El presidente del Senado dominicano garantiza respeto absoluto a la Constitución frente al pacto de tránsito de migrantes, hace un llamado a evitar politización del tema y anuncia proyecto de ley para combatir drogas sintéticas que azotan a la juventud.
Por Brendalis Reyes
Santo Domingo.– El presidente del Senado de la República Dominicana, Ricardo De los Santos, defendió este jueves con palabras precisas y tono institucional el reciente acuerdo migratorio suscrito entre el Gobierno dominicano y los Estados Unidos, al asegurar que el convenio se ajusta estrictamente al marco legal vigente y no compromete en ningún extremo la soberanía nacional.
Durante una intervención ante los medios de comunicación en el marco del X Desayuno Nacional de Oración, celebrado por la Iglesia Evangélica, De los Santos se mostró enfático: aunque la ciudadanía demanda mayores detalles sobre el pacto de tránsito de migrantes, existe la garantía irrestricta de que las normas constitucionales permanecen intactas.
“Queremos que se entienda que en ninguna circunstancia nuestras normas establecidas en la Constitución están siendo violadas. Hacemos un llamado a no utilizar este tema como capital político”, puntualizó el legislador con la solemnidad que exige la hora.
El también representante de la provincia Sánchez Ramírez calificó la migración irregular como un “fenómeno global” que demanda soluciones responsables, no estridencias. En ese sentido, fue rotundo al señalar que cualquier ciudadano extranjero en territorio dominicano debe regularizar su estatus conforme a las leyes patrias, reafirmando así el compromiso del Estado con el orden migratorio y la dignidad de las normas que nos rigen.
Pero la agenda del presidente del Senado no se agotó en el ámbito migratorio. Con la misma firmeza, anunció que en los próximos días presentará al Pleno de la Cámara Alta un proyecto de ley destinado a enfrentar la creciente amenaza de las drogas sintéticas, un mal que, en sus propias palabras, “está devorando a los hombres y al tejido social”, en particular a la juventud de todos los sectores y provincias del país.
“La droga sintética está identificada como un mal que afecta gravemente a la sociedad, especialmente a los jóvenes. Estas sustancias están devorando a los hombres y al tejido social”, expresó ante una audiencia que lo escuchaba en silencio.
Al dirigirse a los presentes, De los Santos reiteró que someterá la iniciativa legislativa en su calidad de senador, con el objetivo de contribuir a la eliminación de este tipo de estupefacientes que mantiene atrapados a muchos jóvenes en el oscuro laberinto del vicio. “Con la ayuda de Dios lo lograremos”, afirmó, en un cierre donde la fe y la política se dieron la mano.
El Desayuno Nacional de Oración, escenario de estas declaraciones, sirvió así para que el presidente del Senado dejara clara la postura del Estado dominicano frente a dos flancos sensibles: el respeto a la soberanía en las relaciones internacionales y la urgencia de proteger a las nuevas generaciones de las drogas sintéticas. Dos frentes, una misma convicción: la ley como escudo y la fe como horizonte.