Las Estrellas Orientales dominaron con autoridad al Licey en un duelo cerrado que se decidió por la efectividad en el montículo y los hits oportunos, incluyendo un RBI en el debut de Robinson Canó, para firmar una blanqueada de 4-0 en el Tetelo Vargas.
Por Brendalis Reyes
SAN PEDRO DE MACORÍS.— Bajo la caribeña luz del Tetelo Vargas, donde el arrullo de las olas compite con el bullicio de las gradas, las Estrellas Orientales tejieron una noche de pitcheo impecable y ofensiva precisa para apagar por 4-0 a los Tigres del Licey. Fue una victoria que tuvo sabor a reivindicación: la primera blanqueada de los orientales sobre sus rivales capitalinos esta temporada, y la cuarta que reciben los azules, la cifra más alta para cualquier equipo en el torneo.
El duelo comenzó como un tenso intercambio de miradas desde el montículo, con Albert Abreu por los Tigres y Óscar de la Cruz por las Estrellas conteniendo con firmeza los impulsos ofensivos de ambos bandos. Pero en el tercer episodio, la escena cambió. Magneuris Sierra, Carlos Martínez y Vidal Bruján cargaron las bases con tres sencillos consecutivos que desataron la esperanza en las tribunas locales. Entonces, en su primer partido con la camiseta verde, Robinson Canó respondió con clase: una línea limpia al jardín izquierdo que rompió el cero en el pizarrón y dejó ver el instinto que lo ha caracterizado. Un rodado de Euribiel Ángeles completó el segundo tanto, sentando las bases de una ventaja que ya no se discutiría.
La ofensiva estelar, sin estridencias pero con puntería, siguió sumando. En la cuarta entrada, Coco Montes y Sierra volvieron a conectar para empujar la tercera carrera. Y cuando el quinto inning parecía cerrarse en las manos del relevismo, Josh Lester soltó un triple vibrante al jardín derecho que remolcó a Ángeles y puso el 4-0 que certificaría el triunfo.
Mientras la ofensiva hacia lo suyo, el pitcheo de las Estrellas tejió una red de dominación que ahogó cualquier asomo de reacción azul. De la Cruz trabajó con 4.1 entradas de cinco hits y seis ponches, y luego el bullpen —con Jefry Yan, Peyton Gray y Ty Adcock— cerró filas sin conceder tregua. Gray, con dos entradas en blanco, se llevó la victoria. En las últimas tres entradas, los relevistas no permitieron respirar a la ofensiva del Licey, que terminó sin anotar a pesar de sus esfuerzos tardíos.
Con este triunfo, las Estrellas (8-10) escalan a la tercera posición, mientras el Licey (7-9) se mantiene en cuarto lugar. Ambos equipos miran desde cinco juegos de distancia a las Águilas Cibaeñas, líderes de la temporada. Una noche para recordar en el Este, donde el pitcheo sólido y el contacto oportuno pintaron de verde la victoria.