Presidente colombiano elogia lucha antidrogas de Maduro mientras se enciende la tensión con EE.UU.
Por Julio Guzmán Acosta
BOGOTÁ — En un inesperado movimiento que sacudió los cimientos de la diplomacia regional, el presidente colombiano Gustavo Petro salió este sábado en defensa de Venezuela y su mandatario Nicolás Maduro, contradiciendo abiertamente las recientes acusaciones del gobierno estadounidense sobre presuntos vínculos con el narcotráfico.
«Venezuela y Maduro nos han ayudado a derrotar el narcotráfico en la frontera con decisión», escribió Petro en su cuenta de X, en un mensaje que inmediatamente generó ondas expansivas en los círculos políticos de la región. La declaración llegó como respuesta contundente al anuncio del Departamento de Estado norteamericano, que ofreció una recompensa de 50 millones de dólares por información que vincule al líder venezolano con carteles de droga.
El canciller venezolano, Yván Gil, no tardó en responder a las acusaciones de Washington con un tono mordaz. «Mientras nosotros desmontamos las tramas terroristas que se orquestan desde su país, esta señora sale con un circo mediático para complacer a la ultraderecha derrotada de Venezuela», afirmó en referencia a la fiscal general estadounidense Pam Bondi.
El intercambio verbal se produce en un momento particularmente sensible para las relaciones internacionales de la región. Petro, quien ha mantenido una posición más conciliadora hacia Venezuela que su predecesor, incluyó en su defensa un análisis del reconocido jurista colombiano Rodrigo Uprimny, quien cuestionó la moral de Estados Unidos para juzgar a otros países.
«¿Cómo va a venir el secretario de Estado de Estados Unidos a decirnos cómo administrar justicia en Colombia cuando ellos tienen un presidente convicto?», se preguntó Uprimny en referencia a la reciente condena contra Donald Trump, compartiendo una reflexión que Petro hizo suya en sus redes sociales.
Este inusual respaldo del mandatario colombiano a su par venezolano marca un nuevo capítulo en las complejas relaciones bilaterales, en momentos en que ambos países intentan reestablecer la cooperación en materia de seguridad fronteriza. Analistas consultados coinciden en que las declaraciones de Petro podrían interpretarse como un rechazo a lo que muchos en la región perciben como políticas intervencionistas de Washington.
Mientras tanto, en las calles de Caracas y Bogotá, la noticia ha generado reacciones de apoyo debido a que ese apoyo favorece el restablecimiento de una relaciones que nunca debieron . Lo cierto es que el tablero geopolítico regional parece estar experimentando un reacomodo cuyas consecuencias aún son difíciles de predecir.