior en territorio haitiano, el máximo representante de Naciones Unidas elogió la disposición de República Dominicana para apoyar las iniciativas multilaterales orientadas a restablecer el orden y la estabilidad en el vecino país.
“En nombre de Naciones Unidas quiero agradecer a República Dominicana su enorme generosidad. El apoyo de la República Dominicana nos ha permitido establecer rápidamente una misión de apoyo en Haití a la Fuerza de Supresión de Pandillas que está empezando, que no podía haber llegado tan rápido sin el compromiso, la generosidad y la cooperación de la República Dominicana. Muchas gracias al Gobierno y al pueblo dominicano”, declaró Guterres.

Las palabras del secretario general constituyen uno de los reconocimientos más explícitos formulados hasta la fecha por la ONU al papel desempeñado por Santo Domingo en la respuesta internacional a la crisis haitiana, marcada por el avance de grupos armados, el colapso institucional y el agravamiento de la emergencia humanitaria.
Durante los últimos años, la República Dominicana ha mantenido una intensa ofensiva diplomática para evitar que la situación haitiana desaparezca de la agenda internacional. A través de gestiones permanentes ante las Naciones Unidas, la Organización de los Estados Americanos (OEA) y diversos foros multilaterales, el Gobierno dominicano ha insistido en la necesidad de una respuesta colectiva y sostenida de la comunidad internacional frente a una crisis cuyas repercusiones trascienden las fronteras haitianas y afectan directamente la estabilidad del Caribe.
Más allá de los planteamientos diplomáticos, las autoridades dominicanas han aportado apoyo concreto a las operaciones internacionales destinadas a respaldar la seguridad en Haití. Entre esas contribuciones figuran la asistencia médica especializada al personal desplegado, facilidades logísticas y de tránsito, así como la habilitación de una oficina de apoyo a la GSF en territorio dominicano, elementos que han permitido acelerar la puesta en marcha de la misión.
La visita de Guterres se produce en un momento especialmente delicado para Haití, donde las estructuras estatales continúan enfrentando enormes dificultades para contener la violencia de las pandillas y garantizar condiciones mínimas de gobernabilidad.
A su llegada al país, el secretario general fue recibido por el viceministro de Política Exterior Multilateral, Rubén Silié, en representación del canciller Roberto Álvarez. También estuvieron presentes la coordinadora residente del Sistema de las Naciones Unidas en República Dominicana, Julia Sánchez; el representante especial del secretario general de la ONU y jefe de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (BINUH), Carlos Ruiz Massieu; y el director de Ceremonial de Estado y Protocolo del Ministerio de Relaciones Exteriores, embajador Francisco Cantizano Nadal.
La presencia de Guterres en Santo Domingo reafirma el papel de la República Dominicana como uno de los principales interlocutores regionales en torno a la crisis haitiana y evidencia el creciente reconocimiento internacional a su contribución en los esfuerzos encaminados a promover la seguridad y la estabilidad en la isla.