Fenómeno Melissa, Estacionaria a 4 km/h, Amenaza con Desatar un Diluvio sobre la Nación; Nueve Provincias en Alerta Roja
Por Virtudes Álvarez Sampedro
SANTO DOMINGO, 23 de octubre de 2025. – La tormenta tropical Melissa se ha convertido en una amenaza lenta, persistente y de impredecibles consecuencias para la República Dominicana. Tras reducir su movimiento de traslación a la casi imperceptible velocidad de cuatro kilómetros por hora, el fenómeno fue calificado por las autoridades como “estacionario y errático”, una combinación que siembra una profunda incertidumbre entre los organismos de socorro y especializados en meteorología.
El centro de la crisis fue expuesto con crudeza durante una reunión de emergencia en el Palacio Nacional, encabezada por el presidente Luis Abinader y los principales organismos de respuesta. La directora del Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet), Gloria Ceballos, explicó con precisión técnica el riesgo primordial que esta parsimonia atmosférica representa para el territorio nacional: los acumulados de lluvia.
“Lo preocupante son los acumulados de lluvia que dejará la tormenta cuando se acerque a la península de Haití”, afirmó la ingeniera Ceballos ante el Consejo de Gobierno. Subrayó que, si bien un factor favorable es que el fenómeno se desplaza hacia el noroeste, su lentitud extrema es la que genera el mayor peligro. “Ya en 48 horas estaría alejándose del territorio nacional y lo que nos sigue preocupando son los acumulados de lluvia que este sistema va a estar dejando, sobre todo hacia el litoral caribeño”, manifestó la directora de Indomet.
Ante este diagnóstico, el presidente Luis Abinader emitió una declaración que resume la postura oficial: “A pesar de que esperamos que Melissa se aleje lo más posible, mientras tanto debemos ser precavidos”.

El Peligro de la Inmovilidad: Acumulados Históricos y Riesgo Hidrológico
La condición casi estacionaria de Melissa implica que sus bandas nubosas descargarán lluvias de manera continua y sobre las mismas zonas por un período prolongado. Este comportamiento multiplica de forma exponencial el riesgo de inundaciones repentinas, desbordamientos de ríos, arroyos y cañadas, así como deslizamientos de tierra en zonas de pendiente.
Los pronósticos indican que las regiones más expuestas a estos diluvios sostenidos son el sur, el sureste y la Cordillera Central. Se estima que los acumulados de agua podrían alcanzar niveles críticos, superando en áreas puntuales las 8 a 12 pulgadas (200 a 300 milímetros) antes de que el sistema comience a alejarse.
Medidas Extremas para Preservar Vidas
En respuesta a la gravedad de la amenaza, las autoridades de emergencia han mantenido a nueve provincias bajo el estatus máximo de Alerta Roja. Las demarcaciones en este nivel de emergencia son: Barahona, San Cristóbal, Santo Domingo, Distrito Nacional, San José de Ocoa, San Juan, Azúa, Peravia y Pedernales.
Como medida de protección fundamental, en todas estas localidades se mantiene la suspensión de labores en los sectores público y privado, con la exclusión únicamente de los servicios esenciales. Esta decisión, según se ha reiterado, tiene una prioridad absoluta e incuestionable: la preservación de vidas humanas.
La población residente en las zonas de alerta, así como en las provincias bajo alerta amarilla y verde, ha sido instada de manera insistente a mantenerse informada a través de los boletines oficiales del Indomet y el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), evitar cruzar cauces de agua y prepararse para posibles inundaciones en áreas urbanas bajas. La nación aguarda, a la expectativa del lento movimiento de una tormenta que prueba que, a veces, la mayor fuerza destructiva no está en la velocidad, sino en la quieta y persistente acumulación de su poder.