Cientos de dirigentes, militantes y simpatizantes respaldan al aspirante presidencial en un acto cargado de consignas; García promete un proyecto incluyente y recorrer el país para “devolver la estabilidad y el desarrollo”
Por Redacción de Política
Santiago, R.D. – Con el bajo techo de la avenida Las Carreras como escenario, el aspirante presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Francisco Javier García, protagonizó este domingo una movilización que remeció el tablero político interno de esa organización. Cientos de dirigentes, militantes y simpatizantes —en su mayoría con banderas moradas y consignas vibrantes— participaron en una juramentación masiva de sus equipos de trabajo, en un clima que los organizadores calificaron como de “renovada esperanza”.
La concentración, que desbordó el aforo previsto, reflejó el malestar acumulado por la militancia peledeísta ante los recientes reveses electorales, pero sobre todo el anhelo de retornar al poder con un proyecto que, a juicio de los asistentes, pueda recuperar la estabilidad económica y el desarrollo social que caracterizaron a los gobiernos morados. “El PLD vuelve a sonreír en el Cibao”, corearon los presentes.
En su discurso central, Francisco Javier García se mostró confiado en alzarse con la candidatura presidencial. “Recorreré cada rincón del país para escuchar a los ciudadanos, no para imponerles recetas”, afirmó, al tiempo que prometió construir un programa incluyente, con énfasis en la participación popular y la reconexión con las bases.
La juventud tuvo una intervención destacada a través de la joven Liz Ureña, quien, en nombre de las nuevas generaciones, llamó a “volver a creer en la política como herramienta de transformación social”. Ureña subrayó la experiencia de García como garantía de gestión, frente al descrédito que, dijo, ha afectado a la clase política tradicional.
Por su parte, el coordinador provincial de campaña, Fernando Rosa, definió al precandidato como “un hombre de Estado”, y destacó su preparación y madurez en temas neurálgicos como economía, turismo y políticas sociales. “No es un improvisado. Es un líder con dominio de la crisis y visión de futuro”, sentenció Rosa ante los aplausos de la concurrencia.
El acto, que se extendió por más de dos horas, concluyó con una nueva juramentación colectiva, mientras dirigentes locales aseguraban que Santiago se perfila como bastión clave en la ruta de Francisco Javier hacia la convención morada.