El presidente de la Fuerza del Pueblo inició un recorrido por el Sur con un duro discurso contra el oficialismo, al que responsabilizó de compra de dirigentes, captación de alcaldes opositores y adquisición de cédulas en procesos pasados. Barahona, dijo, es una de las primeras provincias donde su partido “echó raíces”.
Por: Brendalis Reyes
Para Servicios Umbral.com.do
BARAHONA. – El veterano líder opositor y tres veces presidente de la República, Leonel Fernández, lanzó este fin de semana una ofensiva verbal sin precedentes contra el gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM), al que calificó sin ambages como “tramposo”. La declaración, pronunciada durante un almuerzo con la Dirección Provincial de la Fuerza del Pueblo en esta ciudad costera, no fue un exabrupto fortuito, sino el arranque de una gira política por el Sur que el expresidente ha diseñado para consolidar su maquinaria territorial de cara a los próximos comicios.
“Este es un gobierno tramposo”, sentenció Fernández ante los suyos, en una sala que pronto se llenó de asentimientos. Y acto seguido, desgranó un catálogo de presuntas irregularidades que, a su juicio, caracterizan la gestión del PRM en el poder. Recordó, con la precisión del historiador que también fue, lo ocurrido en el pasado proceso electoral: “El gobierno promovió la compra de dirigentes, la captación de alcaldes de la oposición y la adquisición de cédulas el día de las elecciones, además de ejercer presión sobre representantes locales de nuestra organización”.
Pero el líder de la Fuerza del Pueblo no se detuvo en el recuerdo. Cuestionó también el manejo de los recursos obtenidos a través del acuerdo con Aerodom, un tema que ha sido recurrente en sus intervenciones públicas. Según Fernández, se procuraron 750 millones de dólares que, lejos de aplicarse a las obras prometidas, fueron destinados a actividades de carácter político-electoral. “Eso es trampa”, insistió, elevando el tono de su denuncia.
El contexto de estas afirmaciones no es menor. Fernández se encuentra inmerso en un recorrido nacional orientado a fortalecer la estructura de su partido y ampliar su base de apoyo. Y Barahona, afirmó con evidente satisfacción, es una de las primeras provincias donde la Fuerza del Pueblo “echó raíces”. “Desde el año 2024 percibía el fortalecimiento de la organización en Barahona”, declaró, sugiriendo que el crecimiento del partido en la región Sur ya no es una promesa, sino un hecho consumado.
La jornada política del expresidente comenzó incluso antes de pisar suelo barahonero. En el Cruce de Ocoa, punto de referencia obligado para quienes viajan hacia el Sur, Fernández realizó una parada en el tradicional parador de esa localidad. Allí sostuvo un encuentro de saludo con el empresario Edward Lara Martínez y el exjugador de Grandes Ligas Juan Uribe, un gesto que los analistas políticos interpretan como parte de su estrategia de tejer alianzas con figuras influyentes de diversas esferas.
Ya en Barahona, el candidato perpetuo (como lo llaman unos y otros) desplegó una agenda de contacto directo que pretendió rozar lo simbólico y lo popular. Visitó la reconocida esquina de Quipes Paisolo, un negocio de tradición gastronómica con más de seis décadas de historia en la provincia. No fue una visita casual: en política, los lugares con memoria y arraigo popular son trincheras invisibles.
La agenda del sábado incluyó también encuentros de mayor densidad institucional: una reunión con el obispo de la Diócesis de Barahona, monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas, y un diálogo con el rector de la Universidad Católica Tecnológica de Barahona (UCATEBA), reverendo padre Marco Antonio Pérez Pérez. Dos gestos que hablan de la vocación del líder opositor por cubrir todos los flancos: el espiritual y el académico.
Al caer la noche, Fernández asistió a un cóctel con sectores sociales, empresariales y productivos de la provincia. Y el pasado domingo tuvo en la juramentacion de nuevos miembros de la Fuerza del Pueblo, el acto central a las 10:30 de la mañana en el Palacio de los Deportes de Santa Cruz de Barahona.
Con esta gira, Leonel Fernández no solo busca sumar voluntades, sino enviar un mensaje claro al gobierno del PRM: el Sur no es territorio conquistado, y su partido —el que él mismo fundó tras su ruptura con el PLD— crece donde muchos daban por sentado el dominio oficialista. “Tramposo” fue el calificativo de la jornada. Pero entre líneas, lo que el exmandatario insinuó es que, por más recursos que el gobierno desvíe hacia la política, la trampa, tarde o temprano, se descubre. Y se paga en las urnas.