Las leyes de la DNI, las medidas fiscales, la reforma constitucional, vacunas y fideicomisos fueron aprobadas en días o semanas gracias a la mayoría oficialista en el Congreso Nacional.
Por Brendalis Reyes
La amplia mayoría del oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM) en el Congreso Nacional ha permitido la aprobación acelerada de al menos nueve iniciativas impulsadas por el presidente Luis Abinader Luis Abinader, algunas convertidas en ley en cuestión de días y otras en pocas semanas, un ritmo legislativo que ha generado cuestionamientos desde distintos sectores políticos y sociales.
Desde la llegada del mandatario al poder en agosto de 2020, el oficialismo ha mantenido el control de ambas cámaras legislativas, una condición que ha facilitado la aprobación de proyectos mediante declaratorias de urgencia y procedimientos abreviados contemplados en la Constitución y los reglamentos congresuales.
El caso más reciente corresponde al proyecto de medidas fiscales medidas fiscales sometido por el Poder Ejecutivo en junio de 2026. La iniciativa completó todo el proceso legislativo en apenas seis días, convirtiéndose en una de las piezas aprobadas con mayor rapidez durante la actual administración.

Sin embargo, uno de los expedientes que más controversia provocó fue la Ley 1-24, que creó la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI). El proyecto fue depositado en el Senado el 8 de enero de 2024 y aprobado dos días después, el 10 de enero, tras un inusual consenso entre oficialistas y opositores.
Posteriormente, el Tribunal Constitucional anuló la legislación al determinar irregularidades en el procedimiento utilizado para su aprobación, además de identificar disposiciones que afectaban derechos fundamentales, entre ellos la libertad de prensa.
Reformas constitucionales y fiscales avanzaron con rapidez
Otro de los procesos legislativos más expeditos fue el de la reforma constitucional impulsada por el Poder Ejecutivo. El proyecto fue depositado el 27 de septiembre de 2024 y aprobado por el Congreso apenas cuatro días después.
Una semana más tarde, la Asamblea Revisora sancionó la nueva Constitución, que introdujo modificaciones relacionadas con la reelección presidencial, la unificación de elecciones y el fortalecimiento de la independencia en la escogencia del procurador general de la República.
De igual manera, la modificación a la Ley 137-03 sobre Tráfico Ilícito de Migrantes y Trata de Personas fue convertida en ley en menos de dos meses, mientras que la fusión de los ministerios de Hacienda y Economía siguió un cronograma similar.
Vacunas, compras públicas y tasa cero
Durante la pandemia del COVID-19, el Congreso también aprobó con rapidez la modificación al artículo seis de la Ley de Compras y Contrataciones, con el propósito de agilizar la adquisición de vacunas y otros insumos sanitarios.
La iniciativa fue remitida por el Poder Ejecutivo el 7 de enero de 2021 y sancionada apenas doce días después.
En abril de 2022, en medio de la escalada internacional de precios de los alimentos, el Gobierno impulsó la denominada Ley de Tasa Cero para determinados productos de la canasta básica. La propuesta fue aprobada en solo 18 días.
Asimismo, la Ley de Fideicomisos Públicos, una de las piezas más debatidas de la actual gestión, fue aprobada en marzo de 2023 sin el respaldo de la oposición, que denunció posibles riesgos de privatización de servicios estatales.
Mayoría oficialista marca el ritmo legislativo
Las estadísticas reflejan el amplio margen de maniobra del Poder Ejecutivo en el Congreso. Mientras decenas de iniciativas presidenciales han logrado convertirse en ley, cientos de proyectos sometidos por legisladores permanecen pendientes o han perimido sin completar el proceso legislativo.
La mayoría oficialista ha permitido acelerar la agenda gubernamental, aunque sectores de oposición sostienen que la rapidez en la aprobación de algunas iniciativas ha limitado el debate público y el análisis profundo de proyectos de alto impacto nacional.