Ante el Decreto 309-26 que creó la Comisión Ejecutiva para la Transformación Educativa, gremios docentes, organizaciones sociales y académicos de la UASD lanzan el Primer Seminario Nacional sobre los desafíos de la educación dominicana. Advierten sobre “intentos de modificación radical” que podrían mercantilizar la enseñanza y vulnerar la autonomía universitaria. El encuentro será replicado en todas las regiones del país durante dos meses
Por Julio Guzmán Acosta
Santo Domingo. – Un viento de movilización recorre los pasillos de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. No es un rumor ni una especulación: es la certeza organizada de quienes entienden que la educación no se discute a espaldas del pueblo. Diversos sectores vinculados al ámbito educativo y social convocaron al Primer Seminario Nacional: Desafíos de la Educación Dominicana y cuál es la Reforma Necesaria, una iniciativa que busca abrir un proceso amplio, democrático y participativo de consulta ciudadana sobre el futuro del sistema educativo nacional. El escenario será el auditorio del Edificio de Alta Tecnología de la UASD, se inicia el 27 de mayo a partir de las nueve de la mañana y se desarrollará a lo largo de dos meses. Y la invitación no tiene fronteras: va dirigida a estudiantes, docentes, académicos, organizaciones sociales y ciudadanos de a pie.
La convocatoria irrumpe en medio del debate nacional desatado por el Decreto Presidencial 309-26, instrumento oficial que creó la Comisión Ejecutiva para la Transformación Educativa y puso en marcha una consulta gubernamental sobre el sistema. Frente a ese proceso, los organizadores del seminario alzan una voz distinta: la del cuestionamiento crítico, la del diagnóstico científico, la del debate horizontal. Plantean que cualquier reforma que pretenda ser legítima debe ser democrática, participativa y tener como protagonistas a la ciudadanía y a los actores cotidianos del quehacer educativo. No se trata, advierten, de imponer cambios desde el escritorio presidencial, sino de construir de manera colectiva las bases conceptuales, éticas, programáticas y humanas de lo que ellos llaman una “verdadera reforma educativa”.
El documento de convocatoria no escatima en advertencias. Los organizadores denuncian lo que califican como intentos de modificación radical de la estructura del sistema educativo nacional. A su juicio, algunas propuestas oficiales podrían amenazar derechos históricos del magisterio, conquistas democráticas de la educación pública y, en particular, la autonomía universitaria de la UASD, patrimonio intangible de la dominicanidad. “El sistema educativo no puede ser sometido al estrés de la improvisación ni convertirse en mercancía al servicio de intereses empresariales”, expresa el texto con una claridad que no admite matices.
Durante el seminario se analizará el estado actual de la educación dominicana, las políticas públicas aplicadas en el sector en las últimas décadas y el impacto específico del Decreto 309-26 en el proceso de reforma. Pero el encuentro en la UASD no será un hecho aislado: marcará el inicio de una jornada nacional de debates y movilizaciones. De acuerdo con la convocatoria, el seminario será replicado en todas las regiones del país durante los próximos dos meses, acompañado de encuentros municipales, jornadas de debate en centros educativos y campañas informativas en plataformas digitales y redes sociales.
Los organizadores sostienen una tesis que resuena como un imperativo ético: solo una amplia consulta ciudadana, abierta y vinculante, garantizará una reforma educativa progresista, alejada de intereses mercantiles y orientada a preservar la educación como un derecho humano fundamental. La cita está dada. El aula, por estos días, se vuelve tribuna. Y la palabra, como siempre en tiempos de definiciones, se convierte en la primera trinchera.