La formación política califica de «descabellada» la imputación del Departamento de Justicia contra Raúl Castro por el derribo de dos avionetas en 1996, defiende la acción como un acto legítimo de soberanía y advierte que el imperialismo norteamericano, frustrado por la unidad del pueblo cubano, no logrará sembrar temor ni rendición.
Por Julio Guzmán Acosta
El Partido Comunista del Trabajo (PCT) hizo pública hoy su posición oficial ante la reciente imputación del gobierno de Estados Unidos contra el expresidente cubano Raúl Castro Ruz, a quien se acusa de ordenar el derribo de dos aeronaves civiles en aguas internacionales en febrero de 1996. A través de una declaración de Manuel Salazar, miembro de su Buró Político y del Comité de Honor por la Conmemoración del Centenario del Comandante Fidel Castro Ruz, la organización política calificó la medida como «otra excusa del imperialismo norteamericano para seguir agrediendo a Cuba».
La declaración, rechaza de plano lo que considera una maniobra sin sustento jurídico ni moral. Salazar sostuvo que el derribo de las dos avionetas —ocurrido hace casi treinta años, el 24 de febrero de 1996— no constituyó un acto de agresión, sino una acción de legítima defensa nacional. «Esas aeronaves —argumentó—, desobedeciendo oportunas advertencias de las autoridades cubanas, violaron de manera consciente y con fines políticos el espacio aéreo cubano. La defensa nacional de Cuba protegió, como era su deber, la frontera y la dignidad nacionales, como habría hecho cualquier gobierno garante de la soberanía de su territorio.»
Lejos de generar temor en la isla, el Partido Comunista del Trabajo interpreta la ofensiva judicial de la Administración Trump como un síntoma de frustración. «Refleja la impotencia del imperialismo ante la unidad monolítica que ha mostrado el liderazgo de la revolución cubana y su vínculo indisoluble con el pueblo», afirmó Salazar. Y sentenció: «Se equivoca el imperialismo norteamericano, como se ha equivocado siempre en sus calumnias y agresiones contra Cuba, si cree que con esta acusación contra el líder de la revolución creará temor y llevará a la rendición al pueblo cubano.»

La formación política subrayó, además, la trayectoria del general retirado de 94 años, alejado del poder desde 2018 pero aún símbolo de la resistencia histórica. Salazar recordó que Raúl Castro se forjó en la lucha guerrillera contra Fulgencio Batista y se templó en la construcción del proceso revolucionario enfrentando todo tipo de chantajes externos. «Contra esas presiones —dijo—, Raúl Castro y la dirección revolucionaria lograron importantes desarrollos sociales, económicos y políticos en beneficio de la clase trabajadora y el pueblo cubano. Por eso ha ganado la condición de líder y el reconocimiento del pueblo de Cuba.»
El dirigente del PCT también destacó el respeto que, a su juicio, el exmandatario ha cosechado más allá de las fronteras de la isla. «Se ha ganado el respeto de los pueblos del mundo, que lo demuestran expresando la solidaridad permanente hacia la revolución cubana», añadió.
En su pronunciamiento, el Partido Comunista del Trabajo hizo un balance de las más de seis décadas de hostilidad estadounidense hacia la revolución cubana. «A pesar de todas las calumnias que sin parar ha proferido durante más de sesenta años, el imperialismo yanqui no ha podido erosionar en lo más mínimo la revolución cubana; ni ha podido desvincularla de los demás pueblos de América Latina y el mundo en general», enfatizó Salazar. «Y así se confirmará frente a la descabellada —y con ningún sustento jurídico— imputación más reciente contra el compañero Raúl Castro.»
Mientras en los tribunales federales de Estados Unidos el expediente judicial continúa su curso, el Partido Comunista del Trabajo deja claro que, desde su perspectiva, la isla no espera justicia del lado norteamericano del estrecho. La espera, acaso, del veredicto de la historia.